Único
Shadow despertó gracias a un rayo de iluminación que se colaba a través de la cortina; frunció el ceño cuando su vista se paseo por la habitación de hotel que habían tenido por dos noches en la ciudad. Después de un descanso por parte de su agencia, decidieron que un fin de semana de merecido descanso no seria una mala idea, especialmente si estos días eran una semana antes de navidad, donde nadie los necesitaría.
Se talló el rostro y miró el cuerpo a su izquierda qué dormía plácidamente a su lado, su pecho subiendo y bajando tan calmado y sereno. Shadow sonrió. Muy pocas veces Sonic dormía así, con la guardia baja, sin preocupaciones y su hiperactividad despertándolo muy temprano en la mañana.
— ¿Otra vez me miras mientras duermo? —Shadow se sobresaltó cuando Sonic abrió los ojos y se burló de él.
—Yo no hacía tal cosa.
—No sería la primera vez. —murmuro. Se talló los ojos y cambio de posición, dándole la espalda a Shadow.
— ¿Aún tienes sueño? —inquirió con cuidado, en espera de que no se hubiera quedado dormido otra vez.
—Bueno... Ayer llegamos directamente a la cama y no eran ni las once de la noche, así que yo diría que he dormido mejor que en el último año. ¿Qué hora es?
—Ya somos dos. Faltan diez minutos para las siete.
—Mierda. No voy a levantarme a esta hora por gusto. —jaló la sábana hacia arriba, cubriendose de nuevo, aún de espaldas a Shadow.
— ¿Quién dijo algo de levantarse? —con cuidado, se acercó para abrazar a Sonic por detrás y atraerlo más cerca.
Él solo gruñó adormilado y no dijo nada, aún con los ojos cerrados.
—Sonic... —canturreó Shadow en su oído, besando su cuello en un gesto íntimo que ambos habían adaptado hace un tiempo.
— ¿Qué? —gruñó de nuevo, sin moverse.
—Te amo.
—En serio, ¿qué quieres? —lo miró por sobre su hombro.
—Quiero que me hagas caso.
Sonic frunció el ceño. — ¿Qué?
—Sabes que quiero decir. —uno de los brazos que lo rodeaban descendió hasta que estuvo acariciando su cadera, en contacto directo con la calidez de su cuerpo bajo las sábanas.
Esta vez, Sonic rió, un sonido apenas audible y somnoliento. — ¿A esta hora?
—Nunca es muy temprano. —arrastro la lengua por su cuello y susurró —Dos semanas han sido una miseria.
— ¿Cuentas los días? —sonrió —Perdedor.
Con un movimiento rápido, Shadow lo atrajo hacia él de modo que Sonic quedó sobre su pecho. Con ambos brazos a los lados de su cabeza, encarnó una ceja en tanto una sonrisa jalaba la comisura de sus labios.
— ¿En serio crees que te dejaré tocarme cuando ayer te metiste a la cama sin un baño? Apestas, idiota.
Shadow soltó una suave carcajada. —No es para tanto.
—Lo es. Lleva tu trasero a darse una ducha y tendremos esta conversación después.
— ¿Es en serio?
— ¿Cuándo he bromeado contigo?
—Todo el tiempo.
Shadow entrecerró los ojos, indignado esta vez. Sonic le dio un beso en la mejilla.
—Andando, grandote. —se quitó de encima y volvió a envolverse a si mismo en la sabana, como si fuera a dormir a pesar de que Shadow sabía que no lo haría, al menos no ahora.
Con una risilla incrédula, Shadow se levantó de la cama y sin decir palabra se adentró al inmenso baño de la habitación sin cerrar la puerta.
Sonic elevó la cabeza desde las almohadas y solo pudo ver a la toalla arrojada sobre el lavamanos a mitad de su camino a la regadera; se rió en voz baja y se talló el rostro una última vez antes de ponerse de pie también y dirigirse al baño.
