Prólogo
En un edificio destruido de la región Sinnoh, el joven entrenador de Pueblo Paleta se encontraba explorando dicha zona.
Ash: Por aquí era la oficina de Helio - decía recordando la zona.
Luego de coronación como el Monarca Máximo, este se dedicó a destruir cada una de las bases enemigas de todas las organizaciones que ha tenido que enfrentar a lo largo de sus años como entrenador, esto con el objetivo de que dejen de causar algún tipo de Mal en el mundo.
Su primera parada fue la base del Equipo Galaxia, ya que ha sido la que más complicaciones le ha dado en el pasado.
Regresando, se encontraba divagando por todo el antiguo establecimiento del equipo, ya que después de la caída de su líder todas las instalaciones fueron destruidas casi en su totalidad, y los miembros han sido atrapados uno por uno, aunque todavía quedan algunos dispersos por la región.
Ahora se encontraba entrando en la antigua oficina del líder Helio, revisando si había algo más además de los planes que usaron para controlar a Dialga y Palkia.
Indagando por sus archivos, no había encontrado nada que le diera una segunda meta que estuviera planeando.
Ash: Parece que Helio solo se enfocaba en el dominio de un nuevo mundo, no hay nada más excepto los nombres de cada uno de sus integrantes - decía mientras revisaba varias carpetas.
Dejando de lado los documentos, se fue a la computadora que aún funcionaba, para ver si podía encontrar algo.
Lamentablemente tampoco encontro nada, salvó los planos y procedimientos para poder crear la Cadena Roja, los cuales comenzó a descargar en una USB para poder entregarlo a las autoridades.
Una vez que termino de descargar todo, se disponía a retirarse dejando su exploración por concluido, hasta que ocurrió algo.
Ash: Ah? Qué es ese ruido? - dijo confundido.
En una de las paredes del cuarto, comenzó a abrirse dejando ver lo parecía ser una cámara secreta.
Por lo visto, Ash había activado un interruptor sin saberlo, lo que hizo activar unas puertas desplegables que hacían mostrar dicha cámara escondida.
Una vez que las puertas se abrieron, el cuarto se ilumino, y dejo ver el interior de la misma.
Adentro, no había nada más que paredes metálicas, salvó en el medio de la sala, si había algo que reposaba en una pequeña columna metálica.
Ash: Qué será eso? - se preguntaba.
Acercandose al objeto, vio que se trataba de una Pokeball, pero está era curiosa, ya que era totalmente metálica sin algún tipo de color.
También había una carpeta cerca de ella, lo que podía indicar que era la descripción de la misma, sin esperarse, tomo la carpeta y apenas viendola, está tenía escrito algo.
"Proyecto Científico del Equipo Galaxia N.002: La Control Ball."
¿Control Ball?
¿A qué se refería con eso?
Teniendo más curiosidad por saber que era ese artefacto, leyo el informe que contenía.
"La Control Ball, un dispositivo diseñado para capturar y controlar a los humanos.
Él Científico Plutón estuvo trabajando en secreto en la creación de un artefacto para poder controlar a los seres humanos, y así hacer que el Equipo Galaxia sea imparable."
¿Controlar humanos?
Esa frase dejo a Ash asombrado.
Jamás pensó en encontrarse un artefacto bastante peligroso para las personas.
Queriendo saber más de la dichosa Pokeball, continuó leyendo.
"La función de la Control Ball es similar al de una Pokeball cualquiera.
Absorbe al ser humano en su interior, donde dentro de la Pokeball el humano es sometido a un lavado de cerebro.
Gracias a los experimentos desarrollados con los Pokemon Psíquicos, se logro hacer que su energía Psíquica pueda ser almacenada en algunos objetos."
Experimentos con los Pokémon.
Esa otra frase lo hizo molestarse.
Sabía que el Equipo Galaxia era alguien que hacía experimentos, pero hacerlo con los pobres Pokemon era pasarse de la raya.
"Una vez que la energía Psíquica fue almacenada en la Control Ball, comenzó a ser modificada por nuestras computadoras para poder hacer que su poder corrompa por completo la mente del humano, volviendo obediente ante la persona que la haya capturado.
Cómo consecuencia de esto, su personalidad cambia drásticamente, volviendolo un fiel sirviente que obedecera a toda orden que se le imponga, sin importar que tan inhumana sea."
Ash dejo los documentos para poder apreciar mejor la Pokeball.
Jamás pensó que lo que contenía esa Pokeball sería un verdadero peligro para todas las personas del mundo.
Aunque, lo que le generaba duda, era el por que el líder jamás llegó a utilizarla si su objetivo era crear un mundo mejor?
Continuando con los documentos, leyó más para saber si había alguna respuesta.
"La Control Ball fue usada con un total de 15 personas diferentes, y hemos descubierto varias cosas.
+N.1: La Control Ball puede atrapar una cantidad ilimitada de personas, incluso puede atrapar dos al mismo tiempo, o los puede almacenar por tiempo indefinido.
+N.2: La Control Ball no posee un poder limitado, su energía Psíquica es infinita, por lo que no es necesario producir más.
