Fugaces (Destinados #2)

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Summary

Después del tumultuoso romance que cautivó al mundo, Allysha y Kyler están devuelta. La fama, que una vez los unió, ahora los empuja hacia un precipicio de escándalos, adicciones y secretos que no pueden seguir ignorando. Con Ally buscando redimirse y Kyler luchando contra la abstinencia, ambos se ven obligados a decidir hasta dónde están dispuestos a llegar para salvarse a sí mismos... Y a su amor. Pero cuando las traiciones surgen en el mundo de las estrellas, brillar no es suficiente para evitar apagarse. "Fugaces" es una historia de segundas oportunidades y amor en su forma más cruda e imperfecta. La continuación que estabas esperando, donde cada decisión puede ser la última. ¿Te quedarás hasta el último destello?

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33
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Capítulo 01: Marido y mujer.

“¡Atención, San Francis! Todos empezamos el año con una noticia que sacudió el mundo del espectáculo ¡Allysha y Kyler Scott están comprometidos! ¡Nuestra princesa de san Francis se va a casar! Al parecer, ha encontrado a su verdadero príncipe, aunque los jóvenes románticos se negaron a hablar del asunto a la salida del super show anual ¿Se tratará de una boda apresurada por un bebé en camino? ¿O solo están dejándose llevar por la pasión?”

. Seis meses después.

Realmente teníamos que dejar de beber…

Enserio, toda esa mierda de amanecer con resaca me estaba matando. Si tan solo pensara con claridad antes de hacerlo…

—Allysha…—Kyler se quejó cuando me alejé de su brazo. No pude evitarlo, el mundo daba vueltas y todo me dolía.

Corrí desnuda al baño creyendo que iba a vomitar, pero solo necesitaba un poco de agua. Dios, me veía como la mierda.

Me lavé la cara intentando quitarme los restos de maquillaje. La versión a cara lavada de mí misma tampoco era la mejor, ojerosa y con los labios resecos por el alcohol. Parte de la noche anterior era algo difusa, pero supongo que se iría aclarando cuando el dolor de cabeza se fuera.

Sali del baño buscando mi ropa, mi vestido estaba tirado en la alfombra. Era verde oscuro y recuerdo haberle dicho a Kyler que me lo puse por el color de sus ojos.

Encontré uno de mis zapatos cerca de la puerta, el otro al costado de la cama. Kyler volvió a quejarse escuchando todo mi revoloteo, no me importaba, tenía que encontrar mis bragas.

Ah… Estaban enganchadas en la punta de su pie. Él se enrolló cuando lo toqué, creo que le hice cosquillas o algo así.

—Maldita sea, Ally ¿Qué hora es? —se cubrió la cara con la almohada.

—Hora de irnos, Ky…

Yo necesitaba una ducha, comida y por supuesto mi ropa.

—Dios, me duele la cabeza…

—lo sé, nene, lo sé. Otra razón por la que debemos ir a casa…—aunque no me imaginaba soportar todo el camino en el auto con ese dolor— Iré a ver si Antuá tiene algo para la resaca. Vístete, así llamamos a Carlos para que venga por nosotros…

— ¿Dónde está mi ropa?

—No sé, Kyler, búscala… —Sali de la habitación. Me tambaleé sobre mis zapatos, así que decidí quitármelos e ir descalza.

La mansión de Antua era tan silenciosa por la mañana. Me asomé por una de las ventanas viendo a los que se habían quedado dormidos al costado de la piscina. Hace unos días me había animado a tirarme por el tobogán que iba desde una de las habitaciones hasta ahí, fue genial, pero no recomendaba hacerlo más de tres veces.

Bajé las escaleras esquivando a un chico que se quedó dormido en medio de ellas. Llegué a darle un vistazo a la sala que también estaba llena, vi a Dreks dormido en uno de los sofás con una chica encima.

Fui hasta la cocina, deteniéndome por la sorpresa cuando vi a Antua y a Sasha desayunando. Ella estaba sentada en su falda comiendo tostadas y él la observaba con una media sonrisa. Se veían adorables. Pero eso no era extraño.

Lo extraño era que estuvieran despiertos. Mierda, lo extraño era que lucieran tan bien.

—Ey, buenos días, Allysha —Sasha me vio primero, su sonrisa creció y me hizo señas para que me acercara— ¿Cómo te sientes?

—Como me veo…

Ellos se rieron. Antua señaló un gabinete detrás de mí.

—Ahí encontraras algo ¿Kyler sigue durmiendo?

—Nop…—respondí buscando— Pero le cuesta levantarse mucho más que a mí. Me siento estafada…—murmuré, observándolos— ¿Por qué ustedes lucen tan bien?

Ellos compartieron una sonrisita cómplice, un poco entendí porque Anna siempre hacia arcadas cuando Kyler y yo nos poníamos cursis.

