Capítulo 1
Solo se veían árboles... Muy altos y de distintos tipos, tapando la luz natural de la noche, culpables de la oscuridad del bosque. Solo se podía apreciar un camino de luciérnagas que se dirigía a una estructura que se asemejaba a una iglesia. Una voz provenía desde esa estructura.
-No ... no -
La estructura tenia ventanales amarillos, una puerta doble de madera, el edificio tenía una altura de por lo menos 10 metros; en los grandes pilares habían enredaderas de flores blancas y rojas entrelazadas entre si.
- Por favor... no te vayas, te necesitamos - La voz parecía quebrada, al borde del llanto.
La estructura cambió en un pestañear. Ahora sus ventanales estaban rotos, la puerta de madera podrida y destrozada, las enredaderas con sus hojas secas y sus flores marchitas, la construcción se encontraba hecha un destrozo.
- Yo te necesito - Su voz era más baja, casi sin poder hablar.
Las puertas se abrieron con el sonido de bisagras oxidadas, dejando entrever a una persona arrodillada en el piso, con una capucha blanca de bordes dorado, y a su costado, en el suelo se veía otra capucha de color rojo carmesí. El blanco de sus prendas estaba manchado con un rojo sangre a sus bordes, además de tener partes rotas de la capa. Él levantó la cabeza y se dio vuelta para ver la puerta, dejando ver su piel clara como la nieve al igual que su pelo. Se paró rápidamente y apuntó con su espada a la puerta.
- ¡¿Quién eres?!- Fue lo último que se escuchó...
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Una joven se despierta asustada, sin poder moverse de su cama, solo viendo el techo. Pasan unos segundos y recupera el sentir sus extremidades. Se sienta en la cama y toma un poco de aire.
Aún sentía algo de miedo, esta no era la primera vez que tenía ese sueño, era de sus favoritos. Siempre que estaba en ese bosque o en el palacio, la joven se sentía libre, podía disfrutar de una tranquilidad que ningún otro sueño le daba. La persona con la que le apuntaba con la espada también estaba en esos sueños, pero en una versión más alegre, bailando con él un vals o jugando con el que se suponía que es su hijo, un niño pelirrojo claro con ojos grisáceos, que parecía de 2 años...Ese niño ya no estaba... Y esa alegre mirada que siempre se dirigía a ella tampoco estaba. ”¿Por qué no me reconoció? ¿Qué le pasó al pequeño? ¿Por qué el palacio estaba tan destruido?“ Fue lo único que se le pasó por la cabeza hasta que sonó su alarma. Se paró y fue a su baño a arreglarse, tenía pelo negro, largo y lacio, que cubría su rostro.
- Debo estar estresada... - Se veía al espejo mientras peinaba, bostezó y se miró nuevamente - Siempre que pasan cosas así en los sueños es buena fortuna o estrés por algo - Dejó el cepillo, se puso un cintillo con una flor rosa y salió a vestirse.- Se le veía bastante apenado ... ¿Tal vez se le murió su hijo? Debería escribirlo antes que se me olvide, con esto podría hacer un libro -
Ya con una polera blanca y con unos jeans azules, se vuelve a sentar y saca su libreta. Empieza a ver hoja tras hoja, estaba escrito todos los sueños que encontraba interesantes, además, los relatos contaban con algunos dibujos de los paisajes o de las personas que lograba recordar, cómo el señor con su hijo. Empezó a escribir y dibujar el pésimo estado del edificio.

- ¡Andrea! - Era la voz de su madre, esta escucho y guardo su cuaderno en el bolso que tenía, bajó rápidamente. Al bajar, notó el olor de la comida lista, vio su teléfono y eran las 1 de la tarde.
- ¿Tan tarde es? - La joven guarda su celular y ve directo de donde la llamaron.
- Así es, ve a poner la mesa - Dijo una mujer de pelo negro y tez blanca.
- De acuerdo madre ... - Va a la cocina y empieza a sacar los servicios.
- ¿Hoy no tenías que salir? - Menciona la madre, dejando a la chica sorprendida
- La salida ... - Murmura preocupada.
La madre se ríe. - Menos mal me acordé ¿A qué hora se iban a juntar? - Mientras hablaba, servía 2 platos.
