Rҽʂυɱҽɳ

Louis levantó un hombro y frunció ligeramente los labios. —Estás actuando como un idiota.
La boca de Harry se apretó en una fina línea, frunciendo el ceño. —No estaba siendo un idiota, estaba siguiendo mis propias reglas. Las que siempre sigo cuando estoy a punto de iniciar un arreglo con un nuevo sumiso. Si no quieres esto o tienes dudas, deberíamos parar ahora. Pero si lo hacemos, quiero dejar algo claro, nunca haré nada que no quieras, pero tienes que ser consciente de que nunca seré dulce, no hago cosas dulces, ya viste lo que hago. Si quieres algo diferente puedes ir a citas, esto no es eso. ¿Está claro?
Era la salida perfecta. Louis podía simplemente decir que no y sus vidas seguirían como estaban. Hasta ahora, nada había cambiado de manera irreparable. Pero él quería que así fuera. En algún momento de su vida, mucho antes de Harry y las traiciones, Louis perdió un poco de sí mismo, y nunca se había sentido más cerca de recuperarlo que en Lair, con Harry.
—Como el cristal.