—Buenos días…—Kyler se apoyó en la entrada de la cocina, arqueé una ceja viéndolo solo con sus jeans y zapatillas.

— ¿Y tú remera?

—No la encontré —Le extendí la pastilla, él la tomó y después miró fijamente a Antua y a Sasha, quizás como yo los había visto— ¿Por qué tu cocina huele a comida? Aquí nunca huele a comida.

—Porque le hice el desayuno a Sasha, idiota —respondió Antua—. Ahí quedó café si quieren, pero háganse sus propias tostadas, vagos.

Yo con el café estaba hecha, pero Kyler debía estar hambriento porque empezó a desplegarse por toda la cocina.

Me senté frente a ellos, todavía esperando alguna respuesta, la sonrisa que me dio Sasha me decía que había algo…

—No puedo creer la energía que tienen —dijo Kyler dejando un plato de tostadas frente a mí. me dio un beso en la mejilla murmurando—. Antua me quiere hacer quedar como un mal esposo.

—Nadie está compitiendo, Scott…—respondió Antua medio sin mirarnos, seguía centrado en Sasha. Cuando ella empezó a darle de comer en la boca, decidí dejar de mirarlos.

—Es que no bebimos anoche…—murmuró Sasha. Intenté recordar que los había visto hacer la noche anterior, pero la verdad los perdimos de vista bastante rápido.

— ¿Por qué no? —pregunté.

—Bueno, en realidad es una buena cosa que estén despiertos para darles la noticia…—luciendo toda emocionada, volvió a compartir una mirada con antua antes de soltarlo— Estoy embarazada.

Dejé de masticar. Kyler dejó caer la tostada sobre la mesa y ambos solo los miramos esperando que fuera una broma o algo así. Solían ser bromistas, pero no de ese tipo.

—Wow…Dios ¡Felicidades! —me levanté a abrazar a Sasha. Por supuesto que la panza ni siquiera se le notaba aún. Vi de reojo a Kyler hacer lo mismo.

—Mierda, me gustaría no estar tan resacoso felicitándolos…—Kyler aun así abrazó a Antua y le palmeó la espalda— ¿Por qué no lo dijeron anoche? Hubiéramos hecho algo más tranquilo, no sé, donde todos nos divirtamos.

— ¿Qué dices? No tienes idea lo divertido que es estar sobria y ver a todos los demás hacer el ridículo —respondió Sasha, hice una mueca no estando tan de acuerdo.

—Fue una especie de despedida para nosotros —siguió antua—, voy a vender este lugar.

—¿Que? —creo que Kyler y yo lo preguntamos al mismo tiempo.

—Si, chicos. Vamos, no voy a criar a un niño en esta casa. Todos han profanado cada rincón que existe. Ustedes incluidos.

Lo miré ofendida: —Eh, que no fuimos los únicos. Ustedes, exhibicionistas.

Antua y Sasha se rieron por lo bajo.

—Pero saben a lo que me refiero, queremos un hogar.

Ellos siguieron hablando sobre sus planes de comprar una casa en alguna residencia, como la zona donde yo tenía mi casa, aunque hacía meses que no me pasaba por ahí. Kyler y yo asentimos a lo que decían, con el dolor de cabeza empezando a mitigarse, al tiempo que el resto también despertaba y se acercaban a la cocina atraídos por el olor a las tostadas. Para cuando nos fuimos, había una decena de personas felicitándolos.

Entramos al auto y no noté que seguía descalza hasta que pisé el suelo de la limo.

—Olvidé mis zapatos…

—¿Quieres volver?

—Nah…—ya estábamos alejándonos de todas formas— no puedo creer que vayan a ser padres ¿Te los imaginas?

Cuando conocí a Sasha montada sobre sus tacones y con su bikini blanco, todavía no era la novia de antua, y yo llevaba saliendo con Kyler apenas unas horas. Había estado junto a ella en cada una de esas fiestas y estaba llena de historias locas, ahora esa chica sería madre y había pasado toda la noche completamente limpia.

—Desvergonzados…—dijo Kyler con una sonrisa cansada— bebé sin boda —tiró de mi hasta que quedé recostada sobre su pecho desnudo. Besé su tatuaje cuando quedó cerca—. La juventud de ahora no respeta las tradiciones ¿No cree, señora Scott?

—Todavía no nos casamos, Ky…—me reí, sentí su latido en mi mejilla.

—Shh… Ya eres mi esposa.

Sonreí. Mi celular sonó y miré la pantalla, era Kathy. Kyler también debió verlo porque soltó un sonido de fastidio.

— ¿Qué quiere ahora?

—No sé…—silencié el teléfono— ¿Sabes que deberíamos hacer? Una fiesta por su embarazo.

—Creo que eso es justo lo que intentan evitar, nena…—hizo su cabello a un lado, caía hacia un costado cubriendo las recientes perforaciones en toda su oreja.

