Chapter 1
Advertencia: ninguno de los personajes que aparecen en este fic me pertenecen créditos a sus respectivos autores
El Inframundo
Un mundo oscuro y vasto, habitado por demonios y gobernado por seres de élite conocidos como los Cuatro Maous: Beelzebub, Astaroth, Leviatán y Lucifer.
Hace milenios, los antiguos Maous, liderados por Rizevim Lucifer, fueron derrotados por el poderoso grupo encabezado por Sirzechs Gremory. Tras su caída, se nombraron nuevos líderes y se decidió que Sirzechs, Serafall, Falbium y Ajuka tomaran los títulos de Lucifer, Leviatán, Beelzebub y Asmodeus respectivamente, convirtiéndose en los actuales Cuatro Maous de la facción del Diablo.
Time-skip
En la mansión Phoenix, una mujer de mirada serena y ojos púrpura recorría los pasillos. Su traje de maid estaba impecablemente ordenado, al igual que su rostro, enmarcado por unos lentes que le daban un aire distinguido. Su nombre era Lilia Greyrat, líder de las sirvientas del Clan Phoenix.
Y su misión en ese momento era clara: encontrar al hijo del hermano menor de Lord Phoenix.
La razón era sencilla.
Hoy, el joven heredero debía acudir con sus padres a reclamar su primer set de piezas del mal. Después de todo, Naruto Phoenix ya había alcanzado la edad para obtenerlas.
"¿Dónde estará ese niño?" pensó Lilia, algo exasperada mientras buscaba en cada rincón.
No tardó en escuchar una explosión, lo que inevitablemente llamó su atención. Se dirigió rápidamente hacia el campo de entrenamiento.
Allí se encontraba el joven prodigio enfrentando, una vez más, a su primo Raiser. Observándolos desde la distancia, estaba la hija menor del clan, Ravel Phoenix.
"¡Eso no se vale! ¡Estoy seguro de que hiciste trampa!" gritó Raiser, visiblemente molesto.
Naruto, con una sonrisa burlona, se encogió de hombros.
"No es mi culpa que seas demasiado débil como para hacerme daño" Se llevó una mano al mentón con aire reflexivo "Dime, ¿estás seguro de que somos familia?"
El gruñido de frustración de Raiser fue la única respuesta que obtuvo.
"En fin... supongo que gané otra vez" Naruto giró la cabeza y le guiñó un ojo a la nobleza de su primo "¿No es así, chicas?"
"¡Por supuesto, Naruto-sama!" respondieron las chicas de Raiser, completamente embelesadas, con corazones en los ojos.
Todas excepto Ravel, que observaba la escena con un visible dejo de incomodidad. Ver a las piezas de su hermano suspirando por su primo no le agradaba en lo más mínimo.
"¡¿Y ustedes de qué lado están?!" reclamó Raiser, furioso.
"¿No es obvio?" dijo Naruto con una sonrisa ladina "Del lado ganador"
Lilia, que observaba la escena en silencio, suspiró. Conocía bien la personalidad confiada y arrogante del joven Naruto, al igual que la actitud altanera de Raiser. Esos dos eran como el agua y el aceite. No había forma de que se llevaran bien… al menos, no todavía.
Se acercó con paso firme.
"¿Eh? ¿Lilia? ¿Qué haces aquí?" preguntó Naruto, algo confundido.
"Sus padres han venido a recogerlo, Naruto-sama" respondió ella con serenidad.
"¿Ya? ¿No pueden esperar un poco más? Todavía no he terminado de humillar al descerebrado de mi primo" señaló sin pudor a Raiser.
"¡Oye!" gruñó este, aún más molesto.
Lilia asintió con calma.
"De hecho, no. Recuerde que hoy irá con Ajuka-sama para recibir sus piezas del mal"
Naruto chasqueó la lengua y se rascó la cabeza.
"Cierto... se me había olvidado" murmuró. Luego sonrió de nuevo "Bueno, ¿qué estamos esperando?"
