Mar de Sales

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Summary

Una banda de rock que tuvo un fugaz inicio, se desvaneció sin explicación y se convirtió en un rumor entre miles de fanáticos, que aún los esperan por ver renacer. Santiago, un exitoso productor musical, ve en ese regreso la oportunidad de redimir su carrera. Volver no será sencillo. Rylan, el vocalista, arrastra fantasmas del abandono y una depresión que lo consume. Una historia que se adentra en los temores y los miedos, explora la crudeza de la recaída. En este camino de redención, los protagonistas deberán descubrir si el arte es capaz de sanar sus heridas y ofrecerles el hogar que tanto anhelan. Todas las canciones se encuentran publicadas en YouTube. (borrador, novela sujeta a cambios).

Status
Ongoing
Chapters
94
Rating
n/a
Age Rating
16+

Noticias

La ciudad está llena de luces y ruidos, pero en esta ventana la oscuridad prevalece. El olor a cigarrillo invade el espacio. Latas de cervezas arrimadas al lado del sillón. Una mano que intenta escribir, o descubrir lo que alberga en su cabeza.

—Perdón, amor —susurra. Arruga el papel y vuelve a dejar caer el lápiz.

Nunca pudo entender cómo alguien puede plasmar lo que siente a través de algo tan simple como una letra. Admira a los que pueden hacerlo, y a la vez no los tolera. Para Santiago la vida es extraña. Le causa mucha molestia recordar la frase que dijo una vez: la gente depresiva es la más creativa. Detesta que esas personas desperdicien su potencial, dejándose hundir en un mar de sales agrias sin ningún salvavidas del que puedan sostenerse.

Apaga la linterna que usaba para alumbrar la mesa. De igual manera, entra luz suficiente desde afuera para poder ver los muebles y no chocar contra ellos. Camina de un lado a otro, necesita dar con una idea. Tiene que ser algo llamativo, eso que le devuelva el prestigio que le han quitado.

Enciende el portátil, ya es hora de revisar las noticias. Su nombre apenas aparece en los principales portales de información. Le parece extraño que nadie lo comente. Nunca pensó que Hernán sería capaz de silenciar a los medios. Mira entre los canales que resaltan, ninguno parece tener un ápice de interés en hablar sobre el tema.

—Te conviene que no lo sepan —dice, mientras su vista se pasea de un lado a otro en la pantalla. Lee con rapidez, desliza la rueda del ratón cada segundo.

«El productor musical principal abandona su cargo en “Llamas Azules”» lee la última noticia publicada hace una hora. «Dicen que desea su retiro, después de tantos éxitos se merece un descanso» fueron las palabras del director de la discográfica. Cierra la tapa del portátil, el enojo que ahora siente no lo deja seguir. Le agradece que no vuelva pública su vida privada, pero es el costo que tiene que pagar. Ahora debe aguantar cualquier cosa que digan, ya que nadie va a revelar su despido.

Coloca la transmisión en línea de “Emergentes”, el programa más popular del momento. Lo deja sonar por las cornetas mientras se alista para un baño.

«¿Qué otro tema tenemos esta noche? No lo sé compañero, hemos soltados tantas bombas, ¿nos queda algo por ahí? Sí, tenemos un pequeño pero importante dato para debatir esta noche. Todos se siguen preguntando qué pasó con “Mar de Sales”. ¿La banda que tuvo mucho revuelo con solo dos conciertos? Y en un pueblito bien lejano, ¿puedes creerlo? No hermano, esa gente desapareció luego de la subasta. No han publicado nada en sus redes desde entonces. Pero, si hemos sabido de Rylan. ¿Si, hace cuántos meses? Se le vio por la universidad una semana, luego desapareció. Solo se le ha visto en algunas ocasiones, a petición de algunos fans, en los en vivo de Alicia. ¿El tema para esta noche? ¿Tener una novia con plata te resuelve los problemas? (Risas). No no, que va. Ese es tema para otra ocasión. En realidad, solo quería hacer una mención, la gente ha especulado demasiadas teorías sobre estos chicos. Ah sí, eso lo he visto. Viajan hasta ese pueblo con la esperanza de cruzarse con algunos de los integrantes, pero nada. ¿Viajar hasta allá?

»Es que solo se sabe que Rylan está en la ciudad, los otros quedaron por allá, bien metidos en esa esquina olvidada del mundo. Ya ni los nombres recuerdo, sabemos del cantante porque se volvió el favorito del público. He visto las publicaciones de Alicia, la mitad de los comentarios son de personas pidiendo verlo. ¿No es curioso? ¿Qué? Estoy seguro que no hubieran tenido esta fama si no hubieran desaparecido de esa manera. Es que al hacerlo, causaron intriga, y eso los hizo tendencia. Los rumores hasta han perdido el sentido, de lo absurdos que se volvieron. El misterio, hombre, eso es lo que vende. No, de haberlo sabido, tendríamos millones. ¿Si? Cuéntanos, ¿qué se te hubiera ocurrido? No lo sé, me corto un dedo en directo y no vuelvo a aparecer durante dos meses. Estoy seguro que muchos chismosos llegarían, solo por el morbo. Es que nuestro contenido es para ellos, ¿no crees? Ah cierto, se me olvidaba que por chismosos es que estamos acá.