—Me refiero a algo familiar, tonto —le di un pequeño empujón. Él se río entre dientes y empezó a buscar algo en su bolsillo—. Voy a preguntarle más tarde.

—claro…—Kyler encontró lo que buscaba, sacó el pequeño cilindro plateado, desenroscando la tapa que salió con una fina cucharilla. Acercó el montoncito tan rápido a su nariz que apenas lo vi por un segundo— ¿Quieres, nena?

Asentí, recostándome contra su pecho. Kyler sacó un poco para mí y lo puso con cuidado debajo de mi nariz.

Desde que me propuso casamiento en el show de fin de año habíamos estado tan ocupados que no pudimos empezar a planear la boda. Marie seguía insistiendo en que empezáramos los preparativos pero mi agenda estaba repleta con el lanzamiento del álbum y… La película.

Me apreté un poco mas contra Kyler queriendo no pensar en eso. Él acarició mis hombros, pero murmuraba una melodía, colgado en sus propios pensamientos. Se volvió molesto cuando empezó a tamborilear sus dedos sobre mi hombro como si estuviera imaginando los acordes.

Últimamente estaba tan inspirado que se pasaba horas encerrado en el estudio. Después del éxito de su gira, Asher lo había dejado tranquilo… O al menos la versión de tranquilidad de Asher, que seguía sumando campañas publicitarias a nuestras agendas y exhibiéndonos en público. Creo que había lucido mi anillo de compromiso tantas veces para las cámaras que todos lo tenían más visto que yo.

— ¡Mierda! —Kyler se separó de golpe. Inclinándose sobre sus rodillas, su mano cubriendo su nariz, pero un poco de sangre se escapó entre los dedos. Me apresuré dándole un par de pañuelos— Gracias.

Acaricié su espalda haciendo pequeños círculos en el centro. Últimamente eso pasaba con frecuencia.

Para cuando lleguemos a casa el sangrado había parado, pero aún le quedaba sangre seca en la cara. Kyler seguía murmurando la letra de una nueva canción, pasó un brazo sobre mis hombros, apoyándose en mi mientras salíamos del auto. El grito de Kathy nos molestó a ambos.

— ¿!Donde estaban!?

Kyler se apoyó contra el auto, tirándome contra él. Sus ojos arrugados por el sol que nos daba de lleno.Intenté cubrir los míos con una mano mientras con la otra lo seguía sosteniendo.

— ¿!Que te pasó en la cara!? ¿!Por qué no atendían!?

Dios, ella gritaba tanto. Creo que lo dije en voz alta y Kyler se río a mi lado. Ambos la esquivamos acercándonos a la entrada, un zumbido a nuestro al rededor nos hizo volver a mirar el cielo, algo sobrevolaba cerca de la casa.

— ¿Qué es eso? —preguntó Kyler, yo aún seguía observándolo intentando darle sentido. La seguridad corrió.

—Es un dron. Entren a la casa ahora…—Dijo Kathy.

—¿!Un puto dron!? —Kyler se alteró de repente, alejándose de mi— ¿Cómo mierda llega un dron hasta aquí? ¡No quiero cámaras cerca de mi casa!

—Kyler, cálmate…—intenté sostenerlo, pero yo misma me tambaleé sobre mis pies, algo de eso me dio risa y Kyler solo seguía gritando hacia esa cosa voladora.

Empezó a insultarla, yo me reí mas fuerte y Kathy me empujó hacia dentro de la casa. Por un rato, todo lo que podía escuchar a través de mi risa fueron gritos.

Kyler gritándole a su seguridad, Kathy gritando al teléfono, me tuve que recostar contra la pared para soportar la gracia que me daba todo…

Hasta que Kyler empezó a romper cosas…

La espalda de Kyler subía y bajaba por sus respiraciones. Sostuve sus manos contra el hielo. Rompió el sistema de seguridad junto a la puerta a puñetazos. Ahora lo estaban arreglando y el jefe de seguridad dijo algo sobre instalar un sistema de interferencia que impediría que eso volviera a pasar. Daba igual, nuestras fotos ya estaban circulando.

Kyler sin remera, con su cara manchada de sangre sosteniéndose de mí, yo con mi cabello despeinado y descalza riéndome a carcajadas. Los dos lucíamos algo dementes en cada foto. Sobre todo en la que Kyler gritaba desaforado mirando directo a la cámara del dron…

— ¿Tienen idea de lo que hicieron? —Kathy terminó su llamada y vino con cada de querer matarnos— ¡Acaban de cancelar la campaña!

— ¿Qué campaña? —pregunté, y pareció enfurecerla todavía más.

— ¡La que tenían que grabar hoy pero ninguno apareció a tiempo! Hice todo para convencerlos, pero a causa…—arrugó su cara viéndonos— a causa del estado en el que están no los quieren.

