I
Sanemi a veces creía que su patrón disfrutaba hacerlo miserable.
—¡Pedí hacer misiones solo, y usted estuvo de acuerdo, Oyakata-sama!— Su tono era alterado y su expresión furiosa, aún así, se mantenía cortés dirigiéndose hacía su señor.
—...—Ubuyashiki cubrió levemente su boca, y cerrando sus ojos le sonrió. —Sanemi, me hace feliz ver todo tu esfuerzo en hacer las cosas por ti mismo, pero temo que un día eso acabe con tu vida. Sólo por esta vez, permítele a Gyomei acompañarte. Si realmente te parece un estorbo o dificulta tus acciones, no volveré a sugerirlo, ¿Estás bien con eso?
Sanemi callo, mordiendo su labio hasta un punto doloroso, más no dijo nada, dió una cortés reverencia, guío su vista en el pilar de la roca, y chasqueando la lengua se retiró del lugar.
Lo aceptaba, apenas se había vuelto pilar, y con 17 años no podía mucho negar más de lo ya hecho. Aún así.
"Absurdo, nefasto, inaudito."
Debían viajar lejos si había entendido bien las indicaciones oídas y apuntadas en el mapa. Y honestamente viendo de reojo al ciego, se veía lento y pesado, realmente sería un largo viaje si debía ir a su paso.
—Shinazugawa.—Su gruesa voz le dió escalofríos, y con el ceño fruncido lo miro.
—¡¿Quién te dijo que podías hablarme, grandulon?!—¿Era mayor que él?, si, ¿Llevaba más tiempo siendo cazador?, si, ¿Le importaba?, ¡Claro que no!, Debía mostrarse intimidante y alejarlo como siempre lo hacía.
—Me disculpó, pero estaba preguntando a qué hora aceleraríamos para llegar más rápido, siento que a esta velocidad tardaremos mínimo dos días más en llegar.—Fue cortés, amable y sin intención de provocar nada.
Pero Sanemi solamente escucho; "Vas muy lento." Y eso le hizo hervir su sangre.
—¡Más te vale no quedes atrás!—Sin mas dilatación, comenzó a correr a una gran velocidad. Sin esperar alguna otra palabra del pilar. Podía ser ciego, pero si era un pilar como él debía poder correr y saber moverse por los alrededores.
—No creo que sea apropiado acelerar tanto de golpe, Shinazugawa.— Gyomei aconsejo ligeramente preocupado, estaba corriendo a la par de Sanemi y podía oír como este respiraba algo agitado.
—¡¿Ah?, ¿Qué intentas decir, maldito gigante?!
Aceleró, tanto que el único motivo para detenerse fue la llegada al primer pueblo. Y lleno de cansancio comenzó a hablar;
—E... Ere... Eres... Muy... Le... Lento...—Entre jadeos y apoyando sus manos en sus muslos, respiro con dificultad.
—¿Te encuentras bien?—Himejima lo oía a la perfección, sus latidos eran violentos y le preocupaba, había corrido por dos horas y media seguida sin detenerse.—Podríamos tomar un poco de agua y comer algo antes de seguir.
—N... No...—Con al fin algo de aire, seco su sudor del rostro.—Quiero terminar la misión y... Alejarme de tí para siempre...
—...—Gyomei no dijo nada, sólo se quedó quieto y Sanemi, por un segundo, creyó que lo veía con gran atención, juzgandolo, analizandolo...
—¡Deja de ver-!—Callo sus palabras de golpe. Era ciego, ¿Qué estaba por decir?
—¿Shinazugawa?, Realmente tengo hambre, por favor, paremos un poco.— Mentía. Era obvio, sólo quería que descansará por lo corrido y usaba de excusa el hambre.
—Tch. Cómo quieras.—Pero estaba cansado, así que seguiría su juego.
—Gracias.—Y con una sutil sonrisa, se encaminaron a un restaurante, el más cercano.
—¡Bienvenidos sean, guapos turistas!—Sanemi y Gyomei tuvieron un mal presentimiento sobre aquel particular pueblo.—Realmente están entrenados, ¿Cuánto puedes levantar, fortachon?—Aquella... Mesera. Tocaba sin pudor los brazos del mayor bastante divertida.
