Carcel de cristal
La familia Amula, una familia que se habia simentado haciendo uso de sus conocimientos de las plantas y medicinas, las muejres reconocidas como brujas y curanderas, los hombres aclamados boticarios y doctores, que un reino o imperio contara con alguien de su linaje en su corte era indicio de poder, sin embargo entre las personas de esta familia destacaban los descendientes de la madre Mercadela, pues esta mujer descubrio tres flores que se convertirian en el simbolo familiar, la Santa muerte una flor oscura cuyo nectar mataba la propia tierra en la que crecia, la Santa vida una flor roja cuyo nectar se decia era la codiciada Panacea, estas dos flores coexistian matando y reviviendo las tierras donde crecian, dando entre si una curiosa hibridacion, una flor rosa sin nombre, a diferencia de la Santa muerte su nectar no era toxico, nisiquiera curaba un corte leve como lo hacia la Santa vida, sin embargo quien bebia su nectar se conectaba con la raiz de la naturaleza, Mercadela al descubrirlas y probarlas quizo mostrarlas al mundo, pero se dio cuenta que estas solo podian vivir juntas y no eran capaces de reproducirse amenos de que crecieran de un cuerpo vivo, buscando soluciones ella dio con un pensamiento que podia ser peligroso "si necesitan un cuerpo para vivir, yo sere el recipiente que las porte" bebiendo el nectar de la hibrida las otras flores la aceptaron y sus raices en su cuerpo se incrustaron y asi ella pudo llevar estas flores al mundo, poco sabia la mujer las consecuencias de sus acciones, puesto que ahora esas flores eran su cuerpo y su cuerpo eran las flores, tratando de sanar a la gente murio junto a estas plantas, sin embargo estas no murieron con ella, pues decidieron que el linaje de la mujer era apto para que prosperaran, el polen de las tres infecto a la tercer hija de la mujer, fue asi que se perpetuo un ciclo, cada tercera generacion portaria las flores en su cuerpo y moriria usandolas ya sea por codicia o dulzura -mamá ya conozco la historia de nuestra familia, por que me la cuentas denuevo?- Un pequeño niño sonreia mientras su madre peinaba su pelo -El emperador de una nacion lejana convencio a tu padre, y pronto tendras que irte, no deseo que nos olvides ni a nosotros ni nuestra historia cariño, recuerda cada parte de tu cuerpo nutre las flores que crecen en tu cabeza, es por eso que jamas debes cortarlo o maltratarlo nisiquiera la mas pequeña fibra de pelo- La madre acaricio los pequeños capullos que crecian entre el pelo de su hijo mientras trenzaba cada cabello con suma delicadeza -ademas quien sabe y encuentres esa persona que tanto buscas Naran- la tarde se fue entre risas y alegria entre la madre y su hijo, por lo que al llegar el carruaje que se llevaria a su pequeño la mujer no pudo decir adios sin llorar.