Entonces lo recordé, la marca de refrescos que nos quería a Kyler y a mi en su nueva línea. Iba a salir por todo el mundo. Me dejé caer en el sillón al lado de Kyler, cambiando de mano cuando el frio fue demasiado para mí, él seguía sin reaccionar a Kathy.

— ¡Nadie va a quererlos después de esas horribles fotos! ¿! Es que acaso no pueden cuidarse un poco!? —siguió gritando— ¡Tú ya has hecho una película de mierda! ¿!Acaso no quieres volver a trabajar en tu vida!?

Me estremecí. Kyler se levantó y me asusté un poco cuando se acercó a Kathy con tanta ferocidad.

— ¡Cierra la puta boca! ¿!Por qué mierda sigues aquí!?

—¡Kyler!

Los dos nos encogimos cuando Marie llegó. Dios, ni siquiera nos habíamos arreglado. Él seguía luciendo como si hubiese salido de la peor noche de su vida y mi aspecto de zorra trasnochada no era el mejor tampoco.

—Kathy, por favor, disculpa a mi hijo, supongo que no está en el mejor de los estados.

Kyler se paró mirando a Marie, seguía mirando todo con molestia, pero podía ver debajo de sus rasgos tensos. Estaba avergonzado.

Yo también lo estaba. Durante todo ese rato solo pude mirar mis manos, intentando no conectar mirada con Marie ni Kathy.

Hasta que fue inevitable. Kathy se fue y Marie fue a buscar un trapo húmedo y se lo dio a Kyler para que se limpiara la cara. Incluso los de seguridad se fueron y solo estábamos los tres en un silencio tenso. Marie puso un vaso de agua delante nuestro con demasiada fuerza.

—No los entiendo… Quiero ayudarlos, pero no los entiendo. —se sentó suspirando. No sé qué hizo Kyler, pero yo no pude mirar a Marie— ¿Por qué necesitan terminar en ese estado para divertirse? ¿Qué es…?

—Mamá, basta…

—¿Basta? Eso es lo que llevas diciéndome desde que me prometiste que empezarías una terapia, y no lo hiciste. Primero por Allysha después por la gira ¿Ahora que excusa pondrás, Kyler?

—No la metas en esto.

—No la estoy metiendo en esto, tú lo hiciste ¿Te parece que está es forma de empezar un compromiso? A ambos se los pregunto.

—¿Y tú qué sabes? —cerré los ojos escuchando a Kyler soltar eso. Dios, lo amaba tanto pero cuando se enojaba podía decirte las cosas más crueles. Incluida a Marie. Puse mi mano en su rodilla intentando impedir lo que sea que diría, pero no lo detuvo— No te fue exactamente bien con papá ¿Piensas que vamos a fracasar solo porque tú lo hiciste?

Marie respiró hondo. Incluso se contuvo de gritarle.

—No, Kyler. Porque están perdidos y necesitan ayuda, ambos… Allysha, cariño, tú también tienes que…

—Te dije que no la metas en esto —Kyler volvió a interrumpirla y yo apreté más fuerte su rodilla. Ahora si miraba a Marie, un poco pidiéndole disculpas por todo eso—. Si quieres decirme algo a mí, adelante. Pero no te metas con mi esposa.

— ¿Tu esposa? —Marie soltó una risa incrédula— ¿Sabes de lo que se trata tener un matrimonio, hijo? De cuidarse. Y ninguno de ustedes está cuidando al otro.

Kyler negó, negó tanto que pareció ponerse nervioso. Sus manos se movían inquietas hasta que solo se puso de pie y comenzó a caminar por todos lados. Mierda, tenía que calmarlo antes de que volviera a tener otro episodio delante de su madre.

—Marie, sé que estuvimos mal pero ahora necesitamos descansar, de verdad. Después podríamos hablar de esto…

Marie solo miraba a Kyler, creo que ella misma notaba lo que sucedía y sus ojos se cristalizaron.

— ¿Por qué no me dejas ayudarte, Kyler? Solo inténtalo…

—No puedes obligarme…—Kyler seguía dando vueltas, sus manos en puños— No puedes obligarme.

—No. Sé que no puedo…—admitió Marie y sus hombros bajaron como si estuviera derrotada— Pero tengo que seguir intentándolo, porque eres mi niño…

Kyler no la escuchó, abrió las puertas de cristal y sabía que estaba por encerrarse en su estudio. Marie intentó seguirlo, pero se lo impedí.

—Por favor, Marie. Dale espacio.

Ambas escuchamos la puerta del estudio cerrarse con fuerza. Ahora los ojos cristalizados estaban en mí.

—¿Cuántas veces ha pasado esto, Ally? ¿Cuántas veces para que estes tan acostumbrada?

Su pregunta me dejó algo descolocada. No sentía que estuviera acostumbrada a eso solo… Sucedía. La mierda a veces sucedía.

—Todos enloquecemos a veces, Marie.

Ella bufó, y para mi sorpresa, me abrazó.

