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El Objeto Desconocido

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Summary

Tim descubre algo especial en el bosque mientras se salta clases.

Genre
Erotica
Author
hypnolara
Status
Ongoing
Chapters
42
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Tim descubre algo especial en el bosque mientras se salta clases. Tim nunca lo hubiera encontrado si no se hubiera saltado E.F. en ese destinado día. En las semanas y meses que le siguieron, después de haber completamente cambiado y reformado su vida, Tim a menudo pensaba en eso. ¿Qué tan diferente seria su vida si su profesor de E.F., el Sr. Hudson, no hubiera escogido ese día para hacerlos jugar softball en el campo? ¿Y qué hubiera pasado si Tim no lo hubiera encontrado? ¿Hubiera caído en las manos de alguien más? O seguiría ahí, medio enterrado en la tierra, ¿esperando que alguien lo encuentre?


BREEP! BREEP! BREEP!

Tim se despertó sobresaltado y buscó a tientas en la oscuridad, buscando su teléfono para apagar la alarma. Sin abrir sus ojos, el tanteo por su mesa de noche. Lo sintió, pero mientras lo tomaba, el teléfono se cayó de la mesa y cayó en algún lado del suelo, debajo de la cama.

La alarma seguía sonando. Ahora Tim no tenía opción. Tenía que levantarse. Abrió sus ojos llorosos y lentamente salió de la cama y fue directamente al piso. El busco debajo de la cama hasta que encontró (entre otras cosas) un zapato, un control remoto, un control de PS4, y luego, finalmente, su teléfono.

“Solo...apágate... estúpida cosa...,” el murmuro mientras intentaba que el teléfono reconozca su huella dactilar para que pudiera apagar la alarma. El teléfono rechazo reconocer su huella una vez, luego dos veces, luego abrió la ventana de contraseña, la cual Tim puso debidamente. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, la alarma se detuvo.

6 AM. El sol estaba empezando a salir. Otro caliente y bochornoso día de verano.

Tim apenas tuvo unas horas de sueño. El aire acondicionado en su habitación estaba roto, y aunque pudiera dormir con la ventana abierta, el calor había sido ineludible. La camiseta con la que durmió estaba empapada en sudor.

6:01. Él tenía que tomar una ducha, vestirse, e ir a la escuela.

Veamos, pensó él. Es jueves, y este día de clases es de... Ugh... educación física con el Sr. Hudson.

A Tim no le gustaba mucho el Sr. Hudson. El Sr. Hudson solo había empezado en la escuela este año y era un gran creyente de lo que él llamaba enseñanza ‘estilo comando’. Él había estado en el ejército y se comportaba como un sargento. El daba órdenes y esperaba que los estudiantes cumplieran esas órdenes. Hoy, el Sr. Hudson había tomado toda la tarde para practicar softball, incluso teniendo el permiso del profesor de inglés para usar su periodo para practicar.

Tim cerro la ventana y la cortina y salió. El baño estaba al final del pasillo, pero incluso antes de que llegara, el escucho el sonido de la regadera. Su hermana, Heather, le había ganado.

El toco la puerta ligeramente.

“Vas a tardar mucho?”

“Solo cinco minutos más,” sonó una respuesta gruñona.

“Apúrate, estoy todo sudado y asqueroso por el calor,” respondió el.

No hubo una respuesta, pero unos pocos momentos después el escucho la regadera cerrarse y podía escuchar el sonido de pies en la alfombra de baño. Luego el cancel se abrió.

Tim se puso contra la pared del pasillo, frotando sus ojos para despertarse. El inconscientemente rasco su estómago por debajo de su camisa.

Unos pocos minutos después, el cerrojo giro y la puerta se abrió.

Heather abrió la puerta, su coro, cabello castaño seguía húmedo. Esta tenía puesto una vieja camisa de los Delfines de Miami (que le había pertenecido a Tim) y un par de shorts que claramente habían visto mejores días. La harapienta camiseta, con sus rasgaduras y desgarros, mostraban el estómago tonificado de su hermana pequeña. Tim se sintió auto consciente sobre su propio vientre fofo y volvió la mirada al suelo.

“Wow, te ves asqueroso,” sonrió ella.

Tim giro sus ojos. “Que esperas?” dijo el. “A diferencia de ti, tuve que dormir sin A.C. ¿Por cierto, vas a ir a la escuela vestida como una vagabunda?”

“No seas tonto. Querías que me apurara, así que solo me puse la ropa de cama de nuevo. Voy a cambiarme en mi cuarto,” ella señalo un monto de ropa que tenía en la mano.

“Oh, uh, gracias,” dijo Tim, con una mirada vergonzosa.