Caminaron juntos hacia la entrada principal de la mansión. Allí lo esperaban cuatro figuras.
Dos hombres rubios, una mujer rubia y una pelirroja.
El primero, de cabello salvaje y ojos azul cielo, era Minato Phoenix, un demonio prodigio y orgullo del clan.
A su lado, la mujer pelirroja de ojos intensos no era otra que Kushina Bael, descendiente directa del Clan Gremory por parte de su madre, Mito Gremory.
Ambos eran los orgullosos padres de Naruto Phoenix.
"Hola, viejo" saludó Naruto con su típico tono despreocupado, dirigiéndose a su tío.
Lord Phoenix suspiró resignado. Su hermano, Minato, soltó una risita nerviosa, y su esposa Layla rió con ternura. Solo una persona no estaba tan divertida...
"¡Itai!" exclamó Naruto al recibir un golpe en la cabeza.
"¡Cuántas veces te he dicho que no le faltes el respeto a tus mayores!" le reclamó su madre, molesta.
Naruto se sobó la cabeza.
"Eso me dolió, oka-san..."
"Te lo ganaste" respondió ella con firmeza "Ahora discúlpate con tu tío o..." su tono cambió a uno peligroso "no habrá ramen por un año"
Naruto palideció.
"N-no te atreverías..."
La sonrisa dulce de Kushina fue todo lo que necesitó para convencerse.
"Pruébame" dijo con voz melosa.
Naruto tragó saliva y se inclinó con respeto.
"Mis más sinceras disculpas, Lord y Lady Phoenix"
Ambos líderes rieron nerviosos.
"Bueno, creo que es hora de irnos, ¿no te parece, querida?" dijo Minato, intentando evitar otra mirada asesina de su esposa.
"Muchas gracias por cuidar de Naruto-chan" dijo Kushina con una sonrisa.
"No es ningún problema" respondió Layla "Nos encanta tenerlo aquí"
"La verdad es que me alegra. Mi sobrino es un buen ejemplo para Raiser. Espero que algún día pueda aprender de él" añadió Lord Phoenix.
"
(Pff, sí, claro...)
" pensó Naruto, sin poder ocultar su incredulidad. El inútil de fuego no le llega ni a los talones...
"Estoy seguro de que así será" dijo Minato con su habitual calma.
Y con eso, la familia abordó el carruaje que los llevaría hacia el siguiente paso en el destino del joven Naruto Phoenix.
Minutos después
Se podía ver un imponente castillo. En su interior, un hombre de cabello verde y semblante serio esperaba con paciencia.
Este era Ajuka Beelzebub, uno de los cuatro líderes supremos del Inframundo, así como el creador de las Evil Pieces.
Se encontraba fuera de su laboratorio, recibiendo a sus invitados: Minato Phoenix, Kushina Phoenix (antes Gremory) y Naruto Phoenix.
Ya sabiendo la razón de su visita, habló con calma:
"Bien, síganme. Es por aquí"
Guiándolos con paso firme, los llevó a través del laboratorio. Caminaron durante algunos minutos hasta llegar frente a una gran máquina.
"Está todo listo, joven Naruto. Solo necesito que agregues un poco de tu poder mágico en esta máquina" dijo Ajuka con tranquilidad.
Naruto asintió y avanzó hasta colocarse frente al aparato. Sin pensarlo mucho, comenzó a transferir parte de su energía mágica.
Pasaron unos minutos hasta que la máquina reaccionó, revelando un estuche dorado con detalles anaranjados que contenía un conjunto de piezas. Ajuka lo tomó, y al abrirlo, notó de inmediato un cambio sorprendente: la mayoría de las piezas adquirieron un color dorado-anaranjado, dejando solo unas pocas con su color dorado brillante original.
Incluso para alguien como Ajuka, aquello fue digno de asombro.
