Capítulo 1. Mio
La luna brillaba tímida detrás de los cristales altos de la recámara real. Esa noche, los pasillos del castillo estaban vacíos. Los sirvientes se habían retirado temprano... por orden directa del rey.
—Ven, Jinie... la voz de Namjoon resonó grave y baja en el gran salón dorado.
Su alfa interior vibraba de deseo contenido mientras extendía una mano hacia el omega que temblaba en la entrada.
Seokjin tragó saliva, sus mejillas enrojecidas como pétalos de rosa bajo la cálida luz de las antorchas. Dio un paso, luego otro, hasta quedar justo frente a su majestad.
Sus grandes ojos miraban al rey con mezcla de nervios y expectación.
—¿Tienes miedo de mí, pequeño?. susurró Namjoon, inclinándose hasta que su aliento rozó la oreja del omega. Jinie tembló, pero negó lentamente con la cabeza.
—No... sólo... nunca he estado aquí... en la cama real...
El rey sonrió de lado, divertido y encantado por la inocencia de su omega.
—Eso está por cambiar. Murmuró mientras tomaba su mentón con delicadeza—. Esta noche... aprenderás lo que significa ser mío, Jinie.
Con cuidado, como si tocara algo demasiado precioso, Namjoon lo atrajo hasta la gran cama de terciopelo oscuro. Seokjin se dejó guiar, su corazón latiendo salvaje en su pecho.
—Relájate... Dijo el alfa con voz suave—. No haré nada que no quieras, pero te enseñaré... cosas hermosas. Cosas que un omega como tú debe conocer.
Los labios del rey rozaron la frente de Jinie con ternura inesperada, y sus manos viajaron a sus hombros, deslizándose lentamente, provocando un suspiro tembloroso en el omega.
Namjoon lo miró con sus ojos oscuros, llenos de deseo y posesión.
—Eres tan puro... tan perfecto... —susurró, besando la suave piel de su cuello expuesto—.
Y todo eso será solo para mí.
El calor en la habitación creció, igual que la tensión entre ambos. Namjoon deslizó sus
dedos por la espalda de Jinie, enseñándole cómo responder a sus caricias, cómo dejarse llevar sin temor... mientras le susurraba al oído promesas de placer y protección.
—No hay nadie más aquí, Jinie... solo tú y yo. Esta cama... este castillo... este reino... todo es tuyo, porque eres mío.
El alfa tomo con sus manos el bonito rostro sonrojado del omega para darle un suave.
— Dios.. Jinie, No sabes lo duro que estoy por follarte. El omega solo miro los ojos negros de deceseo del alfa.
— Puede hacer lo que quiera conmigo alfa, soy suyo.
Solo con eso basto para que el alfa lo tomara de la nuca y se unieran en un beso rudo.
Los sonidos de los besos se hicieron presentes en la habitacion.
El alfa tomo de las piernas al omega, para cargarlo y llevarlo hasta la cama.
Deslizando las manos hasta los glúteos del omega dando un fuerte apretón, que lo hizo gemir.
El alfa podía oler la extinción del omega.
Podía olfatear el rico coño qué había entre sus piernas y el rico líquido que salía de este.
— Alfa duele~. Gimió con un lindo puchero, en sus esponjosos labios.
— No te precupes bebe, tu alfa te va hacer sentir mejor.
El alfa, sin esperar mas y con las pelotas azules por el deseo de unirse al bello ser que tenia ahí mismo dispuesto para el.
Deposito suavemente al pequeño omega y comenzó a quitarles sus prendas.
El omega podía sentir las manos de su alfa por todo su cuerpo, tenias las mejillas rojas de vergüenza, pero era algo que deseaba hacer.
Quería que su alfa fuera el primero.
El primero en darle placer.
Quería ser marcado por el.
Cuando el alfa termino de quitarle la ropa, solo pudo mirar todo el cuerpo del omega al quien iba a desflorar.
— Joder.. Bebé quería ser delicado contigo, pero no creo poder controlarme. Gruñó.
Tomo de nuevo al omega para fundirse en un sucio beso, arrastro sus manos de su nuca hasta los pezones para poder sentir los duros qué estaban, y los pellizco.
—Ahhh~
Fue bajando su boca por el cuello para besar y chupar su zona sensible y después se paso a su pechos.
— Ahhh alfa...
Seokjin jadeó y arqueó la espalda sobre la cama, con una aguda sensación de placer recorriéndole el cuerpo.
— Oh, Dios. Susurró Seokjin sin aliento, enterrando los dedos en el espeso pelo de Namjoon.
Seokjin gimió y empujó la cabeza de Namjoon hacia su otro pezón.
Namjoon obedeció y lo chupó con fuerza.
—Ahh, Siii.
Cuando Namjoon tubo suficiente.
Recorrió un camino de besos, pasando por su vientre hasta su choriante coño.
Sediento de atención.
— Espera alf. Ahh,
Lo interrumpió ententerrando su cara se su coño.
Como un viajero sediento en un desierto, queriendo tomar todo lo que podía.
