🌕.0彡
Corría atravesando la gran montaña, su padre siempre le advetia sobre los límites de su territorio más por primera vez había decidido alejarse para explorar y jugar.
Sabía que si su padre se enteraba corría el riesgo de ser reprendido pero la diversión y su personalidad curiosa y exploradora le fomentaba a seguir correteando por allí. Llego a un pequeño claro lleno de flores de distintos colores, el pequeño riachuelo tenía la temperatura perfecta para nadar al menos por un rato, la suave brisa mecia las ramas de los árboles perfumando la estancia con el dulce aroma de las flores. Sus orejitas se movieron con el crujir de una pequeña ramita posando su atención al frente concentrando se en los arbustos
Cerrando sus ojos manteniéndose en una posición relajada tratando de sentir cualquier movimiento, su mami solía enseñarle a moverse en el bosque, a sentir su entorno usando sus instintos. Era un pequeño conejo sonrió para si, podría hacer sentir orgulloso a su papi con lo que habría casado aunque esté no se sienta tan orgulloso por el hecho de ser Omega y no Alfa como su hermano mayor.
Justo cuando tomo impulso para atacar a su pequeña presa también fue atacado por otro lobo aunque tenían la misma altura con unos pocos centímetros de diferencia, su pelaje de un tono marrón y ojos de una tonalidad más clara, claro que cuando este le miró solo le dio una expresión de molestia por haber interrumpido su cacería — fijate por donde vas torpe – le escucho decir dándole una mirada furiosa antes de dirigir su mirada al pequeño conejo quien había escapado, soltó un suspiro y soltó un gruñido de irritación
— ¿yo? Tu fuiste el que se metió en medio – se defendió mostrando igualmente su enojo ante su acusación mientras el otro solo soltó un bufido
— como sea.. ¿Que hace un pequeño Omega indefenso lejos de su manada?
Miro a su alrededor algo confundido sin lograr entender el comentario, es decir ¿había un Omega indefenso? — Hablo de ti – el contrario se acercó a él examinando le tal vez, jamás le había visto, la verdad le daba curiosidad sobre todo por sus hermosos, brillantes y curiosos ojos azules – ¿quien eres? ¿Que haces por estos lados? Jamás te e visto por aquí
—ah.. ¡Soy Chuya! – expreso con entusiasmo sin apartar la mirada de su contrario quien precia detallarle con total fascinación – es la primera vez que vengo por estos lados, mi papi me prohíbe alejarme de los territorios
— tal vez deberías escucharle.. No es seguro para ti salir sólito, podrían atacarte después de todo eres un Omega
—¿y que?
— pues, es peligroso pero descuida yo soy un Alfa, así que te protegeré
— ah.. Yo no necesito que me protejan – respondió con tranquilidad subiéndose sobre una roca mirando al castaño quien parecía completamente asombrado por su respuesta – tampoco necesito que un feroz Alfa como tu me cuide, yo puedo solo mi mami dice que los Omegas podemos hacer lo mismo que ustedes los Alfas
— jumm lo dudo mucho – Murmuró mientras le daba miradas curiosas, la verdad comenzo a ver a su acompañante con diversion, era la primera vez alguien decía tantas tonterías
—¿por que? – pregunto el mientras soltó un suspiro pesado, su hermano y su madre le enseñaban a defenderse aunque su padre le enojaba ese hecho tal vez por que solo quería un Alfa y no un hijo omega, no es que no le quiera más bien era el hecho de que por ser omega este le veía como un ser frágil y el no era débil – podría ser más rápido que tu
— ¿y que?
— ¡soy muy bueno cazando!
— ¿y que más pequeño omega?
—¡No soy pequeño! – expresó con molestia mirando a su compañero con cierto enojo
— si lo eres, como una pulga
— ¡no es verdad!
Odiaba que se metieran con su altura de por si era más pequeño que el promedio y odiaba ser comparado — callate – justo cuando dirigió su mirada hacia su compañero noto aquel gran oso que se les acercaba, sin perder tiempo salto hacia su contrario empujando lo al río por supuesto que este le miraba con molestia después de todo no estaba en sus planes darse un chapuson al menos hasta que vio aquel gran oso y entendió – Corre
Ambos corrían escapando del animal, Osamu noto dos cosas, que su compañero no solo era rápido, si no que sus sentidos estaban más desarrollados, su mirada azulada antes brillando con diversion y curiosidad ahora destilaba determinación, su instinto salvaje junto a su personalidad terminaron de llamar completamente su atención, jamás había visto a alguien como el como es que parecía divertir le esta situación no es que le tenga miedo a aquel oso que probablemente podría matarlo pero es que su compañero parecía ver todo esto como un juego una simple carrera y ya
Miro frente de el como se les estaba acabando el camino, había un risco frente a ellos, no podían parar ahora si se detenian corrían el riesgo de ser atacados por el oso, más noto como su compañero incrementaba la velocidad ¿no pensaba saltar? ¿O si?, sus preguntas internas fueron respondidas cuando Chuya salto ¡estaba definitivamente loco!, la distancia hacia la otra punta del risco era ridículamente grande y el logro cruzar al otro extremo con un solo salto ¿quien rayos era el?