"
(Impresionante... La energía mágica que brota de estas piezas es muy elevada. Y eso sin mencionar la cantidad de piezas mutadas que posee...)
" pensó con admiración.
"Tengo que admitirlo... esto es sorprendente. Al parecer, tu energía mágica fue capaz de hacer que algunas de tus piezas mutaran" explicó Ajuka, provocando el asombro tanto de Minato como de Kushina.
"¿Eh? ¿Mutaron?" preguntó Naruto, bastante confundido.
Ajuka asintió.
"Verás, Naruto-san. Las piezas que se otorgan a los jóvenes demonios son creadas en esta máquina. Para eso, deben aportar una pequeña cantidad de su magia. Así se crea el set completo de Evil Pieces" Tomó una pausa antes de continuar "Sin embargo, tu caso es diferente"
"¿Ajuka-sama, a qué se refiere con eso?" preguntó Kushina, con sincera curiosidad.
Ajuka desvió la mirada de las piezas y respondió con seriedad:
"Aún no lo sé con certeza"
Era verdad. No tenía una explicación clara del porqué las piezas de Naruto habían mutado. Claro, existían precedentes; su amigo y compañero Sirzechs Lucifer también había generado piezas mutadas en su juventud, debido a su enorme potencial.
Pero que un niño tan joven como Naruto ya tuviera ese nivel... eso despertaba la curiosidad de cualquiera.
"Por ahora, me gustaría que el joven Naruto dejara una pequeña muestra adicional de su magia en la máquina. Si no es problema, claro" dijo Ajuka con serenidad, mirando al joven demonio.
Minato y Kushina también miraron a su hijo, esperando su respuesta.
"Claro, no hay problema" respondió Naruto encogiéndose de hombros, como si no fuera la gran cosa.
Se acercó nuevamente y dejó una pequeña porción más de su poder. Luego de hacerlo, retiró la mano con naturalidad.
"Muy bien, nos vemos, viejo" dijo Naruto mientras se giraba para irse.
¡Paf!
"¡Naruto! ¡Te he dicho millones de veces que respetes a tus mayores!" gritó Kushina, dándole un sonoro coscorrón, y luego lo agarró de la oreja.
"¡Ay, ay, oka-san, eso duele!" se quejaba el rubio, haciendo muecas de dolor.
"Vas a aprender a respetar, te lo prometo, jovencito" dijo Kushina mientras lo arrastraba del pabellón auditivo sin piedad.
Ajuka y Minato solo pudieron soltar un suspiro, con una visible gota imaginaria en la nuca.
"Bueno… será mejor que vaya. No quiero que Kushina se pase otra vez con el castigo" comentó Minato, resignado.
Todavía recordaba la última locura que hizo su hijo: Kushina lo castigó obligándolo a limpiar toda la mansión sin usar magia, además de encargarse de algunos deberes de las sirvientas. Y ese fue uno de sus castigos más leves.
Minato se retiró para alcanzar a su esposa y a su hijo, dejando a Ajuka solo con sus pensamientos.
"
(Varias de sus piezas son mutadas… Sin duda tiene un potencial enorme.)
"
Una sonrisa ligera se formó en el rostro del Maou.
"
(Debo admitirlo… tengo mucha curiosidad por él. Espero poder seguir viendo su crecimiento con mis propios ojos.)
"
No cabía duda de que Naruto Phoenix era alguien muy, muy interesante.
Terrenos del Clan Phoenix
En el jardín, cerca de la mansión de la familia secundaria del Clan Phoenix, se podía ver a Naruto recostado sobre el césped, mirando fijamente al cielo, sumido en sus pensamientos.
"
(¿Piezas mutadas, eh?)
" pensaba mientras sus ojos dorados seguían las nubes con calma, como si no hubiera nada más importante en el mundo.
Sin duda, sentía una profunda curiosidad por lo que esas piezas podían hacer realmente… ¿qué tan diferentes eran respecto a las de sus amigos? ¿Por qué incluso Ajuka Beelzebub, uno de los demonios más sabios y poderosos, se sorprendió tanto?
