Un nuevo anochecer (Slay the princess)

Summary

Después del final de "Un nuevo amanecer" nuestro largo silenció se quedó cargo de un universo estancado en el tiempo, junto con sus voces que ahora son dioses menores. Sin embargo, el tiempo no perdona a nadie y parece ser que el reinado del dios no es del agrado de muchos. No es hasta que Enamorado escucha una voz familiar, que el destino del universo cambiará. Parece ser que la princesa ha vuelto.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

Capítulo 1: ¡Haz vuelto!

Ella desapareció en un parpadeo, no sabes cómo sentirte, ante lo que acabas de hacer pero sentiste que es lo correcto.

Héroe: Se ha ido y no creo que regrese.

(Explorar) No. No lo está. Una pequeña parte de ella está con nosotros.

Héroe: ¿Es una metáfora o estás hablando literalmente?

No importa, no necesitamos quedarnos más aquí abajo, vamos.

Así tú y el salieron de la cabaña, finalmente te diste cuenta de la magnitud de tu forma eres el largo silenció, ahora es momento de abrir tus alas y ver tu nuevo mundo.

Y así lo haces.


Cuando el constructo se rompió el resto de tus voces volvieron a tí y con ellos un nuevo universo se postra ante tí. Tus primeras interacción con los habitantes del mundo fue a tu encuentro, son aves igual que tú, pero distintos, se hacen llamar aviares y concluyes como era el narrador. Ellos fueron los primeros en alabarte como el Dios que eras, pero a tí realmente no te importaba mucho, jamás les pusiste atención a sus rezos y tampoco te molesto el tema de perseguir a herejes, preferias mejor trabajar en arreglar este universo moribundo.

Con el tiempo el trabajo se volvió más pesado preocuparte de todos los habitantes del universo se volvió tu tarea, sin embargo, la reconstrucción no era para nada sencilla, al parecer cuando el narrador se refería en un mundo estático, en el que la muerte no existe todos podían vivir eternamente, pero tampoco nada podia nacer, los recursos se hicieron irrenovables y las criaturas que se quedaron enfermas vivirán con el dolor para siempre, aún así hacías lo que podías para ayudar a todos.

Por otro lado tus voces a medida que pasaba el tiempo, adquirieron formas físicas muy similares tí pero con pequeñas diferencias, los viste crecer en tu interior como si vieras a tus hermanos nacer uno por uno, aun así siguieron siendo tu guía moral en este mundo, sin embargo ellos son capaces de desprenderse de tí, jamás les dirás que pueden hacer eso, has tenido miedo de quedarte solo, así que hiciste tu interior como su hogar haz creado un constructo solo para ellos y por ende jamás se alejaran de tí.

Sin embargo no significa los mantendras aislados del mundo, tus ojos se convirtieron en la ventana que interactúan con el exterior y les has permitido controlarte, debido a ello a tus voces se les dió el título de "aspectos" aunque en el fondo lamentablementas que jamás los vean como lo que son, cada uno siendo venerado por sus propios medios el favorito de muchos sin duda era "Héroe" y no podías estar más de acuerdo con eso.

...

¿Realmente eras feliz así?

Haz logrado tu misión, pero esto no es lo que querías.

La carga se ha vuelto más pesada, estás casado de resolver los problemas de los demás.

Tratas de ser justo y no sabes que es lo mejor.

¡Solo estás empeorando todo!

¡Nadie de aquí jamás te pidió ser eterno!

¡JAMÁS LES DARAS FAMILIA, AUNQUE TE RUGUEN Y MALDIGEN EN TU NOMBRE!

¡SOLO HAZ TRAIDO EL SUFRIMIENTO ETERNO!

...

¿Que puedes hacer?

Jamás quisiste ser un Díos...

...

"Realmente te extraño princesa"


Era un día normal en el constructo dentro del Largo Silenció, pero en ese momento todas las voces se encontraban en la sala de reuniones por medio de este los voces podían ver a través de los ojos de Silencio en ese lugar había una mesa semi circular en el que ponía atención a una pantalla que mostraba lo que vivía el decidor, actualmente se encontraban en una reunión.

- Este planeta tiene alrededor de 100,000 habitantes, sus recursos son escasos, debido a que hace siglos estuvo al borde de una guerra nuclear. - Contesto Frío con sumo desinterés como siempre.

- Yo digo que les ayudemos, además parece que no están aliados a ninguno de los imperios o repúblicas de la galaxia, además esas bombas nucleares podrían sernos de utilidad. - Hablo como siempre el Oportunista.

- Que tal si destrozamos todo de una vez, quiero ver de lo que son capaces. - A su vez Terco buscando una pelea. - Hace tiempo que no tenemos una pelea y ya va siendo hora de una lucha.

- Oh oh ¡Tengo una idea! ¡¿Que tal si los lanzamos a la nada?!

- Contrario no recuerdas la que pasó la última vez que intentamos sacar de la orbitra un planeta, hicimos que toda la república de Savencan nos prohibieran la entrada a ella. Aunque la verdad jamás vimos las consecuencias de aquello me da curiosidad saber ¿Qué pasaría sí-? - Ahí estaba Escéptico y Contrarió dando su opinión.