“No lo menciones... o, de hecho, quizás hagas algo por mi después, como mi tarea,” dijo ella mientras caminaba hacia su cuarto.

“Por qué haría tu tarea para ti?”

“Porque tuviste al Sr. Humbert en matemáticas el año pasado y sabes que siempre usa los mismos ejercicios cada año,” dijo ella mientras cerraba la puerta.

Tim se estremeció. Eso era verdad, el Sr. Humbert era infame por siempre usar los mismos materiales, año tras año. El no sería la primera persona en darle su vieja tarea a su hermana menor para que la copie. Y su hermana Heather, aunque era un as en deportes y genial en Ingles, era bastante mala con todo lo que tenía que ver con números.

Tim entro en el baño, y a un charco de agua.

“Heather! ¡Podrías al menos secar antes de que salgas de la regadera!”

La puerta del cuarto de Heather se abrió y ella saco su cabeza y sus hombros.

“¡Tú eres el que quería que me apurara, tonto!”

“¡Sabes que, nunca vas a tener novio con esa actitud!” Un golpe bajo, ya que Tim sabía que la mejor amiga de Heather, Samantha, había empezado a salir con alguien de grado mayor y Heather estaba abiertamente hirviendo de celos al respecto.

Su hermana se le quedo mirando y cerró la puerta de nuevo.


Después de la ducha, Tim se cambió rápidamente, agarro su mochila, y luego bajo las escaleras. Cuando llego a la cocina, su hermana ya estaba comiendo el desayuno. Su mama lo miro y le dio el suyo (un playo te huevos en forma de sol y una pieza de pan tostado lleno de mantequilla), ella miro el reloj en la pared. Tim conocía la implicación.

“No te preocupes, Mama, no voy a llegar tarde.”

“Bueno, ciertamente espero que no,” dijo ella mientras ponía el plato en la mesa. “Ahora come.”

“Si, señora,” dijo el mientras empezaba a llenarse la boca de comida. Su hermana ya había terminado y llevo su plato al lavadero.

Mientras ella se levantaba, Tim no pudo evitar notar que ella se había subido la falda del uniforme un poco más arriba de lo normal. Estas intentando atraer la atención de los chicos mostrando tus piernas. Pensó para sí mismo. Por supuesto, ni siquiera las piernas más lindas en el mundo podrían compensar esa actitud mandona que tienes. A menos a un chico que le guste que constantemente le digan que hacer y cómo hacerlo...

Tim no estaba prácticamente interesado en la vida social de su hermana, pero sobre los últimos meses, él no había sido capaz de evitar escuchar a su hermana y sus amigas hablar del novio de Samantha, Doug (amable pero no particularmente brillante, en su estima). En esas conversaciones, Heather evito preguntarle a Samantha que hacían ella y Doug en sus citas, a donde iban, que usaba Samantha típicamente para esas citas, y así y así. Su hermana, a quien nunca le había importado realmente el maquillaje y las cosas femeninas, había empezado a experimentar con rubor y delineador, algunas veces preguntándole a Mama por consejos sobre que sombras encajan más con su tono de piel. Ella incluso había hablado con Papa sobre si podía usar el auto para citas una vez que tuviera su licencia en unos cuantos meses, hipotéticamente, por supuesto.

Hoy, por supuesto, era día de escuela, así que Heather no estaba usando nada de maquillaje. Desde un punto de vista puramente objetivo, pensó Tim, ella realmente no necesita usarlo de todos modos. Las delicadas características de su hermana, con su pequeña, respingona nariz y largas cejas castañas, eran convenientemente atractivas. El problema era puramente su personalidad... aunque como su hermano, podría ser parcial en ese frente.

“Oye, caso espacial, termina para que podamos irnos,” dijo Heather, estrechando sus ojos.

Ahí está, pensó Tim. Su hermana siempre estaba metiéndose con él por una cosa o la otra. Ella sola ir detrás del como un cachorro cuando eran niños, pero mientras ella crecía y se metía en los deportes y Tim siguió metas más intelectuales (él estaba siendo generoso, Magic: The Gathering y MMO eran solo intelectuales en la definición más superficial del término), el parecía haber caído de su estima. Hoy en día, donde sea que lo mire, él se preguntaba si ella sentía una mezcla de pena y felicidad, ella era indudablemente popular en su grado, mientras el, de segundo año, no lo era.

Es mi hermana pequeña, pensó Tim. No parece correcto que ella me menosprecie todo el tiempo. Aun así, él no podía negarlo, al menos en la jerarquía de la preparatoria, Heather estaba unos rangos por arriba de él.

“Papa ya se fue?” le pregunto Tim a su Mama mientras ella lavaba los platos.