«Mar de Sales» piensa Santiago. Recuerda el interés del director en ellos. En Rylan, principalmente. Lo quería a él, no le importaba los otros integrantes. Y puede entenderlo. Ese chico tiene los requisitos para brillar en el escenario. Lo importante para Santiago es la voz. No sabe si usa alguna técnica o solo es el don que tiene, pero tiene un muy buen rango, podría cantar lo que sea y se oirá bien. Para Hernán, el director, no solo importa la voz. La apariencia vende. Rylan no solo tiene talento, también luce atractivo para todo tipo de público, es carismático aun sin intentarlo. Y para las fanáticas intensas, tiene un toque seductor, tanto en apariencia como en su voz, saben que eso les conseguiría un público fiel, que es aún más importante que el resto. Pero ya tienen experiencia con artistas, y conocen que detrás de esa fachada, encontrarán una caja sorpresas. Puede ser el peor de todos: orgulloso, exigente, malhumorado, mal agradecido. O ser el mejor: amigable, atento, paciente, comprensivo. En el mejor de los casos, sería una mezcla equilibrada de virtudes y caprichos.

Santiago se coloca la capucha antes de salir. No quiere encontrarse con nadie que le haga preguntas, aunque ya ha confirmado que en este mundillo no es tan popular para los chismes. Camina por las calles con tranquilidad, algunos podrán pensar que se trata de un mafioso, otros de un “adicto”. Cual sea el punto de vista, no luce amigable. Su mirada es amenazante. Si no fuera por el azul de sus ojos, no atraería a tantas chicas como lo hace. Aparte de saber quién es, por supuesto, la apariencia siempre mejora cuando lleva la palabra “dinero” escrita encima.

Entra en un bar de lujo. Ahora su descuidada y decaída apariencia contrasta con el brillo del lugar.

—Cuántas veces te he dicho que debes venir presentable —reclama el hombre que le atiende en la barra.

—Si —se quita la capucha—, con esto debería bastar.

—No sé qué hacer contigo. —Le sirve una copa.

—¿Renunciaste? —Le dedica una mirada severa.

—Sí… —Suspira—. De todas formas pensaba hacerlo desde hace unos meses, las políticas de la discográfica han cambiado y no me gusta “lo que tengo para editar”.

—Bien. —Bebe—. Qué sufran, a ver que van a hacer sin sus dos productores principales.

—Quisiera pensar que se notará la decadencia, pero lo dudo.

—Su último éxito es prueba de eso —Santiago asiente con confianza.

—¿Cómo puedes estar seguro?

—Es un éxito por la letra. —Mueve la cabeza en negación—. Ella supo captar el sentimiento, a la gente le gusta eso.

—¿Una ofensa para ti? —ríe.

—Manu, ¿cuándo me has visto caer por una tontería? Qué llore cuanto quiera.

—No deberías hablar así, fueron pareja por años. —Sirve otra copa—. Algo de respeto debe de quedar.

—Lo había, antes de que se volviera la pareja de Hernán.

La música que sonaba acaba, dando paso al nuevo éxito del que hablan.

—Preciso, te dejo para que la disfrutes —dice Manuel, retirándose a su oficina detrás de la barra.

Santiago menea la copa mientras escucha, obligado, la canción que tanto desprecia.

«Suelta cuantas palabras quieras, no voy a escuchar ninguna». No puede evitar revivir esa noche al escuchar las letras. No lo admite, pero su corazón todavía se comprime al pensar en ella. Ahora es tarde para expresar su arrepentimiento, ella nunca le dio oportunidad de hacerlo. Su error marcó el cambio de su vida. No sabía dónde estaba, ni a dónde iba a parar.

—Estúpido —susurra al terminar la copa. Se levanta en dirección a la salida. Sabe que no puede huir, donde quiera que vaya escuchará la canción.

Entra en la disco. Aquí también tienen puesta otra versión de la dichosa melodía. No le importa meterse entre la gente. Conseguir su trago de cada noche es lo que mantiene en mente. No va a romper la rutina por unos “vagos sentimientos”, así es como le llama. Sabe que se le pasará en algún momento. Por ahora es mejor callar el vacío con alcohol y compañía.

La luz de la mañana entra por completo en ese apartamento que era oscuro. Ilumina cada rincón, dejando al descubierto el mal estado del lugar. Su dueño no colabora, al tener basura en todos lados.

Santiago despierta por el olor a tocino y huevo. Se mira desnudo en la cama. Busca por el suelo su ropa. Al no encontrarla, busca en el armario algo limpio. Por suerte, quedan un par de prendas.

—Buenos días. —La chica entra alegre al cuarto, con un plato de comida en las manos.

—¿Cuánto te ofrecí anoche? —La voz de Santiago sale ronca, ni siquiera le dirige la mirada.

La hermosa chica, que viste una camisa larga de hombre, deja el plato sobre la cama. Su sonrisa se ha borrado por completo.

—Trescientos —responde con amargura. Él busca en su cajón, ya casi no le queda efectivo.

—¿Te parece la mitad? —le ofrece el dinero.

Ella lo toma de un manotazo, procede a vestirse para irse cuanto antes.

A Santiago no le importan las miradas rencorosas. Está acostumbrado. Desde hace meses que esta escena se repite. No recuerda nada al estar ebrio, pero sabe cómo espantar a las chicas que pretenden quedarse, con la intención de llegar a algo más. La idea de que lo hacen por dinero, no se le va de la cabeza. Por naturaleza piensa que todos actúan igual que él, por interés. Solo conoció a una persona genuina. La tenía como el objeto de más valor en su vida, y lo arruinó por la codicia, que ha sido el motor de sus acciones.

Se sienta en la sala. Observa, con dolor de cabeza, su espléndido apartamento bañado con la luz del sol. Parece que contratar servicio de limpieza una vez por semana no será suficiente.

—No me mires así. —Voltea el retrato, dejándolo boca abajo—. Todos sabíamos que no soy bueno con lo frágil.

«En algún momento terminaría rompiendo al ángel, porque nunca fui capaz de comprender tal pureza» piensa con dolor en su corazón.