Súper Mario 69 (Mario x Luigi)

Summary

Navegando por cierta página web me encontré con este dibujo inspirándome a crear este one short. Esta historia fue también parte del especial de Halloween de 2022. Disfrutad 🌚🎃

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0
Age Rating
18+

CAPÍTULO ÚNICO

El atardecer se acercaba al Reino Champiñón. Los hermanos llegaron al castillo de la princesa Peach, pues necesitaba que le hicieran un pequeño favor: resulta que había planificado con Daisy y Estela una fiesta de pijamas en el Reino de Sarasaland, pero no podía dejar el castillo solo. Por lo que pensó que sería buena idea que los héroes de su reino lo cuidasen.


P: “Gracias por aceptar a cuidar del castillo, chicos. Regresaré mañana al medio día.”

L: “*Jo, yo también quería ir.*”


Luigi nunca le confesó a Mario que él era gay por miedo a que le cogiera asco, pero ya sabía que Mario era bisexual. Pero su timidez le impedía contarle la verdad. Quería ser igual de valiente que su hermano.


P: “Podéis acceder a cualquier habitación menos la mía.”

M: “No te preocupes, princesa. Luigi y yo respetaremos tu privacidad, ¿verdad, Luigi?”

L: “Si, por supuesto que sí, Mario.”

P: “Bueno. Pero por si acaso tomad.” Le entregó a Mario un llavero con las llaves del castillo a excepción de la de su cuarto. “Por si acaso.”


Ya les explicó todo se despidió de los chicos y les deseó suerte.


M y L: “Pásatelo bien, princesa.”


Ya estando solos se dirigieron al cuarto de invitados para deshacer su pequeño equipaje. Tras unas horas contemplando las vistas del reino y prepararse la cena decidieron echar un vistazo por lugares que no recordaban.


M: “Luigi, ven conmigo al sótano.”

L: Le dio un escalofrío en la nuca al oír la palabra sótano. “P-pero y-yo.”

M: “Solo es ir a ver y ya está. Solo serán cinco minutitos.”


El viaje al sótano fue una odisea sin fin para Luigi. Le aterrorizaban bastante los sótanos desde que tuvo que rescatar a Mario la primera vez que fue secuestrado por el Rey Boo, por lo que tener a Luigi temblando todo el rato y tiritando de miedo rogándole a Mario que se diese prisa era algo estresante.


M: “¿Y esto?” Mario vio algo cubierto por una manta polvorienta, la destapó y descubrió que se trataba de un cuadro. Una clase de cuadro bastante familiar. “Que extraño, pensé que eliminé todos.”

L: “¿Qué ocurre?”

M: “Nada, que este cuadro es uno de esos portales que van a mundos raros.” El cuadro tenía una gran cama con sabanas color lavanda.

L: “Pues parece un cuadro normal y corriente.”

M: “Aun así…” Mario puso su mano en el cuadro y como si de un charco de agua se tratase se sumergió en la pintura. “¡Lo sabía! Luigi voy a entrar.” Y así Mario se metió dentro.

L: “¡MARIO, ESPERA!” Y al igual que Mario Luigi también se metió.


Algo era distinto: no cayeron de pie sino que quedaron inconscientes por unos segundos.


M: “¿D-dónde estoy?” Dijo Mario confundido levantándose y observando el terreno.


Estaba en una cama con suaves sábanas lavanda, la misma cama que la del cuadro. Revisándose a sí mismo Mario se dio cuenta de que estaba desnudo, ni siquiera sus ropas estaban en el suelo. A su lado Luigi despertó.


L: “¿Qué ha ocurrido, Mario?” Se sonrojó al ver a Mario a él mismo completamente desnudos. “¡Ah!” Se tapó con las manos sus intimidades. “¿¡D-donde están nuestras ropas!?”

M: “No lo sé. Por favor, tranquilízate.” Le dijo en un tono tranquilo. “Déjame pensar cómo salir de aquí.”


En lo que Mario meditaba Luigi miró a los pies de la cama y notó que en frente había un letrero. Llamó a Mario para decirle y juntos fueron a inspeccionarlo. El letrero decía así: “para conseguir la estrella debéis de hacer correctamente la postura del 69.”


L: “¿Eh? No entiendo. Mario, ¿qué quiere decir con hacer la postura del 69?”


