Crateris en Murder Drones

Summary

PUES TUBE UN PROBLEMA CON WATTPAD, Y SACO CAP AQUI, CAPAZ SUBA TODOS LOS CAPS AQUI O SOLO UNO, NO SE DEPENDE.

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13+

Capitulo 13





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David caminó hacia Sonic con pasos lentos, casi silenciosos, como si temiera romper algo frágil.



No había rabia en su rostro, ni juicio. Solo calma... y una extraña melancolía.






David: No busco matarte. Busco salvarte. Busco respuestas.






Se detuvo frente al cuerpo inmóvil de Sonic, quien lo observaba desde el suelo, aún de rodillas.



Sus brazos colgaban sin fuerza, su rostro sudado y golpeado, pero su mirada... aún viva.



A pesar de la pérdida del gusto y el tacto, Sonic intentaba mantenerse firme.






Sin embargo, por dentro...






Sonic: (¿Respuestas...? ¿Qué respuesta...? Yo... hice esto por... por...)






Sus pensamientos se apagaban.



Buscaba una razón.



Una justificación.



Pero solo encontraba vacío.






Sonic: (¿Fue por odio...? ¿Por orgullo...? ¿Por venganza...?)



(¿O solo... porque me perdí en la oscuridad?)






Con esfuerzo, proyectó su voz a través del cosmos.



No necesitaba labios ni cuerdas vocales, solo voluntad.






Sonic: (Yo... No... sé por qué lo hice. Ya no lo sé...)






David cerró los ojos un segundo. El dolor en la voz de Sonic, aún en su forma mental, era suficiente para entenderlo todo.






David: Jamás deseaste esto. Fuiste manipulado... por algo que se alimenta del dolor humano. Y ahora... estás desesperado.






El cosmos oscuro que envolvía a Sonic comenzó a disiparse.



Grietas espirituales se abrían en la influencia del Satán Imperial.






David alzó la mirada hacia el cielo... y luego bajó la vista hacia el campo de batalla.






David: {con tristeza} Pero... ¿a qué costo? La vida de T/N... se está desvaneciendo.






Un silencio pesado cayó como una losa.






Sonic sintió un pinchazo invisible en su pecho.



No podía moverse.



No podía hablar.



Pero algo en él... se quebró por completo.






Sonic: {gritando dentro de sí} (¡NO!)






El poco cosmos que tenía, empezaba a emanar de manera brusca, el Hielo en su cuerpo empezaba a aumentar, ya todo su torso estaba congelado, sus caderas, piernas y brazos igual.






David: Basta, estás empeorando esto.






El viento soplaba con fuerza entre los escombros del campo de batalla, como si la misma tierra suspirara tras la intensa lucha.






David, con su armadura dorada aún resplandeciente, dio un último vistazo al cuerpo caído de T/N.



Luego giró la cabeza hacia las tres chicas que observaban con rostros angustiados, lágrimas aún corriendo por sus mejillas.






David: {firme, pero con calidez} Uzi, Lizzy, Doll... Llévense a su padre de aquí. No hay tiempo que perder.






Las tres reaccionaron de inmediato, como si despertaran de un trance.






Uzi: ¿A-a dónde...? ¿A dónde lo llevamos?






David: Regresen por el templo de Pharao. Sigan el sendero hasta el río Aqueronte. Allí encontrarán lo que necesitan... pero esperen ahí, si no llego en 15 minutos vallanse.{Les lanza una bolsa}






Doll agarro la bolsa rápidamente y vio que había dentro.






David: En la bolsa ahí pepitas de oro, esto cubrirá el viaje por bote del barquero.






Lizzy: ¿Y tú...?






David: Yo me quedaré aquí. Sonic aún necesita guía... Y el Satán Imperial... no ha desaparecido por completo.






Doll, temblando, se arrodilló junto a T/N, tomando su mano con cuidado.



Las lágrimas volvían a brotar.






Doll: Т/И... подожди... пожалуйста. [T/N... aguanta... por favor.]






Uzi extendió sus alas mecánicas, rodeando a Doll y Lizzy con firmeza.






Uzi: Vamos. Lo salvaremos.






Lizzy, con el rostro endurecido por la determinación, asintió.






David observó cómo alzaban el cuerpo de T/N entre las tres, con cuidado y respeto, y empezaban a retirarse.



Sabía que no sería fácil... pero el destino de T/N aún no estaba escrito.






David: N, acompañalas.






N asintió y extensión sus alas y se fue del lugar sin decir nada.






Entonces, volvió su atención a Sonic, aún arrodillado, su cuerpo temblando... su alma, quebrándose poco a poco.






David: {en voz baja} Ahora... veamos si puedes enfrentarte a ti mismo, Sonic.






David se acercó sin prisa. Cada paso resonaba como un eco solemne en la quietud que se había formado tras la retirada de Uzi, Lizzy, Doll y N.






Frente a Sonic, aún arrodillado, respirando con dificultad, David se agachó.






Sus ojos ahora dorados se encontraron con los de su hermano de armas, que seguía atrapado entre la culpa, la rabia... y la influencia del mal.






Con una serenidad absoluta, David estiró su mano.






Su dedo índice se alzó lentamente... y con delicadeza, lo apoyó en la frente de Sonic.






En cuanto hizo contacto, una leve onda de cosmos dorado se expandió como una onda en el agua.






David: ¡Libérate de esta técnica maldita...!






El aura del Satán Imperial reaccionó como si fuera una bestia herida, gritando en silencio, resistiéndose a desaparecer.



Oscuras corrientes de cosmos comenzaron a retorcerse alrededor de Sonic, como cadenas infernales que se aferraban a su alma.






David cerró los ojos, concentrándose.






David: No eres su esclavo. ¡Eres un caballero de Atenea! ¡Un guerrero con voluntad propia...!






El cosmos dorado de Virgo se intensificó, envolviendo a Sonic como una purificadora tormenta de luz.






Dentro de su mente, Sonic gritaba.



Veía imágenes distorsionadas. Momentos de dolor.



Los ojos de T/N...



Las palabras de David...



El rostro de sus amigos...



Su antigua promesa.






Sonic: {dentro de sí} ¡Basta... basta...! ¡NO QUIERO SEGUIR SIENDO UNA HERRAMIENTA! ¡NO QUIERO... SEGUIR PERDIENDO A LOS QUE AMO!






Una explosión de cosmos estalló desde su pecho.



Oscuridad y luz chocaron.






David mantuvo su dedo firme en la frente, sin apartar la mirada.






David: Regresa... Sonic.






El dedo de David seguía firmemente apoyado en la frente de Sonic, mientras su cosmos dorado se volvía más preciso, más quirúrgico.



Ya no solo irradiaba luz... ahora era como una aguja invisible, una lanza espiritual que perforaba con delicadeza cada rincón de la mente de su compañero.






David: No es solo una técnica... Es una prisión construida en tu subconsciente. Pero incluso esa cárcel... puede romperse desde dentro.






Sus ojos se cerraron con serenidad, mientras exhalaba lentamente.



Un hilo dorado de cosmos salió de su dedo, penetrando más profundo en la mente de Sonic, viajando por su sistema nervioso, tocando directamente las zonas donde el Satán Imperial había echado raíces.