—Lo siento. Lo siento tanto.

— ¿Por qué?

—Por lo que Kyler te hizo…—sonaba como si estuviera llorando, la abracé, aunque no la entendí del todo— Él te arrastró a todo esto.

¿Ella creía que Kyler me había hecho consumir? Marie no tenía idea que la primera noche que pasé con Kyler fue compartiendo un porro en un baño. Dios, Marie no tenía idea de muchas cosas y ese era mi momento para ser una buena novia y admitir la verdad…

Que Kyler no tenía la culpa de nada de lo que yo hiciera. Pero no pude.

—Tienes que ayudarme, Ally. A mí no me escucha, pero a ti si…—murmuró— Si de verdad quieren un buen matrimonio, si en serio quieren hacerlo funcionar, vayan a rehabilitación. Necesitan desintoxicarse.

Seguí evitando su mirada. No era la primera vez que Marie me pedía algo así y yo seguía sintiendo que aceptarlo era traicionar a Kyler de alguna manera.

—Necesitamos…—la alejé, intentando ser cuidadosa— Necesitamos descansar, Marie. Enserio.

Ella no se fue hasta que me metí a la ducha, e incluso cuando salí, vi que dejó comida preparada para nosotros.

Me sentía tan cansada, pero por mucho que lo intentara no iba a poder dormir. Mi corazón latía desbocado por la falsa energía, pero no era suficiente para moverme y hacer algo más que estar sentada en la sala mirando una y otra vez las cosas que decían sobre nosotros.

Ya nadie creía que la princesa de san Francis era tan inocente como se vendía, pero no me habían involucrado con drogas hasta ahora. Y por supuesto, le echaban la culpa a Kyler.

Ponían las fotos de esta mañana junto a las de la propuesta. Me reí, de hecho, me reí muy fuerte porque éramos dos versiones tan distintas. Kyler tan enérgico y confiado de sí mismo, incluso estando de rodillas se veía como si acabara de ganar algo. Y yo, bueno, yo realmente lucí ese día como una princesa punk. Con mi velo negro y mi tiara de Tiffany, mirando a Kyler con las lágrimas amontonadas en mis ojos mientras asentía y lo veía poner el anillo en mi dedo…

Mi anillo. Era tan exagerado que no podía usarlo todos los días. Un zafiro rosa con una banda de plata. Tan hermoso y perfecto… Como nosotros ¿Por qué no podían dejarnos en paz?

¿Cómo podían echarle la culpa a Kyler de todo? Ellos no entendían lo mucho que nos amábamos. Si, a veces se nos iba de las manos, pero no éramos los únicos famosos en san Francis que consumían. Todos estaban siendo unos hipócritas.

—Ella llegaba tarde todo el tiempo, es tan poco profesional, incluso llevaba a su familia al set

¿Qué mierda? Esa estúpida habló sobre mí en un late nigh show, estaban dando fragmentos de la entrevista.

¿En serio? He entrevistado a Allysha hace algún tiempo, era una niña muy profesional en ese entonces…

—Seguro lo era, o quizás no le interesaba el proyecto realmente, no lo sé. Desde mi experiencia, tuvimos que retrasar varias veces los días de filmación porque ella estaba con algún problema nuevo.

Esa zorra maliciosa, tenía un papel secundario en la película de vampiros que hice, fue una tortura tener que actuar ser su mejor amiga en las escenas.

—Fue la época que tuvo ese problema con su padre ¿No? ¿Crees que eso pudo haberla afectado?

—Seguro, como a todos, la vida personal te afecta. Pero de eso se trata ¿No? somos actores, una vez que te comprometes a un papel, se supone que se enciende la cámara y eres eso. Sé que puedo sonar demasiado ruda, en realidad, crecí viendo su serie y adoro su música, solo me decepcionó un poco ver que no era…

— ¿No era?

—Agradable…—ella lo dijo con una sonrisa de disculpa que provocó risas en el público— Lo siento, pero soy una persona muy trasparente.

—No, no, está bien. Además, nadie puede reclamarte por expresar tu opinión. Es un país libre. y la princesa de san Francis ha hecho su vida bastante pública como para poder lidiar con eso. Como su relación… ¿Alguna vez la viste con Kyler Scott mientras estaban grabando?

Oh, él fue una vez al set a verla, sí. Pero se la pasaron encerrados en su tráiler. Ni siquiera pasó a saludar, no tenía que hacerlo, por supuesto, pero había varios que eran fans de su música y esperaban verlo…

— ¡Porque estaba cansado, perra! —le grité a la televisión.

¿Es que acaso teníamos que pedir perdón por todo lo que hacíamos o dejábamos de hacer?

—En su momento se dijo que el coprotagonista tuvo un problema con Kyler por Allysha… ¿Escuchaste algo sobre eso?