A través del reflejo del cristal que conducía a la ducha alcanzó a ver al cuerpo de Shadow con los ojos cerrados debajo de la lluvia artificial sobre su cabeza, también a la nada discreta erección matutina de la que no quiso encargarse ni siquiera estando ahí parado. Sonic sonrió, negando con la cabeza mientras se dirigía al lavamanos para lavarse el rostro y los dientes, la mirada paseándose de vez en cuando de regreso al reflejo del escultural cuerpo de su pareja, empapado y los músculos marcándose con cada movimiento de sus brazos. Podría hablar por horas de lo que le provocaba mirar a Shadow hacer acciones simples como esas, y lo que cada músculo de su cuerpo traía a su cabeza como un memorable recuerdo de que era la única persona que podía pasarle las manos por ahí.
— ¿Vas a seguir mirando o harás algo al respecto? —la voz de Shadow había sonado seria, seguramente frustrado ante su "problema" desatendido y que aún seguía medio despierto debajo de la posible agua helada.
Sonic se encogió de hombros y sin decir una palabra, caminó de regreso a la habitación, esta vez sin mirarlo.
Shadow chasqueo la lengua y con un movimiento de cabeza, terminó su ducha y envolvió una toalla alrededor de su cintura para posteriormente secar un poco sus púas con otra y finalmente abandonar el cuarto de baño de regreso a la habitación.
Sonic estaba sentado en la orilla de la cama, pero en cuanto lo vio, la expresión se transformó en la traviesa que conocía a la perfección. Shadow alcanzó a ver esa pizca de malicia en cuanto la comisura izquierda de sus labios se alzó en un gesto divertido.
— ¿Quieres que te ayude con eso, mi amor?
Con la misma mirada de hace un momento, Shadow caminó hacia él y con una media sonrisa, negó con la cabeza.
—Te odio.
Sonic se levantó y se encogió de hombros. —Ojalá pudiera creerte.
—Joder que te harás cargo de esto. —con un movimiento de su brazo, lo tomó de la cadera de modo que Sonic chocó contra su pecho; la sonrisa en sus labios incluso cuando la seriedad de Shadow le parecía tan sexy.
Y ojalá pudiera decir que cuando se molestaba, Shadow se las cobraba durante el sexo, pero lo cierto es que nunca pudo y probablemente jamás podría.
Nunca había usado el acto con fines de castigo o manipulación. Sí, ambos tenían ciertas actitudes que hacían creer lo contrario, pero también ambos sabían lo que implicaba que quisieran seguir hasta el final. Sonic sabía que Shadow no lo lastimaría con ello, y viceversa, y aunque les encantaba provocarse a veces, el sexo seguía siendo lento y maravilloso, a veces algo rudo, a veces algo cariñoso, y su química innegable durante aquello era lo que más les fascinaba del otro.
Sonic lo jaló para un beso, una guerra desordenada que Shadow siguió mientras lo apretaba más contra su pecho. Tomó su rostro con su mano izquierda y su pulgar acarició su mejilla con cariño, juntando sus frentes después.
—Aún son las siete de la mañana. —se burló Sonic.
—Jódete.
—Prefiero que tú lo hagas.
En medio de una sonrisa maliciosa, Shadow tomó a Sonic entre sus brazos y cayó con él sobre el colchón, sus dedos entrelazandose con los suyos para posicionarlos junto a su cabeza mientras volvían a unir sus labios en un beso. Sonic abrió las piernas para que Shadow se metiera entre ellas y solo así sintió a la orgullosa erección detrás de la toalla contra su muslo, acompañado de un crudo escalofrío al sentirlo todavía ligeramente húmedo después del baño.
Al percibir el movimiento debajo de su cuerpo, Shadow empujó contra el cuerpo de Sonic, recibiendo un jadeo sorpresivo que incitó a otro beso intenso que le robó el aliento.
Shadow solo permitió a Sonic enderezarse para poder sentir la piel helada contra la cálida. Sonic rodeó el cuello de Shadow con ambos brazos y jaló su labio inferior con travesura.
— ¿Por qué siempre hueles tan bien? —murmuro Shadow contra sus labios.
—Porque conozco el jabón. —bromeó.