Shinazugawa sin darle importancia fue a tomar asiento y pedir algo. ¿Qué les extrañaba del pueblo?, Bueno, en primer lugar, la mesera era un hombre joven, con ligera musculatura junto a una corta yukata color rosa y tacones. Sin mencionar que nadie por los alrededores habían aún más travestis.
"¿Todos son putos aquí?" Se cuestionó, sin importarle mucho, pero su vista fue en Himejima.
Aún seguía hablando con la/el mesero/a y este seguía tocandolo de más. ¿Acaso no podía sólo alejarlo sin más?, Era un pilar, el más fuerte por lo que escucho, y aún así actúa como un niño que apenas sale al mundo exterior.
—Oye, mierda, déjalo en paz y atiende nuestra orden, ¿Quieres?—Tomando la muñeca del pilar de la roca, lo jaló arrastrándolo hacía su mesa.
—¡Oh, si, lo siento, querido, me deje llevar, no sabía que era tuyo!—
Sanemi sintió asco, al punto en que solto a Gyomei sólo para golpear a ese marica por meterlo en la misma bolsa.—¡No me-!—No continúo, Himejima tomo su hombro con suavidad, un tacto gentil y amable.
—Shinazugawa, no inicies un conflicto, te lo pido.—Grandes lágrimas salieron de esos ojos sin pupila. El albino gruñó, también había oído sobre el sentimentalismo del religioso, y siendo honesto, ver a un hombre llorar le había quitado las ganas de luchar, así que tomó asiento y de brazos cruzados, no hablo más.
—¡Cariño, no llores, ten un pañuelo!—El joven mesero le extendió el objeto, recibiendo un dulce "Gracias" del ciego. Sanemi bufo, de todas formas no era una mala persona ese travesti.—Entonces, parejita, ¿Qué van a pedir?
Se retracta, lo mataría.
Y luego de comer, descansar y detener a Shinazugawa de matar al mesero, siguieron su camino.
—Tch, maldito gay de mierda...—Entre dientes miro los alrededores, la temperatura bajo considerablemente en esa hora descansando, mejor se apresuraban para adelantar terreno y acampar.
—¿Estás bien, Shinazugawa?
La duda lo confundió.
—¿Por qué mierda lo dices?
—Esta haciendo frío.—Menciono con obviedad, tomando en consideración que era el gran inició del invierno.—Y se que no llevas mucha ropa además del uniforme.
—Estoy malditamente bien, no molestes, mierda.—Sin mucho que decir, continuaron el camino con aquel frío viento de invierno.
En el momento en que el sol se oculto se decidieron por acampar, y con unos sacos para dormir, Sanemi se recostó. Himejima sólo tomo asiento en un gran árbol y armo una fogata.
—Haré el primer turno, puedes dormir, Shinazugawa.—El albino gruñó, usualmente no dormía durante sus misiones por el miedo de ser atacado, así que era un poco extraño
—Despiértame dentro de una hora.—Sin recibir respuesta, se recostó y cayó dormido.
En silencio, acompañado por el viento frío, Himejima dejo escapar sus lágrimas junto a sus rezos en voz baja.
Rezando por el mundo, por sus cercanos, amigos, pilares, niños, ancianos, jóvenes...
Por Shinazugawa Sanemi.
Por todos.
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[PRÓXIMAMENTE]
Sólo en cines
Okno
Quería sólo ver el recibimiento ya que, es un shipp bastante escaso y sin tanto cariño (ni odio)
Si les gusta, genial
Pero quisiera igual mencionar algunos datos aquí que quiero compartir y es que;
Claro me gusta el shipp, y me gustó tanto, que quise darle un inicio.
Y como todo inicio, es lento.
No sé que tan largo será, pero no será corto precisamente, por ello, publicaré antes este capítulo, el cual realmente no tiene material de shippeo, pero es un inicio de una posible relación de desconocidos a compañerismo, luego amistad y después, quién sabe jsjsjsjsjss Espero puedan disfrutar un poco, y ver lo que continuará luego.
Con eso me despido.
Baibai