Un espía peludo

Summary

Por motivos mayormente tontos e inexplicables, de alguna forma Zoro termina al cuidado de Sanji y se entera de toda la vida privada de esa persona sin realmente quererlo, era abrazado, querido y mimado de formas que nunca espero y realmente no podía negarse a ello, no cuando era un maldito gato dependiente. Así que lo primero que aprende de Sanji es que es una persona solitaria que parece adorar su nueva e inesperada compañía.

Status
Ongoing
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Lo último que recuerda es estar en el trabajo y repentinamente todo se desvanecía.

Es un oficial que cumple diligentemente de su trabajo y aunque se había enfrentado a múltiples situaciones a causa de Luffy, esta por lejos parecía ser la más ridícula de todas, simplemente embistió un día tranquilo con todo el caos que generaba a su alrededor y las consecuencias recayeron sobre él.

Ahora estaba en un lugar completamente oscuro, sentía un horrible mareo y calor, no podía mantenerse de pie o siquiera intentarlo, solo respiraba con dificultad intentando buscar una forma para aliviar su dolor físico y el agotamiento, no quería cerrar los ojos hasta que alguien viniera en su ayuda, sabía lo básico en primeros auxilios y no quería cerrar los ojos, no de nuevo, debía mantener la lucidez posible hasta que alguien se diera cuenta de él.

—¿Qué?— conocía esa voz, la había escuchado en algún lado, pero ¿Donde?

Una luz cegadora le hizo gemir con molestia y el ojo que podía mantener abierto se abría con apenas fuerza, no debía mantenerlo cerrado, debía seguir luchando.

—...carajo... ¡¿Qué mierda?!

Unas manos frías se deslizaron por su cuerpo ¿Cuántas personas eran? porque su cuerpo fue levantado con mucho cuidado, casi temblando, pero pronto fue puesto contra algo firme que le hizo suspirar, finalmente alguien.

—Shh... esta bien, intenta resistir, sigue conmigo pequeño.

¿Pequeño?

Lo siguiente que recuerda son personas hablando a su alrededor, pero finalmente el dolor fue aliviado y pudo descansar, tal vez dormiría por días, necesitaba recomponerse físicamente así que no era una locura, no había visto el grado de sus heridas pero se sentían horrible.


—Oh, está despertando— esa era la voz de Chopper, eso era un alivio, estaba en buenas manos.

—¿En verdad? —Esa voz de nuevo —Había pasado inconsciente estos días, el veterinario dijo que le diera cuidados pero me estaba asustando.

—Todo debería estar bien, no soy veterinario pero creo que solo necesitaba recuperarse, con suerte tendrá apetito, si no quiere ingerir nada intenta animarlo y si realmente se niega ve al veterinario de nuevo.

Hablando de eso, realmente sentía un hueco en el estomago, quería probar bocado, no importa si era comida de hospital, ahora mismo lo que fuera era bueno. Abrió los ojos lentamente acostumbrándose a su entorno pero notando que no había nada semejante a un hospital ni por lejos, ni siquiera era su piso simple, era un lugar totalmente nuevo para él.

—Tranquilo amigo, todo estará bien— un agarre firme pero cuidadoso le impidieron intentar levantarse de golpe, sentía su cuerpo torpe y definitivamente había algo en su brazo, todo parecía verse tan diferente y raro que protestó, pero escuchó un bufido de un gato que le hicieron querer buscar de que se trataba.

—Tal vez está nervioso, es normal, así que no te preocupes por eso— esto lo estaba poniendo de mal humor y cuando intentó empujar lo que lo mantenía sujeto el agarre realmente dudo.

—¡Sanji!

—Esta bien, no es nada— aunque parecía aguantar un poco el repentino dolor con una respiración, así que la otra persona era ese cocinero de mierda.

—Debemos limpiar eso de inmediato— Chopper realmente se alarmó, así que dejó de luchar porque seguramente había abierto alguna herida, su mirada no se enfocaba bien, no podía abrir su ojo izquierdo y estaba todo tan raro que costaba horrores.

—Primero dejemos que se recueste— y en un instante estaba sobre algo suave, olía a hombre, colonia y esas lociones que tanto le gustaba usar.