“Hace treinta minutos,” respondió ella. “Ustedes ya deberían irse, también.”

Tim intento recordar si había visto a Papa ayer. Su trabajo en la oficina lo tenía muy ocupado, algunos días él no llegaba a casa hasta las 10 PM. Además, todo el viaje, era por esa razón que Mama había dejado su trabajo cuando Heather había nació, para que pudiera cuidar de ellos dos. El trabajo de Papa pagaba bien, pero Mama tenía una gran responsabilidad personal, ella no contrato una niñera, hacia toda la limpieza sola, y cuidadosamente se encargaba de las finanzas de la casa (ella había sido contadora). Incluso con todo el trabajo que toma criar a dos adolescentes, Tim pensó que su madre se veía más joven que la mujer de 45 años que era. Ella de alguna manera se encargó de todo el estrés y no tenía ni una sola cana, o tenía un tinte de cabello realmente bueno. Papa a menudo bromeaba con que las únicas arrugas de Mama eran las que tenía cuando se reía.

Tim se comió el ultimo pedazo de comida del plato, tomo el ultimo sorbo de su jugo de naranja, y llevo su plato, vaso, y cubiertos al lavadero.

“Tengan un buen día, ustedes dos,” dijo Mama, sonriendo. “E intenten no pelearse. Saben, cuando eran niños se llevaban tan bien.”

“Si, si,” dijo Tim despectivamente y le dio a su Mama un beso en la mejilla. Él y su hermana salieron por la puerta.


Tim y Heather caminaban a la escuela juntos cada día, aunque era más adecuado decir que solo usaban el mismo camino porque su destino parecía coincidir.

Tim pensó un poco en lo que su mama dijo. Era verdad, eran básicamente inseparables cuando eran niños. Yendo al parque o al bosque detrás de su casa para buscar un tesoro perdido, viendo TV juntos (ambos amaban mucho las mismas caricaturas), incluso recordó como ayudo a su hermana pequeña a aprender a andar en bicicleta.

El miro hacia su dirección. Ella estaba completamente absorta con lo que sea que estuviera viendo en su teléfono. Instagram o TikTok, probablemente. Ella ni siquiera estaba viendo el camino.

¿Cuándo empezamos a distanciarnos? se preguntó Tim. Probablemente cuando llegue a la pubertad y mis amigos empezaron a burlarse de mi por salir con mi hermana pequeña. Luego tan pronto como ella empezó la secundaria, sus amigas empezaron a burlarse de ella por salir conmigo.

Para añadirle a esto, sus intereses habían empezado a diferenciarse salvajemente. Heather se dio cuenta que era buena en los deportes e intento el atletismo. Tim descubrió que era completamente escuálido y se unió al club escolar de la biblioteca. Y luego, antes de que lo supiera, pensó Tim tristemente, me convertí en un completo nerd y mi vida social consistía en salir con mis amigables amigos nerds.

Tim dejo salir un largo suspiro, y su hermana guardo su teléfono, y lo miro.

“Que te pasa? Es jueves, solo un día más y será fin de semana,” dijo ella.

“Solo no dormí lo suficiente anoche, supongo.”

Heather se estremeció. Tim se esforzó en entender que significaba, era un estremecimiento de ‘que mal’, o un estremecimiento de ‘me importa una mierda’?

Antes de que lo supiera, Tim estaba en la puerta de la escuela. El vio a algunas de las amigas de Heather saludándola desde la puerta principal.

“Me voy,” dijo ella, sin siquiera voltearlo a ver.

Mientras ella corría, su falda se levantaba con la brisa de la mañana, Tim miro hacia las amigas de su hermana, Samantha, Jenny, y Tricia. Todas eran estudiantes atletas en el club de deportes, así que realmente nunca tuvo oportunidad de hablar con alguna de ellas. El las miro, en sus faldas cortas. Por un segundo se preguntó si él podía hacer que su hermana lo presentara con alguna de ellas, y luego sacudió su cabeza. Él sabía que era una ridícula idea.

Tim dio otro largo suspiro y se dirigió a su salón de clases.


“Oye Heather!” dijo Samantha, con una sonrisa en su bronceada cara.

“Buenos días, chicas,” respondió Heather mientas las alcanzaba.

“Esta tu hermano bien?” pregunto Jenny, mirando a Ti mientras se arrastraba calladamente a clases.

“El? Oh, si... el AC en su cuarto está roto, no creo que fuera capaz de dormir mucho anoche,” dijo Heather.

“Ustedes dos son tan diferentes, que no el, ósea, ¿está en el club de la biblioteca o algo? ¿Da tutorías y eso?” pregunto Tricia.

