Rey Celestial ||Kakucho

Summary

Mei cruza caminos con Kakucho, el imponente y leal segundo al mando de Tenjiku. Un encuentro fugaz en un hospital se transformara en una conexión inesperada entre dos almas heridas. Entre peleas, cicatrices y silencios compartidos, sus corazones empiezan a hablar un idioma que ninguno de los dos había entendido antes, ¿serán capaces de proteger lo que empieza a nacer entre ellos?

Genre
Romance
Author
HirokOo
Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
18+

0| El más fuerte


El filo de la navaja que se alzaba sobre ella resplandeció con la poca luz que iluminaba la bahía de Yokohama, lugar donde la tensión era palpable en el aire y la incertidumbre inundaba el cuerpo en cada respiro, pues ahí se estaba llevando a cabo una de las peleas más importantes para la Tokyo Manji.

La noche era abrumadora para todos, y para Mei no sería la excepción. Se encontraba sometida; sobre ella, su contrincante Tetsu yacía sentada encima de su cadera, a punto de acabar con aquel espíritu implacable que siempre la había caracterizado.

El ardor proveniente de un corte recién hecho que le recorría desde la mandíbula hasta más de la mitad de la mejilla izquierda no la dejaba pensar con claridad.

En ese momento, al ver aquella navaja levantada sobre su ser que en cualquier instante caería cual verdugo sobre ella, comprendió que ya no tenía más fuerzas para pelear y sintió, por primera vez, el arrepentimiento de no haberse marchado de la pelea cuando se lo sugirieron.

La mano de aquella desconocida integrante de Tenjiku descendió con decisión, y Mei supo que estaba perdida. Por instinto cerró los ojos, negada a ver que esos serían sus últimos momentos. Aguardó al quemante dolor del fierro clavándose dentro de alguna parte de su ser, pero este nunca llegó, pues, en una epifanía que no habría de comprender sino muchos años después, estaba escrito que la mano salvadora de él apareciera en ese momento.

—¡Detente!—ordenó una voz varonil, y Mei abrió los ojos con la esperanza de encontrar a alguno de sus compañeros salvándola.

No fue así. Aquel chico que la había salvado de ser apuñalada vestía un traje similar al que vestía aquella chica de ojos verdes que estaba sentada sobre Mei: el traje rojo característico de Tenjiku.

—¿Qué es lo que quieres, Kakucho?—preguntó Tetsu de mala gana y jaló el brazo para librarse del agarre.

El mencionado posó su mirada en Mei, quien lo miró con el brillo en los ojos del agradecimiento y el ceño fruncido de la confusión. Le era imposible creer que alguien perteneciente a aquella pandilla pudiera sentir compasión por un integrante de la ToMan.

—Kisaki te busca —contestó Kakucho.

Mei lo apreció unos segundos. Nunca antes lo había visto en su vida; tenía los ojos bicolor, uno blanco y el otro de un color rubí brillante, pero lo que más resaltaba entre sus rasgos era aquella cicatriz que le atravesaba la frente, y que, a ojos de Mei, le daba un porte especial.

Antes de ponerse de pie, Tetsu volteó a ver a Mei una última vez. Al ver el corte de su cara, sonrió, como si ver la sangre caer fuese el acto más placentero del mundo para ella.

—Te salvaste—le dijo cerca de la cara. Se puso de pie y caminó hasta perderse en la oscuridad de la noche en busca de aquel al que le había entregado su vida.

Mei se incorporó con ayuda de sus brazos y observó cómo Tetsu se perdía en el horizonte. Volteó a ver a aquel chico que también observaba cómo la rubia se retiraba y sintió sus mejillas sonrojarse de vergüenza cuando este le dirigió la mirada.

—Gracias —susurró, con el orgullo herido, pero agradecida de no estarse desangrando en el suelo.

Él la observó unos segundos antes de hablar, observó la cara herida de la chica y cómo las vendas que cubrían su torso estaban llenas de sangre y pensó que aquel no era el lugar para una chica como ella. Tardó más tiempo del que Mei le hubiese gustado, pero finalmente habló antes de irse.

—Deberías ir al hospital —dijo, avanzando hacia la misma dirección en la que la rubia se marchó. Pasó por encima de las piernas de Mei con cuidado de no pisarla y antes de irse agregó—. Ese corte se ve profundo.

Sin decir más y sin darle tiempo a Mei de replicar, se marchó a lo que parecía el centro del conflicto, pues un montón de chicos estaban amontonados y el bullicio de las peleas que se estaban llevando a cabo no se hacía esperar.

