Un Mundo Mas Hostil

All Rights Reserved ©

Summary

Un barco desaparecido. Un hombre sin recuerdos. Un mundo al borde del colapso. Jon despierta en el hielo… pero ya no es el mismo. Mientras todo se derrumba, las antiguas profecías resurgen. Y lo que parecía dormido… ya está caminando.

Genre
Scifi
Author
Luis
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
4.0 1 review
Age Rating
16+

PRÓLOGO – El Que No Debió Llegar

Hubo una tormenta. Una que los mapas no mostraban, surgida del fondo del mundo. Vientos negros, truenos sin eco, y un mar que rugía como si quisiera tragarse el cielo.

En medio de todo eso, un barco sin nombre. Y un marinero sin historia.

Jon. Eso era todo. No sabía leer. Apenas hablaba. No recordaba su tierra natal. Solo sabía remar, beber, dormir, y obedecer.

El barco se hizo pedazos.

Y Jon desapareció.

Cuando abrió los ojos, no sabía cuánto tiempo había pasado. Estaba tendido sobre una superficie helada. El frío le atravesaba los huesos, pero no era por el clima. Era otra cosa.

Frente a él, dentro de enormes cristales de hielo, se encendió una luz roja. Pulsante. Viva. Imponente. Reflejaba miles de formas al mismo tiempo, como si el hielo quisiera mostrarle todos los secretos del mundo. Pero no podías mirar esa luz fijamente. Era tan intensa, tan profunda, que te quemaba los ojos con solo rozarla.

Y sin embargo, Jon no apartó la vista.

No tenía miedo. No tenía duda. Solo caminaba hacia ella, paso a paso.

Y entonces, la escuchó:

—Has llegado. El Señor de los Continentes. El que nombra la profecía… eres tú.

Jon no respondió. Ni siquiera se sorprendió. Seguía caminando.

Una energía oscura comenzó a moverse dentro de los reflejos. No tenía forma clara. Solo sombra y hambre. Y esa sombra… saltó.

A través del cristal. A través de la luz. Se metió por los ojos y por la boca de Jon, como humo negro, como aceite hirviendo. Lo envolvió por dentro, lo rompió, lo reescribió.

Y en ese instante, el marinero dejó de existir.

Lo que se levantó… fue algo más. Un ser del hielo y del fuego. Nacido del vacío entre dioses. No era humano. Nunca lo sería.

Se llamó a sí mismo… Vorthraak.