Origen
Corre el año 75,018 y donde antes se encontraba un hermoso paisaje verde ahora se encuentra un planeta desbastado, sin vida y sin luz. Varios años atrás una guerra entre los humanos se desato todo con el objetivo de obtener el poder, los países dejaron de existir, al igual que las ciudades y no hablemos de los pueblos. Personas inocentes murieron en esa guerra en busca del poder y de la riqueza, esa guerra inicio por obtener el control sobre los demás.
Por milenos las personas vivieron con miedo, vivieron con sus sueños derrotados, vivieron con la esperanza de regresar al planeta a como solía ser antes de la guerra. Los pocos sobrevivientes eran los actuales habitantes de este desbastado mundo los cuales se dividieron en cinco comunidades para lograr la supervivencia.
La comunidad verde es conocida por contar con los mayores conocedores de medicina, viven rodeados de naturaleza y tecnología para el buen desarrollo tanto físico como emocional, La comunidad amarilla son grandes estrategas encargados de hacer llegar a cada una de las comunidades lo necesario para su supervivencia; la comunidad azul es la única comunidad que puede viajar más allá de los bordes establecidos ya sea por mar, tierra o aire todo con el fin de mantener informado de cualquier anomalía que pueda llegar a suceder.
La cuarta comunidad es la blanca, una comunidad que ha sido olvidada a través de los años, pero que se a mantenido en pie debido a la gran sabiduría que poseen sus habitantes haciendo que pasen desapercibidos.
Cada una de las comunidades se encontraban cerca una de la otra rodeando a la comunidad más fuerte, la comunidad roja, no solo era el lugar donde las personas más fuertes vivían, si no que era el lugar donde la persona que inicio la guerra y la termino vivía. En el centro de la comunidad roja se encontraba el gran imperio el cual controlaba a todos a través del miedo y la fuerza.
Lo qué el imperio desconocía es que dentro de una de estas pequeñas comunidades un grupo de personas decidieron que era suficiente todo el miedo que ponían en ellos, ya no estaban dispuestos a sufrir más dolor, ni pobreza, hambre o sumisión. Empezaron haciendo pequeños saqueos y esparciendo sus creencias, trataban de que las personas se les unieran, pero lo único que lograron es que el imperio capturara a uno por uno, usándolos como ejemplos para las demás comunidades de que podría pasar si iban en contra del gran emperador.
El fundador de los rebeldes, como el imperio los nombro, estuvo a punto de dejar su idea de derrocar al imperio, estuvo a punto de volver a ceder ante el miedo, pero algo cambio en un viaje que hizo a una de las comunidades cercanas mientras huía de los guardias del emperador. En el camino encontró una cueva donde se refugió él y los pocos rebeldes que quedaban, ahí encontraron pinturas en las paredes el cual contaba una historia, historia que ellos desconocían, pero al final de la cueva encontraron una gran piedra, casi del tamaño de una mesa redonda, en el cual podían ver un símbolo que no sabían de qué se trataba y en medio de esta se encontraba un pergamino con una historia que les regreso la esperanza:
“La tierra será devastada por la oscuridad, serán años en los que la oscuridad reinara en el planeta, serán años llenos de sufrimiento para los sobrevivientes, pero hay una salvación para los místicos, esa salvación es: LA GRAN SABIA...”
El líder de los rebeldes junto a sus seguidores se propuso a buscar a la gran sabía, la cual los ayudaría a sacar al planeta de la oscuridad, solo tenían un problema: ¿Cómo encontrarían a la sabía? ¿Cómo sabrían identificarla? ¿Quería ayudarlos? Todas estas dudas estuvieron rondándolos por días, meses y años hasta que el líder de los rebeldes murió en una batalla, después de su muerte el imperio creyó haber erradicado a los rebeldes pero lo que no sabían es que el líder corrió la noticia de encontrar a la gran sabía que los salvaría de la perdición, por lo que al morir los rebeldes se escondieron en las sombras haciéndole creer al emperador que ya no existían pero en realidad habían crecido en número y esperanza y ahora se encontraban en busca de “la Gran Sabía”.