- Se supone que a las 3, así que, aún hay tiempo - Toma ambos platos y los deja en la mesa con los servicios. Ambas se sientan a comer.
- Y ¿Con quién es la salida? ¿Con ese niño que conociste en la asociación? - La joven asiente con la cabeza, mientras comía. - ¿Qué estudia? -
Andrea traga y toma un poco de jugo antes de contestar. - Diseño gráfico ¿Por qué pregunta? - La madre sube los hombros y come un poco, dejando extrañada a la joven. - ¡NO! ¡No pasa nada entre nosotros! - Menciona rápidamente la joven algo roja.
-Yo no dije nada, ¿Cómo se llamaba? ¿David? -
Andrea suspira. - Daniel. - Sigue comiendo tranquila.
- Es lo mismo, los dos empiezan con d - La menor rueda los ojos con una sonrisa. ”Aunque, creo que sí me empezó a interesar" se ríe para sí misma, algo triste.
- ¡Me voy! - Dice ya en la puerta.
- ¡Nos vemos! ¡Trata de no llegar tan tarde! -
Andrea la vio con una gran sonrisa - ¡Sí mamá! - Cerró la puerta y se fue corriendo a tomar la locomoción.
Luego de un gran recorrido en micro, llegó al sitio acordado, vio su celular y vio el mensaje de Daniel ”Llegaré tarde, espérame." Andrea suspiro frustrada, sabía que ese tarde era 1 hora, así que decidió adelantar a lo que vino a ese lugar... Ver un libro para hacerle una obra de teatro a niños ¿Por qué? Andrea estaba en una organización que ayudaba a cuidar a niños en vacaciones mientras sus padres trabajaban. Entró a la biblioteca y empezó a observar la categoría “niños”, pero solo estaban los libros de siempre, así que prefirió ver otras categorías que estaban en la biblioteca.
- Terror... Historia... Científico... - Susurraba entre los pasillos vacíos de la biblioteca. Habían pasado ya algunos minutos, y ella aún estaba indecisa de qué llevar. - Hubiese visto esto en internet mejor - Susurra molesta, gira la cabeza y ve una gran caja que afuera decía “Libros de regalos” - ¿Las bibliotecas de verdad pueden regalar libros? ... Tal vez cuando tienen más de una copia...- Se acercó y empezó a observar. Habían muchas biblias, libros rayados, muchas copias de libros infantiles, libros rotos. - Vaya... Tuve que sospechar el estado de estos libros - Al fondo de todo, vio un libro forrado de cuero, lo abrió y estaba algo rayado, pero no tanto; en su interior vio una pequeña introducción.
"Reinos lejanos y antiguos; criaturas nuevas, reyes y reinas..."
Le pareció interesante esa premisa, una tan poco original que sería fácil de hacerle una obra de teatro si es que tiene alguna historia. Busco a su alrededor a alguna encargada y le pidió el libro. Salió de la biblioteca, feliz con su libro nuevo.
A pocas cuadras quedaba un parque frente a un bosque, que a su otro lado estaría una bajada poco recomendada al mar. Se sentó en el pasto, enviándole a Daniel su ubicación y sacando todas las cosas para empezar a crear alguna trama con lo que disponía. ”Espero ver algún dragón o elfo en esta historia" piensa, mientras abría la primera página. Al costado del texto se encontraba su libreta donde escribía sus sueños.
"El Guardia del tiempo"
Era un poema, uno corto.
"En un reino alejado
Hasta para un ser vivo
Un día había nevado
El día que el rey había nacido.
El niño de fría porcelana
Pelos como la nieve
Ojos de plata
Él sería la clave.
Oh niño perdido
¿Dónde está tu madre?
Oh niño cautivo
¿Por qué no eres como tu padre?
Por el mundo viajó
Conoció y observó
El día que volvió
Ya no era un niño.
Lentamente crecía
Rápidamente aumentaba su poder.
Su pueblo le agradecía
Él sería su rey
Un día desapareció
Todo su reinado lo dejó
A manos de una compañera fiel
Que cada vez que pasaba sonaba su cascabel."
