Capitulo 1: Admisión
Olivia vive en una beca a tiempo completo dentro del laboratorio de parasitología y microbiología, siendo única en su línea de investigación y rodeada de tanto material capaz de extinguir la vida propia. Aunque eso se leyera bastante exagerado...
Lo más curioso de la universidad, muy a parte de sus excepcionales aportes científicos y reconocimientos, se daba en el área de ciencias sociales. Cuando de la noche a la mañana un grupo de jóvenes propuso lo más ridículo...una beca de amor completa, esto con la finalidad de incentivar a los grupos no sociales y disminuir el estrés por trabajo que finalmente conllevaría a problemas o trastornos emocionales. Su objetivo se basaba en ofrecerte una beca completa y con el apoyo financiero para crear escenas que enamoran, la mejor parte había ocurrido cuando el primer participante se casó con una egresada de economía de otra universidad. El programa te asesoraba y realizaba un seguimiento minucioso hasta apoyarte con tu flechazo, por supuesto todo este procedimiento bajo un orden metodológico, no solo era sencillo. Su impacto fue enorme que la universidad obtuvo reconocimiento por forjar lazos emocionales sanos y transparentes entre le comunidad. Luego paso a manos de la administración y finalmente llego a ser parte de la universidad. Un año después, Olivia creía que seguía siendo absurdo.
—¿Te enteraste que nuestro director de investigación se postuló para el programa? —le cuchicheo Esteban a Olivia. Ella se mantenía fija en la preparación se material dentro de la cabina de flujo. Enarco una ceja y finalmente lo encaro a través del vidrio.
—¿No es muy grande para eso?— y si, apenas le doblaba la edad a ella.
—Ahora el programa deja participar a personal administrativo — Esteban era pasante de biología, pero había conocido a Olivia durante un congreso de patología. Se entendían muy bien, aunque en ocasiones le llegase irritar a Olivia, pero a pesar de eso le era tan fiel a su amistad—Imagínate como seria conocer el amor de tu vida sin complicaciones...
—Considero que es una pérdida de tiempo —interrumpió, finalmente sello sus cajas Petri y salió de la cabina. Cerro la puerta con cuidado para que nada ingresara a sus muestras. Se quitó el mandil junto a la mascarilla.—es decir ¿No es suficiente tener una vida prospera con el sueño y metas predispuestas a nuestra investigación? —se encogió de hombros.
Esteban se cruzó de brazos y antes de salir del área le pudo decir—Cuando el amor sea de ciencia, me dictas tus resultados señorita Salvador—se despidió con un beso al airea, dejándola finalmente sola. Miro el reloj y le quedaba tiempo para ordenar el desastre de su oficina. El mismo que había dejado una semana antes por organizar las ideas para su nuevo tema de investigación.
El amor no era como un supermercado. No lo tenías que comprar o ganártelo, pero Esteban al igual que cualquier hombre que estudio tanto y trabajo por tener lo de ahora...el amor se vuelve no solo una necesidad, ya forma parte de nosotros como cualquier requisito al existir.
Eso u Olivia estaban mal en esta ocasión con su hipótesis.
Llego a su oficina, inicio recogiendo los papeles arrugados y lavando las tazas de café barato. Cuando culmino pudo reposar en el sillón, cerró sus ojos para intentar dormir unos minutos y continuar con sus muestras. Aunque eso parecía imposible cuando el director interrumpió su descanso. Sus leves pasos la despertaron...
—No quería levantarla, discúlpame.
—Tranquilo Eduardo, de igual la luz de los faroles es peor para dormir.
—Te llego correspondencia de la Universidad—dejo unas cartas en la mesa y finalmente se retiró. Olivia resoplo por querer dormir. Lo intento unas diez veces, pero ya estaba arruinado que más le quedaba. Se levantó como un zombie y estiro su mano para alcanzar la correspondencia.
Era de todo un poco, desde oportunidades para congresos y el cambio para sus pasantías. Pero en detalle, estaba el sobre rojo con líneas blancas bordabas y brillosas. Retiro la pegatina de un corazón, no tenía algún detalle de información, excepto su nombre...Olivia B. Salvador.
Olivia palideció, como si las bacterias o virus que algún día trabajo se les hubiera pegado como cualquier gripe. No tenía remedio de desinfectarla y fue peor cuando recorrió el ACEPTADA con firmeza y en grueso.
Felicidades Srta. Olivia Salvador, usted fue ACEPTADA para una beca de amor completa.
—Que me coma la mierda.