-aun recuerdo todo como si hubiera sido ayer tu crees?- Naran se encontraba acostado sobre el pasto hablando con una flor -pero creo que se tomaron demaciado enserio lo de que no deba recibir daño alguno- suspiro mirando al cielo atravez de los cristales de los ventanares -Solamente llegar, me sirvieron un banquete solos el emperador, la emperatriz y yo, mencionaron a sus hijos pero jamas los eh visto desde que llegue, aunque mucho no puedo ver, despues de aquella cena termine encerrado en esta cupula cristal, solamente vienen unos sirvientes cada tanto para dejarme proviciones y en ocasiones especiales para pedirme algo del nectar de mis flores- se quedo viendo la flor frente a el suspirando de aburrimiento -y por esas mismas razones me encuentro hablandole a una simple flor, que genial- rodo los ojos sin saber que hacer, aquella cupula de cristal era casi tan grande como una casa completa, su interior estaba lleno de plantas y hasta un pequeño estanque sin peces, los unicos muebles que habian era una mesa, una cama y sus utencilios para hacer medicinas, las vistas atravez de los vidrios cristalinos no eran muy distintas, murallas rojas y frente a la cupula la parte trasera de la pagoda donde guardaban las reliquias de su imperio -si no fuera por que me necesitan vivo deseguro tendrian mi cabeza ahí dentro- se levanto a duras penas, caminó recolectando flores y hierbas antes de encender un fuego -bueno almenos puedo hacer estas medicinas, que esta vez me pidieron...- entre las cajas de proviciones busco la lista que le mandaban cada semana, saco los ingredientes para sus comidas y algun que otro juguete para su entretenimiento, refunfuño pues no encontraba nada hasta que algo lo saco de su juicio con un susto al escuchar un golpe en el cristal, levanto la mirando buscando de donde provino, encontrando a alguien que venia desde la pagoda, estaba acostumbrado a ver guardias de vez en cuando pero era la primera vez que buscaban llamar su atencion, confundido se acerco encontrandose con un chico con ropajes similares a los de la corte del rey, aquel chico lo saludo y apunto a la entrada de la cupula a lo cual Naran se vio aun mas confundido -la puerta esta cerrada a cal y canto ademas de que el cristal es mas duro que las armaduras de guerra, no puedes entrar... ni yo salir- el chico en el exterior se encogio de hombros parecio tratar de limpiarse las orejas pues solo podia ver la boca de Naran moverse al hablar, el cristal tampoco dejaba escapar ningun tipo de sonido, Naran penso que el chico se iria pronto asi que volvio a su trabajo, pero paso una hora, luego dos, luego tres y seguia merodeando por la cupula mientras el trabajaba en sus medicinas, se sentia raro tener un expectador pero a la vez menos solitario, almenos hasta que escucho un crack seguido de golpes bajo el suelo, miro alrededor y no encontro al chico hasta que miro al estanque no muy lejos de el, noto varias burbujas saliendo y con un estruendo algo salio -AJA! SABIA QUE DEBIA HABER ALGUNA ENTRADA!- fueron las primeras palabras que dijo al salir del agua causando que Naran se cayera de trasero sorpendido y asustado -pero que?.... quien eres? tengo un cuchillo y se como usarlo!- se levanto tomando el cuchillo que usaba para cortar sus ingredientes listo para defenderse -eh? ah! perdon, me llamo Lei Qiang- aun escuchando el nombre del intruso Naran mantuvo el cuchillo en alto haciendo que Lei suspire mientras sale del agua -Dime Lei, soy el hijo mayor del emperador- Naran se levatno guardando el cuchillo -pense que ustedes no tenian permitido acercarse a la pagoda o a mi cupula...- escuchar esas palabras hizo que Lei se riera nerviosamente -no tenemos permiso... me escubilli- el principe sonrio de forma descarada dejando a Naran con aun mas dudas que respuestas.