Shadow rió y dejó otro beso, después uno en su mejilla, en su cuello y su pecho; sus manos aún estaban entrelazadas, y por la mirada entretenida en los ojos de Sonic, se imaginó que ya tendría idea de lo que seguía.
Con un movimiento de cejas sugerente, Shadow adaptó una nueva posición de rodillas, luego se inclinó para pasar la lengua por su abdomen hasta la ingle, una de sus manos sostenía a Sonic quieto debajo de él y la otra empujaba su pierna izquierda para mantenerla abierta, con la rodilla topando con el colchón.
Su lengua recorrió desde el muslo a la cadera y de regreso, sus ojos conectados, los verdes de Sonic mirándolo oscurecidos debido al deseo y su boca entreabierta, bajando los labios con anticipación. Como le encantaba esa vista.
Sonic se arqueo cuando Shadow tomó la base de su pene con la zurda y comenzó a acariciarlo lentamente, mientras lo miraba reaccionar y se deleitaba con los jadeos que salían de sus boca.
Prácticamente se recostó frente a él y pasó la lengua desde donde su mano no cubria hasta la punta y la raja; Sonic tembló y ahogó un gemido acompañado de su nombre. Sintió a su propio pene contraerse con anticipación.
Su mano bombeaba desde la base y su lengua recorría el resto y de regreso. Sonic jaló sus púas con fuerza y echó la cabeza hacia atrás cuando la mano que lo masturbaba abandonó momentáneamente el contacto para pasar a tantear su entrada con dos dedos. Apretó las sábanas con sus manos cuando los dos primeros dígitos se abrieron paso dentro suyo, moviéndose al ritmo de Shadow y su cabeza al hacerle una mamada. La mano que antes tomaba su mano pasó a tomar una de sus piernas para pasarla por encima de su hombro para un mejor ángulo; y Sonic pensó tantas cosas en ese momento, pero ninguna superando que su vista favorita era la cabeza de Shadow entre sus piernas con su pene en la boca y como este desaparecía cada que ahuecaba las mejillas. Sentía que podía correrse con tal solo verlo así.
Jaló sus púas con fuerza para anticiparle que su orgasmo estaba cerca, y solo así, Shadow elevó la cabeza y se lamio los labios con atrevimiento.
—Cariño, aún no. —se limitó a decir, añadiendo un tercer dígito dentro de su interior para moverlo más profundo. Sonic gimió bajito cuando Shadow lo miró con detenimiento, los ojos entrecerrados recorriendo su cuerpo y como sus dedos se perdían dentro de él, también su erección alzándose orgullosa contra su abdomen bajo.
Con cuidado, sacó sus tres dedos y retrocedió para ponerse de pie y buscar en la mesa junto a la cama el tubo de lubricante que se aseguró de comprar fuera del hotel sin que Sonic lo notará.
Cuando regresó a él, incluso si estaba sudado, tembloroso y sonrojado, arqueo una ceja y ladeo la cabeza. Claro que Shadow tendría esa situación planeada.
Paso una rodilla y luego otra, quedando entre las de Sonic mientras se arrancaba la toalla que ya casi iba a medio camino. Esparció el lubricante en su mano sin dejar de mirar a Sonic y este lo miró directamente de regreso, pasando desde sus aún húmedas y desordenadas púas, las marcas y cicatrices a lo largo de su torso y brazos y terminando con su falo, en toda su gloria erecto, rodeado por su mano al esparcir el lubricante a través de él.
Con cuidado, Shadow gateo con cuidado sobre Sonic hasta quedar a la altura de su rostro y lo besó, un gesto dulce y breve seguido de uno en su nariz.
—Te amo. —murmuro, su dedo acariciando su rostro.
—Yo también te amo. —respondió Sonic, acariciando su mejilla con la suya.
Cuando volvieron a fundirse en el beso, Sonic sintió a la mano de Shadow vagar entre sus cuerpos para llegar a su pene, alineandose correctamente y mirándolo a los ojos de nuevo, buscando que todo siguiera en orden y recibiendo un nuevo beso como afirmación.
Shadow se empujó dentro y Sonic gimió en su boca, arqueandose y pasando ambos brazos por el cuello de Shadow para poder llegar a su espalda y arañar, como acostumbraba a hacer.
