Blind Flavor

Summary

🅢🅤🅝🅗🅐🅡🅔🅜 Una noche para disfrutar su tiempo libre todos deciden jugar, el mejor juego es hacer que el pequeño sol del grupo adivine los sabores con los ojos vendados.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único

Era fin de semana por la noche, madrugada de sábado para ser exactos, el único momento que realmente podían decir que era su rato libre, así que el cansancio se podía aguantar por un ratito de diversión.

-Hay que jugar a algo.- Propuso Ni-ki quien en este momento a pesar de todo era de los más despiertos entre los siete chicos.

En ese momento todos llevaron la mira hacía él, incluso Sunoo quién hasta hace escasos segundos estaba a un paso del mundo de los sueños descansando su cabeza en el hombro de Jay, pero ahora sus ojos miraban con curiosidad esperando a saber que era lo que se les ocurría para pasar la madrugada. En ese momento todos se dieron cuenta que en la expresión de Ni-ki aparecía una pequeña sonrisa traviesa de forma ladina, cómo su mirada se clavaba en el pequeño pelirubio del grupo y todos poco a poco empezaron a poner sus ojos en él, todos incluso sin palabras estaban empezando a entender que era lo que pasaba por la mente de su menor.

- Ven aquí.- Volvió a hablar Nishimura llamando a Sunoo aún con esa expresión en el rostro mientras le hacía una pequeña seña con la mano para que se acercará. Sunoo pareció dudar un momento, pero un pequeño empujón en su trasero por parte de Jay luego de que se levantará lo hizo avanzar casi en automático.

Sunoo se sentó en una de las silla la que Ni-ki había palmeado antes para indicarle justamente que quería que se quedara ahí, se sentó y sus mejillas se pusieron rojas de inmediato, se sentía acechado cómo un indefenso conejito en medio de un montón de lobos, para cuando escucho una pequeña risa ahogada por parte de su menor no pudo evitar apretar las piernas y hacerse chiquito contra la silla, en ese momento Ni-ki se puso detrás de la silla y sin perder mucho tiempo con un pañuelo de tela que había conseguido de sus casas se acercó para poder cubrir los ojos de Sunoo, también aprovechó para atarle las manos con una cinta.

-¿Qué haces?- Cuestionó el pequeño rubio con cierto tono temeroso en la voz incluso movió su cabeza a los lados para intentar sacarse el pañuelo, no recibió respuesta sólo un simple toque en los labios por parte de aquel chico japonés, una vez más, era una señal de silencio y a pesar de todo la acató sin rechistar, fue prácticamente involuntario ante la costumbre.

Ni-ki aún se tomó tiempo de estirarse y caminar alrededor de la silla donde había dejado al chiquillo que ahora tenía las mejillas cómo dos cerezas justo el aroma qué su mayor siempre desprendía por el perfume que solía usar, un aroma que se te quedaba pegado con facilidad, en ese momento incluso tuvo que luchar contra el impulso de morder aquella sonrojada piel, todos parecían impacientes por saber las reglas del juego, incluso Sunoo estaba inquieto frotando sus muslos entre si al sentir su coño cosquillear.

Ni-ki se aclaró la garganta de forma audible para estar completamente seguro de que todos le estaban poniendo atención.- Bien, el juego es sencillo, pero creo que todos lo vamos a disfrutar, todos tienen que escoger algo y hacer que Sunnie lo pruebe, si él adivina lo que es podemos seguir a la siguiente ronda... Ya veremos cómo acaba...-

Esa última frase pareció hacer un silencio click en todos, cómo jalar un gatillo que los alejo un poco de la cordura que a diario intentaban conservar, los 6 chicos sabían el secreto de su miembro más lindo, todos más de una vez habían espiado detrás de la puerta para ver las bonitas bragas del rubio, todos sin duda habían fantaseado con ese gordito coño rosado que se escondía bajo la tela y todos más de una vez habían confesado a espaldas de Sunoo que no sólo en una ocasión ver a este niño en poca ropa les había dejado un gran problema escondido en los pantalones. Así que esta era la oportunidad perfecta, todos podrían tener un poquito y era mejor una probadita a seguir soñando con ello.

Un par de minutos después todos volvían a estar reunidos en la sala, a todos les dio un pequeño apretón en la entrepierna al ver a Sunoo así con los labios húmedos e hinchados después de habérselos mordido tanto mientras esperaba, entre algunos empujones empezaron a jugar piedra, papel o tijera para decidir quién iría primero.