Dejó escapar un suspiro.
"
(Bueno, por ahora no es momento de preocuparme. Mejor no pensar tanto en eso…)
"
Se incorporó, con las manos en los bolsillos de su chaqueta, dispuesto a volver a la mansión. Sin embargo, al alzar la vista, notó una figura delante de él.
"¿Eh?" exclamó con leve sorpresa al ver a un chico de su misma edad con cabello negro y ojos morados, que lo observaba con tranquilidad.
Naruto lo reconoció al instante.
"¿Sairaorg? ¿Qué haces aquí?" preguntó, confundido. No esperaba ver al heredero del Clan Bael en sus tierras.
El aludido sonrió, cerrando el puño izquierdo sobre la palma de su mano derecha.
"Je. Solo vine a ver a mi rival" dijo con entusiasmo, adoptando una pose de combate "Me he vuelto mucho más fuerte desde la última vez, Naruto. Esta vez te derrotaré"
Naruto sonrió de lado, divertido por el desafío.
"Ya veo... así que es eso" respondió, adoptando su propia postura de combate "Entonces, veamos si es verdad"
Aunque no lo admitiera en voz alta muy a menudo, el único demonio al que Naruto consideraba un verdadero rival era Sairaorg Bael. Lo había conocido en una de esas interminables fiestas de la nobleza demoníaca. A diferencia de otros, Sairaorg no dependía de una poderosa línea sanguínea o habilidades heredadas: su fuerza era fruto de esfuerzo puro, algo que Naruto respetaba profundamente.
Después de su primer combate, se entendieron sin necesidad de palabras. Desde entonces, no solo eran rivales… también se habían convertido en los mejores amigos.
"
(Sairaorg Bael… sin duda, eres alguien muy interesante.)
" pensó Naruto.
Ambos se miraron fijamente, sonriendo con confianza.
Y en el siguiente instante, avanzaron a toda velocidad, chocando sus puños con tal intensidad que el aire a su alrededor se distorsionó ligeramente, volviéndose turbulento.
Aun así, no dejaron de sonreír.
Mansión Secundaria del Clan Phoenix
En una elegante sala adornada con cortinas de terciopelo rojo y vitrales que dejaban entrar una suave luz dorada, se podía ver a Kushina sentada cómodamente, conversando con su cuñada, Layla Phoenix.
Ambas compartían una tranquila charla sobre los eventos recientes en sus vidas, cuando un estruendo sacudió el ambiente, proveniente del patio exterior.
¡BOOM!
Kushina suspiró de inmediato, llevándose dos dedos a las sienes.
"No… otra vez" murmuró con resignación.
Layla, mucho más calmada, observó por la ventana a los responsables del alboroto.
"Al parecer esos dos nunca cambiarán" comentó con una leve sonrisa, mientras veía a Naruto y Sairaorg en plena pelea amistosa, como tantas veces antes.
No era ninguna sorpresa para ellas. Las batallas espontáneas entre esos dos ya se habían vuelto parte de la rutina en los terrenos del clan Phoenix.
Pasaron unos minutos hasta que una sirvienta entró con paso firme y respetuoso, deteniéndose justo frente a ambas mujeres. Se trataba de una joven de cabello plateado recogido en coletas bajas, con ojos rosados que brillaban con eficiencia y calma. Llevaba un elegante uniforme de maid, perfectamente cuidado.
Ella era Sakuya Izayoi, jefa de las sirvientas de la segunda casa del Clan Phoenix.
"Layla-sama, Kushina-sama" dijo con voz serena y formal "Todo está listo para la reunión con el Clan Gremory"
Al escucharla, ambas mujeres asintieron al unísono.
"Gracias, Sakuya" respondió Layla con cortesía.
"Bien hecho, como siempre" añadió Kushina con una pequeña sonrisa de aprobación.
