BE THE ONLY ONE ━━ ilima

Summary

𝐁𝐄 𝐓𝐇𝐄 𝐎𝐍𝐋𝐘 𝐎𝐍𝐄 ➥ ₚₒₖₑₘₒₙ ❝ 𝐍𝐎 𝐐𝐔𝐈𝐒𝐈𝐄𝐑𝐀 𝐒𝐄𝐑 𝐔𝐍𝐀 𝐃𝐄𝐋 𝐌𝐎𝐍𝐓𝐎𝐍, solo quiero ser la única mujer en tu vida ❠ [a pokémon oneshort] female!reader x ilima 2020© littlehawksfeather

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

single chaper

— (T/N) por aquí— te acercaste al profesor, quien al instante te había ofrecido una sonrisa.


  Se podría decir que eras la asistente del profesor Kukui, él te ayudaba a que comprendiera lo que tiene que hacer un profesor, por esa razón te llamo para que fueras su asistente. Tu sueño desde pequeña fue ser una profesora Pokémon, querías saber todo acerca de los pequeños Pokémon de cualquier región, hace tiempo que habías salido de la escuela Pokémon siendo la segunda mejor de la clase.


  Estabas observando la batalla que tenían Kiawe y Ash, a decir verdad ambos tenían buenas tácticas de batalla y Pokémon geniales. En estos momentos es en donde querías sacar a tu Pokémon Ninetales de Kanto, el cual era un regalo de tu madre después de que ella hiciera un viaje a esa región.


  Justamente después de pensar aquello unos gritos comenzaron a expandirse por todo el exterior se la escuela, lo que había llamado tu atención, así que observaste al que provocó todo ese alboroto, cuando tus orbes se habían centrado en aquella persona en especial, tu sorpresa y tu respiración aumentaron.


  Se trataba de Ilima.


  Aquella persona que había robado tu corazón desde el primer momento en el que lo conociste, aunque habría de admitir que no eras la única que sentía lo mismo. Aquella persona había sido tu compañero de clases durante toda la estancia en la escuela Pokémon, más que compañeros se trataban como rivales. La última vez que lo habías visto fue cuando se despidió de ti, porque el estaba totalmente decido a irse a la región de Kalos.


  Aunque fue realmente triste, en el fondo agradecias que él se fuera a otra región, no soportabas ser solo una enamorada más. Te habías enamorado de su personalidad tan noble, su forma de tratar a las personas sin conocerlas, cuando te habías percatado de tus sentimientos muchas jóvenes también lo habían hecho y no solo querías ser una del montón.


  Querías vivir una vida común y corriente, con una persona que si fuera de tu alcancé.


— ¡Alola!— este rápidamente se había acercado al lugar en donde ambos se encontraban—. Profesor Kukui— de pronto había desviado su mirada en tu dirección—. (T/N) me alegro verte a ti también— trataste de sonreíste ante aquello.


— Es una sorpresa Ilima— el profesor te había observado de reojo debido a que visualizo aquella falsa sonrisa—. ¿Cuándo llegaste?


  La única persona que sabía acerca de tus sentimientos era el mismo profesor, quien siempre se había percatado de ello por la forma en la que siempre lo observabas en clase, él mismo trataba de darse una idea de cómo se sentía al respecto. Kukui prometió que no se lo diría, porque no quería verte en un ánimo tan decaído.


  Incluso en ciertas ocasiones el mismo trataba de ayudarte a que se lo confesarás, solo que tus ánimos eran los que nunca te ayudarían a hacerlo. No tenías el valor, ni mucho menos cuando el se fue a otra región.


— Esta mañana.


  Ante aquello solo bajaste un poco la mirada, no querías seguir viéndolo, no querías que aquellos sentimientos volvieran a resurgir porque estabas totalmente segura de que si volverías a verlo de nuevo a los ojos, nuevamente surgirían tus sentimiento, los cuales n nunca se fueron. Mucho te había costado olvidarlo para que él regresará y te colocará en una situación totalmente frustrada.


— (T/N)— escuchaste tu nombre del profesor, así que lo observante esperando alguna orden—. También puedes irte, eso ha sido todo por hoy— asentiste con una sonrisa.


  Al menos el profesor había tenido una gran consideración para no dejarte tiempo a solas con él, porque ustedes se llevaban demasiado bien, incluso lo solías tratar como a un hermano mayor y viceversa.


— Espere profesor, me gustaría que (T/N) también nos hicieras compañia— formuló el de cabellos rosados, rápidamente observaste al profesor quién solo se encogió de hombros disimuladamente.