- ... ¿Y que tiene que ver el nombre con este poema? - Dijo a sí misma, pero se fijó que el nombre no era del poema, si no, de la sección del libro. - El guardián del tiempo, un rey que extrañamente desapareció sin dejar sucesor...bla bla bla... Su esposa de pelos de fuego igual desapareció un día antes aja... Se dice que por su rapidez en batalla podía detener el tiempo, lo cual combinado con su afán de proteger bla bla ... Se podría modificar esto en una obra - Empezó a leer otra vez el poema, para ver las características físicas que tenía y le distinguían - Un minuto... - Empezó a ojear su libreta, hasta que vio uno de sus dibujos, exactamente, el del joven de hoy.- Debe ser un rara coincidencia jeje - Dijo divertida - Se lo comentaré al Dani cuando llegue -
Pasaron unos minutos, ella estaba dibujando en su libreta los trajes simplificados para la obra - ¿Cómo lo hacemos con los pelos tan exóticos? - Murmura en voz alta - ¿Nos alcanzará para pelucas o solo lo modifico? - Sus pensamientos fueron interrumpidos por un gato negro que se acercó a ella. - Awww... ¿Y tu chiquitín? - Empezó a acariciarlo. Este empezó a subir a sus piernas y se sentó en ella. La joven empezó a dibujar y el gato veía lo que hacía. - ¿Te gusta? - El gato extrañamente maulló como respuesta - Jeje - Ella siguió confeccionando los diseños de la ropa para la obra.
- ¡Lamento la demora! - Escuchó a su espalda, el gato se fue corriendo al escuchar al joven. Se dio vuelta y vio a su amigo, peli castaño, de ojos color café y de tez morena.
- ¡Asustaste al gato! - Dijo gritándole al chico.
- ¿Yo? - Contesta dramático.
- Obvio ¿Quién más grito como loco? -
El joven rodó los ojos y luego sonrió. Se sentó a su lado y le saludó con un beso en la mejilla - ¿Cómo va todo? -
La joven le muestra los bocetos. - Adelantando a lo que venimos capitán... Aún que tú eres el diseñador, tú deberías ver estás cosas - Le entrega los diseños y él empieza a observarlos.
- Por algo dibujo mejor que tú - Muestra una gran sonrisa.
Andrea le observa con “odio” - Yo dibujo bien sin ninguna clase de dibujo - Dice “presumiendo”, ambos se ven y ríen.
- Pensé que haríamos uno de los clásicos ¿Qué es esto? -
Andrea le mostró el otro libro - Bocetos e ideas que saqué de este libro regalado por la biblioteca - Ella se lo pasa y él empieza a leer las primeras páginas.
- Esto me suena a millones de películas... Solo lo elegiste por qué estás obsesionada con lo medieval ¿No es así? - Mira directamente a Andrea.
- ¿YO? Cómo crees, me ofende que pienses así. - Había un claro sarcasmo en sus palabras.
- Mira, te lo acepto porque la historia es buena, aunque sean puros poemas e información... Algo raro para algo inexistente. - La joven celebra su victoria. - El único problema son los pelos. - Dice analizando el color de estos.
- Se podría modificar el color, así que en la introducción de la obra, podríamos poner... ”un pelo castaño como el otoño que nació“. -
El joven asintió con la cabeza. - Tenes toda la razón ... Tuviste que ser productora -
La joven pone una mano en su pecho - Es que en una vida pasada lo fui - Ambos ríen nuevamente para luego seguir planeando.
- Ya ... idea básica lista, falta el diálogo - Suspira agotado Daniel.
- Así es... - Andrea estaba acostada en el pasto.
El peli castaño empezó a observar los demás dibujos, viendo al joven peliblanco repetidas veces con un niño pelirrojo. - ¿Ya habías leído la historia antes? - Pregunta el joven.
- ¿mmh? - Daniel le muestra los dibujos. - Ah, no, es lo que sueño y extrañamente coinciden esos 2, aunque el de mis sueños tiene un hijo y nunca le he visto una esposa - Se sienta y ve sus dibujos. - Aunque si es inspiración para los diseños de ahora -
El joven siente su celular vibrar, deja la libreta a un lado y lo ve. - Parece que el helado que te debo no se podrá pagar hoy - Dice lamentándose.
- ¿Qué pasó? -
El joven responde un mensaje y guarda el celular. - Trinidad tiene conflictos con los propietarios donde haremos las actividades... Así que como soy la persona encargada, debo ir... Lamentablemente. - El suspira agotado y se para del suelo. - Te prometo que para la próxima que nos veamos, te doy el helado que te debo hace meses. - Dice ya alejándose.
