Quien soy?
Los dioses habĂan sido olvidados.
Ya no jabia fe en ellos y especialmente
por el reino de Varethien, donde solo se hablaba de guerra, poder y reyes.
Y sin fe… los milagros se marchitan.
Hellen no recordaba cuándo llegĂł al castillo, solo que desde niña era llamada “sirvienta de pasillos bajos”. Limpiaba, fregaba, atendĂa los gritos sin rostro. Nunca se preguntĂł por quĂ© las hojas la seguĂan a veces, por quĂ© la lluvia empeoraba si lloraba, o por quĂ© el collar en su cuello no podĂa ser quitado, aunque muchos lo intentaron.
Un collar frĂo, con forma de libro pequeño antiguo. Nadie lo conocĂa. Ella solo sabĂa que era suyo.
La gente decĂa que era rara. Que hablaba con los árboles. Que a veces soñaba despierta.
Y Hellen… empezaba a creer que algo dentro de ella no encajaba.
Como si perteneciera a otro sitio. O a otro tiempo.
Esa mañana, el castillo estaba más ruidoso que de costumbre. Las doncellas murmuraban de reyes que regresaban y bestias vistas en los bosques del este. Hellen intentó ignorarlo, pero al pasar por uno de los corredores del salón del trono, notó algo extraño:
El rey la miraba.
No como se mira a una sirvienta más.
Sino como si la hubiera reconocido.
Ella bajĂł la cabeza y siguiĂł caminando, con el corazĂłn latiendo en los oĂdos. Cuando llegĂł a los pasillos bajos, las cocineras cuchicheaban.
—¿La viste?
—¿Quién?
—La chica que regresó por sus cosas… esa con el cabello cobrizo.
—Ah, esa. Siempre fue extraña.
Hellen cerró los ojos un momento. Un susurro extraño volvió, era el mismo que habua soñado antess
"Hey.. ve atu hogar"
El rey caminĂł hasta la galerĂa vieja. AllĂ colgaban retratos olvidados de sacerdotes, reinas y sabios. Se detuvo frente a una pintura cubierta de polvo.
Una mujer,con un libro en forma de colgante colgando del cuello, aquel retrato fue de una mujer que fue wuemada en la higera enfrente de todos.
Igual… al de la sirvienta que vio esa mañana.
—Guardia —llamó—. Averigua quién es esa niña
—No tiene brazalete de casa, ni insignia —respondió el hombre minutos después—. Nadie sabe su origen. Solo aparece como “sirvienta de pasillos bajos”.
El rey no respondiĂł. Solo bajĂł a la biblioteca sagrada, cerrada desde hace años. BuscĂł entre libros prohibidos y sĂmbolos olvidados. Hasta que lo encontrĂł.
Un dibujo antiguo. Un collar con forma de libro.
"Solo los que tenian poder divino conectado ala naturaleza podian llevarlo.
Nadie más.
Y cuando lo despierte… el bosque responderá.”
El rey cerrĂł el libro con fuerza.
—Encuéntrenla. Ahora. -dijo com voz en orden-
Esa noche, el viento se detuvo en el bosque.
Y el collar de Hellen brilló como si respondiera…
Hellen savo las cuvetas de agua sucia fuera del castillo como rodas las tardes, pero esa noche fue diferente, otra vez el susurro.
"Ve a dormir, atu hogar... Sigueme"
Hellen quiso retroseder y volver al castillo pero el collar la ahogaba como si deveria quesrse y irse, irse al bosque.
"Lo vez?...busca quien eres"
—Quien.. soy?- a Hellen le brillo los ojos y entonces dejo las cubetas se seco las manos y empezo a seguir ala voz-
"Por aqui"