Capitulo 1. El día en que la luna se apagó.
Capítulo 1.
El día en que la luna se apagó.

Debía ser una noche tranquila en la casa de campo de los Collier, alejada de la ciudad, tan alejada que la única luz que ilumina la zona es la que brinda la luna, los únicos que iban en camino a ese lugar serían los hermanos “Alissa, Dana y Nicholas Collier”, sus padres “kermit Collier y leta Perkins” además se había sumado kim Barron novia de Nicholas, quien deseaba observar la majestuosidad de la luna llena en el cielo estrellado, algo que solo se puede observar en su máximo esplendor en lugares como ese, alejado de la contaminación lumínica de la ciudad.
-Estoy tan emocionada nic- dijo kim Barron mientras el carro se meneaba por el camino pedregoso.
su felicidad sobrepasaba a la del resto, y con razón, pues, esta sería su primera vez en el campo, siempre ha sido una chica de ciudad, una chica humilde, amable con los demás, un ángel de Dios reencarnado en la tierra.
-me lo imagino, no has parado de tomar fotografías por la ventana- respondió Nic mientras la veía con una mirada de ilusión y soltaba una pequeña risa entre dientes.
-Espera a que veas la vía láctea.
-¡¿Qué?, ¿De verdad?, ¿Se puede ver la vía láctea?!- respondió kim sobresaltada de emoción.
-Sí, es algo fantástico! Respondió Dana, con una cara llena de emoción.-¿Por cierto cuánto nos falta?-
-Es verdad, falta poco para llegar, solo un par de kilómetros más y podrás observar la belleza de la naturaleza- mencionó kermit, sonriente, mientras ajustaba la música del radio.
Las conversaciones continuaron durante el viaje, risas de recuentos sobre vivencias en la casa de campo; árboles y cercos pasaban velozmente por la ventana mientras Alissa estaba sumergida en su celular.
Dana sin embargo cayó rendida ante el cansancio del viaje, dormida cómodamente sobre el hombro de su hermana; Alissa es ruda y tiende a ser distante con los demás, pero protege mucho a Dana, si tuviera que escoger entre su celular y Dana sin dudarlo elegiría a su hermana.
Las 17:30 pm fue la hora de llegada, con los pocos rayos de luz que aún tenían guardaron las maletas en la casa lo más rápido que pudieron ya que kim estaba emocionada por salir a caminar y ver a los animales al igual que Dana la hermanita de 7 años, sin embargo Alissa su otra hermana apenas llegando se encerró en su cuarto -está en la edad de rebeldía y soledad- mencionó su madre mientras soltaba un suspiro - será mejor que la dejen en su ambiente natural- dijo soltando risitas
Una vez guardadas las cosas, Nic, Kim y Dana bajaron las escaleras y se despidieron de mamá y papá quienes se dirigían a la cocina para preparar la cena.
-No se alejen mucho, está por anochecer - dijo mamá, mientras los chicos salían a recorrer el lugar - !y cuida de tu hermana por favor¡- se escuchó su grito atenuarse mientras se cerraba la puerta de entrada.
Caminaron un par de metros hacia los corrales y la mirada de fascinación en los ojos de Kim no cambió ni un segundo.
-Aquí es muy tranquilo, puedo sentir como mi cuerpo se relaja con solo respirar, ahora entiendo por qué vienen a este lugar- dijo Kim, mientras entraba al corral de las vacas.
-¿ah? Si, si,- respondió rápidamente Nic saliendo de un trance provocado por ver la dulzura de kim- este lugar fue una herencia del abuelo para papá, con la condición de que cuidara de los animales y nunca vendiera sus tierras-
-Pero si tu papá trabaja en la ciudad, ¿Cómo hace para cuidar de ellos?- pregunta Kim mientras acaricia junto a Dana un pequeño becerro.
-Los cuida el señor Tom- dijo Dana mientras se alejaba del becerro para acariciar a un potrillo que estaba junto a la cerca en la que se apoyaba Nic.
-¿El señor Tom?- pregunta kim con incertidumbre mientras se levanta y camina hacia ellos.
-Es alguien que contrató papa para que cuide de los animales y le dé mantenimiento al lugar- respondió Nic
El padre de Nicholas es una persona que manejaba grandes sumas de dinero, por lo que no se le hacía difícil mantener una hacienda alejada de la ciudad con una gran cantidad de animales.
Tom no era el único empleado que tenía, más bien era el vocero de lo que pasara en aquel lugar, si algo se dañaba y necesitaba material de reparación, daba aviso a su jefe para que enviara lo requerido, eso incluía más mano de obra si era necesario.
lo mismo pasaba con los animales, si alguno de ellos se enfermaba, daba aviso para que enviaran veterinarios.
A pesar de ser un hombre de dinero, buscaba siempre lo más económico, en este caso se le hacía más barato enviar lo que necesitaba, y cuando lo necesitará, que mantener a un equipo de veterinarios en un lugar tan alejado.