- No te preocupes, ve tranquilo. - El se va corriendo. Andrea recoge su libreta, con algo de tristeza. - No sé para qué hago planes si nunca funcionan. - Ya quería irse de ese lugar, pero antes de pararse, el gato negro apareció de nuevo y se puso sobre sus piernas. - ¡Eh! Ya me tenía que ir. - Este se acomoda, sin hacer caso a Andrea. - Ni modo, toca continuar con el diálogo - Ella recoge la libreta de su lado y empieza a buscar una página en blanco. El gato estaba mirando la libreta curioso. Ella empezó a acariciarlo - Tal vez he dibujado mucho al chico ... - Murmura - Parece más una obsesión - Sigue viendo las páginas, hasta que llega a la del sueño más reciente, el del gran palacio destruido, en la otra página estaba el joven con el niño pelirrojo. - Te veo curioso ¿Te gusta? - El gato se quedó mirando el dibujo y luego en unos segundos, agarró la libreta con su boca y se fue corriendo al bosque - ¡Oye! Gato de ... - Agarró todas sus cosas y salió corriendo detrás de él.
Mientras trataba de atrapar al felino, como podía, empezaba a guardar el libro de la biblioteca, su celular y sus lápices. -¡Ese es mi trabajo! - Grita enojada.
Luego de un rato esquivando ramas y troncos, ve una luz que casi le cegó. - ¿Llegue al otro lado del bosque ? Ay no- Miro un poco a su alrededor, esperando un acantilado, pero solo vio un valle. - ¿Y la playa? ¿Me mintieron todo este tiempo sobre que este bosque tenía un gran acantilado? ¡El gato!- Vio a su alrededor - Tal vez ya lo perdí...- Murmura triste. Recorre un poco a su alrededor y escucha unas risas. Va a la dirección de las risas cuidadosamente, tenía curiosidad de donde estaba. Al llegar, vio a un par de -¿Soldados? - Susurró, uno tenía apariencia masculina, mientras el otro tenía apariencia femenina ”Debe haber algún tipo de convención medieval por aquí y no me enteré" Pensó. Ella era muy fan de esas convenciones y trataba de ir a todas las que podía.
Se acercó un poco para preguntarles por donde estaba la convención, pero luego vio al animal todo golpeado frente a ellos, eso la enfureció. Rápidamente salió de su escondite y se puso frente a él.- ¡Cómo se le ocurre maltratar a un gato! -
Los soldados la miran confundidos - Oye niña, no te metas en nuestro asuntos -
Andrea le saca la espada al soldado rápidamente - He participado en guerras de clanes y he salido campeona, así que aléjate si no quieres que te deje en el suelo - Los soldados se vieron entre ellos, la de apariencia más femenina sacó su espada.
- Veamos lo que tienes niña -
"Esto parece tener más filo de lo normal " Pensó para sí misma, ambas se ponen en pose de lucha, pero se escuchan unas campanas.
- Ya se estaba poniendo divertido...- Ella guarda la espada y ambos se van corriendo.
-... Eso fue raro - Se dio vuelta para ver al gatito, respiraba con dificultad, a su lado, estaba su libreta, la recoge y la guarda. Deja la espada en el suelo y luego toma con cuidado al animal malherido - Te llevaré a una veterinaria - Empieza a devolverse por donde vino. Luego de un gran rato, se dio cuenta que no encontraba la salida - ¿Qué está pasando? - Sacó su celular para localizarse, pero este estaba sin señal -Mi madre me va a matar- Camina un poco más y vio la luz nuevamente, pero otra vez estaba en el prado - ¿Di vueltas? No... Estaba derecho ... - Vio al gato y decidió ir al prado hasta encontrar alguna persona a la cual pedir ayudar. A lo lejos se veía un granero con una casita bien hogareña. - Esperemos que ahí viva un veterinario -
Ella tocó la puerta y le atendieron un par de adultos mayores - Lo lamento por molestar, busco un veterinario por... - El señor tomó al gato y se lo llevó a su habitación antes que la joven terminara. La señora mayor vio a la joven y la invitó a entrar - No... yo - Le tomo de la muñeca y la hizo entrar.
- No esperas que te dejemos afuera cuando estamos curando a tu gatito. - Dice la mayor con un pelo rojo claro.