David: Cirugía del alma... del pensamiento... del espíritu.






Dentro del cerebro de Sonic, un torbellino oscuro rugía como una tormenta.



Garras hechas de culpa, odio y manipulación se aferraban a sus recuerdos, alterándolos, distorsionándolos... haciendo que todo se viera borroso y cruel.






Pero entonces, la onda dorada de David alcanzó el núcleo.






Un destello lo invadió todo.






Sonic: {dentro de su mente} ¡AHHHH!






Los ojos de Sonic se abrieron de par en par en el mundo real.



No gritó, pero su cuerpo tembló violentamente.



Su cerebro estaba siendo reconectado, las sombras arrancadas una a una de sus sinapsis.






David: {enfocado, casi susurrando} Desconectando los nodos... Revirtiendo la distorsión del lóbulo temporal... Neutralizando la interferencia del hipocampo... Recupera tu centro... recupera tu verdad.






El cosmos oscuro comenzó a ser expulsado por los poros de Sonic como una niebla negra, evaporándose al contacto con el aura de Virgo.






Sonic, entre lágrimas mentales, veía flashes de su vida:






T/N salvándole la vida...



David sonriéndole por primera vez...



Manigoldo enseñandole...



Sus amigos que hizo...



Sus promesas... sus sueños...






Hasta que, finalmente, una figura oscura con cuernos (la manifestación del Satán Imperial) gritó con furia en su mente antes de ser desintegrada por el cosmos dorado.






Un último estallido de luz.






Y entonces... silencio.






El silencio posterior a la caída de Sonic se rompió con pasos suaves.



David giró la cabeza lentamente, percibiendo una presencia detrás de él.






Allí estaba Eurídice, de pie entre las sombras, su expresión era enigmática, pero sus ojos... reflejaban un extraño brillo entre tristeza y vacío.






David entornó los ojos al verla acercarse, su cosmos vibró apenas.






David: Me sorprende verte aquí, Eurídice... Pensé que Hypnos había destruido su marioneta. ¿Cómo es que sigues con vida?






Ella no respondió. Solo lo observaba, como si buscara algo en su mirada, o tal vez en sus palabras.






David frunció el ceño.






Su mirada se volvió más afilada, como una lanza a punto de lanzarse.






David: Ya veo... Así que aún sigues siendo una marioneta. ¿Qué propósito te trajo esta vez? ¿Por qué Hypnos decidió devolverte a este mundo?






Un silencio denso cayó entre ambos.






El viento sopló con un tono gélido, y por un segundo, la expresión de Eurídice titubeó... como si quisiera decir algo, pero no pudiera.






David, sin bajar la guardia, avanzó un paso.






David: ¿Vas a responder por voluntad propia? ¿O necesitas que arranque esa verdad del rincón oscuro donde tu amo la enterró?






Eurídice bajó ligeramente la cabeza, y por un segundo, su voz fue tan suave como el eco de una memoria.






Eurídice: Te... extrañé.






La mirada de David se endureció de inmediato. Su cuerpo se tensó, y la calidez que había mostrado momentos antes desapareció por completo.






David: {frío, cortante} Tsk... No quiero saber nada de ti.






Sin mirarla una vez más, se agachó y tomó a Sonic entre sus brazos, cargándolo con cuidado pero sin desviar su atención del entorno.






David: Ve con Hypnos. Estoy seguro de que ya se dio cuenta de que fallaste.






Pero antes de que pudiera dar un solo paso más...






Todo el Inframundo comenzó a temblar.






Una onda de cosmos tan oscuro, tan profundo y antiguo como el mismo tiempo, emergió desde las profundidades de la tierra.



La atmósfera se volvió pesada. El aire, denso.



Incluso la luz dorada de la armadura de Virgo titiló como si dudara en seguir brillando.






David se detuvo en seco.






Su rostro, normalmente imperturbable, se tornó serio. Sus ojos miraron al horizonte, donde una grieta se abría en el cielo carmesí del inframundo.






Y entonces lo sintió...



Una presencia que no podía confundirse con ninguna otra.






Majestuosa. Aterradora. Absoluta.






David: {en un susurro grave} ...Hades.






Un silencio helado cayó.






Incluso el cosmos de los caídos pareció guardar respeto.






Eurídice apretó los puños, su expresión nublada por una mezcla de temor... y lealtad.






David, aún con Sonic entre brazos, no retrocedió ni un paso.






David: Así que, al fin... Decidiste presentarte.






David apretó la mandíbula mientras el cosmos de Hades se intensificaba, envolviendo todo el Inframundo como un abismo que amenazaba con tragárselo todo.






David: (De seguro la pelea entre T/N y Sonic lo alertó... ¡tengo que irme de aquí rápido!)






Miró una última vez a Eurídice, su expresión endurecida.






David: Esto no ha terminado.






Sin perder más tiempo, envolvió su cuerpo y el de Sonic en una esfera de cosmos dorado. Su energía se disparó, y con un estallido de luz, se impulsó a toda velocidad, buscando alejarse de la presencia opresora que comenzaba a materializarse más allá del horizonte.






El y Sonic parecían una estrella fugas que recorría el Inframundo.






El temblor se intensificaba...



El Inframundo despertaba.






Y Hades... se acercaba.






Con Uzi, Doll, Lizzy y N.






La oscuridad del Inframundo era profunda, pero no silenciosa. Ecos de lamentos y susurros flotaban por los corredores del Templo de Pharao, antiguos y erosionados por los siglos.






Pasaron un rato caminando, salieron del templo de Pharao, cruzaron el puente que juntaba la tercera y cuarta prisión.






Entraron en el Juzgado de Minos.






Uzi, al frente, cargaba a su padre en brazos. Aunque su cuerpo era pequeño en comparación, su voluntad era inquebrantable.



A su lado, Lizzy sostenía una esfera de luz con el "Absolut Solver", iluminando el camino que parecía no tener fin.



Doll iba detrás, en silencio... pero sus ojos estaban fijos en cada rincón, como si esperara que algo saliera de las paredes.






N por su parte se mantenía junto a Uzi al frente, para defenderla a ella y a T/N.






El lugar olía a polvo estancado, muerte... y cosmos.






Lizzy: ¿Estás segura de que este es el camino? Todo se ve igual...






Uzi: Sí... David dijo que siguiéramos este camino, al final veríamos el río.






N: Este lugar me da miedo, siento que mi núcleo quiere salir de mi cuerpo.






Doll: Это похоже на лабиринт. Мне не нравится... [Esto es como un laberinto. No me gusta...]






Lizzy: Nada en el Inframundo es normal.






De pronto, un suave murmullo de agua empezó a sonar. No como el de un río corriente... sino como si cada gota arrastrara voces perdidas. Voces que pedían ayuda.






Salieron del templo.






Uzi se detuvo y levantó la vista.






Frente a ellas a varios metros de distancia, un río de agua negra. No era agua común: en su superficie se veían rostros difusos, almas atrapadas.






Doll: Это... Ахерон? [Ese es... ¿el Aqueronte?]






N: No parece un rio normal.






Lizzy: Será porque estamos en el puto infierno? No sé, yo digo nomas.