—Si… Sí. Pero eso es algo de lo que solo Dean podría hablar.Nosotros siempre intentamos proteger el proyecto lo más que pudimos…

—Pero el conflicto existió…

—Existió algo, sí. Pero no estoy segura de que tanto se lo puede llamar conflicto…

—sabes… Hay quienes dicen que Allysha podría estar en una relación abusiva. Algo así podría cambiar el desempeño de alguien en su trabajo.

—Oh, sin duda. Espero que no sea el caso, se los ve realmente felices con su compromiso.

—Por supuesto, solo da que pensar que nunca antes se dijo algo así de la princesa de san Francis hasta su nueva relación. No sería la primera vez que una mujer es hostigada en su trabajo por su pareja, de hecho, tú has estado empapándote en el tema ¿Verdad?

—Por supuesto, mi papel en la próxima serie que protagonizo habla sobre la violencia que las mujeres recibimos en sus múltiples formas todo el tiempo. Por eso invito a todas a…

—¡Arg! —tiré el vaso de agua contra la pantalla. Tomé uno de los premios de Kyler y lo golpeé una y otra vez hasta que la cara de esa inútil quedó deforme.

¿! ¿¡Cómo se atrevía!? ¿!Como demonios se atrevía a usarme para promocionar su nueva serie!?

¿Y cómo mierda había logrado tener una serie?

La película fue un fracaso. La crítica la odió y al público ni le interesó. Todos decían que era mi culpa, que yo no era la adecuada para el papel, que solo causé líos en el set y que no supe llegar a la intensidad que se requería para hacer de la chica vampiro.

Ahora nadie me quería en sus películas… Los guiones dejaron de llegar después del estreno y las pocas ofertas que tuve antes de eso se retractaron. Nadie quería a la protagonista de una franquicia fracasada. Asher seguía sin querer hablarme después de lo que pasó entre nosotros y solo usaba a Kathy de intermediaria, a veces lo veía en eventos y estuvo ahí en el estreno de mi nuevo álbum. Incluso había una foto de nosotros abrazados cuando me dieron el disco de oro hace poco…

Pero solo fue eso. Para la foto. Kathy de todas formas me hizo llegar sus palabras, que ninguna producción me querría, al menos por un tiempo, hasta que este fracaso pasara, debía enfocarme en mi música…

Mi música. O la música de Kyler en realidad. Cada una de sus canciones entró al top e iban intercalándose semana a semana con las de su propio álbum. En lo que iba del año, el mundo parecía solo escucharnos a nosotros… O solo a él.

Si, había escrito las letras basado en cosas que yo le había dicho, mierda, incluso usó el collar con la inicial de Matt en una de las canciones. Los fans enloquecieron con sus teorías conectando cada referencia al pasado que podrían llegar a encontrar en mis supuestas letras. Kyler escribió sobre desamor, sobre el dolor del engaño y el vacío que deja una relación cuando se termina. Lo hizo tan bien, que me sentiría estúpida si algún día alguien se enteraba que yo era tan inútil que ni siquiera podía plasmar mis emociones en canciones.

Ahora daba entrevistas hablando sobre mi proceso de creación, sobre como sané a través de ellas y volví a enamorarme hasta el punto de querer marchar al altar.

Siempre me dije a mi misma que era mejor actriz que cantante, pero ni eso era cierto. Estaba rodeada de artistas y yo solo era la cara de una marca, de mi propio nombre, me consumían por eso…

— ¡Cariño, lo tengo! Allysha… ¿Qué haces ahí?

Levanté la mirada, Kyler estaba parado en la puerta y yo seguía sentada en el piso sintiéndome cansada. Él miró la televisión rota, los cristales del vaso en el piso y su premio tirado.

—Mierda… ¿Yo hice eso? —se rascó la cabeza, todo su cabello estaba revuelto y lucía como una especie de genio loco con ideas extravagantes. Me reí— Lo siento. Pero después lo arreglamos, ven… tengo la solución a nuestros problemas.

Él se apresuró hacia mi extendiendo su mano. seguía con sus jeans oscuros, pero iba descalzo, tan despierto, aunque las marcas de sus ojos me dijeron que tampoco había dormido en lo absoluto. Tomé su mano dejando que me pusiera de pie, las inspeccioné de paso.

— ¿Te duelen?

—No, no…—su sonrisa inquieta danzó sobre mi cuando sostuvo mi rostro. Lo hizo con cuidado— estoy bien. Muy bien. ambos vamos a estarlo, ven…

Tiró de mí y prácticamente me llevó corriendo escaleras arriba. Me sentía tan drenada de energía que lo retrasé un poco.

—Kyler… ¿Qué quieres hacer?

—Tenemos que casarnos.

—Si, lo haremos, cariño. Cuando nuestras agendas…

—A la mierda nuestras agendas —soltó haciendo un gesto con su mano, como si lanzara algo— ¡Somos Allysha y Kyler Scott! ¡Podemos hacer lo que queramos!