Jin solo gemia al aire con los ojos viscos de placer y las manos en las hebras negras del alfa tratando de enterar más su cabeza a su coño necesitado.
Jin estaba por venirse, pero antes que pudiera hacerlo.
Namjoon se separó, y se limpio con el dorso de su mano el resto de jugos que quedaron en su barbilla.
— No bebe, tu solo te vaz a poder correr con mi polla dentro de ti. — Dime. ¿La quieres?, ¿Crees que este pequeño coño, va a soportar mi polla?. Pellizco el clitoris de omega.
El pequeño solo aullo en respuesta.
— Si Namjoon métela, mi coñito la quiere, estoy listo, tómame.
Sin más que decir em alfa se quito toda su ropa para que el omega admirara la polla dura que descansaba en su vientre.
Seokjin paso saliva, la polla tenía líquido en la punta, se veía grande, pesada y gorda.
Si duda le rompería el coño.
Pero solo eso más lo exitaba.
Así que tomo sus piernas, las tomo por debajo de sus rodillas y las subió a su pecho.
Para que el alfa tuviera acceso total a su coño hinchado por la lengua del alfa.
El alfa ya fastidiado de las preliminares, tomó su polla, la jalo un poco.
Y se posiciono encima de seokjin, acomodando sus piernas en sus hombros.
Tomo su polla y dio pequeño golpes en el clitoris.
Y sin más, puso el grande en la entrada y se deslizo en un movimiento rápido y preciso.
Seokjin grito y soltó su cabeza para atrás, tomando los hombros de Namjoon y los dedos de sus pies doblandose.
Namjoon soltó un gruñido, por lo apretado y caliente que se sentía estar dentro del omega.
Pero esto apenas comenzaba.
Con un movimiento, saco su polla dejando solo la cabeza dentro, solo para meterla con un movimiento rápido y rudo en su coño de nuevo.
Tocando el punto dulce del pequeño, haciéndolo babear.
Y después de eso la cebeza de seokjin fue un caos.
Namjoon no se detuvo, embistiendo como un martillo neumático el pequeño coño que resistía la gran y dura polla del alfa, y con su boca tomo unos de los pezones, para podemos disfrutar.
— Ah, Ah, Ah, Ah, Ah.
Bien se podrían escuchar los gritos del omega por los pasillos del castillo.
Pero no le importaba.
Su alfa se lo follaba tan bien, que quería que todo el castillo se diera cuenta.
El sonido de las bolas de Namjoon, golpeando el coño babeante de Jin solo lo existaba más.
Las sabanas estaba eschas un desastre, entre más metía su polla más líquido salía.
Chispeando como una fuga de agua por toda la cama.
—Alfaaaa~~.
Namjoon sabía que iba a correrse, su coño se estaba cerrando, apretándolo más.
Así que hizo lo que todo buen alfa haría.
Empezó a darle más duro y rápido.
Bajo su mano, a la parte que unía ambos cuerpos y empezó a flotar su clitoris rápido y duro.
El omega arqueo su bonita espalda.
El no podía soportar tanto placer, los ojos hacia atrás de su cabeza de color blanco gritando incurencias.
El alfa podia sentir sus bolas lista y su polla palpitando.
Llevo su boca al cuello del omega y justo cuando el omega comenzó a chorrear en su polla.
El movimiento de su mano y su polla no se detuvo. El líquido mojando su mano y su polla, como si de una manguera se tratara, su cabeza hacia atrás y con los dedos de los pies doblados del placer.
Temblando, el alfa seguía metiendo su polla en el agujero pequeño, sobreestimulandolo, hasta que sintió como su bolas se apretaban y con una embestida ruda metió toda su polla, junto a su nudo, justo llegando hasta lo más profundo.
Jin pudo sentir como, la cabeza de la polla de su alfa llegaba hasta su cuello uterino y soltana el espeso y caliente semen, dentro de el.
Luego los dientes del alfa se enteraron en su cuello, sintiedo el lazo y conexión de sus corazones uniéndose.
Fue maravilloso.
El todavía en las nubes.
Resistiendo los numerosos orgasmos, por el nudo.
Con los ojos desenfocado y apretando su labio, podía sentir como su coño no deja de chorrear y apretar la polla de su alfa.
La cama estaba hecha un desastre, podría sentir su espalda mojada, por todo el líquido que había soltado su coño.
Namjoon lo tomó y lo volteo para que quedara ariba del pecho del alfa, sabía que iban a estar unidos por el nudo un rato más.
Seokjin no podía moverse, ni habla, estaba drogado por el orgasmo y nudo.
Dios así era como iba a pasar todas las noche con su alfa.
No podía esperar a volverlo hacer.
Seokjin cerró los ojos, su cuerpo cediendo poco a poco a las atenciones de su rey, descubriendo con asombro sensaciones nuevas, desconocidas... y hermosas.
Aquella noche, bajo las sábanas reales y el cuidado de su alfa, Seokjin dejó de ser solo un omega inocente... para convertirse en el tesoro más preciado del rey malvado.
FIN.
• La portada no me pertenece créditos a quien corresponda.