-¿Y en dónde está Tom?- preguntó Kim mientras hacía un paneo del área.
La casa de campo era un lugar hermoso, rodeada de grandes prados con corrales divididos para los animales, también contaba con plantaciones pues kermit quería sacarle jugo a las tierras. De fondo se podía observar un esplendoroso bosque y a las espaldas de este unas montañas tan grandes y blancas que parecían sacadas de una pintura, como si miguel ángel en persona hubiera pintado la nieve sobre ellas, una vista tan hermosa que hacía valer los dos día de viaje en carro que tomaba llegar ahí.
-El salió, fue a reabastecer ciertas cosas para el mantenimiento y los animales- respondió Nic mientras llamaba con la mano a Dana.- es hora de irnos a casa, ya está oscureciendo-.
La caminata duró solo unos 20 min antes de que anocheciera totalmente, pero lograron disfrutar del paseo observando los caballos, gallinas ovejas, vacas y de más animales en sus corrales, un paseo que logro que Nic se enamorara aun mas de kim, observar su reacción y comportamiento con los animales fue tan hermoso, verla jugar con ellos y con Dana lo hacía sentir como una pareja feliz dando un paseo con su pequeña hija, al caer la noche disfrutaron de una rica cena preparada por su madre, luego de eso, Nic y Kim se sentaron afuera de la casa frente a los corrales y bajo la luna llena, en una banca hecha por su papá hace ya varios años, todo estaba sucediendo tal como él lo había imaginado.
–Gracias por invitarme– mencionó Kim mirando la luna llena adornada por un cielo estrellado.
–Gracias a ti por venir – respondió Nic con una sonrisa ¿no te sorprende, la parte visible de la vía láctea?- pregunto mientras señalaba el cielo infinito.
–Si me impresiona- respondió con una pequeña sonrisa –pero desde pequeña siempre he tenido una fascinación por la luna.-
–¿De verdad? no me digas, soñabas con ser una astronauta.- mencionó con ironía.
–sí.- respondió con firmeza mientras su mirada vaciló por todo el cielo– por eso decidí estudiar astrología. –
Conversaron hasta que el reloj marcó las 21:00 pm, momento en que lo extraño comenzó.
Nic y kim se levantaron y procedieron a caminar hacia la casa.
– ¿No te parece que la Luz de la luna ha disminuido? – preguntó kim observando algo en su sombra.
– No noto nada raro, para ser sinceros no veo alguna diferencia. – se detuvieron para analizar con detenimiento sus sombras
Nicholas no lo había notado y no lo podría culpar, no había gran diferencia en la iluminación, al momento.
–Seguro estás cansada por el viaje, y a eso le añadimos la caminata– argumento Nic con una pequeña sonrisa.
–No lo se, tal vez tengas razón Nic, debo estar alucinando, será mejor ir a descansar– esbozó una sonrisa nerviosa.
Pronto todo se vería derrumbado, pues mientras caminaban hacia el portal de la casa parecía que la luz de la Luna iba disminuyendo más y más.
Unos pocos pasos más bastaron para hacer caer en cuenta a la pareja de enamorados que algo estaba pasando; la silueta de sus sombras se empezaba a mezclar con la oscuridad ambiental.
–!Pero que rayos! – exclamó Nic, su cara ya no expresaba la satisfacción obtenida por una noche de ensueño con su amor, ahora su rostro expresaba incertidumbre mezclado con una pizca de miedo.
Se podría pensar que una enorme nube muy densa tapaba la luna, ¿una nube muy grande y densa? ¿un enorme avión? imposible. tendría que haber aparecido de la nada, la aparición repentina de algo enorme que taparía cada hectárea de la casa de campo suena ridícula.
Los segundos pasaban y la luz se convertía cada vez más en umbra, las gotas de sudor empezaban hacer acto de presencia en la frente de Nic, “¿Qué está pasando?, ¿Me estoy quedando ciego?” Pensaba Nic mientras sentía una presión en su mano derecha. Era Kim quien la sujetaba con fuerza, “es verdad, kim también está presenciando lo mismo, y las luces de la casa, ¿Por qué parpadean?” Los pensamientos de Nic aturdían su cabeza.
Cuando el negro de sus sombras casi no se distinguía de la oscuridad, ambos reunieron el valor suficiente para dar la vuelta y descubrir de una vez por todas que estaba pasando, un giro rápido de 180 grados mientras sus ojos se dirigían directamente al lugar en donde debería estar la luna pero lo único que encontraron fue una oscuridad absoluta que los cegó por completo, como si hubieran apagado la luz en un cuarto sin ventanas, ni la mas minina luz de estrella, nada.
No podrías ver tu mano aunque la pusieras frente a tu rostro, como si el planeta hubiera sido transportado al centro de El Vacío de Boötes.
¿Quedarse ciego aun con tus ojos funcionales? eso seria el mejor de sus problemas, algo había cambiado, algo acechaba en la oscuridad, algo había cambiado, se alimentaba de ella, y los estaba observando.