El antiguo yo
- No ves que todo son problemas? Cualquier cosa que digo te molesta... Y te haces el ofendido como si la culpa de todo fuese mía.
Eso es lo que siempre me dice para hacer que me sienta culpable por todo.
Estoy en un momento de mi vida dónde ya nada de lo que me diga me molesta o me importa y claro... Después de una relación de casi 14 años creo que ahora se esta dando cuenta de que las cosas no van bien, mi carácter ya no es sumiso como lo era antes, ahora le discuto las cosas y le respondo cosa que, antes era impensable y eso él, lo ve.
En fin, todo lo que venga de él ya me da igual, tengo en mente cambiar mi vida y por fin ser feliz. Pero claro no sé cómo salir de aquí. Realmente no quiero hacerle daño pero nuestros caminos nunca han ido en la misma dirección y es hora de cambiar. Tengo 30 años y creo que me merezco vivir por mi y para mi. Puede sonar egoísta pero después de dedicar mi vida a otras personas es momento de dedicarme a mí y luchar por mis sueños, así que me armo de valor y le digo:
- Me voy.
Se gira y me mira ojiplático. Veo que en su boca se empieza a formar una sonrisa...
No me cree, pero esta vez estoy decidido, no quiero seguir viviendo así.
- ¿Qué te vas? ¿Y a dónde exactamente? ¿A desayunar y gastar dinero en ropita? Como sea, a las 2 quiero tener la comida hecha.
Suelen ser sus contestaciones de siempre, así que, no me sorprende para nada cuando se da la vuelta para volver a hacer lo que sea que estaba haciendo. Por esto y muchos mas desplantes suyos es que mi amor y cariño hacía él se terminaron hace mucho, pero el miedo a lo nuevo y a lo desconocido no me dejaba salir de aquí, hasta que decidí que yo no me merezco esto. No he venido al mundo para sufrir y a hacer feliz a los demás bajo sus demandas, he venido a vivir la vida, a disfrutarla, a saborearla, a amarla y por eso le contesto:
- Me voy a Corea del sur- le digo con toda la confianza del mundo que he adquirido durante este tiempo.
Su cara ahora es un poema, me mira de arriba a abajo y suelta con esa boca suya de perlita:
-¿ A Corea del sur dices? ¿ Tú estás flipando, verdad? A que narices vas tú a Corea del sur?
Me mira como esperando que le diga algo pero no se merece ninguna explicación de mi parte. Ya no. Después de todo lo que me ha hecho pasar no creo que se merezca nada mas de mí. Me dejó durante estos años el autoestima por los suelos, apagó mi luz, mi confianza se la comió, mi felicidad la aplastó porqué todo tenía que ser y hacerse como el quisiera. Y ya no más.
Me giro y me dirijo a la puerta de casa, lo que el no sabe, es que, fuera esta mi mejor amiga con una maleta que hice el otro día a toda prisa guardada en su maletero y esperando para llevarme al aeropuerto a coger el vuelo que me llevará directo a mis sueños. Pero finalmente recapacito y con el pomo de la puerta en la mano me giro y le explico:
- ¿ Sabes una cosa? Te he querido mucho, pero tú solo te has encargado de aplastarlo todo, no te debo nada, igual que tú no me debes nada, pero una cosa te digo... Si encuentras a alguien más... Por favor, valóralo y quiérelo no hagas con los demás lo que has hecho conmigo.
Su cara de aturdido me da risa pero para no complicar mas las cosas simplemente no digo nada. Creo que todo lo que le tenía que decir ya se lo he dicho y con un peso menos en el pecho y el alma mas libre abro la puerta y me voy.
Mi nueva vida me esta esperando a muchos kilómetros de distancia y es ahí dónde sé, que puedo volver a empezar de zero. Volver a encontrar al nuevo yo. Volver a ser de nuevo, Jimin.
Holiii soy muy nueva en esto así que si la historia os gusta me podéis dejar un corazoncito y un comentario? Esta geminiana os lo agradece con todo el 💜