El vaivén lento de Shadow lo obligaron a rodear su cadera con las piernas, invitándolo a seguir.
Le encantaba sentir a Shadow encima, como todo su cuerpo podía cubrir el suyo sin dificultad y como los músculos se marcaban cuando se agarraba a las sábanas o lo empujaba más contra el colchón con tal de seguir con el control y dejarlo quieto en su lugar; era tan caliente verlo perder el control por él, empujando dentro suyo con los ojos entrecerrados, mirando directamente a los suyos y a ningún otro lugar en ningún momento.
—Más duro. —exigió Sonic, uno de sus brazos pasando debajo del de Shadow para apretar su brazo.
Shadow acató la orden sin rechistar, permitiendo a Sonic tocarlo donde quería y sujetarse.
Una embestida certera y el gemido maravilloso abandonó sus labios, una siguiente y Sonic mordió su hombro para amortiguar el sonido, uno siguiente y se inclinó sobre su oreja para que lo escuchara perfectamente, y oh joder que lo escuchó. Una de sus manos sujetó su miembro desatendido y lo bombeo al ritmo del golpeteo de su cadera.
El cosquilleo en su abdomen bajo anticipó a Sonic y arañó nuevamente a Shadow a modo de advertencia, ganándose un beso en los labios mientras la otra mano de de Shadow lo sujetaba desde uno de sus muslos para elevarlo un poco y empujar más rápido. Sonic gimió lastimero en su boca y sus piernas apretaron su cuerpo, echó la cabeza hacia atrás y el maravilloso orgasmo lo golpeó, dejándolo temblando y respirando irregular; y Shadow no se perdió ningún solo momento de Sonic con el orgasmo haciendo de las suyas en su cuerpo sudoroso y lleno de marcas rojas, apresurando el suyo propio tras unos últimos empujones, vaciandose en su interior.
Con su diestra sostuvo su cuerpo aún sobre Sonic, sonriendo satisfecho.
— ¿Estás bien?
Él asintió y Shadow procedió a rodar a su lado y tirarse sin cuidado en el colchón, mirando al techo; uno de sus brazos se movió en automático por la espalda baja de Sonic para empujarlo más cerca y se quedó en silencio, solo respirando y disfrutando de la calidez del cuerpo contrario aunque sus cuerpos estuvieran pegajosos y sudorosos.
—Dios, estoy hambriento. —murmuro con increíble pesar.
Sonic se rió entre dientes. —Ya somos dos. ¿A dónde quieres ir?
— ¿Ir? —se quejó —Pide servicio al cuarto, porque no voy a dejarte salir de esta cama en varias horas. —amenazó esta vez acomodándose de lado para dejar un camino de besos desde su mejilla, mandíbula y hundiendo su cara en su pecho; su mano acarició su espalda y descendió para darle un apretón a su trasero. Sonic se sobresalto y le pegó un codazo en el estómago.
—Manos arriba. —lo señaló con el dedo. Shadow, con ojos inocentes le mordió la punta y guiño un ojo —Eres imposible.
—Y tu te ves perfecto ahora mismo. Así que se generoso, llama y regresa a la cama.
— ¿Por qué yo?
—Me lo debes después de tratarme como lo hiciste.
—Creí que esto lo había compensado.
—Casi. —declaró con fingido drama —Esa llamada nos dejará a mano.
Sonic rodó los ojos. —Bien. Entonces suéltame.
Shadow no se movió.
—Shadow.—advirtió con el ceño fruncido.
—Ugh. —lo soltó y cuando salió de la cama para buscar su teléfono, lo siguió con la mirada. —Podría comer por dos.
—Eso es lo que creí.
—Quiero un poco de todo.
—Tú lo pagarás.
—La agencia lo pagará. Son idiotas por permitirnos estas vacaciones sin la necesidad de un centavo nuestro.
Sonic asintió. —Conociéndolos, no volverá a pasar.
—Entonces pide todo lo del menú, me importa una mierda ahora mismo.
—Sí sí...
FIN :)