  Él al igual que tú no sabía que hacer ante aquella petición de Ilima.


— Esta bien— no podías negarte, sabias que si decías por lo menos una excusa, cualquiera, Ilima te diría que después de intentaría ayudar con aquel "problema", así que simplemente no te había dejado elección.



— Entonces ¿qué tal la vida en Kalos?— cuestionó el director Oak, luego de que los presentes, incluyendóte, tomarán asiento.


  Lo malo de la situación era que te encontrabas alado de Ilima, debías admitir que estabas completamente nerviosa. Las mariposas revoloteaban en tú estómago cada vez que escuchabas su suave voz, lo que significaba que ahora sería mucho más difícil que él saliera de tú cabeza, no importaría si no lo verías por días.


— Hay muchos entrenadores fuertes en la Liga Kalos— explicó, lo que provocó que tu mirada bajará al suelo—. ¡Es estimulante y divertido!


— Sabía que sería así— interrumpió el profesor—. ¿Sabes? Ilima, me gustaría mostrar a las personas de esta región lo divertido que es la Liga Pokémon un día. Formaré una Liga Pokémon aquí en Alola. Bueno, no enseguida, pero cuando llegue el momento me gustaría que ambos participarán, ya que por los menos conocen el significado de la Liga.


— ¿C-cómo?— tu suave voz se había escuchado en el lugar, tu mirada estaba llena de estupor, ya que no te había mencionado nada.


  Sabias un poco de la Liga Pokémon debido a que tu mamá te había traído ciertos libros que contenían textos relacionados, pero nunca habías participado en una completamente como Ilima. Eras totalmente una inexperta, aunque sabías estar en un combate Pokémon, en la mayoría no sabías que hacer.


— Oh, es cierto olvide mencionartelo (T/N)— Kukui río de una forma nerviosa y apartando la mirada de ti.


— Pero...


  Antes de que terminarás de hablar alguien había tocado la puerta, a lo que el profesor Kukui se había levantado de su asiento abrirla, encontrarse con su clase completa.


— ¿Qué hacen aquí?— les preguntó él profesor a sus alumnos, quienes al instante habían entrado al lugar para observar a Ilima frente a frente.


— ¡Por favor muéstranos tus leyendas!— exclamaron los jóvenes al mismo tiempo con gran entusiasmo.


— Eh, claro.


  Al instante Ilima se había levantando de su asiento dirigiéndose a los alumnos del profesor, cuando pensaste que todo había terminado para ti, el profesor Kukui se había acercado a ti, lo que provocó que tu expresión cambiará.


— Por favor, no me diga lo que creo que me va a decir— pronunciaste en un tono de súplica y en voz baja, mientras te levantabas de tu asiento.


— Lo lamento (T/N), pero ¿Podrias ir a supervisar a los chicos?— pidió con una sonrisa apenada—. Cuando esto acabé, te juro que te enseñaré todo lo que quieras saber acerca de ser un profesor Pokémon.


— Es q-que... — Kukui te tomó de los hombros, observando tus ojos fijamente.


— Lamento todo esto, pero tengo algo que hacer— explicó con gran penar—. Solo piensa en que todo va a salir bien, superaste esto hace tiempo, puedes hacerlo ahora— lo observaste—. Siento si es difícil para tí.


— Esta bien, lo haré. — formulaste sin más, para después dirigirse hacia en donde se encontraban los demás alumnos de Kukui.



— ¿Qué es lo que quieren saber?— cuestionó Ilima hacia los jóvenes, al instante Ash se había acercado a este con decisión.


— ¡Lo de Komala, por supuesto!— respondió Ash con una sonrisa.


— ¿Komala?— cuestionó el de cabellos rosados observando al Pokémon.


— ¿Qué va a hacer exactamente?— le cuestionas a Kiawe en voz baja, ya que este era el único que estaba más alejado del grupo.


— Verás, existe una leyenda que dice que es tan querido por los Pokémon que incluso Komala abre sus ojos para verlo— explicó el moreno, cosa que causó una pequeña risa en ti.


— No puedo creer que ustedes crean eso— pronunciaste observando los movimientos de Ilima.


  Al instante el pequeño Pokémon se había acercado a Ilima, debido a que no lo había visto por mucho tiempo. Pero después regreso al lugar en donde yacía dormido, provocando que la conmoción del lugar bajará. RotomDex se había molestado, así que se acercó al Pokémon recibiendo un golpe por parte de Komala.


— Creo que lo mejor será que dejemos a Komala dormir— pronunciaste llamando la atención de los presentes, ya no querías darle más problemas al Pokémon.