Realmente se tomó un momento en tranquilizarse y mirar el entorno, respirar profundamente al darse cuenta de que su cuerpo no dolía tanto como esperaba, estaba mal pero realmente no lo parecía tanto.

El lugar era realmente pequeño y ni siquiera podría decir que era acogedor, era limpio y deplorable al mismo tiempo, como si dos personas opuestas compartieran espacio, debía seguir muy medicado porque veía las cosas en proporciones muy diferentes, las cosas eran enormes y lo peor era que las personas también, a lo que parecía ser una distancia decente en el mismo espacio estaba Chopper mirando atentamente la mano de Sanji.

—Debo ponerte alguna gasa o algo.

—No tengo nada de eso— y miró su mano como si no fuera la gran cosa —Es un rasguño, ya se curará.

—Realmente debes cuidarte mejor ¡Dices que tus manos son importantes!

—Pero mira, no es nada más grave que el una diminuta cicatriz o la posibilidad de ello, ya ha dejado de sangrar, solo unas gotas.

—Bien, no puedo hacer nada aunque quisiera, la siguiente vez que me llames realmente voy a traer un kit de emergencia— el ahora no tan pequeño reno suspiró en una completa rendición —Me iré ahora que esta despierto ¿Bien?

—Gracias Chopper, eres un gran doctor.

—C-cierra la boca, no creas que con decir esas cosas estoy feliz contigo ¿Sabes? Así que deja los halagos.

El reno no tardó mucho más en retirarse, actuando tan bobamente como siempre que alguien le agradecía por ser un medico grandioso, siempre avergonzado pero mucho más animado y algo presumido al respecto, siempre era divertido verlo. Pero se quedó a solas con Sanji en este raro lugar, le miró atentamente esperando gritos, quejas, empezar a ser fastidiado por un buen rato, ya estaba pensando en posibles respuestas para enfrentarse, pero en su lugar el rubio solo sonreía de una forma totalmente rara que le hacía sospechar.

—Debió ser duro ¿Cierto? Pero pronto te recuperaras y podrás ir a un hogar donde realmente te aprecien, hasta entonces voy a cuidarte bien— y su mano enorme paso sobre su cuerpo, no solo su cabello, no, estaba acariciando toda su columna de forma extraña —Cierto, la comida.

Si, realmente necesitaba comer algo antes de que empezara a alucinar cosas peores. Intentó decir algo pero un maullido se escuchó en su lugar.

—Esta bien, esta bien— tarareó directo a la cocina, realmente parecía tener todo preparado porque cuando se dio cuenta había un plato con arroz y algo que parecía caldo —Si terminas esa pequeña porción tal vez pueda darte otra, es apenas una cucharada pero es mejor ir poco a poco.

Esta bien, tal vez la comida de hospital era mala, pero se supone que era un cocinero y le daba esta clase de cosas, se veía tan desabrido que realmente no le daban muchas ganas comerlo, esperaba que fuera solo una broma porque había momentos donde definitivamente el rubio hacía esta clase de tonterías, pero esto parecía algo rebuscado hasta para él.

—Tal vez deba ponerte un nombre, según el panfleto debes tener un nombre simple que puedas entender— de nuevo esa mano fue directamente a su cabeza para acariciarle con dulzura —Tu pelaje es verde como su cabello, también tienes una mirada muy fiera y dura... Marimo.

No pudo evitar mirarle, ese estúpido apodo que le tenía de los nervios, iba a moler a golpes a ese cejas rizadas, esta vez realmente se lo estaba ganando a pulso.

—Oh, parece que te gusta— y una mierda le va a gustar —realmente los gatos son más inteligentes que los perros, eso es bueno, en poco tiempo estarás curado marimo, pero por ahora intenta comer un poco, no se cuanto tiempo vas a quedarte aquí, así que prefiero darte comida que comprar algo especial para gatos, es muy costoso.

Así que es un gato, de alguna forma terminó siendo no solo un gato, también se quedo al cuidado de una persona que parecía hablar hasta por los codo y que no parecía tener idea alguna de que para nada era un gato ordinario.