Para suerte de este y desgracia de los demás Jake fue el primero en pasar, se acercó a la silla dónde estaba su menor y se puso de rodillas frente a él, incluso si le tenía tantas ganas no podía evitar que ese lado casi principesco suyo saliera, en especial si se trataba de aquel tierno chiquito, una de sus manos se recargo en los muslos de Sunoo, apretándolo y teniendo ese típico reflejo suyo de curvar los dedos imaginando lo que sería tocar un poco más arriba, fue una imagen que también llegó a la mente de Sunoo, lo que sería sentir los dedos de Jake jugando con su bolita de nervios que ahora no dejaba de palpitar, casi gimió por ello, pero antes de que algo saliera de su garganta, aquel chico de encantadora sonrisa justamente le había sujetado las mejillas para que abriera un poco la boca, sintió pequeñas bolitas duras y de sabor dulce pegarse a su lengua, juego con ellas antes de masticarlas un poco, era muy obvio lo que era, así que una sonrisa apareció en sus labios.

- Son sprinkles, Jake.- Habló aún orgulloso de haber adivinado a la primera, después de eso sintió a su mayor mencionado despeinar un poco su cabello en gesto de felicitación antes de volver a escuchar pasos acercarse.

La mano que tomaba su rostro en este momento era mucho más suave que la de antes, sólo por eso estaba seguro de quién era, aunque esperaría a saber que era lo que estaba probando antes de hablar, fueron escasos segundos antes de que el sabor a chocolate con almendras le llenará la boca, masticó un poco para poder deshacer los finos trozos de aquel fruto seco antes de hablar otra vez.

- Ey... Vamos, eso fue muy fácil, Wonie... Chocolate con almendras, pero tengo que decirlo, es muy rico.- Habló de nuevo con una sonrisa y no tardó mucho en escuchar justamente la risa de su joven líder y sentir un pequeño beso en su mejilla.- Que bueno que te haya gustado, puedo darte más después.- Dicho eso Jungwon se alejo para dejar pasar al siguiente.

Sunoo estaba impaciente esta vez nadie hacía ruido, no demasiado sólo podía escuchar algunos gruñidos de molestia, seguramente de los que habían perdido, pero nada más, sus nervios eran tantos que empezó a removerse en la silla, estaba disfrutando el juego sin duda, pero una pequeña parte suya que poco a poco se hacía más evidente quería acabar rápido con esto para poder correr a su habitación y atender lo que había entre sus piernas, pues en este sus bragas ya estaban completamente húmedas, pero mientras se perdía en sus pensamientos de vergüenza por sentir su bollito chorrear cómo si fuera una adolescente hormonal, unos dedos apretaron su cabello para hacerle levantar la cabeza; no mucho después sintió de nuevo unas pequeñas piedritas de azúcar y como estas empezaron a explotar en su lengua hasta sus mejillas, sabía lo que era sólo había unos dulces que hacían eso, pero aquel agarre en su cabello lo hizo dudar de quién se lo había dado.

– Ah.. son pezatas de manzana...- No fue capaz de decir un nombre y viendo que dudaba demasiado los demás empezaron a hacerse señas para encontrar una forma de que Sunoo adivinara, no querían que el juego acabará ahí, aunque claramente el que estaba en turno no dudo en sacar provecho de la situación, volvió a tomar aquella cabellera rubia jalando por la nuca, esto hizo a SeonWoo jadear antes de poder reconocer unos labios sobre los suyos, un beso que lo dejo sin aliento y que poco lo iba derritiendo.

– Heeseung... Es Heeseung...- Lo oyeron murmurar de nuevo y entre los celos y el calor aumentando en la habitación la confirmación que recibió para saber que había acertado fue una risa suave, pero descarada del mencionado.

Espero un poco más para averiguar quién sería el siguiente, sintió una mano recorrer su muslo, peligrosamente hacia arriba como para colar los dedos debajo de su short presionando su braga y esa bolita de nervios de forma un poco brusca cosa que lo hizo jadear de forma audible, esta acción se volvió a repetir sintiendo cómo aquel tacto frío seguía frotando su clítoris haciendo círculos sobre este, las piernas de Sunoo se pusieron tensas abriéndose más, sus pies ahora estaban de puntitas sobre el suelo pese a estar sentado en la silla, no podía cubrir sus labios, pero intentaba contener sus jadeos que sólo salían de forma ahogada.