— Es cierto— Ilima sonrió—. Por cierto, ¿Qué fue lo que les hizo pensar que Komala podría abrir sus ojos por mi presencia?


— La verdad es que hay muchos rumores sobre ti— expusó Ash.


— Los rumores tienen a salirse de control— formuló él de cabellos rosados.


— La verdad es que siempre pensé que era extraño saltar de la cima del árbol de la escuela— añadió Sophocles para si mismo en voz alta.


— Oh, eso si es verdad— agregó Ilima, sorprendiendo a los demás.




— Señorita (T/N) ¿no va a nadar con nosotros?— cuestionó Mallow acercándose con su Pokémon.


  No te agradaba mucho que te llamaran por "señorita", pero ellos eran respetuosos con sus mayores así que solo lo dejaste pasar. Negaste la cabeza con una ligera sonrisa, desde hace mucho tiempo que las alturas y tú no se llevaban bien, sabias nadar, pero no querías lanzarte desde una gran distancia.


— ¿Quiere que le haga compañía?— preguntó acercándose un poco más.


— No te preocupes Mallow, diviértete con los demás— la menor asintió llevándose a su Pokémon.


  Habías sacado a tu Pokémon Ninetales, el cual siempre te hacia compañia a cualquier momento. Estabas acariciando su melena dorada, cuando escuchaste una voz conocida.


— ¿Te siguen asustando las alturas?— cuestionó esa persona.


  Al instante Ninetales se había acercado un poco a tí, en forma de protección. Sabía quien era esa persona y el daño interior que te provocaba cuando estabas cerca de él, así que solo fue un instinto del felino.


— Si— respondiste un poco apenada, acariciando a Ninetales.


  Recordabas las clases de natación de la escuela Pokémon, en donde tus compañeros solían burlarse de ti por temerle a algo tan absurdo como las alturas. Ilima siempre salía a defenderte, cosa que siempre agradecías.


— ¿Ese es tu Vulpix?— cuestionó acercándose al Pokémon.


  Dirigiste la mirada hacia Ilima, donde rápidamente te habías percatado que solo mantenía unos pantaloncillos cortos, causando que tus mejillas al instante se sonrojaran.


— S-si— Ninetales se había alejado un poco de ti, para acercarse a Ilima.


— Vaya, me recuerdas— Ilima comenzo a acariciar al Pokémon frente a tí—. Aún no puedo creer que haya pasado mucho tiempo.


— Yo también— sonreíste levantadote del césped.


— Cambiaste mucho, aunque tu timidez es la misma de siempre— bajaste la mirada—. Estás igual de hermosa.


  Ante aquello tus mejillas estaban de un color intenso, aunque tú mirada estaba más que sorprendida. Ilima había sonreído ante aquella reacción.


— ¡Ilima queremos verte saltar!— exclamó Sophocles junto a Mallow, provocando que te sobresaltaras un poco, alejandote del moreno.


— Esta bien chicos— pronunció Ilima acercandose a los jóvenes.


  Ninetales se había acercado a tí, tú nuevamente habías tomado asiento en el césped, aun con las mejillas sonrojadas.




  Estabas tras de aquellos chicos, quienes no paraban de adular a Ilima por su maravilloso salto desde el árbol. Mientras que tú, solo observabas a tú Pokémon con una ligera sonrisa, no sabias si creer a las palabras de Ilima, aunque él nunca mentía no querías que te diera esperanzas.


— ¿Por qué lo mantienes como Eevee?— cuestionó Sofocles hacia Ilima, provocando que tú también prestarás atención.


— Eevee posee un increíble poder así como es— explicó el de cabellos rosados, avanzando hasta quedar algo lejos de los estudiantes, para después sacar una pulsiera Z, y un cristal el cual tú reconocías a la perfección.


  Al instante los jóvenes se acercaron hacia Ilima, debido a que ninguno de ellos conocía aquel cristal Z.


— Finalmente ¿Lo conseguiste?— cuestionaste con una sonrisa, a lo que el asiente satisfecho.


— ¿Qué es ese cristal (T/N)?— preguntó Ash, una de las pocas personas que te hablaba de tú.


  Cuando Ilima estaba a punto de irse, el prometió que cuando regresará conseguiría un Eeveestal Z, aquello se te había olvidado cuando el llegó a Alola.


— Es un cristal Z, especialmente para Eevee— le respondiste.


— Así es. Es una de las razones por la que regresé— explicó Ilima—. Quiero hacer a Eevee mucho más fuerte, mientras lo mantenga como un Eevee.




