Prólogo
Gritos, eso era lo único que oía, junto con explosiones y el calor del fuego a mi alrededor, mi cuerpo ardiendo de arriba abajo, la ira recorrió mi ser, pero cuando todo estalló, la ira se convirtió en un frío tan perturbado que sentía como mis venas se congelaban.
-MAMAAAAAAAAAA-Grité para intentar localizarla, y lo hice, ella estaba al otro lado de la explosión, el fuego nos separaba, mi hermana estaba desmayada y mi padre la levantó y me miró.
-STEPHI-Gritó mi padre.
-VETEEEE, DEBES IRTE-Dijo mi madre a todo pulmón intentando que el humo no le quitara el oxígeno.
-NOOO, PUEDO SACARLOS
-NOOOO, DEBES IRTE, APRENDE A CONTROLARLO
-PEROOO MAMAA
-VETEEEE
-LOS PUEDO AYUDAR, DEJAME
-NOOOO, PODRÍA SER PEOR, VETEE, Y LUEGO BUSCANOS, TE AMO MI NIÑAA
-MAMÁAA, PAPÁA
-VETE STEPHII VE A DONDE TU YA SABES, Y CUIDATE-Gritó mi padre mientras agarraba a mi madre.
Busqué desesperadamente una forma de pasar para su lado, pero no la encontraba, así que volví a mirar a mi madre, pero cuando vi la mirada que me dio, lo entendí, me temían. Y dando media vuelta busqué una salida para escapar de mi lado, el humo me ahogaba y me lastimaba los ojos, pero, aun así, me concentré y apagué el fuego que había a mi alrededor, la lluvia apareció apagando algunas cosas.
Al salir pude ver todo el daño que había causado la explosión junto con el fuego, y hui, digo era lo único que podía hacer, mi familia me temía, y tenían razones para hacerlo, a fin de cuentas, era yo la que había causado todo el caos y destrucción que me rodeaba.