La reunión con los Gremory era un evento importante, especialmente teniendo en cuenta los lazos familiares y políticos que unían a ambos clanes. Sin embargo, con esos dos peleando afuera como si el mundo no tuviera preocupaciones… bueno, al menos el día no sería aburrido..
Terrenos del Clan Gremory
"¿Por qué demonios tuvimos que venir?" se quejó Naruto, mirando la imponente mansión Gremory a lo lejos.
Y no era para menos. A ojos de Naruto, sus padres y tíos habían interrumpido su entrenamiento solo para asistir a una aburrida reunión diplomática.
No lo malinterpreten: él se llevaba bien con los clanes del Inframundo. De hecho, si debía escoger, el Clan Gremory era el que mejor le caía entre todos.
"Naruto-kun, estamos aquí por un asunto que involucra tanto a ti como a Raiser" le explicó Layla mientras avanzaban hacia la entrada principal de la mansión.
"Déjalo, okāsan. Es un idiota que nunca entenderá la importancia de esto" dijo Raiser con arrogancia, justo antes de soltar un quejido "¡Auch!"
Se frotó la nuca, ahora adornada con un chichón reciente. Al buscar al culpable, solo encontró a su primo silbando de forma inocente. No hacía falta ser un genio para saber quién lo había hecho.
Antes de que Raiser pudiera reclamar, la gran puerta se abrió. Al otro lado, una mujer de cabellos plateados y ojos a juego, vestida con un impecable uniforme de maid, los recibió con una reverencia elegante.
Ella era Grayfia Lucifuge, jefa de las sirvientas del Clan Gremory y esposa de Sirzechs Lucifer.
"Bienvenidos, Lord Phoenix, Lady Phoenix, Minato-sama, Kushina-sama, y acompañantes" dijo con cortesía "Pasen, Lord y Lady Gremory los esperan en el comedor"
Con un gesto de asentimiento, toda la familia Phoenix ingresó a la mansión.
En el Comedor
Minutos después, ya en el comedor, fueron recibidos por la familia Gremory.
"Layla, Kushina... ha pasado un buen tiempo" dijo Venelana con una sonrisa sincera. Ella y Kushina habían sido mejores amigas desde hace milenios, y con el tiempo, Layla se les había unido como una de las más cercanas.
"Sí, ya lo creo" respondió Layla, siempre serena.
"Es verdad, hace tiempo que no nos vemos" añadió Kushina con calidez.
"Si no me equivoco, fue durante nuestra última reunión" comentó Layla, provocando asentimientos de sus amigas.
Kushina, sin embargo, frunció ligeramente el ceño.
"
(Aunque... me hubiera gustado que este encuentro fuera en distintas circunstancias)
" pensó para sí misma.
"Muy bien" intervino Zeoticus con tono firme "Creo que es hora de ajustar algunas partes del contrato, ¿no les parece?"
"¡No importa lo que digan, no me casaré con ese idiota!" exclamó una voz femenina.
Todos giraron la mirada hacia una joven pelirroja, visiblemente molesta. Era Rías Gremory. Su enojo era justificado: sus padres habían firmado un contrato matrimonial con la familia Phoenix antes de su nacimiento, comprometiéndola con el heredero... quien, lamentablemente, resultó ser Raiser.
"Tsk, deberías sentirte honrada de ser mi esposa, querida Rías" dijo Raiser con una sonrisa arrogante, lo que solo intensificó la mirada asesina de la pelirroja.
Naruto no pudo evitar suspirar.
"Cielos, no puedo creer lo bajo que ha caído mi clan..."
"¿A qué te refieres, Naruto?" preguntó su tío con curiosidad.
"Vamos, viejo, los dos sabemos que el idiota de mi primo no es el indicado para estar con la hermana del mismísimo Lucifer" dijo sin rodeos. Sus palabras captaron la atención de Sirzechs.