Uzi: Sí. Y si cruzamos... llegaremos a donde David dijo.






Lizzy miró a Doll en silencio, notando que su hermana temblaba levemente.






Lizzy: ¿Estás bien?






Doll: Нет... но я буду. Если он выживет, то все это будет стоить того. [No... pero lo estaré. Si él sobrevive, todo valdrá la pena.]






Lizzy: Ellas nos deben respuesta y muchas.






Uzi: Entonces sigamos. No podemos perder más tiempo.






N: Yo aún no entiendo Pero las ayudaré.






Con determinación, los cuatro se adentraron en el sendero que bordeaba el río Aqueronte.



Las almas murmuraban a su paso, algunas lloraban, otras reían con locura.






Pero ellos no se detendrían.






El destino de su padre/Amigo... y tal vez de todos... dependía de ello.






Los cuatro se detuvieron al borde del río.






El Aqueronte se extendía como una herida abierta en el corazón del Inframundo.



Su superficie parecía líquida... pero más que agua, estaba formada por sombras densas, rostros distorsionados y lamentos eternos que subían con cada ola.






Uzi miró al frente con firmeza, pero su voz dudó un poco:






Uzi: ¿Y si... lo cruzamos nadando?






Lizzy frunció el ceño, mirando el río con desconfianza.






Lizzy: No es buena idea. Si nos mojamos, podríamos dañar los circuitos... y eso nos dejaría vulnerables.






N: Podría llevarlas volando, Uzi también ya que ella tiene alas, aún no entiendo como Pero... Siento que sería peligroso.






Doll: Но... это единственный выход. Я не вижу ни моста, ни короткого пути... [Pero... es el único camino que tenemos. No veo ningún puente, ni atajo...]






Entonces, una voz rasposa y profunda interrumpió la conversación.






???: No les recomiendo hacerlo. Si se atreven a nadar, las almas perdidas del río las arrastrarán al fondo. Y créanme... no quieren saber lo que hay ahí abajo.






Los cuatro se giraron al instante.






A pocos metros, en un rincón oscuro de la orilla, un bote viejo y corroído descansaba encallado en las rocas.



Sentado en él, apoyado sobre un remo que parecía hecho de huesos, se encontraba un espectro.

































 








[IMAGEN DE CHARON DE AQUERONTE]





Sus ojos brillaban con un tenue resplandor rojizo, como si fueran faros en la niebla.






Uzi: ¿Quién eres?






El espectro alzó lentamente la cabeza y habló con una voz cargada de siglos de cansancio.






???: Soy Charon, el barquero del Aqueronte. Acompaño a las almas al otro lado... a quienes pagan el precio.






Lizzy: {en voz baja} ¿Charon...? ¿El verdadero barquero del Inframundo? Enserio ese libro de "La Divina Comedia" tenía razón?






N: Osea que ese libro tenía razón? Wow.






Doll: ¿Y cuál es... el precio?






Charon soltó una risa áspera, con humor.






Charon: Todo en este mundo tiene un costo, pequeña... incluso la salvación. Pero ustedes no están muertas, no deberían ni estar aquí.






Uzi: Lo sabemos. Pero necesitamos cruzar. Es urgente. Mi-... Digo este caballero... está muriendo.






Charon guardó silencio por unos segundos, analizando a las tres.






Luego, movió lentamente su remo y lo apoyó en el suelo.






Charon: Entonces suban. Pero advierto una cosa: el río no perdona... y no olvida. Si alguna de ustedes duda... será la primera en hundirse.






Los cuatro se miraron. No dijeron nada... solo asintieron.






Uno a uno, subieron al bote, con Uzi cargando cuidadosamente a su padre.






El viaje por el Aqueronte había comenzado.






Charon remaba con movimientos lentos y precisos, cortando la superficie del Aqueronte como si lo hiciera con la propia realidad. Las almas murmuraban bajo ellos, algunas reían, otras lloraban... y unas pocas parecían gritar su nombre.






De pronto, el barquero habló sin mirarlas:






Charon: ¿Tienen alguna forma de pagar?






Su voz se mezclaba con los ecos del río, como si el mismo Inframundo hablara a través de él.






Lizzy: ¿Pagar? Yo no tengo nada... Mi celular se quedó arriba, en casa.






Uzi: Tampoco tengo nada útil. Solo traigo a T/N.






N: Se tenía que pagar? Pensé que nos llevaba por amabilidad.






Charon soltó un leve gruñido, pero no detuvo el ritmo del remo.






Charon: Entonces el viaje terminará antes de tiempo... y no les va a gustar nadar.






Doll, que había estado en silencio, buscó en su bolsillo interior, sacó una pequeña bolsa y la lanzó con precisión hacia el barquero.






El saco cayó en su regazo, y él lo atrapó sin siquiera mirarlo.






Charon: {alzando una ceja mientras lo abría} ¿Y esto?






Doll: Золотые самородки. Много. С Земли, а не из Подземного мира. Будет ли этого достаточно? [Pepitas de oro. Muchas. De la Tierra, no del Inframundo. ¿Será suficiente?]






El barquero hundió la mano en el contenido, dejó que las pepitas cayeran entre sus dedos huesudos, y por primera vez en milenios... sonrió.






Una sonrisa seca, fantasma, apenas perceptible.






Charon: Sí... esto bastará.






Guardó el oro en algún lugar dentro de su túnica y volvió a remar con más fuerza.






Charon: El oro de la Tierra tiene peso aquí. No por su valor material... sino porque es un recuerdo del mundo de los vivos.






Lizzy: {en voz baja, a Doll} ¿De dónde sacaste eso?






Doll: De ese David. Me lo dió antes de irnos. No entendí al principio porque, pero... ahora veo.






Uzi: Es alguien listo.






N: Y genial.






El silencio volvió mientras el bote seguía su trayecto, deslizándose por el río de las almas.






Mientras el bote avanzaba lentamente por el espeso río de almas, Charon rompió el silencio con una pregunta cargada de veneno:






Charon: Díganme algo...






Volteó apenas el rostro, lo suficiente para que una de sus cuencas vacías mirara a las tres chicas.






Charon: ¿Cómo es posible... que un ex-Santo de Athena... ahora mi superior en esta tierra maldita... haya engendrado abominaciones como ustedes?






El aire se volvió más pesado. Incluso las almas del río parecieron callarse un momento.






Uzi frunció el ceño.



Lizzy bajó la mirada, conteniendo el impulso de responder con violencia.



Doll, en cambio, no se inmutó.






Doll: {fría} Мы не мерзости. Мы дочери. И даже если вы этого не понимаете, это делает его сильнее, чем когда-либо, будучи Святым. [No somos abominaciones. Somos hijas. Y aunque no lo entiendas, eso lo hace más fuerte de lo que fue jamás como Santo.]






Charon rió con burla, un sonido seco y quebrado.






Charon: ¿Fuerte? ¿Criando cosas como ustedes? No es fuerza... es decadencia disfrazada de redención.






Uzi: ¿Y qué sabes tú de redención, Maldito humano? Remas entre muertos y juzgas a los vivos.






Charon se quedó en silencio unos segundos... luego habló con un tono más bajo, pero más denso.






