Create New List
Share with your friends
Customize readability

SIN SALIDA

All Rights Reserved ©

Summary

Una escritora y una actriz reconocida, que no tienen nada en común. La escritora, por una serie de eventos, comienza a ganar fama, pero al mismo tiempo pierde todas sus relaciones personales, arrastrándola a un mundo superficial de fama y reconocimiento que ella no pidió. La actriz, reconocida, extrovertida, amable, con una familia que la quiere y acostumbrada a la fama y el reconocimiento, se cruza en el camino de la escritora y, sin ninguna de las dos planearlo, ambas, al estar en el mismo hotel, una noche son secuestradas. Pero... ¿quién o quiénes son las personas detrás de su secuestro?, ¿por qué ellas?, ¿las matarán?, ¿pedirán un rescate?, ¿qué les pasará?, ¿lograrán salir con vida?

Genre
Lgbtq
Author
LUDDLSOL
Status
Complete
Chapters
48
Rating
n/a
Age Rating
13+

Cap 01

—¡Maldición!

No puedo evitar maldecir. Me he quedado dormida y justo hoy tengo que ir a la universidad para revisar todas mis calificaciones y también para saber si mi proyecto de tesis fue aprobado y así poder graduarme con honores de la universidad.

Me cambio lo más rápido que puedo, aunque en el intento no puedo evitar tropezarme con algunas de las tantas cosas que se encuentran en mi habitación. Sí, soy un desastre y lo peor es que me quiero independizar de mis padres.

Ya he tomado todo lo que necesito. Salgo de la habitación y corro por mi vida, esperando que en el camino no me atrape mi madre y me comience a exigir que me siente en la mesa y desayune antes de irme.

Afortunadamente para mí, no la encuentro en mi rápida huida y ya estoy en la calle corriendo a toda prisa hacia la parada del autobús. Sí, soy patética; soy casi, casi, una ingeniera industrial y no tengo auto, no tengo casa, no tengo trabajo.

Lo que sí tengo y me sobra es un círculo social enorme, y no es por desconocidos en las redes sociales; literal, conozco a todas y cada una de las personas que integran mis redes sociales, y no puedo evitarlo: el pertenecer a una familia en extremo religiosa hace que el servir a Dios y a los demás te haga una persona bastante conocida, aunque en ocasiones no muy popular.

Afortunadamente para mí, he logrado alcanzar el autobús, me siento y es en ese momento en que me asalta el hambre. ¡¡¡Genial!!! Creo que debí de haber pasado de forma rápida por el comedor o la cocina para tomar algo, pero el riesgo era demasiado alto. Me mentalizo en que es mejor haber salido así y que una vez que esté en la universidad podré ir a la cafetería e ingerir algo rápido.

Sonrío de lado al pensar en la comida de la cafetería. A palabras de mi familia, comer comida chatarra y que no tienes idea de si la persona que lo preparó sea impía, es un alto riesgo de atraer a tu vida malos augurios.

Sí, desafortunadamente, mi familia, aparte de religiosa, es por demás supersticiosa. Es algo con lo que he aprendido a vivir y, aun así, en ocasiones no puedo evitar sentir que me ahogo.

Tengo diez años ocultándoles a todo mi círculo social que soy lesbiana. La sola mención de algo que no sea “normal” implica no solo la expulsión de la iglesia, implica un exorcismo obligatorio y el destierro de la familia.

Siempre me he preguntado: ¿por qué piensan así? Al final, sigo siendo la misma persona que simplemente se siente atraída sexualmente por una mujer; no es que vaya a tener sexo con ella enfrente de todos, y aun así, aquí estoy, a mis veintidós años, siendo una lesbiana de clóset.

Llego a mi parada de autobús y bajo, reviso la hora y me relajo un poco. Llegué a tiempo, así que camino primero hacia la cafetería y compro un sándwich y un café, algo rápido que comer y así no llegaré tarde con mi tutora.