— Quiero hacer fuerte a Eevee, mientras lo mantengo como un Eevee— expusó un joven Ilima, para cuando te observó con cierta emoción—. Para ese entonces podré conseguir un Eeveestal Z.


— Estoy segura de que lo conseguirás— fórmulaste con un pequeño sonrojo en tus mejillas.




  Después de aquello solo observaste como es que Ash retaba a Ilima a una batalla Pokémon, debido a que el pelinegro, como sus compañero querían ver en acción el Eeveestal Z. De pronto escuchaste a las admiradoras de Ilima apoyarlo en la batalla, cosa que provocó que tus ánimos bajaran un poco recordando tú posición.


— Entonces nosotros animamos a Ash— formuló Mallow, pero después la joven te observó—. Señorita (T/N) ¿Nos ayudaría?


  Las jóvenes te habían observado esperando una buena respuesta de tú parte, aunque conocías más a Ilima sabias que Ash también podría ser un buen contrincante.


— Esta bien— reiste en voz baja.


  Al instante tú voz, junto con el de las jóvenes se habían sincronizado formulando una frase para animar a Ash. Pero de pronto, tú vista se había encontrado con unas motocicletas, las cuales estaban apuntó de acercarse a la escuela Pokémon. A paso rápido habías logrado llegar para cuando ellos habían llegado, como suponías se trataba del Equipo Skull, eran demasiados.


— Lo lamento pero esta es una institución, no pueden entrar así como así— formulaste con una pizca de molestia, recordando las atrocidades que habían hecho esta banda de chicos.


— Uy, que mal. No venimos por la institución— generó uno de ellos, aunque su boca estuviera cubierta, sabias que había sonreído burlón.


  Al instante alguien había tocado tú hombro, giraste la mirada hacia aquella persona encontrándose con Ilima, quien te sonrió a pesar de la situación.


— No te preocupes (T/N), yo me encargo— pronunció con seguridad, colocándose frente a ti.


— P-pero...


— Cualquier asunto que tengan, yo, Ilima, me encargaré de ello— formuló el antes mencionado, con una mirada fija hacia aquel trío.




  Te habías alejado un poco junto a los alumnos del profesor, Ninetales se encontraba frente a tí, dispuesto a atacar si algo salía mal. Después de que Ilima estuviera dispuesto a arreglar la situación, debido a que el integrante del equipo Skull se quejaba solo porque Ilima había robado su suerte con las chicas.


— Esta es una situación totalmente inesperada— formulaste a lo que Ninetales te observó de reojo, afirmandolo.


  Cuando Ilima había derrotado a más de la mitad, decidió utilizar su Eeveestal Z. Definitivamente verlas en acción un peculiar cristal que solamente servía para Eevee, habías investigado que las evoluciones de Eevee, llegaban al lugar para cederle toda su fuerza a Eevee. Sonreíste después de percatarte de que finalmente Ilima había ganado la batalla, Ninetales se acercó a ti, no entendías el porque hasta que el de cabellos rosados estaba frente a tí.


— ¿Estas herida?— cuestionó con un rostro que expresaba preocupación.


— No— bajaste la mirada con la mejillas sonrojadas.


— Me alegro mucho— este al instante colocó un dedo en tu mentón, provocando que alzadas la mirada—. Escucha, hay algo que debo decirte— pronunció con un sonrisa.


— ¿Q-qué es?


— Tú eres una de las primeras razones por las que regresé— formuló con una sonrisa—. Desde el último día de clases, no he dejado de pensar en tí. Cuando estuve en Kalos me había dado cuenta de que lo que sentía por ti, era más que amistad— tomó tus manos con seguridad—. ¿Quisieras ser mi novia?


  Parpadeaste tratando de formular lo que él te había dicho, es decir, eso es lo que siempre habías soñado se había hecho realidad. Todos esos sueños frustrados que nunca pensaste que solían pasar, pero él estaba frente a ti observando te con un poco de seriedad y suponiendo que trataba de esperar una respuesta afirmativa.


  Nuevamente los sentimiento te habían ganado, debido a que nunca habías dejado de sentir amor hacia Ilima, solo tratabas de olvidar que el existía, solo tratabas de pensar que él ya no estaba en aquella región. La emoción te había cegado por lo que solo te dedicaste a abrazarlo, después de aquella acción Ilima tomó tu mentón para plantarte un beso, uno en el que finalmente podrías expresar lo mucho que lo amabas.


— Si quiero— formulaste después de aquel beso, este sonrió para después besar tú frente.


  Al poco tiempo después escuchaste las voces de los estudiantes de Kukui, estabas más que feliz.