+N.3: El lavado de cerebro no se desvanece con el tiempo, el humano puede ser controlado por el resto de su vida, y por lo visto no hay forma de revertir el efecto.
+N.4: Se ha descubierto que las personas con habilidades Psíquicas pueden sucumbir ante su poder, por lo que puede ser una buena arma contra este tipo de humanos.
+N.5: La Control Ball es ahora indestructible, gracias a la energía Psíquica de su interior la ha vuelto imposible de destruir, ni siquiera un poderoso Hiperrayo es capaz de rasguñarla."
Está nueva información nuevamente le dejo en claro que la Pokeball no es segura.
Cualquiera que tuviera está en su poder claramente sería un enorme problema para todos.
Continuando leyendo, se encontro con la respuesta de su incógnita de Helio.
"La Control Ball fue presentada ante el Líder Helio, esperando una aprobación para que la Control Ball sea ejecutada.
Sin embargo, el Líder Helio desaprobó por completo el uso de la Control Ball, ya que a sus palabras busca crear un mundo nuevo, no gobernarlo.
Aún así, el líder conservo la Control Ball para evitar que fuera usada por alguien más del Equipo Galaxia, por lo que su paradero será ahora desconocido, y solo el líder Helio conoce su paradero."
Termino de leer el informe que por lo visto fue escrito por uno de los científicos.
Viendo otra vez la Pokeball, Ash ahora estaba en un dilema.
Sabía que el artefacto era algo peligroso para quien sea que la tuviera en la mano, por lo que lo correcto era entregarla a las autoridades.
Pero por el otro, si la entregaba lo más seguro es que alguien del departamento de policías podía hacer mal uso de ella, y no es que tuviera desconfianza con las autoridades, si no que tal vez haya algún infiltrado en ese bando, y esto lo haría ser el nuevo objetivo de las demás organizaciones, significando una enorme catástrofe.
Por lo que, decidió mejor esconderla en un lugar que nadie nunca la pudiera encontrar.
Pero cuando iba a apenas agarrarla, escucho algo.
???: Era por aquí verdad? - decía una voz femenina.
???: Si, Saturno dijo que el artefacto estaba en la oficina del líder Helio, solo teníamos que encontrarla - dijo otra voz femenina diferente.
Ash escuchó esas voces acercandose, por lo que de manera rápida, agarro la Pokeball y se escondio debajo del escritorio.
Mirando quien se iba acercando, vio a las comandantes femeninas Mars y Júpiter entrando a la antigua oficina de su líder.
Por lo visto, ambas estaban ahí en busca de la Pokeball.
Las ex-comandantes al entrar a la oficina, rápidamente notaron la habitacion secreta, pues no era para nada imposible de ver.
Mars se acercó para ver qué había en esa sala, encontrándosela totalmente vacía, sin rastro alguno del artefacto.
Mars: Júpiter, se lo han robado! - dijo preocupada.
La PeliMorada se acercó a su compañera para ver si era verdad lo que dijo, y en efecto, el artefacto había sido robado.
Preguntandose ahora, dónde estabas? Y quién se lo llevaría?
Ash por otro lado seguia en su escondite sin hacer un solo ruido, obviamente no quería ser descubierto.
Al ver a las ex-comandantes estaba dispuesto a salir de sorpresa y poder atraparlas para encarcelarlas.
Sin embargo, escucho que ellas mencionaron que el tercer comandante las había mandado por lo que sería una buena oportunidad para interrogarlas y saber dónde están los demás miembros restantes.
Pero había un problema, estaba seguro de que ellas no iban a decir una sola palabra de su paradero, y ni siquiera amenazándolas serviría.
Pensando en una forma de hacerlas hablar, miro por un momento la Pokeball en su mano.
Recordando lo que decía el documento con respecto a la Pokeball, sabía que con ella sería más sencillo obtener la información de ambas, pero le daba miedo lo que sea que pudiera pasar.
Mientras pensaba, vio que las comandantes se comenzaban a ir, por lo que viendo que se estaba escapando la oportunidad de atrapar al resto de los integrantes, tomo una decisión rápida.
Ash: Oigan ustedes! - les gritó saliendo del escondite.
Rápidamente les lanzó la Pokeball, esperando que funcionará.
Las comandantes al escuchar que les gritaban, se dieron la vuelta para ver quién era, solo para encontrarse con una Pokeball rara dirigiéndose a Mars, la cual la termino golpeando haciendola casi caer, pero siendo sostenida por Júpiter.
Pero de pronto, la Pokeball se abrió y comenzó a absorber a ambas en el característico rayo rojo, solo para momentos después desaparecer.
Al terminar de absorberlas, Ash estaba estupefacto por lo que vio, jamás pensó que dicha Pokeball realmente funcionará.
Acercándose y tomando la Pokeball en sus manos, procedió a sacar a las comandantes de la Pokeball, solo para encontrarse con algo sorprendente.
Mars/Júpiter: En que le podemos servir... Amo - dijeron al mismo tiempo.