Naran se acerco a el con una toalla seca que saco de una de las cajas -explicate? porfavor- Lei tomo la toalla y se rio al secarse, un chico alto y fornido que causo asombro en Naram al pensar en como paso atra vez del drenaje de su estanque -hace 13 años, cuando apenas tenia unos 10, el emperador nos dijo a mi a mis hermanos que llegaria alguien de muy lejos, dijo que tendria la edad de mi hermano menor- Naran se quedo pensativo -hace 13 años fue cuando llegue no? apenas tenia 5- Lei asintio con la cabeza -sin embargo durante la cena de bienvenida el no nos dejo entrar, dijo que el invitado era demaciado fragil, y desde entonces nos dejo con la curiosidad de saber quien eras, asi que apostamos haber quien te encontraba primero- sonrio con orgullo como si hubiera logrado la meta de su vida -de por si la pagoda esta casi imposible de acceder, tu cupula fue aun peor, pero ahora ellos me deben bastante- Naran suspiro escuchando sus balbuceos sosteniendose la frente sin poder creerle nada -te das cuenta de que si el emperador te encuentra aqui, estas muerto?-Lei se vio algo nervioso al recordar aquel detalle -no tiene por que darse cuenta, aunque es dificil esconderse por aqui, por que te tienen encerrado en un lugar asi?- Naran se encogio de hombros -soy delicado mas que nada por estas cositas de aqui- agacho su cabeza y le mostro las flores que crecian en ella -nisiquiera puedo cortarme el cabello mas alla de la cadera para no dañarlas- Lei se quedo pensativo -espera eres chico o chica?- estuvo a punto de responder otra cosa pues esperaba otra pregunta -estas viendo que me crecen flores directamente del craneo y esa es tu duda?- Lei sin pena alguna asintio con la cabeza -esque tienes voz de chico, comportamiento de chico, pero cara de chica, pelo largo, es una duda genuina- Naran simplemente suspiro -si soy un chico, Naran Amula, de la familia de curanderos mas preciada y aclamada descendiente de Mercadela la madre de la panacea y los venenos y shalala shalala, feliz?- Lei asintio con la cabeza contento con la respuesta -y segunda cosa a explicar, o aclarar, en serio por que viniste?- Lei simplemente suspiro exprimiendo la toalla -no vas a ceder verdad?- Naran simplemente nego con la cabeza -papá si nos dio permiso de venir, pero unicamente si lograbamos entrar por nuestra cuenta, nos dijo que quien lograra enamorarte y hacerte parte de nuestras concubinas, seriamos el siguiente al trono- Naran se quedo incredulo -que el que? en primer lugar nisiquiera puedo tener hijos soy hombre- Lei asintio con la cabeza -pero se supone que aunque no sean de sangre puedes pasar el don a los que adoptas no?- Naran hiba a protestar pero no tuvo nada que decir en contra -bueno si pero igual, no creo que ninguno de ustedes sea a quien busco- miro al suelo desalentado -a quien buscas?- Naran se puso aun mas deprimido -nisiquiera se, pero menos voy a saber si sigo sin poder salir de aqui!- refunfuño y se sento molesto, aquello le dio una idea a Lei -si aceptas ser mi concubina podras salir de aqui- por mas tentadora que sonaba la propuesta se nego nuevamente -ya soy suficiente malinche con haber abandonado mi pais para venir aqui- suspiro cansado -hay vamos ni por estos musculotes?- sonrio provocativamente mientras hacia flexiones -no- su rostro se puso algo rojo por lo que miro hacia otro lado -ay vamos, soy el mas guapo de los tres, seguro que si te enamoro- Naran alzo una ceja al tener una idea -si acepto salir en citas con ustedes me dejaran en paz?- Lei dudo unos segundos pero asintio con la cabeza -el objetivo es el mismo asi que no creo que papá tenga muchas objeciones si es en el mismo palacio interior- Naran parecio insatisfecho pues realmente penso que tendria mas libertad -dile al emperador que aceptare siempre y cuando me deje salir de aqui de vez en cuando, 13 años sin contacto humano, estoy cerca de quedar chalao- Lei se quedo confundido por su vocabulario pero simplemente asintio con la cabeza -yo me encargo, ya veras que si soy a quien buscas- sonrío con seguridad antes de que varios pasos se escucharan desde afuera causando que ambos miraran atras, un grupo de guardias se acerco a la puerta y la abrio - Joven señor su tiempo con el boticario a acabado es momento de que regrese- Lie suspiro rascandose las sienes, quizo decir algo mas pero fue rapidamente expulsado de la cupula por el propio Naran -si si si besos muak muak bye bye largo!- los soldados lo recibieron sorprendidos de que el principe mayor no haya logrado nada, algunos riendose de que haya sido rechazado -y no vuelvas a menos de que el trato sea aceptado- los guardias cerraron la puerta y dejaron a Naran en su soledad una vez mas -bueno a terminar esas medicinas- suspiro algo triste de tener que volver a su rutina diaria.