Mei lo observó marcharse impresionada por su aspecto y la forma en que le había hablado, pero su embelesamiento duró poco. Una fuerte punzada en el brazo izquierdo la dejó helada. Cuando Tetsu la había tumbado se lesionó, pero al estar tan enfocada en luchar por su vida, el dolor había pasado a segundo plano.

Mientras se quejaba del dolor que sentía, escuchó pasos acercándose por detrás de ella. Volteó con el temor de encontrarse con aquella chica nuevamente, pero se encontró con otra de las últimas personas que quería ver esa noche.

Se acercó sin decir nada, observando cómo Mei se quejaba del dolor de su brazo. La miró como lo había hecho siempre desde que se conocieron, en silencio, con unos ojos que a Mei siempre la confundieron. Nunca fue capaz de anticipar lo que haría, pese a que había pasado la mayor parte de su estancia en la pandilla junto a él.

Al ver que él no planeaba decir nada, Mei habló.

—Déjame en paz, Haruchiyo —dijo harta de que él solo la observara—. Si vienes a ver cómo estoy para decirle a Muto, será mejor que te largues.

Haruchiyo no contestó nada. La observó ponerse de pie y quejarse con la gracia con la que siempre le pareció que ella hacía las cosas. Fue entonces cuando metió su mano a su bolsillo y sacó lo que parecía ser un pañuelo de algodón.

—Lo envía el capitán —pronunció con aquella voz ronca que lo caracterizaba.

Mei sintió que la sangre le ardía de la rabia y dijo:

—No necesito de la ayuda de traidores —le dio un manotazo al pañuelo, el cual cayó al suelo— ¡Que se joda el capitán!—dijo con los dientes apretados y añadió alzando la voz—. ¡Y tú también!

Se sujetó el brazo con fuerza con la idea de aliviar su dolor y caminó en dirección hacia donde se había marchado aquel que la había salvado. El conflicto que se estaba llevando a cabo ahora era mucho más picante; lo supo por la cantidad de ruido que provenía de ese lugar.

Haruchiyo, la observó marcharse con la resignación con la que manejaba los asuntos que se trataban de ella. Cuando vio que estaba más lejos de lo que hubiese gustado, bajó la mirada al pañuelo que yacía en el piso ligeramente manchado con la sangre de la chica.

Debajo del cubrebocas que tapaba la mitad de su rostro se escondió una ligera sonrisa antes de agacharse a recoger el pañuelo y guardarlo en su bolsillo para marcharse al lado contrario al que ella se fue.

Mei, con pasos torpes, el cuerpo adolorido y la mitad del cuerpo manchado de sangre, se abrió paso hasta la primera fila de los espectadores de la riña. Se quedó helada al ver que aquellos que acaparaban todas las miradas eran Takemichi Hanagaki y aquel chico que la acababa de salvar, el cual admitió ser uno de los cuatro Reyes Celestiales: el más fuerte.

—¡Hanagaki! —gritó con todas sus fuerzas al ver al rubio ser masacrado a puñetazos.

Intentó acercarse, pero no se lo permitieron. Lo único que pudo hacer fue observar aquella pelea con la sangre helada.

Fue testigo de todo. Y las palabras que se quedarían marcadas en su memoria para siempre serían las de aquel chico de la cicatriz antes de recibir un disparo por Izana Kurokawa, su rey:“Seguiré a quien le entregue mi vida, incluso si su destino es el mismo infierno.”

Por primera vez, fue testigo de la oscuridad que había dentro de ese mundo de pequeños criminales. El sonido de más de dos disparos le robó el alma; sintió su cuerpo tensarse ante aquella escena desgarradora de aquel sirviente y rey desangrándose en el suelo. Y con el corazón en la garganta, Mei no pudo evitar preguntarse:“¿Se puede querer tanto a alguien? ¿Incluso si eso implica hundirse o morir con esa persona?”

Impresionada, no pudo darse cuenta de que, en ese momento, su vida había quedado entrelazada con aquel que erael más fuerte.

Holi!! Espero que les haya gustado el primer capítulo <3

Rey Celestial ha regresado. Decidí escribir y publicar nuevamente la historia para mejorarla, espero que esta nueva versión les guste y les entretenga tanto como a mi me esta entreteniendo escribirla.

Gracias por tomarse el tiempo de leer ✨

Les quiere

~HirO