“Ew, espero que no estés pensando en ir con él por tutorías, que, quieres, ósea, salir con él o algo?” se burló Heather.

“Solo intentaba ser amable,” contesto Tricia, con una mirada de burla y horror en su cara. “Por cierto, miren lo que Gemma de doceavo grado público en su Insta,” añadió ella mientras sacaba su teléfono.

Las chicas rodearon el teléfono, todos los pensamientos de Tim volaron de sus cabezas.

* * *

Las clases de la mañana fueron lentamente. En algunos puntos durante la clase de Historia, Tim sintió que estaba quedándose dormido en cierto punto, despertando para encontrar que se había golpeado con su escritorio y había babeado sobre él. Él se sentido, mirando alrededor, e intentando causalmente limpiar la saliva de su escritorio, esperando que nadie lo hubiera notado.

Por suerte, él estaba sentado hasta atrás, así que pensó que la Sra. Davis lo miro de manera extraña, ella aparentando no haber notado que se quedó dormido.

Eventualmente la campana sonó y Tim salió para el almuerzo en la cafetería. El usualmente se sentaba con sus amigos Eddie y Yang, sus compañeros miembros del club de la biblioteca. Usualmente hablaban de los últimos videojuegos, torneos locales de Magic, y, por supuesto, cuales chicas eran las más buenas de la escuela.

Hoy no era diferente.

“Ayer, esta chica del equipo de tenis vino a la biblioteca,” estaba diciendo Eddie mientras Tim se sentaba en la mesa. Él estaba comiendo papas fritas y carne, típico almuerzo de jueves de la cafetería.

“Oh, si, la conozco, es rubia y tiene flequillo, ¿verdad?” respondió Yang, asintiendo sabiamente.

“Wey, no la conoces, la has visto por ahí, no significa que la conozcas,” Eddie sacudió su cabeza en desaprobación.

Eddie era el que mejor se veía de los tres, lo cual no era mucho. Tim era pálido y fuera de forma, Yang era bajo y gordito con corte de tazón, pero Eddie era delgado y solía correr antes de lastimarse la pierna y fue forzado a dejar el deporte por su madre sobreprotectora. Ya que ambos estaban en atletismo, Eddie conocía a la hermana de Tim, Heather.

“Ahora, Tim, tienes una ventaja y no entiendo porque no la usas,” dijo Eddie.

“Ventaja? ¿De que estas hablando?”

“Tu hermana pequeña, podrías hacer que te presente a alguna de sus amigas. Si yo tuviera una hermana pequeña, es lo que yo haría. Y Heather es bastante linda así que estoy seguro de que lo haría,” declaro Eddie confiadamente.

“Linda? Eso es solo porque no eres su hermano, quiero decir, no es, ósea, terrible, pero nunca me presentaría a alguna de sus amigas, probablemente estaría horrorizada por la idea de mi saliendo con alguna de ellas,” respondió Tim, en un tono ligeramente molesto.

“Porque estaría horrorizada?” pregunto Yang.

“Bueno, solo estoy especulando, sé que yo estaría horrorizado si ella saliera con alguno de ustedes,” declaro Tim.

“Idiota,” dijo Eddie, pero se estaba riendo mientras se limpiaba la grasa de sus dedos. “Aunque quizás debería intentar algo con ella. Esta soltera, ¿verdad?”

Tim hizo sonidos de vomito, y los tres se empezaron a reír.

“Aunque, enserio,” dijo Yang. “Realmente deseo tener una novia. Este es mi maldito segundo año y me he encargado de pasar toda mi existencia de preparatoria sin una cita.”

“Vaya forma de arruinar el ambiente, wey,” dijo Eddie. “Pero sé a qué te refieres, mi última cita fue cuando estaba, ósea, en noveno grado y ni siquiera pude meter mi mano en su blusa.” Miró con nostalgia a la distancia, como si estuviera imaginando días felices.

Tim no dijo nada, él estaba tan lleno de hormonas como sus dos amigos, pero él no tenía ilusiones. Él era un blando don nadie. Él no era horrible, pero no era guapo, tampoco. Sus calificaciones estaban OK, pero no genial. Le faltaba confianza.

Pero probablemente lo peor era que se había rendido. El imaginaba que esto era para él, al menos hasta que pudiera volver a empezar en la universidad. El algunas veces fantaseaba sobre reinventarse completamente el verano antes de ir a la universidad. Él tendría una suscripción de gimnasio y tener un poco de musculo, tener un nuevo corte de cabello, un nuevo guardarropa. Viviría en un dormitorio, en otro estado, sin nadie que lo conociera en la preparatoria.

“¿Oye, que hay de ti, Tim?” pregunto Eddie.