Charon: Sé más de lo que imaginas, niña. El Inframundo no olvida... ni perdona. Y al final, todos pagamos... hasta los héroes caídos.






El bote siguió su rumbo.






Las chicas no respondieron más.



No valía la pena discutir con quien se había convertido en parte del río.






Mientras el bote seguía su curso por el sombrío Aqueronte, las voces se apagaron poco a poco.



Las chicas miraban al frente... pero N permanecía en silencio.






Sentado al fondo, con la mirada perdida en el río, no decía palabra.



No porque no tuviera nada que decir... sino porque, en su interior, el caos comenzaba a agitarse.






Las sombras del Inframundo, los murmullos del agua... todo parecía susurrarle fragmentos de algo olvidado.






Y entonces...






Los recuerdos comenzaron a llegar.






Imágenes borrosas. Voces distantes.



Una habitación blanca, fría. El sonido metálico de maquinaria.



La risa de un científico. Un nombre... que no quería recordar.






N cerró los ojos con fuerza. Su respiración se volvió irregular.






"Chatarra... despierta. No estás hecho para sentir. Solo para obedecer."






Las palabras resonaban en su mente como un eco en una prisión.






Una mansión, V, J, otra drone, una humana, libros, un collar, un copo de nieve.






Y entre todo eso... una figura. Un rostro.






T/N.






No como lo veía ahora, sino como lo conoció por primera vez...



No como guerrero... sino como quien lo ayudo siendo su amigo.






N: (¿Por qué ahora...? ¿Por qué aquí...?)






Llevó una mano a su pecho, como si algo allí dentro doliera.






N: (¿Esto... es miedo? ¿Culpa...? ¿O...?)






Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Doll giró levemente el rostro hacia él.






Doll: А... ты в порядке? [¿N... estás bien?]






Él tardó un segundo en responder. Luego, asintió con la cabeza.






N: Sí... solo estoy recordando cosas que había enterrado, o eso creo.






Uzi: {en voz baja} En este río... nada permanece enterrado por mucho tiempo.






El silencio volvió, pero esta vez era distinto.






Más pesado. Más personal.






N sabía que algo dentro de él había despertado. Y que, al final de ese río...



tendría que enfrentarse a eso. A todo eso.






Charon soltó una carcajada baja, rasposa como el crujir de madera podrida.



Su remo se detuvo por un instante en medio del río, y los miró de reojo, con esa expresión entre burla y desprecio.






Charon: Bellas palabras... chatarra. Pero, díganme algo...






Se inclinó levemente hacia ellas, como si quisiera escarbar en su alma con la mirada.






Charon: ¿Realmente sabían quién era él?






Uzi, Lizzy y Doll no dijeron nada, pero sus miradas bajaron por un breve segundo. Apenas un parpadeo... pero para alguien como Charon, eso era suficiente.






Charon: {con una sonrisa torcida} Lo sabía... recién se enteraron, ¿verdad?






Volvió a remar, pero esta vez con más lentitud, dejando que sus palabras se hundieran en ellas como el peso de las almas bajo el río.






Charon: Puedo verlo en sus ojos. Esa mezcla de confusión, dolor... e incredulidad. Toda su vida sin saberlo. Y ahora, en medio del Inframundo, cargan con el cuerpo de un hombre que resulta ser su padre.






Charon: Trágico... irónico... hermoso, en cierto modo. Este río está lleno de historias así.






Doll: {apretando los puños} Неважно, знали ли мы это вчера или много лет назад... он наш отец. И мы будем его защищать. [No importa si lo supimos ayer o hace años... es nuestro padre. Y vamos a protegerlo.]






Charon: Hmph... valiente respuesta. Espero que tengas el mismo fuego cuando lleguemos a la puerta. Porque allá no bastarán las palabras.






El bote avanzaba.






Minutos de silencio se extendieron como un manto pesado, solo interrumpidos por el sonido del remo rasgando el río de almas.






Finalmente, Charon habló con su voz áspera.






Charon: Llegamos.






El bote se detuvo frente a una orilla cubierta de niebla, donde una estructura antigua y ennegrecida se alzaba al fondo.






Uzi, Doll, Lizzy y N bajaron uno por uno.






Uzi llevaba el cuerpo de T/N entre sus brazos, con una delicadeza que contrastaba con su actitud habitual.



Como si temiera romper algo más que carne y hueso.






N observó en silencio... hasta que notó algo.






N: Chicas... esperen.






Se agachó un poco, enfocando su mirada en los dedos de T/N... y luego en sus piernas.






Una escarcha pálida empezaba a trepar por su piel... lenta... casi invisible... pero real.






N: Se está congelando... poco a poco...






Pero nadie le respondió. O quizás, simplemente no quisieron escucharlo en ese momento.






Uzi: Gracias por traernos hasta aquí... supongo.






Charon soltó una risa nasal, mientras volvía al bote.






Charon: No fue un favor. Me pagaron. Solo hice mi trabajo, no confundan eso con amabilidad.






Lizzy le lanzó una mirada de asco, levantando el brazo con gesto burlón.






Lizzy: Sí, sí... ya vete, maldito mugroso... shú shú.






Charon frunció el ceño y apretó los dientes con fuerza, pero no dijo nada.



Se dio media vuelta y comenzó a remar de nuevo en silencio, perdiéndose poco a poco en la niebla.






[Imagen de la puerta, antes del rio Aqueronte]






Frente a ellos se alzaba una estructura imponente y antigua...



Una puerta de piedra blanca que parecía resistir el paso del tiempo por pura voluntad.






El arco estaba cubierto de grietas y marcas de batalla, como si siglos de violencia hubieran quedado tallados en su superficie. En el lado izquierdo, enormes espadas oxidadas estaban clavadas entre los bloques de mármol, señal de que muchos intentaron forzar su paso... y fracasaron.














 







Sobre el arco, tallada en un idioma olvidado por la mayoría de los vivos, se leía la inscripción:






"Quien entre aquí, abandone toda esperanza."






La frase pesaba en el aire como una sentencia definitiva.



Aquel umbral no era simplemente una puerta... era un límite. Un punto sin retorno.






Lizzy tragó saliva, Doll dio un paso atrás sin querer, y N miró en silencio, cargando el peso invisible del recuerdo.



Solo Uzi mantenía la vista firme... pero incluso ella no podía evitar sentir cómo el frío de la inscripción parecía filtrarse en los huesos.






Detrás de la puerta, el silencio era absoluto.



No había viento, ni sonido... solo la oscuridad, esperándolos.






N se quedó mirando la inscripción unos segundos más, hasta que, casi sin darse cuenta, murmuró:






N: "Quien entre aquí... abandone toda esperanza."






Las palabras salieron claras, cargadas de un peso antiguo.



Las tres chicas lo miraron con asombro.






Uzi: ¿N...? ¿Cómo...?






N: ¿Qué?






Doll frunció el ceño, con una mezcla de confusión y desconfianza.






Doll: Как это возможно? [¿Cómo es posible eso?]






N: ¿Posible qué?






Lizzy: ¡¿Cómo carajos sabes leer eso?! ¡Ninguna de nosotras puede! ¡Ni siquiera entendemos ese idioma!