– Sunghoon... No...- Se quejo casi en un chillido, pero aquello no detuvo al chico quien incluso mostraba sus colmillos al sonreír, su mayor siguió estímulandole hasta que el pelirubio empezó a boquear como un pez fuera del agua, todo porque no podía contener sus jadeos, en un momento, en un momento incluso empezó a jadear con la lengua de fuera cómo un canino. – ¿Estás seguro de que no quieres que lo haga? – Aquel tono sugerente lo hizo temblar y casi sin poder controlarlo terminó por negar con la cabeza, lo siguiente que sintió fue cómo aquellos dedos empezaron a apretar más en aquel punto sensible, a moverse con intensión de provocarlo más. Sunoo empezaba a temblar de placer, ya no se molestaba en contener sus gemidos que a oídos de los demás eran un sonido demasiado dulce, pero también se preguntaba ansiosamente porque ese cambio tan repentino, pero un beso que le dejo un sabor ácido a jugo de limón en la boca lo dejo totalmente descolocado.

– Hemos sido muy pacientes, bonito... Demasiado... Pero esto ya es insoportable... No te preocupes, seguiremos jugando, prometemos que lo vas a disfrutar mucho, tanto como nosotros.– La voz que llegó a sus oídos esta vez fue nada más y nada menos que la voz del segundo mayor en el grupo, después de eso los labios de Park fueron cambiados por los labios de Jay, aunque el primero aún se negaba a dejar de estimular la intimidad del más joven, quien a este punto estaba húmedo a chorros, sus bragitas de fresca tela color azul con un corte bastante provocativo de repente hicieron falta, ni siquiera pudo enterarse en qué momento fue que su ropa había desaparecido, sin embargo sólo pudo soltar un grito que fue amortiguado por el beso al sentir como no sólo eran los dedos de Sunghoon lo que lo estimulaba, ahora también había una lengua saboreando todo el lubricante que tenía, era la boca de Jake y este parecía estar comiéndose un dulce.

Sunoo más pronto que tarde se sintió perdido, no sabía que era lo que iba a pasar, no entendía cómo había acabado así, no se quejaba el placer que sentía lo tenía delirando, podía sentir las manos de todos tocándole, haciendo algo para estimularlo más, no sólo eso también había besos y otro tipo de toques que buscaban dejar algunas marca en la piel del chiquillo, todos querían poseer aquel hermoso cuerpo de algún modo, justamente en ese momento tanto Heeseung cómo Ni-ki estaban jugando con el pecho del pelirubio, era pequeño tanto que ni siquiera necesitaba usar sostén para esconder esa parte de su cuerpo, pero era suave podían jugar con esos pequeños montículos como si fueran los mejores juguetes anti estrés, en este preciso momento aquel que era su objeto de cuidado, quien todos trataban cómo alguien a quien llenar de mimos en este momento era lo mejor para descargar todo lo que guardaban en sus pollas.

– Jungwonie... Jay... ¡Ah, ah, ah!...- Podía sentir sus piernas tener espasmos contrayendose en cada embestida que ambos daban en su interior, llevan un ritmo que lo tienen enloquecido de placer, ese par no eran los primeros que se habían follado al rubiecito, Ni-ki y Sunghoon habían pasado antes, ambos al ser los primeros se habían encargado de empezar a estirar muy bien el coñito de Sunoo para que pudiera recibir a dos a la vez, lo habían hecho bien, ahora no tenían problemas en ir en duplas para disfrutar de su juguetito.

Algunos minutos después la última pareja, Heeseung y Jake estaban disfrutando su turno, estos parecían tener un juego interno mientras hacían su trabajo, ambos tenían una pequeña carrera en cada embestida para ver quién tocaba más profundo en Sunoo, ante esto el chico de rosadas mejillas estaba gritando, en cada toque dentro suyo podía sentir como ambos miembros pinchaban su útero, era un dolor que en este momento le parecía delicioso, sólo por esto fue imposible aguantar mucho más, al igual que las rondas anteriores empezó a correrse, casi orinando sobre las pollas que tenía dentro. – Eres una pequeña zorra, Sunnie, mírate gozando de estar lleno por nosotros, siendo nuestro juguete, un contenedor para todo nuestro semen ¿Te gusta? –

Sunoo no podía responder estaba colapsado y ni siquiera se enteraba realmente de lo que respondía o no, pero no mentía, ahora estaba asintiendo desesperado mientras sollozaba.

– Guárdalo bien.- Aquellas palabras fueron soltadas por Heeseung antes de llegar al orgasmo, él al igual que sus compañeros, incluido Jake habían dejado hasta la última gota de su esencia en Sunoo, quien seguía soltando lágrimas de placer al sentirse tan lleno, sólo se removió incómodo cuando uno de los chicos apretó y masajeó el abultamiento en su vientre por todo lo que había en su interior, ese movimiento no se detuvo, quién lo hiciera parecía disfrutarlo, pero no pudo saber quién lo hacía, mientras era dejado en el sofá con cuidado sus ojos se cerraron, había terminado por desmayarse al estar agotado.