Tim parpadeo y despertó de su sueño y regreso a la realidad.

“Que hay de mí?” pregunto él.

“¿Cuándo fue tu última cita, wey?”

Tim pensó sobre si ser honesto (nunca había tenido una cita), o decir una mentira plausible (en la secundaria, antes de que conociera a Eddie o Yang). El decidió no arriesgarse.

“Yo... nunca he tenido una,” el reconoció con una triste sonrisa.

“Vaya, somos un trio de tristes miserables,” dijo Yang, mirando sus papas.

“... Si...,” dijo Eddie, con su expresión ilegible.

“Chicos, no importa eso,” dijo Tim, intentando animar a sus amigos. El tomo su mochila. “Miren esta compilación de Marvel que recibí por correo el otro día...”


“¡Ponga un poco más de energía, Sr. West!” Grito el profesor de E.F. a Tim mientras el hacia saltos de tijera. Él era tan intenso (y estaba tan cerca) que Tim podía prácticamente sentir los rastros de saliva saliendo de su boca.

El Sr. Hudson se movió hacia la próxima persona en la línea. Ellos eran particularmente un grupo grande hoy, uno de los profesores se había reportado enfermo, lo cual significaba que el Sr. Hudson, en lugar de tener los ya difíciles de manejar cuarenta estudiantes que esperaba, de repente se quedó con setenta estudiantes y un campo de softball.

No había forma que esto funcionara, y el profesor lo sabía, lo cual significaba que estaba en un aún peor humor que el de siempre. Tim intento asegurarse de hacer sus ejercicios apropiadamente para no invocar la Ira de Hudson, pero solo lo había logrado parcialmente. Eddie estaba sentado en las bancas (debido a su herida, Eddie estaba permanentemente excusado de E.D., y tenía una muy amarga mirada en su cara mientras bebía su Gatorade), pero Yang estaba en el mismo bote que Tim.

Eventualmente, la clase se movió dónde estaba el campo de softball. El campo era nuevo, era una pequeña área boscosa que había sido parcialmente limpiada. Sin embargo, aún estaba en desarrollo. Una cerca metálica recorría la mayoría del campo, pero una área, la cual conectaba con el bosque, no estaba cercada. Tim imagino que los acres que quedaban del bosque serian eventualmente talados para convertirlo en un campo de deportes o quizás en más edificios escolares. Aunque, mientras tanto...

El sol se puso a las espaldas de Tim. Naturalmente pálido, él podía prácticamente anticipar las ampollas que se formarían en su espalda y brazos al final del día. Miró la reconfortante sombra del bosque con anhelo. Si tan solo pudiera...

El Sr. Hudson había hecho los equipos para el juego de softball. Había tantos estudiantes que la mayoría de la clase estaba atascada viendo el juego en las bancas.

Que pérdida de tiempo, pensó Tim. Así que tengo que quedarme aquí por las próximas horas mientras me rostizo lentamente por el sol.

El miro hacia donde la cerca terminaba y el bosque empezaba.

O... ¿Puedo?

Él podía salir al bosque por unas horas. No sería terriblemente emocionante, pero al menos podría tener algo de sombra. Y solo el hecho de que normalmente no tendría permitido ir ahí lo hacía emocionante.

Pero primero...

El miro hacia el campo. Todos parecían estar absortos por el juego, o tan asustados del Sr. Hudson que pretendían estarlo. ¿Y qué hay del Sr. Hudson? El parecía haberse olvidado completamente de las docenas de alumnos que estaban sentados en las bancas y estaba concentrado en los estudiantes que estaban jugando.

Tim estaba sentado en la esquina, así que... casualmente... se levantó... pretendiendo estirarse...

Y camino directamente al bosque.

Mientras cruzaba la cerca, el dio un vistazo rápido. Nadie estaba mirando hacia su dirección. Nadie había notado que se había ido. Él era, bueno, invisible (¿así que, que más era nuevo?).


A diferencia del campo, el bosque era lindo y genial. Arboles de nuez, arboles de olmo, otros tipos de árboles caducos. Tim recordó que algunos de sus nombres de la clase de ciencias. Las hojas en las marquesinas creaban sombra natural, aunque algunos de los árboles habían sido aparentemente derribados por la prisa de la construcción. Unos cuantos rayos de sol atravesaban entre las hojas, pero era mucho más frio que en el campo de softball.

Sayonara, perdedores, pensó Tim. Mientras ustedes se derriten bajo ese calor, voy a refrescarme y jugar Fortnite en mi teléfono.

Tim podía ver las marcas de gusanos en algunas partes del bosque, pero el suelo estaba seco y las marcas creaban un lindo camino para él. El camino, siendo cuidadoso de que sus tenis no se ensuciaran demasiado.

