Create New List
Share with your friends
Customize readability

Algo que no dije

All Rights Reserved ©

Summary

Dicen que el azúcar cura el alma... pero Elías sabe que también puede romperla. En una pastelería escondida entre calles comunes, sus postres guardan un secreto: pueden sanar corazones rotos. Sin embargo, cada dulce que entrega arranca un pedazo del suyo. Entre lágrimas disfrazadas de crema batida y recuerdos horneados a fuego lento, Elías lucha contra un amor que lo marcó y un don que podría consumirlo por completo. Porque a veces, lo más difícil de decir... se esconde en lo que horneamos.

Genre
Fantasy
Author
Alejandro
Status
1yr ago
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1 - La receta que no está en ningún libro

El primer cliente del día entró justo cuando Elías colocaba los financiers de almendra en la vitrina. La campanilla de la puerta sonó como un suspiro suave, casi con timidez, y por un instante, la pastelería quedó suspendida entre el aroma a mantequilla dorada y la tibieza del sol colándose por el ventanal.


Era lunes. Y los lunes solían doler más.


Elías no lo decía, pero lo sentía. Lo sentía en la rigidez de sus hombros al batir claras a punto de nieve, en el leve temblor de sus manos al sujetar una manga pastelera. Y, sobre todo, en ese silencio interior que ni la música de fondo ni el zumbido de la batidora podían llenar.


La mujer que había entrado se llamaba Irene, una cliente frecuente. Rondaba los cincuenta, cabello corto con canas visibles, ojos cansados pero amables. No hablaba mucho, pero cuando lo hacía, sus palabras se sentían necesarias.


-Hoy... hoy algo de limón, por favor -dijo apenas con la voz, y Elías asintió sin hacer preguntas.


Fue a la cocina y eligió un pequeño entremet que llevaba una mousse ligera de limón, relleno de curd y una base de sableé. Decorado con hojas de menta cristalizada y pétalos secos. Era hermoso. Y triste. Lo había hecho sin pensar, como casi todos los que creaba últimamente. Dejándose llevar por una emoción que no entendía del todo.


-¿Sabes? -dijo Irene al recibirlo-. Lo que haces... me ayuda. Más de lo que imaginas.


Y entonces sonrió, pero con los ojos húmedos.


Elías tragó saliva y volvió a ese silencio que lo acompañaba siempre después de escuchar algo así. Agradecía, asentía, seguía con su trabajo. Pero por dentro, las palabras se quedaban haciendo eco. ¿Por qué ayudaba tanto? ¿Qué tenían sus postres que tocaban a la gente de formas que él no podía comprender?


Esa noche, mientras lavaba utensilios, recordó algo que su abuela le decía cuando era niño:


"Hay manos que no solo cocinan, Elías... hay manos que curan. Pero esas mismas, a veces, también sangran sin que nadie lo note."


Era una frase bonita. Y ahora le parecía una advertencia.


---


La pastelería cerraba a las ocho. Y cuando apagó las luces, lo hizo con una lentitud casi ceremoniosa. Afuera, la calle seguía viva, pero él ya no. Caminó de regreso a casa con la chaqueta colgada del brazo, el cabello algo desordenado por el vapor de la cocina, y las ideas desordenadas por algo más profundo.


Pensó en Andrés.


El recuerdo vino como una ráfaga. No uno concreto. Solo una sensación. Una risa que ya no escuchaba. Un perfume que ya no estaba en su ropa. Un "te amo" que había sido dicho con una voz que ya no le pertenecía.


Y, sin querer, una lágrima le recorrió la mejilla.


No se la limpió. Solo la dejó caer. Como el azúcar que derrama sin querer sobre la mesa cuando está muy cansado para medir.


---


La cocina de su casa era más pequeña que la del local, pero había algo en ella que lo hacía sentir más vulnerable. Allí, a veces horneaba por puro instinto, como si al batir y mezclar pudiera ponerle nombre a su tristeza.


Esa noche, preparó un pastel que no iba para nadie.


Una tarta de chocolate amargo y café. Intensa, profunda, cubierta con un glaseado brillante. Al cortarla, los bordes eran precisos, pero el centro... el centro temblaba.


Se sentó con una porción frente a él. Miró el plato. No comió.


Y entonces ocurrió.


Al día siguiente, la vecina tocó a su puerta. Una mujer mayor, a la que apenas saludaba en las escaleras.


-Disculpa que venga así... -dijo nerviosa-. Anoche, cuando horneabas, el olor llegó hasta mi cocina... y no sé cómo explicarlo, pero... soñé con mi esposo. El que murió hace años. Lo vi, lo sentí cerca. Me desperté llorando... pero tranquila. Como si algo se hubiera acomodado en mí.


Elías se quedó quieto.


-¿Qué pastel hiciste?


Él apenas pudo responder: -Chocolate... con café.


Ella asintió. -Gracias. Por lo que sea que hiciste.


Y se fue.


---


Elías se sentó en el piso de su cocina con la espalda apoyada en la alacena. Respiró hondo. Empezó a unir puntos.


Recordó a la clienta que había vuelto a ver a su padre después de probar su panna cotta de lavanda. Al hombre que, tras morder su croissant de almendra, dejó de temblar. A la niña que habló por primera vez luego de su primer macaron de frambuesa.


Y ahora, la vecina con el pastel que no era para nadie, pero sí para alguien.


Él nunca quiso curar a nadie. Solo quería entender por qué seguía roto.


Pero quizás -solo quizás- los postres que creaba estaban diciendo por él todo aquello que no podía poner en palabras.


Y eso era aterrador.


Y hermoso.


Y solitario.


Porque mientras los demás sanaban... él seguía amando a alguien que no volvería

Let Alejandro know what you thought about this chapter!
Love this

1

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

1

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

The Rewrite

Kate Schimmer Child: Amazing plot and characters. And so impressive you’ve written a story inside a story. Can’t wait to read more of your work ❤️

Read Now
Silver's Second Chance

Ashley: I enjoyed the story. It was a short one so the fast pace fit. I think something should be put in to show a time jump between paragraphs like a "****" just to make it easier to follow when we skip to the next day week or month. Over all a good read.

Read Now
The Easter Bunny

Susan: Nice short story. I liked it

Read Now
Ruthless Lord

Jessica Lee: Such a good read! Stayed interesting and a happy ending. Didn’t leave me hanging

Read Now
The Grumpy Next Door

Jkind12: Amazing story. Loved Suzy and Logan. A fairy tale ending is really great .

Read Now
Bear Shifter Secrets

tatianne Ingrid: Adorei cada capitulo! parabens

Read Now
Shattered Steel

Ces: This was good! Short, but really good, and I absolutely devoured it. A fun, spicy read! 🌶️🔥I honestly think this story has so much potential to become a longer, more developed novel. Oliver's behavior and motivations are intriguing, and I'd love to explore his character more deeply and understand ...

Read Now
The Mate he couldn't have

starlit_soul: I love the plot and dialogue It's my first ware wolf story and I can already see my self reading more of these

Read Now
THE WOMAN HE BOUGHT

AARADHYA BAISLA: This wo soo so so nice I loved the storyline 👏💗

Read Now