- De hecho, no es mío, lo encontré así. - Ella se fijó en su ropa y se veían un poco desconectadas con el presente, vio a su alrededor y tampoco tenían televisor, algún teléfono fijo o radio, con suerte un reloj de madera.
- Te veo muy confundida - Dice la señora con una voz muy tierna.
- Si, es que se siente como que viviesen en otro año jeje - Sacó su celular y aún estaba sin señal, la abuelita se quedó extrañada con el aparato, pero prefirió no preguntar. Pasó algún tiempo y ya estaba siendo tarde - Debo irme, por favor cuide al gato - Se marchó de la casa directo al bosque.
Llegando al bosque, buscó la zona exacta en donde había salido. Encontró rastros de sangre y la espada votada. - Por acá debe ser - Murmura. Empezó a caminar y a caminar, hasta que vio una luz... Llegó al valle otra vez - ¡Qué mierda está pasando! - Se devolvió al bosque otra vez, llegando al mismo destino. Empezó a hacer distintas estrategias de cómo volver a casa, pero llegaba siempre al mismo lugar.
Ya cansada se arrodilló en el suelo - ¡Debe ser un sueño! - Se dice a sí misma - Me quedé dormida esperando a Daniel, si veo las manos - Vio su manos normales - Se .. distorsionara... ¡En los sueños no puedo leer! Si trato de leer mi diario - Saca su libreta de los sueños y puede leerlo perfectamente. - No... - Miro a su alrededor y escuchaba el bello sonido de los pájaros - Debe ser un sueño, estoy segura que nada malo me pasará si estoy soñando - Luego empezó a llover, se le veía una gran cara de molestia a Andrea - ... Mejor vuelvo y pido alojo -
Tocó la puerta de la casa otra vez y la señora abrió mirándole extrañada.
- No pude volver a casa por hoy... ¿Puedo quedarme con usted? - Dijo lo más amable posible. La mayor le sonrió y le dejó pasar. Al entrar vio al caballero sentado junto a un joven de pelo azul y piel clara. Cuando el joven se dio la vuelta, observó que no tenía alguna camisa que le tapase la zona superior de su delgado cuerpo, que dejaba entrever un poco de músculo; además de que usa lentes. Ambos se quedaron mirando por varios minutos, hasta que el joven se paró inesperadamente frente a Andrea.
- Un gusto, soy Gael, te agradezco profundamente - La voz no tan grave resonó en el silencio de la joven confundida ”¿Por qué ese joven le agradeció de esa manera?"
- Ah.. eh, oye... Lo lamento, pero no sé quién eres ... -
El joven se rasca la cabeza y pone una sonrisa, tratando de disimular su incomodidad.
- Veo que no me reconoces, déjame mostrarte - Un hilo celeste le rodea y se transforma en el gato. Andrea se pone pálida y su cabeza se va a blanco. El joven vuelve a su cuerpo, algo preocupado por la señorita.
- ¿Todo bien? - Preguntó el mayor de la sala, Andrea estaba tratando de comprender un poco lo que vio, luego llegó otra vez a la conclusión del sueño ”Si, eso debe ser, solo sigue la corriente.” Respiro profundo, tranquilizandose y pensando que en cualquier momento la despertaran.
- Si... solo me tomó por sorpresa... Nunca he visto eso- El joven preocupado se alivia un poco al verla reaccionar.
- Es un tipo de magia rara, pocos se pueden transformar en algún animal - Dice la anciana desde la cocina, encendiendo la chimenea.
- ¿Magia? - Murmura con algo de duda la joven.
- Entonces señorita ¿Cuál es su nombre? - Pregunta Gael con una gran sonrisa
- Ah.. Cierto que no me he presentado, soy Andrea - Dice algo incómoda por las dudas que tenía.
- Un gusto, creo que tampoco se han presentado mis... mis amigos, él es George - Me muestra al señor mayor, su piel trigueña, con barba y su pelo canoso, pero con tintas de pelirrojo; Sus ojos eran a tono como el de su pelo... Ahora estaba leyendo un libro con cara fría, pero cuando veía la situación, su cara cambiaba a una amable.
- Un gusto- Tenía una voz grave.