El decidió seguir caminando en el bosque, solo lo suficiente para asegurarse de que estaría fuera de vista, si Hudson no lo veía, probablemente no lo extrañaría, especialmente considerando con cuantos otros estudiantes tenían que lidiar hoy. Todo lo que tenía que hacer era asegurarse de que estaba tan bien escondido que una mirada errante al bosque no lo delataría.

Tim camino por diez minutos, el bosque se hacía más y más denso. El siguió el rastro que creo la maquinaria de construcción, evitando la espesa maleza. ¿Había hiedra venenosa en esta área? El intento recordar si la había visto en su clase de ciencias. Finalmente, vio un tronco cubierto de musgo que estaba directamente debajo de un árbol. Se veía firme, estable, el lugar perfecto para quedarse por una hora o más.

Tim casualmente limpio el musgo de unas pocas hojas errantes, se sentó y saco su teléfono. Él pensó en jugar unos juegos, pero...

Él no tenía señal. Y ninguno de sus juegos funcionarían si no tenía conexión a internet.

Tim miro hacia los árboles, molesto.

“¿Cielos, no es como si estuviera en medio de la nada... porque carajos no tengo señal?”


Después de otros veinte minutos de infructuosa búsqueda por señal, Tim finalmente miro y se dio cuenta de algo... había perdido el rastro de gusanos por el que camino.

El miro a su alrededor. No podía ver el tronco caído en el que se había sentado tampoco. Todo lo que podía ver a su alrededor eran árboles y vegetación, un poco de musgo (Hombre, por favor que no sea hiedra venenosa). Todo lo que podía escuchar eran el ocasional chillido de un ave. Él no podía escuchar el juego de softball tampoco.

Estaba perdido.

Tim se apresuró a guardar su teléfono y trató de orientarse. No estaba tan lejos, ¿verdad? Debería ser fácil encontrar su camino de vuelta...

Tim escucho una rama rompiéndose en algún lugar detrás de él, y miro en esa dirección. ¿Había alguien ahí? Quizás, ósea, ¿un campamento de vagabundos o algo? ¿O alguien de la compañía de construcción investigando? No podía ver realmente bien en esa dirección, debido a la sombra de los árboles.

Él se dirigió a la dirección del sonido que escucho (o lo que asumió que era la dirección). Pero mientras lo hacía, el noto que el bosque se hacía más y más denso.

Nada bueno. Él no sabía lo que podía ver, pero sabía que se estaba alejando del campo de softball, en vez de acercarse a él.

Tim rápidamente se giró, pero mientras lo hacía, su pie se atoro con una raíz de árbol, y se resbalo y cayo.

Escuchó un crujido repugnante en su bolsillo delantero e hizo una mueca, no de dolor, sino porque sabía que probablemente acababa de destrozar la pantalla de su teléfono.

Él se sostuvo con sus manos y se sentó en el suelo. El saco su teléfono, o lo que quedaba de él. Pequeños trozos de cristal salieron de su bolsillo mientras lo hacía.

La pantalla de su teléfono estaba arruinada.

Carajo, carajo, carajo, pensó él. Mama va a matarme por esto. Este teléfono no tiene ni siquiera un año.

Mientras se sentó, el miro los pequeños pedazos de cristal a lado de él.

Y luego.

Si él no hubiera tenido clase con el Sr. Hudson hoy.

Si el otro profesor no hubiera cancelado.

Si no hubiera tenido la idea de escaparse del juego por ir al bosque.

Si no hubiera roto su teléfono.

Si o hubiera visto los pedazos de su pantalla rota.

Si no las hubiera visto.

Pero lo hizo... y lo vio.

Incluso aunque el área estaba sombreada, un poco de sol aún estaba llegando, y algo brillo.

A solo unos metros de donde estaba Tim sentado, algo brillaba en el suelo, a lado de un árbol caído.

Tim no sabía exactamente porque hizo lo que hizo después, pero él puso su teléfono roto en su bolsillo y se acercó al brillo, con curiosidad.

Mientras se acercaba, el veía exactamente lo que era.

Estaba medio enterrado en la tierra, pero el árbol aparentemente lo había desenterrado. Tim quito la tierra alrededor, tomando el objeto, y sacándolo.

Era una pistola de juguete. Estaba pintada de rojo, aunque la pintura estaba rayada y pelada en partes. Tenía una rara, futurística, forma cónica, como el tipo de cosa que la gente a sus treintas reconocería como alta tecnología. El mango había sido amarrado con lo que parecía cinta de aislar, y había una pieza cromada circular en su extremo de encendido.