N se quedó en silencio un segundo. Luego miró de nuevo la inscripción, como si recién tomara conciencia de lo que acababa de hacer.






N: Oh... ¿eso? Es griego antiguo.






Las tres se miraron entre sí, más confundidas que antes.






Uzi: ¿Griego antiguo...? ¿Y cómo sabes leer griego? Que yo sepa, nadie te enseñó... ni en nuestro programa de entrenamiento estaba ese idioma. Y... ese idioma está muerto, N.






N bajó la mirada, sin saber qué decir. Algo dentro de él se revolvía.



Una voz, un recuerdo, algo lejano e incómodo.






N: Yo... no lo sé...






Los cuatro cruzaron la puerta.






Al instante, el ambiente cambió.



El aire era más denso, como si pesara en los pulmones.



El cielo era negro, sin luna, sin estrellas, sin esperanza...



La frase grabada en piedra seguía repitiéndose en sus mentes:



"Quien entre aquí... abandone toda esperanza."






Caminaron en silencio durante varios minutos, con el eco de sus pasos como único sonido.






De repente, un brillo cruzó el cielo oscuro como un rayo dorado.






N: ¡Miren, miren! ¡Una estrella! ¡Pidan un deseo! {Dijo emocionado}






Lizzy frunció el ceño, molesta.






Lizzy: Idiota... eso no fue una estrella fugaz, fue ese tipo... David.






Doll: Откуда вы можете быть так уверены? [¿Cómo puedes estar tan segura?]






Lizzy: Estamos en el maldito Inframundo. Aquí no hay estrellas, ni luz solar, ni esperanza. David lleva una armadura de oro que brilla como el sol. Fue como sumar dos más dos.






Uzi alzó la mirada con calma, observando la estela dorada que aún se desvanecía en el firmamento siniestro.






Uzi: Llegará pronto. Quince minutos... como mucho.






Los cuatro se detuvieron cerca de una roca lisa, agobiados tanto por el peso del ambiente como por la incertidumbre.






No sabían a dónde ir, ni cómo salir de aquel lugar sombrío.



Sus rostros reflejaban el cansancio, pero sobre todo, la desesperación.






Lizzy: Genial... Tendremos que esperar a que ese David venga.



Pap- digo... ¡T/N morirá!






Doll, sentada con la mirada baja, murmuró con impotencia:






Doll: Мы ничего не можем сделать... Только он знает, как отсюда выбраться. [No podemos hacer nada... Solo él conoce la salida de aquí.]






Uzi: Solo nos queda esperar... Esperar y tener fe en que llegue a tiempo.






N, aunque silencioso, mantenía una expresión serena.






N: Él vendrá... estoy seguro. No nos va a dejar aquí.






Lizzy lo miró con fastidio, aunque con un dejo de tristeza en su voz.






Lizzy: Desearía tener tu maldito optimismo, niño idiota...






Pero antes de que alguien pudiera responder, un sonido cortó el aire.



Unos pasos.



Pasos firmes.



Pasos metálicos.






Todos quedaron en silencio.



Ese sonido... lo conocían bien.






Eran las pisadas de una armadura.



Como las de T/N.



Como las de David.



Como las de Manigo6.






Doll se levantó de golpe.






Doll: Он идет спереди? [¿Viene de frente?]






Uzi asintió, agachándose para proteger el cuerpo de T/N.






Lizzy: Sea quien sea... más le vale no ser enemigo. Estoy de mal humor.






N reaccionó por puro instinto. Sus manos se transformaron en armas, apuntando en todas direcciones con nerviosismo, mientras su mirada temblaba en busca de una amenaza concreta.






???: Veo que no tienen modales...






Una voz profunda y serena se hizo presente, flotando en el aire como un susurro que helaba la sangre.






Los cuatro voltearon al unísono.






Una figura se alzaba entre las sombras del sendero. Su cuerpo entero estaba cubierto por la oscuridad...



Salvo por su pie derecho, el cual relucía con un brillo dorado inconfundible.






Uzi entrecerró los ojos, conteniendo el aliento.






Uzi: (¿Un... Caballero de Oro?)






Sin decir una palabra, todos se pusieron en guardia, pero...



No servía de nada.






Esa presencia...



No era humana.



Se sentía abrumadoramente superior.






Era como si sus cuerpos, su existencia misma, fueran nada más que granos de arena ante una tormenta cósmica.



Un ser que podría borrar sus almas con un parpadeo.






???: Veo que tampoco saben saludar...






Y con esas simples palabras... la presión descendió como un martillo divino.






Los cuatro cayeron al suelo con violencia, como si una montaña invisible los hubiese aplastado.






N apenas podía respirar, las armas en sus manos desaparecieron.






Uzi apretó los dientes, su cuerpo negándose a responder.






Lizzy sintió como sus circuitos internos temblaban, intentando resistir esa fuerza opresiva.






Doll, con lágrimas escapando de sus ojos, solo podía pensar en proteger a T/N... aunque no podía moverse ni un milímetro.






Doll: (¿Quién... demonios... es este monstruo?)






La figura seguía inmóvil. Inalterable.



Soberana.






???: Veo que no soportan mi mera presencia...



Qué patéticas criaturas.






Su voz era suave, casi elegante... pero cada palabra caía como cuchillas.



Las vibraciones en el aire parecían hacerse más pesadas con cada sílaba.






Uzi apretaba los puños contra el suelo.






Uzi: (¿Qué... es este tipo...? ¿Por qué se siente como si el universo nos mirara con desprecio?)






Lizzy, con el rostro contra la tierra, escupió sangre.






Lizzy: Hijo... de... perra...






N intentó hablar, pero su lengua no respondía. Sus circuitos colapsaban ante la densidad del cosmos.






Doll sollozaba en silencio, mirando de reojo el cuerpo de T/N, aún inconsciente...



Queriendo moverse, hacer algo... pero era inútil.






La figura dio un paso al frente.






El sonido de su pie dorado tocando el suelo resonó como un trueno.






???: Tantos experimentos... tanto desperdicio de materia... ¿Este es el "legado" de un Santo?



Basura mecánica jugando a ser humana.






La sombra que lo cubría pareció disiparse ligeramente, revelando una parte de su rostro...



Pero solo un instante.



El suficiente para ver unos ojos dorados, inhumanos, brillando como soles moribundos.






???: Ahora... ¿quién de ustedes me va a explicar qué hacen aquí?



Y si no me convencen...



Morirán.






Doll, temblando, logró levantar levemente la cabeza mientras su voz salía entrecortada, ahogada por la presión que pesaba sobre su cuerpo.






Doll: -F-Fuimos... traídos aquí... n-no por voluntad propia.



Un tipo extraño... nos congeló y nos envió aquí...






???: -¿Y cómo puedo creerles?






Su voz ya no sonaba burlona, sino inquisitiva, casi como un juez impasible midiendo el valor de las palabras.






Con esfuerzo, Doll extendió un brazo tembloroso, y proyectó desde su pecho una imagen digital.






[IMAGEN DE KREST DE ACUARIO]














 







???: ¿Krest... de Acuario?






El tono del sujeto cambió. No por respeto... sino por desdén.