"Su futuro esposo debería ser uno de los demonios más fuertes del Inframundo, alguien con el poder necesario para protegerla de cualquier amenaza" Naruto cruzó los brazos "Sería un desperdicio que su destino estuviera ligado a alguien como él"
Lord Phoenix asintió, comprendiendo las palabras de su sobrino, al igual que muchos en la habitación.
"Mmm... ya veo. Si lo pones así, entonces sí sería una falta de respeto hacia Lucifer-sama" concedió finalmente.
Justo cuando se disponía a hablar, Raiser explotó.
"¿¡Quéeee!? ¡¿No estarás considerando eso, ¿o sí?!" dijo completamente alterado.
Lord Phoenix suspiró. La verdad, si por él fuera, seguiría con el compromiso. Pero Naruto tenía razón. Incluso los ancianos del clan tenían un aprecio especial por él, y muchos lo veían como el mejor demonio que el Clan Phoenix había producido en décadas.
"Sirzechs-sama" dijo Naruto, llamando la atención del Lucifer "¿El contrato dice que Rías debe casarse con Raiser específicamente, o basta con que sea un heredero de la familia Phoenix?"
Sirzechs ladeó la cabeza y miró a su reina.
"Grayfia"
"De acuerdo, Sirzechs-sama" respondió la peliplata, haciendo aparecer el documento con un gesto mágico "Según el contrato, cualquier heredero del Clan Phoenix puede casarse con Ojou-sama. No menciona que deba ser exclusivamente Raiser-sama"
Naruto asintió con una sonrisa confiada.
"Bien. En ese caso, propongo una apuesta"
Todos en la sala lo miraron expectantes, especialmente Raiser.
"Hagamos el Duelo de Caballería. Si yo gano, Rías quedará libre del compromiso. Podrá elegir con quién estar, y tú no la volverás a molestar" dijo, mirándolo con seriedad.
"¿Y si pierdes?" preguntó Raiser con un tono más seguro.
"Pff. En el improbable caso de que eso ocurra, no intervendré y comenzaré a tratarte con el respeto que mereces" respondió Naruto, con una sonrisa burlona "Aunque claro… eso solo pasará si ganas"
Raiser rechinó los dientes con furia.
Antes de que las cosas se salieran de control, Sirzechs intervino
"Bien. Entonces está decidido. Lo mejor será resolver este conflicto... afuera"
Patio del clan Gremory
"¿Sirtzech-sama, está seguro de esto?" preguntó Grayfia, observando con preocupación a su amo.
"Tranquila, Grayfia, no pasará nada" respondió él con una sonrisa confiada—. Además, quiero ver cuánto han mejorado esos dos.
Grayfia asintió, comprendiendo de inmediato las intenciones de su rey.
"¡Esta vez acabaré contigo! ¡Rías será solo mía!" gritó Raiser, furioso, mientras su primo leía con tranquilidad un antiguo grimorio de hechizos de fuego.
"¿Eh? ¿Dijiste algo?" preguntó Naruto sin levantar demasiado la vista del libro, lo que hizo que Raiser se enojara aún más.
"¡Grrr! ¡Vas a aprender a respetarme!"
Sin perder tiempo, Raiser se lanzó al ataque, cubriendo sus puños y piernas con fuego demoníaco. Golpe tras golpe, patada tras patada, intentó acertar en Naruto, pero este los esquivaba todos con una facilidad casi insultante.
"¿Eso es todo?" preguntó Naruto con una ceja alzada, aburrido.
"¡Aún no he terminado!" bramó Raiser antes de reunir energía en su brazo y lanzar un puñetazo envuelto en llamas intensas.
Naruto suspiró y, en el instante justo, detuvo el ataque con un solo dedo. El silencio fue absoluto. Raiser lo miró, incrédulo.
"¿C-cómo…?"
"Dime, ¿cuántas veces hemos luchado? ¿Treinta? ¿Cincuenta? Siempre te he vencido" respondió Naruto con una media sonrisa.
Raiser frunció el ceño, aceptando a regañadientes la verdad.