Mario estaba igual de perdido que Luigi. Pero al recordar algunos acontecimientos de su adolescencia dónde veían revistas provocativas ya entendió y lo dejaron en shock.


M: “Te la tengo que chupar.” Dijo en voz baja.

L: “¿Qué has dicho, Mario?” Preguntó asustado.

M: “Tengo que chuparte el pene mientras tú me lo chupas a mí.”

L: “¿¡Q-QUÉ!? P-PERO MARIO, SOMOS HERMANOS… ESO ESTÁ MAL C-CREO.” Luigi no estaba enfadado, al contrario.

M: “No queda de otra.”

L: “E-está bien. P-pero guíame por favor…”


Mario tomó a Luigi de su mano y se tumbaron de lado en la cama, la cuál era bastante blandita. Le pidió a Luigi que no se moviera y mantuviese la postura en la que estaba para así posicionar su cara frente a las intimidades de Luigi y que éste último tuviese frente suya las partes íntimas del mayor. Era bastante vergonzoso para los dos, no solo porque hacía años que no se veían desnudos sino que iban a hacerse entre ellos sexo oral. Luigi respiró hondo, agarró la mano de Mario y se metió el pene de Mario a la boca y éste se metió el de su hermano con tranquilidad. Al principio les dio un poco de asco el sabor pero terminaron acostumbrándose.


L: “* El amiguito de Mario es tan grande que apenas me cabe. Pero… se siente bastante… bien.*”

M: “*Oh, Luigi. Incluso tu pene es tan suave y delicado como tú. Se siente bastante… bien.*”


La lengua de Mario jugueteaba con el glande de Luigi haciendo que éste soltase unas risitas, algo que a Mario le hacía sonreír. Se sacó el pene de su boca dirigiéndose a las nalgas del menor, extendiéndolas y dejando expuesta su entrada.

L: “¿Mario?” La lengua de Mario empapó la entrada del menor recorriéndola varias veces de arriba abajo. “¡Ah! ¡E-espera! *Pero… ¿por qué me gusta esto?*” Ya empapada esa zona Mario se dispuso a lamer los testículos. “N-no…m-mis… mis pelotitas.” (*Nota de la autora: aquí fue donde nació la mítica frase de Luigi*)

M: “Son preciosas.”


Luigi se sentía muy alagado a la vez que avergonzado. El menor hizo lo mismo que Mario antes resultándole un poco más complicado. Es decir, Luigi estaba siendo dominado por Mario pero a éste no le molestaba que no lo hiciera como él mismo, ya el verlo disfrutando y sintiéndose bien ya le era demasiado excitante. Ya no era por conseguir salir del cuadro, ahora era el disfrutar de este momento íntimo, sin importar en lo absoluto que estuviese mal visto.


L: “*A-algo q-quiere salir de m-mi.*”


El calor de la boca de Mario, su saliva empapando su pene y sus dedos simulando tijeras eran demasiado para él. Gimió flojito y la boca de Mario se llenó de la leche de Luigi, y el tener toda su leche caliente le hizo también descargar la suya en la boca de su hermano. Para el paladar de Mario el semen de Luigi era bastante azucarado mientras que para Luigi el de su hermano era como el de la nata montada.


M: “¿Cómo te encuentras, Luigi?”

L: “No me odies pero… Me… Me ha gustado mucho.” A lo que Luigi se tapó la cara muerto de vergüenza y humillación.

M: Le quitó las manos de su cara. “Pues llámame loco, pero yo también lo he disfrutado.” Y le dio un tierno beso en la mejilla.


Fue entonces cuando la figura de una estrella apareció, pero era gris y no amarilla con los característicos ojitos de los ítems. Eso quería decir que alguien más la había conseguido. Lo ignoraron y cogieron la estrella transportándolos de nuevo al sótano del castillo de Peach volviendo a tener puestas sus ropas. Mario escondió el cuadro en un sitio más seguro para que nadie más lo encontrase mientras que Luigi lo esperaba desde la puerta del sótano.


M: “Si quieres en casa lo repetimos.”

L: “Sí, me encantaría volver a hacerlo contigo.”

M: “Pero debes prometerme que no se lo dirás a nadie.”

L: “Prometido, bro.”



Espero que os haya gustado este one short suculento 💖


Nos vemos 💕