Tim fue a recogerlo. ¿Parecía un juguete para niños, quizás una antigüedad? Él se preguntó si valía algo. Quizás podía venderlo en línea.

Era sorprendentemente pesado. ¿No parecía estar hecho de plástico como asumió originalmente, quizás estaba hecho de metal?

Él se levantó y camino alrededor, mirando su teléfono mientras tanto. Algunas veces, él tenía poca señal, así que se movía con la esperanza de que subiera. Luego, tenía el mensaje de ‘sin seña’ así que se regresaba a donde estaba.

Mirando su teléfono, no consciente de su ubicación, se adentró más y más profundo en el bosque.

Apuesto que debe ser uno de esos viejos juguetes que vendían basados en las series de Flash Gordon o algo, pensó Tim. Probablemente haya estado aquí por años, estoy sorprendido que este en tan buena condición, considerando todo.

La pistola de juguete tenía un poco de tierra, la cual Tim limpio rápidamente con su playera. Él ya estaba sucio, imagino él. Busco un símbolo de manufactura o nombre de marca, pero no pudo encontrar nada.

La pistola no tenía gatillo, lo cual pensó que era inusual. La sección donde el gatillo debería estar estaba completamente lisa, así que no es como si se hubiera roto en algún punto. La cinta en la pistola no parecía estar ahí porque el mango estuviera roto. Tim pensó en removerlo, pero luego pensó mejor en eso, quizás cuando llegue a casa y fuera capaz de hacerlo con un poco más de cuidado. Encima de la pistola había un pequeño disco, con algo de texto en él, grabado en la propia pistola. Tim lo limpio y se movió a un área donde un rayo de sol pasara por los árboles para poder leerlo. El disco tenía tres configuraciones, de izquierda a derecha, estaban etiquetadas APAGAR, CONTROL, y LIBERAR. El disco estaba actualmente puesto en APAGAR. En la culata de la pistola había un pequeño, botón rojo. Tim intento presionarlo; el botón tenía una satisfactoria sensación de clic.

Tim pensó en las pistolas de dardos de plástico barato Nerf que tenía cuando era niño. Esto no era nada como eso, si no fuera por el obvio diseño de ciencia ficción, casi podía ser una pistola real, parecía duradera, pesada, y el metal se sentía frio en su mano.

Si esto es un objeto de colección, probablemente podría conseguir mucho dinero por esto, Tim pensó emocionadamente. Podía comprar un Nintendo Switch o mejorar el monitor de PC o....

El recordó lo que había en su bolsillo.

O quizás sería suficiente con reemplazar mi teléfono roto, él sonrió internamente.

El miro la pistola de rayos de nuevo, e intento mover el disco para ver si estaba roto. Se movió lo suficientemente fácil, desde ‘APAGAR’ hasta ‘CONTROL.’

Me pregunto si esta cosa ocupa baterías, tendré que remover la cinta y ver, apuesto que es donde las baterías deberían ir, pensó Tim.

Tim de repente escucho algo detrás de él, una pisada en el musgo, y el radio de hojas muertas y ramas rompiéndose.

Él se giró, medio esperando confrontar un animal salvaje, solo para ver a Eddie sonriéndole.

“Así que aquí es donde estabas,” se rio entre dientes. “Te vi escaparte y te estuve buscando por, ósea, la última media hora.”

“Me disté un susto de muerte, hermano,” respondió Tim. “Pensé que eras, ósea, un mapache salvaje o algo así.”

“Hermano, tienes suerte de que solo sea yo y no Hudson,” dijo Eddie, siendo serio de repente. “Que carajos pensaste al venir aquí? Si Hudson te hubiera atrapado, estarías jodido.”

“Solo intentaba encontrar un lugar donde relajarme y jugar Fortnite,” dijo Tim, con su tono triste. “No es que pueda, no hay señal en este lugar, y ... no es que pueda, porque rompí mi teléfono...”

“Tienes suerte que solo hayas roto tu teléfono, Hudson te rompería el culo... Oye, ¿qué es eso?” Eddie acababa de notar la pistola de rayos.

“Oh, mira esto,” dijo Tim, un poco de emoción regreso a su voz. “Encontré esta vieja pistola de rayos, quizás vale algo. Apuesto que ha estado aquí, como, por décadas.”

“Huh,” dijo Eddie, caminando a donde estaba Tim. “Si, se ve rara. Déjame ver.”

Sin espera de una respuesta, el intento tomarla de Tim.

“Oye, no, es mía, ¡yo la encontré!” dijo Tim.

“Cálmate, hombre, solo quiero verla,” dijo Eddie, intentando agarrar la culata de la pistola. Y mientras lo hizo, el inadvertidamente presiono el botón de la pistola.