"Entonces, si nunca has podido ganarme… ¿qué te hace pensar que hoy será diferente?" añadió Naruto mientras alzaba su mano, formando un círculo mágico sobre ambos "Admítelo, Raiser. Entre tú y yo siempre existirá un abismo imposible de superar"
"
¡Hell Flame Annihilation Mortar!
" exclamó Naruto.
Desde el cielo, descendió un sol carmesí con detalles negros. Su presencia se hizo sentir en todo el campo, generando un calor sofocante.
"Veamos si por algún milagro sobrevives a esto" dijo Naruto, sin borrar su sonrisa "Tranquilo, no será suficiente para matarte"
Raiser, temblando de ira y humillación, creó una enorme esfera de fuego y la lanzó hacia el sol carmesí con todas sus fuerzas.
"¡No me subestimes!" gritó con desesperación.
El impacto generó una densa cortina de humo. Desde las gradas, las reacciones no se hicieron esperar.
"¿Qué fue eso?" preguntó Rías, angustiada.
"Espero que ambos estén bien" susurró Ravel, nerviosa.
"Bueno… al menos Raiser aprenderá a no subestimar a sus oponentes" dijo Lord Phoenix, intentando sonar positivo.
"Layla, más te vale que tu hijo no haya dañado a mi bebé… o habrá consecuencias" advirtió Kushina con una mirada que heló la sangre de todos en la sala.
"C-claro, querida… Naruto-kun estará bien… ¿cierto, amor?" dijo Layla, visiblemente nerviosa.
"S-sí, claro… por supuesto…" respondió Lord Phoenix con una gota de sudor en la frente.
"¡Jajajaja! ¡Al fin lo derroté! ¡Lo hice! ¡Ahora nadie podrá detener este compromiso!" exclamó Raiser entre risas de triunfo… hasta que una voz familiar lo interrumpió.
"Vaya… ¿quién diría que lanzarías un ataque tan mediocre?"
Raiser volteó rápidamente. Allí estaba Naruto, completamente ileso… y con el sol aún intacto sobre él.
"¿C-cómo…?"
"¿Sobreviví? Es simple: tu ataque no fue lo suficientemente fuerte. Sin embargo…" Naruto desactivo su anterior hechizo y extendió la palma de su mano, la cual se cubrió de una intensa llama azulada.
Todos quedaron impactados.
"Antes te mostré una de mis técnicas más destructivas… pero esto" Naruto alzó la mano "esto es mi verdadera magia. Sabes lo valiosa que es en el Inframundo, ¿verdad?"
Raiser dio un paso atrás, intimidado.
Naruto cerró la mano, disipando la llama azul. En un parpadeo, desapareció… y reapareció detrás de Raiser, asestándole un golpe certero en la nuca.
"Se acabó" dijo con voz fría mientras su primo caía inconsciente.
Sin decir más, Naruto se retiró lentamente del campo de batalla, dejando tras de sí un silencio cargado de asombro. Sirtzech y Zeoticus intercambiaron miradas. El poder de Naruto Phoenix era un misterio… uno que cada vez despertaba más curiosidad.
Pero por ahora, aún quedaban asuntos importantes por resolver.
Fin del capítulo
Bueno este fic es nuevo y reciente quise hacer mi versión de Naruto Phoenix como vieron este Naruto es bastante arrogante y tiene mucho exceso de confianza quise darle un toque de eso ya que me pareció interesante
En este fic le di un nombre a lord phoenix para que fuera más fácil tanto escribirlo como leerlo antes de que me pregunten sobre el harem de hecho rías no será la primera integrante de su harem sería su segunda o tercera prometida en el siguiente capítulo aparecerá su prometida así como la alfa de su harem
En fin díganme que les pareció el cap y como siempre déjenme sus opiniones en los comentarios y también déjenme su voto así ayuda a que el fic se haga más conocido bueno sin más que decir
¡Nos vemos!