No estaba entendiéndolo, pero dejé que me llevara a donde quería. Nos metimos a una de las habitaciones para invitados. Kyler siguió hasta que entramos al baño, tenía un jacuzzi…

—Esto sería más romántico si tuviéramos un jacuzzi afuera…—murmuró— ¿Sabes qué? Mandaré a hacer uno afuera.

—Kyler…

—Ven, tu metete aquí…—él me hizo señas.

—No tengo ganas de mojarme, acabo de darme una ducha…

—¿Te diste una ducha y no me avisaste? Es tu primera falta como esposa —Me reí, él estaba obsesionado con llamarme así—. Y como castigo tienes que meterte al jacuzzi sin protestar, vamos.

—Está bien…—le hice caso sonriendo. Me senté en el centro esperando alguna instrucción más, pero Kyler solo siguió revoloteando por la habitación buscando algo en los estantes— Kyler ¿De qué se trata todo esto?

—De nuestra boda.

¿Nuestra boda? Él lucía como un niño emocionado y me sentí contagiada de su entusiasmo. Todavía no sabía las cosas que estaban diciendo de él, o de nuestra relación.

—¡Ja! Las encontré.

Lo observé intrigada por lo que sería. Sacó un par de pequeñas velas de colores y comenzó a colocarlas en el borde del jacuzzi… ¿Estaba tan ido que quería que nos bañemos así? ¿Con la ropa?

—Ky… Si esto se trata de un baño romántico...

—Shh, Allysha, no distraigas al juez.

—¿Qué juez?

—Yo.

Me dio un ataqué de risa. mi novio lo había perdido por completo. Kyler hurgó en sus bolsillos sacando un encendedor. Luego corrió y apagó la luz.

—Señoras y señores…—se paró en el centro del baño, su torso iluminado por las velas volviendo más pronunciadas las líneas de sus abdominales y sus pectorales— Estamos aquí reunidos, para festejar el casamiento de Allysha y Kyler Scott…

No podía parar de reír. Kyler me guiñó el ojo desde ahí, su sonrisa volviéndose más traviesa a la luz de las velas. Corrió metiéndose de un salto en el jacuzzi. Aterrizó a mi lado tomando mis manos. Me acomodé hasta que quedamos frente a frente. Intenté ignorar el rojo de sus ojos y solo me fijé en ese verde. El verde que me había cautivado desde la primera vez que lo vi.

—Saqué una licencia en línea…

—¿Eh?

—Si, mira…—sacó su celular y me mostró la captura de alguna especie de certificado con su nombre completo en el— Solo te hacen un par de preguntas sobre la biblia y un correo electrónico y listo, puedes casar a alguien…

—Kyler, no creo que eso tenga mucha validez legal…

Se hundió de hombros, muy resuelto: —Lo tiene para mí. también te saqué una a ti.

—¿A mí?

—Si. Porque cuando me tengas que preguntar si acepto serás tú la jueza, duh, Allysha ¿No me estás siguiendo?

—Lo siento, lo siento. Es verdad, no lo había pensado, así que…¿Nos casaremos? —asintió— ¿Estuviste haciendo esto todo este tiempo en el estudio?

—Aja. Intenté componer, pero me resulta una mierda ahora. así que pensé ¿Qué es lo siguiente que se me da bien? y fue esto. Amarte se me da bien.

—La verdad, lo haces magníficamente, nene…—toqué su barbilla, acariciándolo. Los ojos de Kyler resplandecieron y me observó con ternura ¿Qué hacía una chica ante eso? — Muy bien, hagámoslo ¿Cómo empezamos?

—Por los votos —se enderezó, su pecho y su tatuaje luciéndose con orgullo—. Acá tengo los míos…—sacó su celular.

—Espera, espera… No es justo, no tuve tiempo para escribir mis votos.

—Estamos comprometidos hace seis meses, Allysha.

—Si, pero…—no sabía si seguir riéndome o que, era mi boda, me lo tenía que tomar enserio— Pero creí que tendría más tiempo. no es justo ¡No me dijiste que sería hoy!

—Te toca improvisar, nena. Voy a estar esperando a ver qué tan buena eres en eso…

Era tan injusto, con lo bueno que era Kyler componiendo, estaba segura que yo solo balbucearía un te amo y le juraría, no sé, amarlo eternamente o algo así. intenté comenzar a pensar en algo, pero él encontró los suyos y empezó a leerlos sosteniendo mi mano. Las velas comenzaron a soltar un aroma floral.

—Allysha, desde que te conocí, ya no le pido deseos a las estrellas fugaces. No le veo el sentido porque tu estas a mi lado todo el tiempo y no me imagino nada que sea mejor que eso… Estoy intentando hacer esto como la noche que nos conocimos porque mi vida cambió a partir de entonces. Me dijiste que quizás los baños sean nuestra cosa y yo que deberíamos apuntar más alto…—me miró por lo bajo, su sonrisa extendiéndose socarronamente como si me dijera ¿Lo ves? Yo tenía razón— Sé que solo nos estamos haciendo mayores y que las cosas en nuestra vida cambian de la noche a la mañana, a veces eso me vuelve loco, pero saber que los problemas nunca van a cambiar lo que somos juntos, me calma. Así que gracias, nena. Gracias por querer ser mi esposa.

