Unico
Cuando estudiaba la universidad, tenía 22 años y se me había complicado una materia, era la única que reprobaría. Así que decidí hablar con mi profesor, Jeon Jungkook. Tenía 49 años, su estatura era como de 1.70, piel clara, pelo negro, muy guapo. Se sabía que el profesor aprobaba a las chicas que le caían bien, aproveché para platicar con él cuando terminó la clase, platicamos sobre las películas que nos gustaban y demás pasatiempos, hasta que toqué el tema de mi calificación, me dijo que no se podía hace mucho porque me faltaban varios puntos para aprobar, yo le dije que haría lo que sea, hacer un trabajo extra o cualquier otra casa. Noté como se puso nervioso y pasó saliva.
- Bueno, lo que podemos hacer es platicarlo después porque tengo otra clase en este momento.
- Claro, profesor, si quiere le paso mi contacto para platicarlos después
- Muy bien.
Intercambiamos contacto de FB, y se despidió. En la noche le mandé mensaje preguntándole sobre mi calificación. Hablamos un rato y me dijo que lo pensaría, poco a poco comenzamos a hablar sobre nuestras cosas personales y me decía que se veía que hacía bastante ejercicio, ya que él estaba viendo mis fotos. La conversación se fue volviendo más íntima, me contaba como cuando era más joven había más acción con su esposa, pero que ya casi no lo hacían. También me preguntó que cuánto tenía sin hacerlo y cosas así.
- Bueno, te dejo que ya me habló mi esposa, mañana seguimos hablando en clase para lo de tu calificación.
- Me parece perfecto.
Al día todo iba como de costumbre y ya estaba en la última clase del día que era precisamente la de ese profe. Ya que todos mis demás compañeros salieron solo quedamos el profesor y yo, así que comenzamos a hablar.
La platica poco a poco comenzó a subir de tono, me preguntó que qué haría para pasar, a lo que yo respondí que haría cualquier cosa.
-¿De verdad harías cualquier cosa?
-Sí lo que sea. — Diciéndolo con una voz seductora.
-¿Hasta mamármela? — Con voz picara.
- Claro.
Entonces fuimos a su cubículo donde tomo asiento, y se desabrochó el cinturón, a continuación, me arrodillé para bajar su pantalón y sacar su verga.
- Si que quieres un diez — Mientras reía.
Se la saqué y comencé a chupársela. Mi lengua comenzó a juguetear con su glande y poco a poco con su tronco, la intensidad de mi chupada comenzó a aumentar, mientras colocó sus manos en mi cabeza hasta correrse.
- ¡Ahhh!, me voy a venir. — Gimiendo fuertemente.
Tomó mi nuca con fuerza llenándome toda mi boca con su espesa y abundante leche.
- Mmm que rica lechita. — Con voz cachonda mientras tragaba su semen.
Se puso su pantalón y se ofreció a llevarme a mi casa en su auto, lo cual acepté. Ya cuando íbamos camino a mi casa, comenzó a tocarme mi pierna.
- ¿Y si vamos a un motel?, conozco una cerca.
-No lo sé, tango que llegar a casa.
- Vamos, nena.
La verdad yo estaba algo caliente a sí que le dije que sí. Al llegar a la habitación se lanzó sobre mí y comenzamos a besarnos, me llevó a la cama y nos fuimos desmando poco a poco. Cuando ya estábamos completamente desnudos me besó mi cuello, pasando pon mis bubis y lamiendo mis pezones, ahí se quedó un buen rato.
- Mmmmm que rico, kook, sigue. — Gimiendo fuertemente.
Fue bajando a mi abdomen hasta llegar a mi coño, ahí me hizo un rico oral, mis manos lo tomaron de su cabeza, mientras yo soltaba unos gemidos que hacían que él chupara con más intensidad hasta venirme.
- Que rica sabes, amor. — Mientras se bebía mis jugos.
Después de eso se colocó el condón, me abrió mis piernas y comenzó a penetrarme lentamente.
- ¡Uuy!, que apretadita estás, amor.
Poco a poco fue penetrándome más rápido y fuerte, lo abracé con mis piernas presionándolo con fuerza de lo caliente que ya estaba. Luego de un rato se quitó y me puso en cuatro.
- Que rica nalgas tienes, bebe. — Mientras me tomaba de mi cintura.
Colocó su verga en la entrada de mi coñoy comenzó a meterla poco a poco. Siento cómo va entrando y hago pequeños gemidos.
- ¡Ah, mmm!
- ¿Te gusta, verdad? — Con voz caliente.
Ya que entró comienza a moverse cada vez con más velocidad. Sus manos presiones mi cintura con más fuerza, lo que hace que los dos comencemos a gemir más. Mientras me coje me toma del cabello y me da con más fuerza, en ese momento siento como me corro.
- ¡Ahhh! que rico kook ! — Soltando un fuerte gemido.
- Mmmm que rica, bebé.
Suelta mi cabello para tomar mi cintura con ambas manos y me da con todo. Me da fuerte por unos minutos, luego se quita el condón y llena de leche mis nalgas. Luego nos quedamos acostados en la cama un momento.
- Que rico coges, hermosa. Siempre me han encantado tus nalgas y bello cuerpo, nunca pensé que podría cogerte.
- Estuvo muy rico kook.
- Te daré la calificación perfecta, no te preocupes por eso, nalgona.
Después nos bañamos y me dejó cerca de mi casa. Cada vez que nos veíamos en la una solo nos sonreíamos.
♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆♤☆