Prologo
✦ Mensaje para lectores y escritores ✦
Esta obra fue escrita con dedicación, emoción y muchas horas de esfuerzo.
Cada palabra que aquí encuentras es fruto de una mente y un corazón que decidieron compartir algo único.
Si eres lector, gracias por acompañar esta historia.
Si eres escritor, sabes cuánto duele que algo tan personal sea robado o usado sin permiso.
Por respeto al proceso creativo, te pido que no copies, reproduzcas ni tomes fragmentos de esta obra sin autorización.
Crear es un acto valiente. Respetarlo también lo es.
Gracias por valorar el trabajo original.
— Prismonaut (A.A.A.M.)
“Hay cosas que no sabía que sentía hasta que las escribí y me dolió leerlas”
—Edgar Poe
Lily vivía rodeada de gente, de momentos y de ruido. Su vida estaba llena de risas compartidas, conversaciones en pasillos, fiestas, responsabilidades, abrazos fugaces… pero, aun así, algo en su interior no terminaba de encajar. No sabía qué era, ni siquiera si tenía un nombre. Era como una sombra suave, un eco constante, un vacío que no dolía, pero que tampoco podía llenar.
No le dio importancia. Estaba acostumbrada a esa sensación sutil, como quien convive con una corriente de aire que siempre roza la nuca. Creció así, sin cuestionarla, sin detenerse a buscar respuestas ni entender del todo lo que sentía. Para ella, la vida simplemente era así: a veces plena, a veces confusa, pero siempre marchando.
Con el tiempo, la sensación se volvió más pesada. Pero Lily siguió avanzando. Siguió cumpliendo, sonriendo, haciendo lo que se esperaba de ella. Hasta que un día, sin aviso, algo dentro de ella se quebró. Como si el silencio que llevaba acumulando por años se desbordara de golpe. La realidad se volvió difícil de sostener. Los días dejaron de tener forma y las noches se hicieron demasiado largas. Se encontró perdida en un lugar donde las palabras sobraban y las heridas no se veían.
Y justo cuando pensó que no tenía fuerzas para seguir fingiendo que todo estaba bien, él llegó. No para salvarla, sino para quedarse. Para verla sin miedo, con todas sus grietas y silencios, y amarla sin condiciones. No intentó repararla ni entender cada rincón de su mente. Solo se sentó a su lado… y no se fue.
Esta es la historia de Lily.
De alguien que creía que estaba bien hasta que ya no lo estuvo.
De una chica que aprendió a escuchar lo que no sabía nombrar,
a levantarse cuando parecía imposible,
y a abrirse al amor verdadero justo cuando más lo necesitaba...