Me siento en una de las mesas de la cafetería, que no tarda en llenarse por todos mis amigos y compañeros de clases; la plática es inmediata y se dirige hacia el tema que tomamos hace unos meses y aún no hemos podido dejar: ¿qué haremos después de graduarnos?

La realidad es que algunos ya tienen ofertas de trabajo, otros piensan seguir estudiando una especialidad; yo, por mi parte, espero la respuesta de mi tutora: ella pertenece a una enorme empresa automotriz y es la CEO, por lo que me dijo que si mi proyecto era bueno me contrataría en su empresa.

Al terminar mi ligero y rápido desayuno, me levanto y me despido de todos, camino tranquilamente por los pasillos de la universidad y me es imposible no voltear a ver hacia la enorme cancha de fútbol americano, donde ya se comienzan a ver vestigios de la organización del evento de graduación de mi generación.

Una sonrisa se pinta en mi rostro, han sido cuatro largos años de carrera y me siento contenta con lo que he logrado, aunque no voy a mentir en decir que tengo otra pasión, otro sueño que sé que jamás se haría realidad, pero ¿quién no ha soñado con ser famoso?, ¿ser un futbolista?, ¿actriz, modelo y otras cosas más?

Mi pasión son las letras y, sí, sé que es raro que estudiara una ingeniería, pero... era el sueño de papá y quise cumplírselo. Unos meses antes de elegir la carrera, mi padre enfermó de cáncer; las posibilidades de recuperación eran buenas y, aun así, usó su enfermedad para convencerme de estudiar esta carrera.

No voy a negar que me gustó la carrera y es muy buena, aunque por algún tiempo dejé mi pasión: las letras. Ya había escrito un libro sobre romance prohibido, aunque, siendo realista, creo que solo plasmaba lo que yo era y lo que yo sentía en esas letras.

¿Lo terminé? Sí, lo hice y quedó olvidado en una memoria, porque ese documento no podía estar en ningún otro lugar; sabía que mis hermanos, mi madre y mi padre revisaban mi lap-top cada cierto tiempo, por ello, ese libro lleno de mis fantasías y amor prohibido (chica-chica) se quedó en una memoria.

Que... ahora que lo recuerdo, creo que hasta terminé borrando la historia. Ocupaba la memoria para entregar algunos trabajos y me era imposible dejar semejante documento en la memoria. Me arrepentí enormemente, pero al final fue lo mejor, nadie se tiene que enterar de mis preferencias sexuales.

Al fin estoy afuera de la oficina de mi tutora; no voy a mentir, siento que mi corazón late a mil por hora por los nervios y la expectativa de aquello que me pueda decir, porque sé que en más de una ocasión me mandó corregir mi proyecto y justo hoy sería mi última oportunidad; si lo entregaba mal, sería el fin de mi oportunidad para trabajar en aquella increíble empresa.

Estoy a punto de tocar y una notificación en mi teléfono me hace detenerme; sí, no puedo evitar verlo, no me gusta que mi teléfono esté lleno de notificaciones, de alguna manera, siempre creo que puede ser importante y también creo que es de mala educación no contestar a la brevedad posible.

Solo me toma un minuto, vuelvo a acomodar mi teléfono en uno de los bolsillos de mis pantalones y es cuando me animo a tocar aquella puerta; sé que mis esperanzas y sueños hechos realidad están justo al otro lado de esta puerta.

Escucho la voz de la maestra Camila claramente pidiendo que pase, yo giro el pomo de la puerta y abro; de inmediato veo a la maestra dentro, está sentada en su silla y enfrente tiene su escritorio. Sí, su despacho es el típico cliché que todos imaginamos: un escritorio con una silla donde está sentada la maestra, dos sillas enfrente de su escritorio y estantes llenos de libros y documentos.

Me hace una señal con la mano pidiendo que me siente. Ella aún tiene su mirada fija en su computadora y no despega la vista de ella, ni aunque yo haya hecho ruido al remover la silla.

Toma un enorme suspiro y no puedo evitar sentirme algo inquieta. Algo en mi cerebro se activa y comienza a provocar que mis manos suden, y también están sudando otras partes de mi cuerpo que prefiero no nombrar.

