Cap 1- Área Militar= Aburrimiento
Pov Mía
—Ugh...—Resoplé, ya estaba harta de ordenar los registros médicos que mi padre me había dicho que hiciera, cada que terminaba me ponía otra labor.
Yo solo quería descansar y usar mi teléfono sin nada que hacer, pero es lo mínimo cuando eres hija de un Coronel soltero.
Créeme: La semana pasada papá me puso a supervisar unos cuantos militares hacer su rutina matutina, y no es que me moleste, oh no, amo ver esos músculos sudados y moviéndose, ¡Pero era de mañana! ¿¡Quién demonios tiene energía para ver abdominales a las 5am!?
Yo quería dormir, no ser testigo de un comercial de calzoncillos sudados. Papá dice que eso ayuda con el cutis. ¿¡QUÉ DEMONIOS ES ESO?! ¿Sudor masculino militar rejuvenece la piel? ¿Desde cuándo?
Escuché pasos pesados fuera de la puerta. Era papá. ¿Cómo lo sé? Porque me enseñó a identificar a cada idiota de esta base por la forma en que camina. "Por si hay un ataque sorpresa", decía. Mentira. Solo estaba aburrido y necesitaba un hobby nuevo: fastidiarme la existencia.
—¿Ya acabaste?—Preguntó desde el marco de la puerta, sin entrar, como si la enfermería tuviera lepra.
—Casi. Me falta decidir si este archivo huele más a humedad o a decepción.—Le respondí, agachándome a recoger una carpeta con un moño despegado.
—Apresúrate. Quiero presentarte a alguien.—Soltó, ignorando por completo mi sarcasmo.
Alcé una ceja sin mirarlo.
—¿Es una cita? Porque si es así, necesito tres horas para hacerme la muerta.
—No seas ridícula.—Gruñó.—Solo ven. Hubo un infiltrado. No vamos a arriesgarnos. A partir de hoy vas a tener un guardaespaldas. Viktor Kordero.
—Genial, ahora un idiota me va a cuidar.—Mascullé, rodando los ojos.
—Mía.—Advirtió mi padre.—Más te vale que no te pases de lista y aunque quisieras no lo harías. Él es uno de los mejores soldados en la base.
—Enterada.
—Ya deja esos archivos. Vamos.