Tim escucho un sonido de radio, y sintió una cálida vibración saliendo de los adentros de la pistola. ¿Carajo, acaso se rompió la electrónica interna? Pensó para sí mismo.

El la alejo de Eddie y la miro más de cerca. El sonido de ruido y la vibración habían empezado y se detuvieron casi al mismo instante. Tim acerco más la pistola a su cara para ver si podía oler alguno de los componentes quemándose por dentro. Nada.

“Creo que la rompiste, wey,” dijo el mientras miraba la pistola. El la sacudió para ver si había algo de radio saliendo del interior.

El apunto el arma al suelo, presiono el botón de nuevo, y escucho el mismo sonido de radio y sintió la misma cálida vibración que antes.

“Quizás no este rota, quizás se supone que es un efecto de sonido, algo tonto, ¿no lo crees?” pregunto Tim, aun mirando la pistola.

Tim miro a Eddie cuando no contesto, y se sobresaltó por lo que vio.

Eddie solo... estaba ahí parado, los brazos colgando flojos a sus lados. Su cabeza estaba ligeramente inclinada a un lado, y sus ojos parecían vidriosos... desenfocados, mirando nada a la distancia. Algo de baba había empezado a salir por su boca.

¿Qué carajos? tiene algún tipo de ataque o algo? Tim corrió hacia su amigo, sosteniendo la pistola de rayo con el resorte de su pantalón.

“Oh, carajo, oh carajo, Eddie, ¿puedes escucharme?” Tim lo agarro de sus hombros.

“...Si,” respondió Eddie, en un tono monótono.

“¿Qué pasa, Eddie?” pregunto Tim.

“...Nada,” respondió Eddie.

“¿A qué te refieres, nada?” ¿Estas jodiéndome?” Tim lo sacudió de sus hombros.

Eddie no respondió.

“Eddie?”

“...Si.”

“Eddie, que paso?” Tim se alejó, mirando a su amigo. El no entendía lo que estaba pasando. ¿Le estaba haciendo una broma? Si es así, era una rara broma.

Eddie no dijo nada, pero uno de sus brazos que había estado colgando flojo a su lado, con su mano, el señalo a la cintura de Tim.

Directamente donde había puesto la pistola de raros.

“...,” Tim miro a su amigo, luego a su cintura.

“Esto, ¿Eddie?” dijo el, sacando la pistola de rayos.

“...Si,” dijo Eddie, lentamente asintiendo. La baba de su boca ahora estaba goteando por su barbilla.

Pero esto, esto es solo un juguete. El miro la pistola en sus manos, sintiendo su peso, la frialdad del metal.

Él se hizo para atrás, vio la mirada perdida en los ojos de su amigo.

¿No lo es?

Eddie estaba ahí parado, sus brazos una vez más colgando a sus lados, la baba ahora goteando, goteando de su barbilla. El suave viento se llevaba las hojas del bosque, haciendo que los rayos de la luz que pasaban a través de ellas parecían bailar en el aire.

Tim sintió el peso de la pistola de rayos, pesada en sus manos. Su mente acelerada.

Ok, piensa en esto...veamos las opciones...

Opción 1: Me jugaron una broma, excepto que no tiene sentido porque nadie sabía que iba al bosque, ni siquiera yo, hasta hace menos de una hora.

Opción 2: Algún tipo de ataque, pero si ese es el caso, ¿Por qué Eddie aún puede hablar? ¿Por qué está respondiendo mis preguntas?

Opción 3: La pistola de hecho hizo algo. Quiero decir, se ve como un juguete, pero eso no significa que sea eso.

Tim examino la pistola más de cerca. El disco estaba firmemente señalando a ‘CONTROL.’ Aparte del disco y el botón, él no podía ver nada más, ¿excepto... quizás debajo de la cinta?

Tim sintió alrededor del borde de la cinta y hundió su uña debajo de esta. Usando sus uñas, el arranco la cinta, desenrollándola del mango de la pistola. El tipo de pegamento que tenía la cinta se había secado desde hace mucho y una vez que empezó, era inesperadamente fácil remover la cinta que había estado enrollada en el mango.

Finalmente, cuando termino. Usando su puño, el hizo bola la cinta y la tiro al suelo.

Ahora podía ver el mango un más claro. Con la cinta removida, él podía sentir algo grabado del lado del mango. El giro su palma y lo movió ligeramente para que la pistola de rayos estaba directamente bajo la luz llegando desde arriba de los árboles.

Era un texto, y lo que decía...

Lo que decía... era absolutamente ridículo.

Pero ahí estaba, tan claro como el día, en letras mayúsculas con fuente futurista: ‘PISTOLA DE CONTROL MENTAL.’

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