???: Así que una leyenda se ha ensuciado las manos con ustedes. Qué curioso...






El silencio volvió a caer como una lápida.



Hasta que el desconocido dio un paso más, acercándose al cuerpo inconsciente de T/N.






???: Pero aún tengo una duda...






Alzó su brazo lentamente.






No fue su mano la que señaló...






Sino un cetro dorado, elegante y antiguo, con forma de serpiente entrelazada, cuya boca sujetaba una esfera roja como la sangre.



El objeto irradiaba un poder divino, cálido pero letal.






[IMAGEN DEL CETRO DE ASCLEPIO]














 







Era el Cetro de Asclepio...



Una reliquia sagrada, olvidada por el tiempo.



Pero los drones... no sabían nada de eso.






???: ¿Qué hacemos con él?



¿Lo matamos... o lo sanamos?






Se quedó en silencio durante unos minutos.






???: Mmm... tienes razón.






Sus palabras no fueron para nadie en particular.



Le hablaba a su cetro... como si estuviera vivo. Como si aquella serpiente dorada, enroscada en el bastón, pudiera responder.






El cetro emitió un leve brillo rojizo en su núcleo, como un latido.






???: Ha vuelto a despertar su enfermedad.






Se agachó con elegancia frente al cuerpo inconsciente de T/N, observándolo detenidamente, con la mirada de un cirujano divino y despiadado.






???: Sus dedos... sus piernas... Esa escarcha que apenas notan... es la prueba. La "maldición de la sangre dormida", como la llamaban los antiguos... Pero no es magia, ni maldición. Es ciencia celestial. Es castigo genético.






Los cuatro drones lo miraban sin comprender del todo.



Solo sabían que T/N no estaba bien... y ese sujeto lo estaba diseccionando con la mirada.






???: El frío lo consume desde dentro. No es un poder... Es una condena.






Se levantó, girando su cetro en el aire con gracia.






???: Y cada vez que lo usa... su cuerpo se fragmenta más. Como cristal golpeado... pronto dejará de sostenerse.






El silencio se volvió angustiante.






N: ¿Puedes... salvarlo?






El sujeto lo miró por primera vez con cierta curiosidad.






???: Puedo. Pero la pregunta es... ¿Quiero hacerlo?






Se quedó analizando a T/N con la mirada.






???: Su enfermedad no es común...



Nació de la exposición prolongada a temperaturas extremas... al Cero Absoluto. Pero eso solo fue el catalizador.






Hizo una pausa, bajando ligeramente el cetro para examinar con más detalle el cuerpo inerte de T/N.






???: En realidad, su condena fue escrita desde el nacimiento. Una maldición divina. Los dioses no le dieron oportunidad: su sangre nació defectuosa, su cosmos... congelado por dentro. Y cada vez que lo utiliza, cada vez que fuerza los límites... su cuerpo se quiebra más y más.






El cetro emitió otro pulso de energía, que iluminó por un instante las piernas de T/N, revelando un leve cristalino que recorría sus nervios y venas como una telaraña de hielo.






???: Lo que ahora ven en sus dedos... en sus piernas... Es solo el principio del final.






Las chicas no pudieron evitar mirar con horror. Uzi apretó con más fuerza sus manos, como si quisiera detener el proceso. Lizzy bajó la cabeza, murmurando algo para sí. Doll simplemente escuchaba, incrédula.






???: Con suerte... Un mes de vida.






El silencio volvió, más pesado que antes.






N, temblando, finalmente dijo:






N: ¿No... no puedes hacer algo?






El sujeto observó a N fijamente, por primera vez pareciendo pensar seriamente la pregunta.






???: Puedo salvarlo...



Pero dime... ¿por qué lo haría?






Se giró lentamente hacia ellas, la luz dorada de su armadura delineando la siniestra forma de su cetro. La joya roja incrustada en su punta brillaba como si bebiera la sangre del ambiente.



Sus ojos, inhumanamente fríos, se clavaron en Uzi, Doll y Lizzy, cargados de un desprecio apenas contenido.






???: Un ex-Santo que traicionó a Atenea... Que se arrodilló ante el trono del Inframundo como uno de los Jueces de Hades... Y luego, se mezcló con chatarra tecnológica, dando vida a aberraciones como ustedes...






Su andar era pausado, pero cada paso con su armadura retumbaba como si el mismo destino caminara hacia ellas.






???: ¿Por qué no simplemente terminar con su existencia? Bastaría una chispa de mi cosmos, un susurro de intención...



...y el Caballero de Crateris desaparecería.






Levantó su cetro. El aire se congeló.



El tiempo se detuvo.



Sus intenciones eran claras.



Pero entonces... sonrió.






???: ...Y sin embargo... Veo algo en sus ojos... ¿Afecto? ¿Dolor? ¿Lazos genuinos entre ustedes y él?






Guardó el cetro con lentitud, su voz aún más cruel, casi divertida.






???: Muy bien. Les daré... una oportunidad. Quince días. Medio mes.






Se dio media vuelta, hablándole a las sombras como si estas fuesen sus confidentes.






???: Entréguense al entrenamiento...



O encuentren a algún caballero lo bastante fuerte como para enfrentarse a mis acompañantes.






Volvió a mirarlas, sus ojos como estrellas muertas que arrastraban la desesperanza.






???: Si logra vencerlos, curaré el cuerpo de T/N... Y como recompensa... le devolveré parte de sus memorias perdidas.






Un silencio gélido precedió a su sentencia final.






???: Pero si fracasan...



Él morirá. Y su alma será arrastrada a los abismos más profundos. Y ustedes lo acompañarán.






El cosmos del desconocido se elevó con un rugido sordo.



El suelo tembló.






???: Hasta entonces...



Me llevaré a T/N. Y también... la vida de uno de ustedes.






Volteó su rostro levemente hacia Doll, la de cabello violeta.



Su sonrisa se volvió un filo cruel.






???: La que más lo ama.



La que más perderá. Tú, pequeña... Doll, ¿verdad? No importa. Morirás. Seré rápido.






Apareció el cetro en su mano como por arte de magia, apuntando directamente al corazón de Doll.



Ella temblaba. Su cuerpo no respondía.



No podía gritar.



No podía moverse.






???: No te preocupes. En un mes, tus hermanas y tus madres te seguirán.






Cuando su cetro estuvo a punto de tocarla...






¡BOOM!






Un pilar de luz cayó del cielo, separándolos en un instante.



Una presión dorada barrió el lugar.






Entre el resplandor apareció David, envuelto en su armadura de Virgo, cargando en brazos el cuerpo inconsciente de Sonic.






David: ...Eso no va a pasar.






El silencio se mantuvo un instante más. Solo se escuchaba la respiración pesada de los drones intentando resistir la abrumadora presión.






David dio unos pasos hacia adelante, su cosmos dorado crepitando, desafiando el peso aplastante del desconocido. Miró de reojo a los demás, y luego se detuvo frente a Doll, que aún estaba en el suelo, apenas capaz de alzar la vista.






David: ¿Se encuentran bien?






Su mirada se clavó en Doll, más preocupado de lo que aparentaba.






Doll: {débilmente} Да... ты пришёл как раз вовремя... ты чёртов идиот... [Sí... llegaste justo a tiempo... maldito idiota...]