La maestra entrelaza sus dedos y apoya sus codos en el escritorio; en esos momentos es que mi cuerpo comienza a entrar en pánico y, por puro instinto y para evitar querer salir corriendo del lugar, comienzo a mover una de mis piernas hacia arriba y hacia abajo.

La maestra me mira y después relaja un poco su posición, recargándose en su silla reclinable y poniendo sus manos aún entrelazadas sobre su vientre. No sé por qué, pero tengo la seguridad de que está buscando la manera de decirme algo, y lo malo es que solo estoy pensando en cosas malas, que comienzan a provocar mis ganas de vomitar y maldecir la hora en la que decidí probar alimento.

—Tu proyecto es muy bueno —dice al fin.

Sus palabras, en vez de causarme algo de calma, no lo hacen. No sé por qué, pero sé que existe un pero... un pero que no me va a gustar, un pero que estoy segura de que pone en riesgo mi trabajo en aquella increíble empresa, y lo malo de ello es que no tengo un «plan B», no tengo un plan de respaldo.

Me maldigo a mí misma un sinfín de veces, mientras intento seguir manteniendo el contacto visual con la maestra. Sé que debí de haber pensado en algo más, pero en eso viene a mi memoria las palabras de mi familia, dándome ánimos, asegurándome que soy muy buena y que lograré entrar; y aun así, aquí estoy sentada, pensando qué les diré a mi familia cuando se enteren de que existe un pero...

La maestra parece querer torturarme con su silencio, y mi ansiedad comienza a hacer estragos en mi cuerpo, haciéndome sentir que me falta el aire, aunque intento no comenzar a inhalar y exhalar como pez fuera del agua.

—Sabía que eras muy buena, pero... —La maestra se detiene y yo siento que me da un microinfarto al sentir cómo mi corazón acaba de dar un vuelco.

—¿Pero? —logro preguntar sin demostrar lo realmente desesperada que me siento en esos momentos.

—La ingeniería no es realmente lo tuyo —suelta al fin, y yo realmente no sé qué pensar o qué responder ante su comentario.

—Eso quiere decir que no me dará el trabajo. —No lo digo como pregunta, lo digo como una afirmación que me hace sentir que muy probablemente tendré que buscar trabajo en otro lado.

—No y sí —me dice, y yo ahora ya no entiendo.

Mi cara de confusión creo que la maestra la ha interpretado tan bien que suelta una pequeña risilla. Hace unos clics en su lap-top y, antes de que yo pueda mencionar algo, ella gira su lap-top hacia mí para que vea lo que hay en la pantalla.

Mis ojos se abren como platos. Si antes estaba en estado de shock, ahora mismo siento que mi cerebro acaba de desconectarse de mi cuerpo, lo que me hace imposible no solo hablar, sino también moverme.

Mi única sensación es la de sentir cómo las gotas de sudor comienzan a bajar sobre mis sienes. No puede ser verdad esto que me está mostrando, pero algo en mí se calma y solo pienso que aún puedo salir bien librada de esto.

—¿Cómo consiguió eso? Estoy segura de que lo había borrado —logro decir, sin necesidad de mostrar que me está afectando más de lo que realmente me afecta.

—Soy ingeniera en sistemas —dice sin más.

Claro... Pero aun así, aunque siento que mi cerebro trabaja a una mayor velocidad debido al pánico, eso aún no me hace más fácil conectar los puntos: qué tiene que ver mi novela romántica con el hecho de que no me haya dado el trabajo.

Me remuevo en la silla pensando en las posibilidades: «¿Acaso la maestra será homofóbica?, ¿le habrá molestado que mi novela habla de amor entre dos mujeres?, ¿pensará que no me tomé en serio el trabajo que me pidió?» Mi mente sigue formulando preguntas e hipótesis.

—Es muy buena —me dice, rompiendo mi burbuja de preguntas sin respuesta.

—¡¿Qué?! —Eso es todo lo que logro decir.

