Capítulo 1.
Capítulo 1.
___________________________
Todos estaban devastados. Su príncipe heredero había sido obligado a casarse con un rey tirano, temido por todos y odiado por muchos más.
— Lo sentimos tanto — decían algunos sirvientes mientras veían cómo su amado príncipe se marchaba acompañado por los guardias de aquel rey.
Izuku iba acompañado por su amigo de la infancia, un joven omega de un poco mayor que él, quien se había presentado como voluntario para acompañarle en su nueva vida.
— ¿Crees que se verá como en los cuadros? — preguntó Izuku mientras perdía de vista el castillo donde había pasado toda su vida.
— ¿Perdón? — pregunto desconcertado el omega rubio. Para Kaminari, Izuku se veía demasiado tranquilo ante la idea de pasar su vida al lado de un rey como aquel alfa — ¿No está en lo más mínimo asustado?
— ¿Asustado? — pregunto casi divertido para después mirar a su amigo a los ojos — soy su cuarta esposa, un omega recesivo. Si no pudo embarazar a sus anteriores esposos, que por cierto eran todas omegas dominantes, dudo que yo sea la excepción.
La boda solo se había concretado porque no quedaban más candidatos con el título de príncipes o princesas. Las anteriores esposas habían recibido una gran suma de dinero y habían sido liberadas del compromiso al no quedar embarazadas del rey, su última opción era un noble o aquel príncipe.
— Estoy tranquilo — afirmó — después de unos meses seré libre y podré viajar por el mundo — soltó con felicidad — venderé el castillo que me otorgue y haré lo que quiera.
Su plan era simple, casarse, consumar el matrimonio con aquel rey unas cuantas veces y ser libre por fin de sus deberes reales. Su familia recibiría una compensación en cuanto su matrimonio fuese disuelto y él, al haber sido tomado, sería declarado libre sin tener que volver a casarse con absolutamente nadie.
— Solo debe de consumar el matrimonio y después de un tiempo se acaba el juego — soltó con una sonrisa victoriosa.
Su acompañante, Kaminari, suspiro e intentó sonreír. Tenía la sensación de que no sería tan fácil que lo liberaran, al final era la última opción del rey antes de comenzar a casarse con nobles.
...
Nadie comprendía cómo era que aquel alfa dominante era incapaz de concebir un heredero con ninguna de sus esposas. Se creía que tenía tan mala suerte que todas sus esposas eran estériles, o inclusive existía el rumor de que el mismo rey era incapaz de dejar embarazada a ninguna.
— Un nieto, es todo lo que pido — soltó la reina madre.
Katsuki escuchaba cansado aquel sermón. Su madre llevaba tres años repitiéndole lo mismo, el cómo debía cumplir con sus obligaciones y tener un heredero cuanto antes y una esposa para que tomara el relevo del trabajo que ella debía cumplir.
Si bien era un alfa atractivo tenía un serio problema. La causa por la que no podía tener hijos era que estaba demasiado bien dotado, lo que asustaba a sus esposas y por lo que le era casi imposible consumar su matrimonio durante su Rut.
Todas sus esposas terminaron rogándole que les dejase libres, que ellas se echarían la culpa de no poder dar a luz a su heredero y que no pediría nada más. Por compasión, Katsuki, terminó dándoles su libertad y dejándoles libres de cualquier atadura.
— Espero que con este omega por fin me des un nieto— soltó aquella mujer.
De entre todos los posibles candidatos y candidatas decidió que fuera un omega recesivo, tan hermoso que haría perder la razón a su hijo y por lo tanto por fin darle un nieto.
— Lo dudo — soltó Katsuki frustrado — solo deja de buscarme una reina.
— Me niego. Si terminas desechando a este juro que traeré otro nuevo.
Agotado de aquella conversación, Katsuki, terminó por salir de la habitación. Se encontraba ya hasta molesto con aquello así que había ideado un nuevo plan. No consumiría su matrimonio ya que solo así no asustaría al omega, y por lo tanto su madre dejaría de buscarle una pareja.
— Solo llegaré a un acuerdo con el omega y listo — se dijo a sí mismo.
...
Ninguno de los dos se conocía, ambos solo habían firmado el acuerdo de matrimonio por lo que su encuentro sería directamente en los aposentos del rey para consumar su matrimonio.
Todo iba rápido tal y como Izuku esperaba.
En cuanto llegó fue llevado a darse un baño y fue preparado para pasar la primera noche juntos.
— ¿Dónde está? — se preguntó mientras esperaba recostado en la enorme cama matrimonial.
Estuvo así varias horas hasta que decidió salir en busca de su esposo. Quería terminar cuanto antes con aquello y aquel hombre no estaba poniendo de su parte.
— ¿Dónde está? — preguntó al salir de la habitación a los guardias que la custodiaban.
Continuará...
Siento la redacción y las faltas ortográficas.