Ni de loco saltaria, era un suicidio, y si este estaba esperando a que hiciera algo así estaba loco — ¡tienes que saltar!
— ¡ni de broma! Estas loco
— salta a bajo
—¡menos! ¿No ves la corriente?
El contrario soltó un suspiro pesado comenzando a caminar de un lado al otro aquel oso se estaba acercando y su compañero se negaba a saltar — aprecio mucho mi vida como para morir ahogado a demás no se nadar
— ¡y morirás siendo la comida de un oso si no saltas! No pensé que los Alfas fueran tan cobardes – este comentario logro causar efecto en su compañero quien le dio una mirada llena de molestia
—¡no soy cobarde! Pero tampoco pienso ser impulsivo como tu
— ¿confías en mi? – expreso por última vez el contrario solo suspiro profundamente antes de asentir con la cabeza, enserio estaría poniendo su vida en manos de un loco quien acaba de saltar como si ese risco no fuera nada – entonces baja, estarás bien confía en mi
El soltó un suspiro y al ver que el tiempo se le estaba acabado decidió saltar aquel risco como el pelirrojo dijo, siendo atrapado por un árbol algo seco, no perdió tiempo y sigio bajando mientras el contrario simplemente estaba mirándole desde el otro extremo, penso que esperaría a que encontrará una manera de subir hacia donde estaba el pero realmente no fue así, este mismo bajo de igual manera donde salto hacia el haciendo que ambos rodaran en las rocas hasta acabar en una cueva por supuesto que entre juegos empujó a Chuya solo para estar sobre el mirando sus lindos ojitos brillar con la luz del sol, un juego demasiado inocente y divertido
—estas loco, ¿ya te lo habían dicho?
El contrario simplemente asintió con la cabeza centrandose en el techo de la cueva este precia brillar por los cristales
— mi hermano mayor suele decirlo muchas veces
— pobre de el
— ¿y mi gracias? – pregunto una vez después de alejarse, mientras el contrario le miró con extrañeza
—¿Ah?
— ¡si!, yo fui quien te salvó, ¡quiero mi gracias!
— gracias por haberme obligado a bajar cuando sabias que podría morir en el intento – bramo con sarcasmo mientras veía el cielo pintarse de tonos naranjosos
—¡De nada!, por cierto como te llamas, no me dijiste tu nombre
— soy Osamu – respondió en un suspiro debía volver a sus padres se enojarían
— ¡es un gusto conocerte Samu! ¿Oye quieres ser mi amigo? No tengo muchos amigos, en mi hogar algunos me evitan
—por que será – bramo rodando los ojos, por supuesto que no estaba dispuesto a ser su amigo, le parecía tan abrupto todo esto a demás ser amigo de alguien tan volátil como el sería estar enfrentadose a situaciones riesgosas ya que este no pensaba antes de actuar era demasiado impulsivo
— la verdad no lo se, cada que quiero proponer algún juego muchos se van y me dejan hasta mi hermano mayor suele enviarme lejos, pero podríamos ser amigos y-
— yo paso, estar cerca de ti sería demasiado problemático
El contrario asintió con la cabeza, no podía obligar a nadie a ser su amigo y menos a estar cerca suyo, solo bajo sus orejitas manteniendo su mirada en el suelo — vale, entiendo aún así fue divertido pasar el rato contigo.. Es mejor que me vaya mis papás deben esperarme en casa.. Hasta otro día supongo
Ya sabia que por esos rumbos no podía volver a pasar no quería molestar a Osamu aunque le hubiera gustado ser su amigo. El contrario solo mirando aquel cambio tan drástico en su personalidad suspiro pesado antes de hablar — si me gustaría ser tu amigo Chuya – el otro se detuvo tras escucharlo dándole una mirada llena de esperanza – también me divertí mucho
El otro se le lanzó encima frotando su cabeza contra la suya pudo sentir su dulce aroma a uvas y moras silvestres, correspondió a la accion — nos vemos mañana mi pequeña pulga
— ¡no soy una pulga! – farfullo con molestia cosa que le saco una pequeña risilla
—¡pero Chuya rima con pulga! Así que serás mi pequeña pulga
— nooo! Veras que crecere y seré más alto que tu
— jum qué interesante~ mi pequeña pulga quiere rebasarme a mí~ no puedes competir con tu Alfa
—¿cual Alfa?– pregunto ladeando su cabeza con confusión
Mientras Osamu soltó un suspiro pesado a veces se preguntaba si realmente era tonto o se hacía el tonto para verse bonito — hablo de mi
— pero yo no necesito un Alfa puedo cuidarme solo, ya lo viste
— desde ahora me tienes a mi pequeña pulga
— ¡eeh! ¡No soy una pulga! – expreso con un suspiro antes de ver al contrario, froto suavemente su nariz contra la del contrario como una pequeña despedida – es hora de irme, nos vemos mañana Samu
—adiós mi pequeña pulga..