Escuché bien, no estoy sorda, sé que acaba de alabar mi novela, pero aun así no explica lo más importante: ¿por qué por esa novela, que justamente acaba de decir que es buena, me acaba de provocar perder mi mejor oportunidad de trabajo?

—Mar —me habla la maestra de forma bastante dulce—. Seamos honestas, la ingeniería no es para ti.

—No entiendo —le digo, aún sin saber qué está pasando.

—Lo que pasa es que tu novela es muy buena, lo que significa que decidí mandársela a una amiga que es editora, y al leerla, no solo le encantó, sino también que ya hizo todos los arreglos y tu novela ya está publicada.

La noticia me hiela la sangre. No... esto no puede estar pasando. Mi novela no puede simplemente publicarse, porque si lo hace, mi tía se va a enterar (ella es dueña de una revista y parte de su trabajo es revisar las nuevas novelas para así hacer buenas y malas recomendaciones), y si ella se entera, lo hará toda la familia; y si toda la familia se entera, quiere decir que mi vida se arruinó.

—Maestra Camila, podría hacerme el favor de evitar que mi novela se publique, por favor —le expreso con la voz más lastimera que tengo, queriendo que note en mi tono de voz la súplica implícita.

—Claro que no. Mi amiga Regina y yo estamos seguras de que ganarás mucho más dinero trabajando como escritora que trabajando para mí. El talento que tienes, la novela que escribiste... estamos seguras de que será todo un éxito. Escribir es un don que no se debe de ocultar.

Sus palabras no me causan ningún consuelo; al contrario, creo que esto me está causando más pánico que el hecho de perder el trabajo. Estoy a punto de explicarle mis motivos (para que esa novela jamás vea la luz pública) cuando su teléfono suena y yo guardo silencio. Espero a que cuelgue su llamada para poder explicarle mis más oscuros motivos de por qué esa novela nunca debe de salir al público, pero...

—Listo. ¡¡¡Felicidades, Mar!!! —dice con mucho entusiasmo—. Acaban de poner a la venta tu novela en casi todas las librerías de la ciudad, y ya me dijo mi amiga que está recibiendo muy buenas críticas y que se está vendiendo muy bien.

En ese momento, al escuchar aquellas palabras, supe que mi vida simplemente se había ido totalmente a la mierda.

Let LUDDLSOL know what you thought about this chapter!
Love this

5

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

2

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

4

Good Writing

Compelling Plot

1

Compelling Plot

Great Character

2

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

PARIS IN THE DARK

Hester: Very good, was short too the point , not lingering on the abuse, pity you didn’t let him step in earlier knowing the abuse was happening, but this is almost real for some women who have gone through it, just wish they could all have a princess at te end of thete tunnel

Read Now
Our third chance

Jkind12: Good story!

Read Now
Married by Fate

Bargara4670: This is a real feel-good love story. I enjoyed it very much. I'll certainly read more by this author.

Read Now
Silver's Second Chance

Ashley: I enjoyed the story. It was a short one so the fast pace fit. I think something should be put in to show a time jump between paragraphs like a "****" just to make it easier to follow when we skip to the next day week or month. Over all a good read.

Read Now
THE ALPHA WHO REFUSED TO APOLOGIZE

Karen Nagy: The story of an intelligent woman and a strong wolf. Combining powers of the mind and body to the benefit of their pack. Love and respect are proven to be valuable commodities. Looking forward to reading more, well done.

Read Now
Nothing Between Us

Claudia: Chat gbt recomandationEasy to read, catching, funny, relatable.

Read Now
The Easter Bunny

Susan: Nice short story. I liked it

Read Now
Bound to the Bear

Sheila Chasteen: What a beautiful love story with a great ending. I loved it!🐻❤️

Read Now
The Mafia's Chef

Little Shri: This was such an entertaining read! Estelle and Carlos have a fascinating dynamic, and I loved the mix of romance, danger, and suspense throughout the story. Estelle’s situation pulled me in, and Carlos’s dark, obsessive personality definitely adds intensity to their interactions. The mafia setting,...

Read Now