No quería soltar su mano así que me sequé las lágrimas con la otra. Quería lanzarme sobre él y besarlo, pero supongo que tenía que respetar el protocolo o algo así. Yo todavía estaba sorbiendo mis lágrimas cuando Kyler se rio.

—Cariño, tu turno…

—¡Espera un segundo estoy recomponiéndome! —se rio más fuerte— Kyler no puedes decirle eso a una chica y esperar que no se emocione…

—Después te quejas diciendo que tartamudeo y…—me cansé, me estiré besándolo con fuerza. Kyler sostuvo mi rostro secando mis lagrimas también. Sentí su sonrisa rompiendo el beso— ¿Quién es ahora la que no puede hablar de sus sentimientos? ¿Eh?

Dios, tenía que pensar con claridad. Respiré hondo buscando algo que decir, pero su sonrisa petulante solo tentaba la mía y terminábamos riéndonos como dos tontos.

—¡Esta bien, está bien! —suspiré, intentando volver a ponerme seria— Kyler… Te amo por tantos motivos que hasta podría enumerarlos. Lo hago porque me quitaste la respiración en cuanto te vi. Porque siempre haces que todo me duela menos o ni siquiera me importe, eres como mi escudo ante el mundo…

—Ally, cálmate…—su suave sonrisa intentó tranquilizarme— Estás hablando a borbotones.

—Es que estoy nerviosa. Quiero estar a la altura…

—Tu siempre estas a la altura…

Otra vez fui lagrimas: —¿Ves? Por eso. Dios, me siento tan feliz que todo el tiempo tengo miedo de despertar y que no sea real. Porque eres lo único que parece resistir al caos de mi vida, no sé cómo lo haces, lo juro, Kyler, cada vez que pienso que algo va a poder conmigo apareces y siento que soy una maldita afortunada. Por eso no me dio miedo tatuarme tus iniciales, sea como sea, sabía que nunca te querría borrar de mi…

Kyler apretó mis manos con fuerza. Nos miramos unos segundos en silencio. Sonrientes. Enamorados. No podía pensar en nada mejor que esto. Nada mejor que nosotros.

—Allysha…—su tono bajo le dio más seriedad a todo, su mano se metió en sus pantalones y sacó el par de alianzas, dejó una sobre el borde— ¿Aceptas ser mi esposa? Bueno, y todas esas cosas que…

—Si…—lo interrumpí— Acepto, cuidarte, amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe.

Kyler respiró hondo, sus pupilas se dilataron mirándome mientras deslizaba la alianza en mi dedo. Quería mirarla, pero más quería mirarlo a él.

—Tu turno, Ally. Hazme tu esposo.

La anticipación tensó mi estómago, sus palabras provocando cosas en mí que me hicieron morderme el labio mientras tomaba la alianza y la colocaba en la punta de su dedo.

—Kyler jeremías Scott… ¿Aceptas ser mi esposo? Y…

—Si. Acepto… Acepto, Allysha. Acepto cuidarte, amarte y respetarte hasta mi último día.

Deslicé el anillo, sintiendo como se acercaba a mi boca con cada centímetro recorrido. Cerré los ojos cuando sus labios aterrizaron sobre mí. Moviéndose en un ritmo tan suave que juro que su boca me supo dulce. Su lengua jugó con la mía como si fuera la primera vez. Como nuestras sesiones de besos cada vez que quería calmarme antes de un show. Tan delicado que necesité tomar más de él. Puse mis manos en su nuca y lo presioné contra mí. Comiéndolo con desesperación, subiéndome sobre sus piernas hasta quedar sentada sobre él. Con sus manos deslizándose hasta mi cuello, rodeando mi garganta, siguió hasta mis pechos tirando de la remera que llevaba…

Como Kyler dijo, lo hice mi esposo.


Aff... Mi pareja de drogones favoritos.

!Hola, Estrelladas!¿Cómo están? ¿Ansiosas por saber que pasará con el hijo prodigo del rock and roll y la princesa del pop?Bueno, guarden esta historia en susbibliotecas/listas de lectura y síganme,así podrán recibir las actualizaciones.

Síganme enTiktok ( ladyesmeg22 )que estaré subiendo spoiler de“Fugaces” ( la historia está terminada, así que tranquilas que ya tiene un final).

Muchas graciasa las que se animan a seguirme en esta segunda parte(Les prometo que no hay una tercera parte, ahora si es el final).

¿Lista para el último destello?

La capitana de este viaje a las estrellas, Lady Esme.