David sonrió levemente, una mueca cargada de sarcasmo y cariño a partes iguales.






David: Deberías agradecerme... eres igual de negativa que tu padre.



Qué... hermosa cualidad.






Por un segundo, Doll parpadeó, confundida. El tono burlón no evitó que esas palabras encendieran un leve rubor en sus mejillas.



-(¿Hermosa...?) -pensó, con el corazón latiendo un poco más rápido.



Pero se obligó a volver a la realidad.






Uzi y Lizzy vieron la reacción de su hermana y quedaron en blanco, ¿Enserio se pone asi, en estos momentos?.






N por su parte trataba de levantarse y posicionarse junto a T/N para protegerlo.






[Pendeja, se refería a la cualidad de ser negativa]






David bajó la mirada hacia el cuerpo inconsciente de Sonic, aún respirando con dificultad.






David: Por favor... cuídalo.






Con sumo cuidado, dejó el cuerpo de Sonic junto a ella.



Aunque Doll aún no podía mover su cuerpo, comprendió la confianza que David depositaba en ella.



Quiso negarse. Quiso responder con algún insulto o queja...



Pero no pudo.






Él había venido por ellos. Los había salvado.



Y eso, aunque no lo dijera, lo significaba todo.






David se giró con decisión y dio un paso hacia el caballero del cetro. Su rostro se endureció.



Su cosmos aumentó.






David: Ya no estás frente a simples drones...



Ahora estás frente a David de Virgo.






David lo observaba con seriedad. Aquel sujeto aún permanecía cubierto por sombras, pero su cosmos era inconfundible:



el de un Caballero de Oro.






David: Preséntate.






???: ¿Para qué? Ya me conoces... ¿O acaso tu memoria es tan débil como tu juicio?






David: No recuerdo basura que se aprovecha de los más débiles.






???: ¿Aprovecharme? No seas ridículo.



Yo solo ofrecí una recomendación: me llevaré a T/N... Si superan mi prueba, lo sanaré y le devolveré parte de sus recuerdos. Si fallan... todos mueren.



Justo. Imparcial.






David: ¿Recomendación? Eso no fue más que una amenaza disfrazada de reto. Y lo sabes.






???: Dime, David... ¿me dejarás llevármelo o te negarás y lo condenarás a morir? Puedo mantenerlo con vida, curarlo incluso... pero solo si aceptan mi prueba. Si te opones... T/N no pasará del mes. No hay cura para él... excepto la mía.






David: ¡¿Y cómo se supone que deba creerte?!






???: Porque fui yo... quien durmió esa enfermedad durante su juventud, durante mi infancia.






David retrocedió. Su rostro se desfiguró en una mezcla de asombro, miedo e incredulidad.






David: ¡I-Imp... imposible! ¡Tú estás muerto!






???: ¿De verdad lo creíste? Solo entré en un letargo. Pero cuando T/N su cosmos por primera vez, después de tantos años... lo sentí. Desperté. Y vine... a ver cómo estaba mi familia.






Los drones se miraban entre sí, sin entender absolutamente nada.






Uzi: ¿Qué demonios están diciendo?






Lizzy: Esto es un desastre. ¡Odio los malditos secretos!






N: Creo... que esto es más importante de lo que parece.






Doll levantó la vista, y notó por primera vez el terror en los ojos de David. Ese hombre, por muy fuerte que fuera, temblaba.






David: ¡Tú... tú lo poseíste! ¡Lo mataste! ¡Todos lo vimos!






Lizzy: {gritando} ¡¿PERO QUIÉN PUTA MADRE ES ESE TIPO?!






David, con voz baja, amarga, temblorosa.






David: Él es... el hermano menor de sangre de T/N... Odysseus de Ofiuco... El Décimo Tercer Caballero de Oro... La Estrella Maldita.






Las sombras que cubrían el cuerpo del sujeto empezaron a desaparecer y dejaron ver al hombre que estaba parado frente a ellos.






[IMAGEN DE ODYSSEUS DE OFIUCO]






Frente a ellos estaba Odysseus de Ofiuco, el Décimo Tercer Caballero de Oro, la Estrella Maldita. Su figura resplandecía con una intensidad casi divina, envuelta en una armadura dorada que brillaba como mil soles, con detalles en forma de escamas y serpientes que daban la impresión de estar vivas.






Su larga cabellera plateada flotaba como si desafiara las leyes del Inframundo. En su mano derecha sostenía el Cetro de Asclepio, un báculo imponente coronado con una esfera rojo sangre y serpientes entrelazadas, símbolo tanto de salvación como de muerte. Cada paso que daba hacía retumbar el suelo, como si la misma tierra temiera su poder.

















 






Los drones no podían dejar de mirarlo, aterrados y fascinados. Era como si estuvieran presenciando a una divinidad caída… o renacida.



Un caballero perdido por generaciones, temido por los dioses, ahora de pie frente a ellos con el destino de T/N en la palma de su mano.






David: {mirando a Uzi, Doll y Lizzy con seriedad} Él… es su verdadero tío.






Las tres se quedaron en silencio.



La tensión en el aire podía cortarse con un cuchillo. El brillo del cetro de Odysseus se reflejaba en sus ojos, mientras procesaban aquellas palabras.






Doll: Дядя…? Действительно…? [¿Tío…? ¿De verdad…?]






Uzi: {frunciendo el ceño} ¿Cómo es que nunca lo mencionaste? ¿Por qué no sabíamos de él?






Lizzy: {Mirando con molestia a Odysseus} ¿Otro familiar misterioso? Genial… ¿cuántas sorpresas más nos esperan? ¿Cuántas mentiras nos dieron?






David: {apretando los dientes} Porque su existencia fue borrada de la historia.



Por los Dioses… por el Santuario… Odysseus no solo fue respetado… fue temido. Su poder, su conocimiento… su capacidad para curar y… destruir… Era un Dios entre humanos.






Odysseus esbozó una sonrisa tranquila, arrogante, como si todo esto le divirtiera.






Odysseus: Agradezcan que vine con buenas intenciones, sobrinas.



Bueno… más o menos.{Miró a Uzi, Lizzy y por último a Doll}






David: {mirándolo con rabia} No te atrevas a llamarlas así. Ellas no son parte de tu familia.






Odysseus: {acercándose un poco} Y, sin embargo, llevan su sangre… La sangre de mi hermano.






Un silencio sepulcral envolvió el lugar. El destino de T/N, de sus hijas, y quizás del Inframundo entero… pendía de un hilo.






Odysseus: {alzando ligeramente el cetro, con una sonrisa torcida} Ahora que tienen esta valiosa información… ¿Aceptan mi sugerencia, sobrinas?






El silencio fue casi absoluto. Solo el eco distante de algún rincón del Inframundo acompañaba sus palabras.






Doll: {apretando los puños, aún en el suelo} Не называй меня так… ты не моя семья. [No me llames así… no eres de mi familia.]






Odysseus: {sin molestarse, casi divertido} Oh, pero lo soy. Aunque entiendo que les cueste aceptarlo… no todos los días descubren que su tío es un caballero maldito.






