Prólogo
Seúl, 10 de diciembre, 9:32 am.-
--¡Jeon JungKook! ¿Dónde carajos te metiste anoche? Estuve a punto de llamar a la policía y reportarte como persona desaparecida, omega idiota. --Un enojadísimo Kim TaeHyung lo recibía, su mejor amigo y su roomie. Eran inseparables desde pequeños, hasta anoche, cuando Jeon desapareció de repente a mitad de la fiesta.
TaeHyung lo vio llegar con su pelo azabache revuelto, la ropa desarreglada, oliendo un poco a alcohol y a ¿alfa? y además, no quería pensar mal de su amigo, pero en su cuello podía apreciar claramente un par de marcas de chupetones.
JungKook lo miró, TaeHyung me devolvió la mirada, cruzándose de brazos, esperando una respuesta de su menor.
--Este... yo... dormí con un alfa. --respondió Jeon finalmente, aún en shock por lo que había hecho.
Dio un par de pasos torpes y se dejó caer en el pomposo sofá de color beige, haciendo rebotar algunos de sus rizos azabaches. Su rostro reflejó estar disociando o bien en un viaje astral, aunque rápidamente salió de ese trance en una evidente mueca de dolor al ser tan brusco al caer en el sillón.
Su amigo lo miró perplejo y luego algo incrédulo. Si algo sabía Kim TaeHyung sobre Jeon JungKook era que el omega jamás, JAMÁS, haría algo así.
Su amigo era, como decirlo, pues... especial. Jeon JungKook nunca salía de fiesta, no bebía y mucho menos salía con extraños. No es que fuera aburrido, porque no lo era, es solo que se sabía divertir solo con los de su círculo más cercano y de extrema confianza. Tal vez había escuchado mal.
TaeHyung agitó su bonita cabellera gris plata al negar con la cabeza.
--Parece que oí mal y dijiste que habías dormido con un alfa... --Mencionó con una bonita sonrisa cuadrada, sentándose a un lado de su amigo.
--Sí. Yo... tuve sexo con un alfa hace un par de horas, yo... tuve sexo después de muchos años con un alfa y... me gustó, me gustó mucho. --comunicó mientras su voz se iba apagando.
--P-pero... ¡Kookie! ¿Có-cómo...? --TaeHyung se giró a observar a su mejor amigo. Aún en shock, pero más que nada preocupado. La última experiencia sexual de su amigo fue traumante y si no hubiera sido por él, su amigo no estaría en este plano terrenal.
--Nunca pensé que me ocurriría algo así. Recién llevo unas cuantas semanas trabajando ahí y no creí que justamente en la fiesta del aniversario de la empresa lo conocería a él y...
JungKook tomaba su cabeza entre sus manos.
--P-pero... ¿Por qué...?
--Mierda, no lo sé. Yo... estaba en la barra, aburrido y tú llevabas horas hablando con ese alfa rubio, entonces lo conocí, me invitó un trago y me dijo que él también tenía ansiedad social.
--Qué oportuno. --Comentó el omega peligris rodando sus ojos. --Pero, continúa, necesito saber qué ocurrió después.
--Solo hablamos. Hablamos de deportes, de videojuegos, de música y no lo sé, yo... --el omega azabache suspiró. --Esperemos a que llegue JiMin, no quiero contar la historia dos veces.