i've never fallen from quite this high.
nayeon ha estado observando por un tiempo a mina.
no puede dejar de mirar esos ojos oceánicos.
──no va a voltear, nay, no lo hará ──sana, una amiga suya, y quien vive con myōi al ser hermanas mellizas, entra en la habitación, regañándole.
──lo sé, solo... ──suspira, cruzándose de brazos y obligándose a ya no mirar por la ventana──. lo lamento.
sana niega con la cabeza, palmeando el hombro de su amiga con poca fuerza. incluso si sospecha sobre el posible enamoramiento que nayeon capaz está experimentando con su hermana, no puede evitar ser protectora.
y no solo con mina, sino que con ambas.
porque nayeon se enamoró de unos ojos que no miran a nadie, ni siquiera a ella.
pero no importa, pues cuando sana debe atender una llamada importante, nayeon vuelve a mirar por la ventana, apoyando sus brazos sobre el marco, con el mentón reposando sobre los mismos, mirando a una rubia y tres mocosos (una niña y dos niños) que juegan con el agua por el caluroso día que está haciendo.
(recuerda que tanto sana como mina suelen cuidar a los hijos de sus vecinos cuando están desocupadas y necesitan un dinero extra.)
──tus oceánicos ojos ──comienza a hablar, como si mina fuera capaz de escucharla sin importar la lejanía──, no es justo.
myōi, siendo perseguida por aquellos niños (minho, jungwoo y minju) mientras tratan de empaparla con pistolas que lanzan chorros de agua, ahí, en círculos, mantiene una sonrisa grande en su rostro, a la par que sus ojos se entrecierran, pero sin bloquear la vista azulada de ellos.
──realmente sabes cómo hacerme llorar...
nayeon sabe que probablemente no debería verla, no debería anhelar que voltee, no debería siquiera desear que la mire, porque, cuando parece que lo hace, tan solo por un segundo, las lágrimas caen, pues es lo que pasa cuando mina le da un poco de esos ojos oceánicos.
y tiene miedo, mucho, de hecho.
es como estar arriba, tan alto en una montaña, donde todo lo que ves son las nubes cubriendo la vista de la superficie, y así, tan pronto parece verla, decide caer, y nunca había caído tan alto, cayendo al profundo y misterioso manto azul.
a esos ojos oceánicos, que nunca la van a ver.
mina ha estado caminando por un mundo ciego.
pasos dudosos, sin poder ser consciente de lo que hace, mirando a todos lados, pero sin saber qué es lo que realmente está observando.
porque mina es ciega.
──otra vez parece que miras a nayeon, minari ──escucha que murmura sana tras de ella, por lo que gira la cabeza hacia otro lado, sintiendo su rostro calentarse.
nunca supo cómo es nayeon físicamente, jamás pudo delinear su rostro como lo hace con los demás, nunca pudo siquiera acercarse y hablarle, porque su corazón late con rapidez cada vez que desea poder hacer algo que involucra a la contraria.
no lo entiende, pues esos sentimientos no los ha percibido antes en sí misma.
¿siquiera es correcto sentir algo por alguien a quien no puedes ver?
claro que ha escuchado su voz, se ha pasado horas fingiendo leer sus libros, cuando en realidad prestaba mucha atención a las historias que nayeon le contaba a sana, o cuando mandaba a los niños que cuida a preguntarle cosas a nayeon para que pudiera saber más de ella sin necesidad de acercarse.
le gustaría poder hacerlo.
le gustaría poder mirarla.
pero, además de no poder hacer lo último, tiene miedo.
porque es como estar arriba, tan alto en una montaña, donde todo lo que siente es el aire helado golpeando su rostro, y así, tan pronto parece escucharla, decide caer, y nunca había caído tan alto, descendiendo a la profunda y misteriosa oscuridad.
pues sus ojos oceánicos no son capaces de ver más allá.
nayeon quiere que esos ojos oceánicos la miren.
mina quiere poder ser capaz de ver a nayeon.
──bien, me cansé ──sana se levanta del sofá, sorprendiendo a nayeon y haciendo que mina se inquiete──. si piensan cagarla, al menos háganlo bien, dios, hablen o qué se yo, pero hagan algo, ya me cansé de evitar que se lastimen mutuamente.
la castaña toma las manos de mina, guiándola hasta hacerla sentar en donde ella antes estaba, luego se coloca a espaldas de la rubia, tomando sus mejillas por detrás.
──nayeon, es hora de que esos ojos te vean.
y lo hacen, porque sana alinea la cabeza de mina en un punto exacto.
nayeon sabe que mina realmente no la ve, pero se siente como si lo hiciera, como si perforara sus ojos. se siente como si la mirara fijamente. y es curioso, porque mina siente lo mismo, como si pudiera verla. también siente que nayeon la observa fijamente.
lo sienten, y eso basta.
incluso si antes tenían miedo, parece que el temor de caer quedó atrás.
──mina, ¿esto no es... incómodo? ──pregunta nayeon, tratando de entablar una conversación.
la rubia ríe.
──no, en realidad, no ──niega con la cabeza, ahí se pierde el contacto──. es más, lamento yo todo eso. si tan solo pudiera ver...
pero nayeon ya no le toma importancia a eso, porque esos ojos sí la pudieron ver por un momento, aunque mina no se percatara de eso.
──¿sabes? eso no es necesario, no eres menos importante por no poder mirarme.
mina lo piensa, después sonríe, tocando las manos de sana con las yemas de sus dedos para que vuelva a centrar su cabeza, para volver a mirar a nayeon una vez más, aunque no lo haga realmente.
──aunque no sea capaz de verte, quiero que pienses que sí lo hago, porque todos merecemos que nos presten atención.
nayeon siente que las lágrimas escapan.
──¿puedo... puedo delinear tu rostro?
ni siquiera necesitó una respuesta, nayeon se acerca lo suficiente y sostiene sus manos para acercarlas a su rostro.
la está tocando.
se siente cálido, sus mejillas arden y parece que suda un poco, pero no le toma mucha importancia, así que utiliza nuevamente las yemas de sus dedos, dibujando en su cabeza el rostro de la contraria.
entonces, es ahí cuando nayeon puede decir que esos ojos oceánicos sí la están mirando.
¡gracias por leer! <3