Lizzy: {mirándolo con asco} ¿Y esperas que confiemos en ti? Nos amenazas, casi matas a Doll, juegas con nuestras vidas como si fueras un Dios…






Odysseus: {interrumpiendo, sereno} No como uno, pequeña… soy el enviado de uno. Y lo único que les ofrezco es una oportunidad.






Uzi: {con voz baja pero firme} ¿Y si decimos que sí… realmente lo salvarás?






Odysseus la miró por unos segundos, y por un instante, su expresión pareció sincera.






Odysseus: Sí. Salvaré su cuerpo… Y traeré de vuelta parte de lo que perdió. Sus memorias… su identidad. Pero solo si aceptan mi propuesta.






David apretó la mandíbula. Sabía que Odysseus decía la verdad… y aun así, lo odiaba.






N, hasta ahora callado, miró a las chicas.






N: ¿Qué opción tenemos? Si no aceptamos, T/N… su padre… morirá.






Uzi, Lizzy y Doll se miraron entre sí.



No querían hacerlo. No confiaban en él. Pero tampoco podían arriesgarse a perderlo.






Uzi: {inhalando hondo} Lo haremos. Aceptamos tu maldita prueba… tío.






Odysseus sonrió. Como si el universo acabara de inclinarse a su favor.






Odysseus: Perfecto.






Odysseus: Pero como su tío… les dejaré un regalo.






Su voz resonó con una calma inquietante, casi como si estuviera concediendo una bendición, y no imponiendo su voluntad. Comenzó a caminar con pasos pausados, su armadura dorada brillando con cada movimiento, emitiendo un sonido metálico que cortaba el silencio como una cuchilla.






Al pasar por el lado de David, ambos se cruzaron una mirada intensa. David tensó los músculos, listo para actuar, pero algo en el aura de Odysseus le dijo que aún no era el momento.






Odysseus se acercó a N, quien, a pesar de la presión, ya lograba mantenerse de rodillas. El médico de Ofiuco se arrodilló lentamente hasta quedar frente a él, nivelando su mirada. El brillo rojo de su cetro se apagó por un momento.






Odysseus: {con tono suave} Soy el mejor médico que ha existido… Puedo curar cualquier enfermedad… incluso las que anidan en lo más profundo del alma. Amnesia, trastornos, cicatrices del pasado… todas pueden desaparecer.




 


N lo miraba confundido, con miedo y curiosidad mezclados.



Uzi, Lizzy y Doll estaban tensas. No confiaban en él, pero tampoco sabían si intervenir. David, por su parte, frunció el ceño… sabía que Odysseus no actuaba sin intención.






Odysseus: {alzando ambas manos con solemnidad} Que comience la operación.














 







En ese instante, su cosmos comenzó a fluir desde sus palmas, envolviendo la cabeza de N con una luz dorada mezclada con hilos carmesí. Era un poder distinto… no destructivo, sino quirúrgico. Preciso. Profundo.






N comenzó a temblar, no de dolor, sino por una serie de imágenes que golpeaban su mente a toda velocidad:






Una mansión.






J, V y el siendo Worker drones.






Una humana.






Una drone que le decía hermano mayor.






T/N, dándole dos regalos.






N: {gimiendo, sujetándose la cabeza} ¿Q-qué es esto…? ¡Mi cabeza… está… está ardiendo!






Odysseus: {calmado} Es solo el principio. Estás recordando.






David: ¡Basta Odysseus, lo estás dañando!






Odysseus la miró de reojo, con indiferencia.



Odysseus: ¿Dañarlo? Estoy devolviéndole lo que le fue robado.






Lizzy: {furiosa} ¡No eres un salvador, eres un sádico!






David apretó los puños, sin apartar la mirada de Odysseus. Sabía que si intervenía, pondría en riesgo todo.






Odysseus: {aún concentrado en N} Solo falta un poco más…






Finalmente, la luz se disipó lentamente, y N cayó hacia adelante, jadeando, pero sus ojos… estaban distintos.



Más enfocados. Más… vivos.






Odysseus se puso de pie, con una ligera sonrisa.






Odysseus: Ahora, tu verdadero tratamiento ha comenzado.






Se giró hacia todos y con un chasquido de dedos, T/N flotó hacia él, aún inconsciente, rodeado de una esfera protectora de cosmos.






Odysseus: Nos veremos en quince días. Prepárense.






Y sin decir más, se desvaneció en una ráfaga de luz dorada y roja, llevándose consigo a T/N.






En cuanto Odysseus desapareció, la presión que aplastaba sus cuerpos como una montaña invisible también se desvaneció.



Todos soltaron un suspiro entrecortado, aliviados de poder respirar y moverse otra vez.






Uzi fue la primera en reaccionar. Se arrodilló junto a Doll, que aún estaba temblando.






Uzi: {preocupada} ¿Estás bien? ¿Te hizo daño?






Doll negó con la cabeza lentamente, todavía procesando lo cerca que estuvo de morir.



Lizzy, por su parte, se acercó a David y a N, quien seguía recuperándose del impacto mental de la “operación”.






Lizzy: {cruzada de brazos} ¿Y ahora qué, genio?






David: {sereno} Volver al mundo de los vivos.






Uzi: {desde donde estaba con Doll} ¿Cómo? No tenemos forma de regresar.






David se giró hacia ellos y caminó hacia unas formaciones rocosas cercanas.



Comenzó a mover piedras y buscar entre las sombras con determinación.






Lizzy: {frunciendo el ceño} ¿Qué haces? Pareces idiota escarbando ahí.






David: {mientras apartaba una roca} Antes de venir por ustedes… Manigoldo dejó una puerta oculta. Sabía que podía morir… así que tomó precauciones.






Al mencionar a su viejo camarada, su voz se quebró levemente.



Había dolor en su mirada, un dolor profundo, que trataba de ocultar bajo la compostura.






Doll alzó la voz, más tranquila ahora, aunque con curiosidad genuina.






Doll: Ahora que sabemos más cosas… tú, ese tal Sonic, y Manigoldo… ¿qué eran para T/N?






David se detuvo un momento, como si pensara bien su respuesta.






David: Yo soy un amigo de ambos. Desde hace muchos años. Manigoldo fue su amigo de la infancia. Sonic… bueno, era un amigo mío primero, pero con el tiempo se hizo cercano también a T/N y a Manigoldo.






Lizzy entrecerró los ojos, inquisitiva.



Lizzy: ¿Y alguno de ustedes tenía conexión directa con nosotras?






David: {ras pensarlo un poco} Manigoldo… él era su padrino. De las tres. Yo no. Era muy joven entonces, y tenía… otras cosas en mente. Sonic tampoco. Él solo fue parte de nuestras vidas después.






Uzi: {n voz baja, casi para sí} Padrino…






Doll bajó la mirada. Por primera vez, sentía algo más que respeto por ese hombre al que apenas conocieron y ya no estaba.






David: {encontrando un símbolo dorado grabado en una roca} Aquí está.






Colocó su mano sobre el grabado y una luz tenue comenzó a emerger desde las grietas.






David: Prepárense. En unos segundos, la puerta se abrirá. Y desde que crucemos… el tiempo empezará a correr. Quince días. Ni uno más.