CAPITULO 0
Déjame contarte una historia… mi historia.
Tal vez no sea una historia extraordinaria, de esas que parecen sacadas de un cuento o de una película, pero cuando Dios está en el asunto, todo se vuelve maravilloso.
Me presento: mi nombre es Abigail.
Dicen que la vida está llena de momentos inesperados, de giros que jamás imaginamos, de personas que llegan para cambiarlo todo. A veces para bien, a veces para mal. Pero siempre con un propósito.
Esta no es solo una historia de amor, tampoco solo una de decepción. Es una historia de fe, de crecimiento, de aprender a ver la verdad incluso cuando duele.
Y todo comenzó un domingo al mediodía.