- Y ella, es mi cocinera favorita de este reino, Julia - Dice tan alegre como un cachorro viendo a su dueño, Julia ríe por el comentario; Su cabello se veía mas rojo que el de su esposo, con una trenza larga, ojos negros y algunas arrugas. Su piel era blanca como la nieve.
- Me halaga - Andrea ríe un poco con la imagen, luego estornuda.
- Joven, aún está con la ropa mojada. Gael, llévala a la habitación y yo le buscaré ropa. - George se para de la silla y va a la bodega, Gael le guía a un cuarto lleno de estanterías y libros, recordando algo a Andrea.
- Un momento... Si tu eres el gato ¿¡Por que me quisiste robar mi libreta!? - Se le veía furiosa, el chico retrocede un poco, como previniendo algo.
- Bueno... jeje... - Otra vez se empieza a rascar la cabeza - Soy historiador y tu dibujo del castillo es muy parecido al castillo de la emperatriz, pero no es de todo exacto, así que quería ver si tu sabias algo más sobre eso -
Andrea le vio con sospecha - Estoy segura que este castillo no existe - Se sienta en la cama.
- Yo digo que si, de hecho, en esta biblioteca podríamos ver... - Empieza a buscar un libro - Y no te sientes en la cama con la ropa mojada, o George te matara - Andrea se para de inmediato. El joven peliazul empieza a buscar entre todas las estanterías, hasta que encuentra un libro verde y lo saca.- Tara - Dice burlón; se acerca a la chica y lo abre al lado de ella, pero ella no entiende en qué idioma está esa escritura.
- ¿Qué idioma es ese? - Exclama intrigada.
- ¿hmm? oh, es Scotts, pocos pueden leerlo ya que hace 2 siglos se unificó todo el continente con el idioma que hablamos ahora - Dice buscando información del castillo.
- Que suerte que hablen español ... - Dice aliviada Andrea, pero Gael le mira raro
- ¿Español? ¿Te refieres a Desholl? -
Andrea le ve - ¿Me estás haciendo algún tipo de broma? - Pero antes de contestar, George abre la puerta con ropa en sus brazos.
- Sal pequeño demonio para que la joven se cambie - Gael sale con el libro, le entregan la ropa y luego la dejan sola.
Sale con una bata muy larga café claro, eso usaría como ropa para dormir esa noche.
- Unos pantalones para el frío no me molestaría - Dice acercándose a la chimenea. Gael se acerca con el libro que sacó hace un rato y se lo muestra.
- Aquí está la imagen del castillo de la emperatriz o mejor dicho, el castillo de Cristal - Habla orgulloso, Andrea toma el libro para ver y se sorprende al apreciar el mismo castillo de sus sueños.
- ¿Castillo de Cristal? Nuestro nieto quería ir a conocerle - Dice Julia desde la mesa con una taza.
- Julia, sabes que es peligroso ir al castillo - Contestó George tranquilo.
- ¿Por qué es peligroso? - Gael fue el primero en preguntar - Y ¿Dónde está su nieto? - Pregunta muy curioso
- ¿Yungay? Ahora mismo en alguna aventura- Lo dice con un tono de preocupación la abuela, Gael se sienta al lado de ella - Y el castillo es peligroso ya que se dice que abundan gran cantidad de bestias oscuras, al no tener dueño por años... Además se cuenta que a cierta hora de la mañana se escucha un grito aterrador. - Andrea aún veía el libro recordando todo los sueños que tuvo en ese palacio.
- Bueno, cuénteme cómo ha estado su nieto, que me hablan tanto de él, pero él ni me debe conocer. - Gael ya se había distraído del tema principal. Andrea se sentó frente al fuego y pasó las páginas, no entendiendo nada, pero viendo las imágenes para saber si las personas que vio estarán en este sueño o si podrá ver otra vez al caballero de blancas melenas.
- Muchas gracias por su hospitali... - antes de terminar, Gael le interrumpe.
- Gracias, os adoro, siempre me cuidan como si fuese su hijo - Dice abrazando a ambos, solo Julia le regresa el abrazo. - Y lamento siempre traerle problemas - Los suelta y entra a la habitación. ”Que chico tan raro" Piensa Andrea mientras también entra. Ambos se acomodan en las 2 camas para dormirse pronto - Buenas noches dama - Gael se cubre con su manta.
- Buenas noches - contesta por cortesía.