- !Que no¡ Ya hablamos con Héroe de esto venimos aquí a ayudar, por favor no hagan esto más complicado.

- ¡No debemos ganar más enemigos de los que ya tenemos, debemos sobrevivir!

- Paranoico tiene razón, somos los depredadores más grandes por ahora, cazar más de lo debido sería innecesario.

Y como siempre Engañada, Paranoico y Cazado, buscando la preservación, sin embargo, esto se volvió algo común dentro del constructo, la verdad así era siempre para Enamorado, aunque era una rutina que le agradaba hasta cierto punto, últimamente se sentía que no tenía sentido, desde que ella se fue a sido complicado algunas veces ni siquiera tenía las ganas de nada, pero era la obligación que habían aceptado para la protección de los mortales mientras aún estaba en sus pensamientos el resto debatía sobre que hacer con el planeta.

- Ok creo que es suficiente, ¿Que es lo que piensan Roto y Enamorado? - Entonces vuelves a la realidad ahora buscando tu opinión por los habitantes de este planeta.

- Sinceramente, no podríamos hacer nada. Seguramente al vernos nos condenen por haberlos dejado vivir de esa forma.

Nos culparán como al resto que hemos intentado ayudar últimamente.

- Bueno... ¿Qué es lo que piensas Enamorado? - Cuando viste el planeta de reojo solo parecía una bola insignificante, esto se hacía sentir mal, no se supone que tú y Roto son el corazón del Largo silenció, sin embargo últimamente estabas algo atrofiado sentimental, tal vez sea esa sensación de pesar en tu corazón¿Podría estar influenciado por el Largo Silenció?

No importaba realmente tenías que dar tu opinión y hay mortales que necesitarían tu ayuda, aunque últimamente la situación a empeorado un poco.

- Oh querido amigo realmente me encantaría ayudar al resto, pero siento que no les encantaría nuestra visita, tal vez si dialogamos un poco sería suficiente.- respondiste algo desganado a pesar de tratar de mantener tu entusiasmo común.

- Supongo que ya hicimos nuestra decisión ahora veamos que piensa el Decidor. - A pesar de tener nuestra propia opinión al final el que tenía la última palabra era nuestro querido Decidor.

Pero este se tardó más de lo debido en responder obviamente Héroe preocupado habló.

- Amigó estás bien.

(Explorar) Solo estoy algo cansado, tal vez, la próxima vez podemos ayudarlos, además no son los únicos que necesitan ayuda.

[Dejarlos como están]

Así el Largó Silencio decidió alejarse del planeta, la verdad entendía últimamente lo que le pasaba a uno de sus conocidos más cercanos, pero ya desde hace un tiempo sentías que no les hacía caso, así el resto quedó en silencio sin decir nada por un rato, Héroe sintiendo la pesades del momento entonces se levantó de su silla y comenzó hablar.

- Chicos es momento de tomar un descansó, tal vez no sea un día muy interesante, hemos tenido días peores. - Afirmó Héroe, de hecho tenía razón aunque no lo admitieran la idea de ser un Díos los tenían cansados.

- De hecho estoy de acuerdo tal vez seamos unos Dioses pero seguimos comportándonos como mortales, además la verdad ya quiero levantarme de esta silla de una vez. - Parece ser que por una vez todos se pusieron de cuerdo ante al comentario de Escéptico a ya que el resto lo dió la razón excepto Contrarió (Algunos nunca cambian).

(Explorar) Que tal una siesta, hace tiempo que no tomamos una, solo necesitó buscar un lugar donde dormir.

- ¡Oh vamos chicos podemos un poco más! ¡Que tal si vamos a molestar alguno de los tales herejes!

- No. No más Contrarió además estás igual de cansado que todos.

Y así Héroe pudo calmar a Contrario, la verdad era el único que lo podía poner de nuevo los pies en la tierra. No pasó mucho tiempo para que el resto se levantará de sus asientos y se estiraran, con eso Enamorado comenzó a levantarse estaba dispuesto a volver a su habitación cuando vió que aún Roto no se levantaba de su asiento.

Oh, pobre hermano últimamente también estaba en una situación igual que el, con cautela se acercó a donde estaba.

- ¡Vamos amigo no te levantaras! No es momento de estar triste vamos a tomar un descansó ¡Vamos! - Trate de levantarlo pero, comenzó a generar peso y parecía no quería salir de la silla.

- Por favor podrías animarte compañero, no suelo tener problemas en cargar a los demás, pero realmente se que te pones así cuando estás mal Roto.

*Suspiro* - Realmente losiento... No me siento tan bien últimamente. Pero tampoco soy el único. - Entonces me mira directamente a los ojos, eso era algo muy extraño en Roto, ya que jamás veía al resto a la cara, siempre trataba de ocultarse para no llamar la atención, pero había esos momentos en que el sabía quien más estaba sufriendo.

- ¡Tonterías amigo mío! Yo jamás dejaría que mi corazón se debilite antes cualquier adversidad, ¡Vamos que muy pronto el Decidor estará apunto de dormir.

Con eso dicho acepto a que lo llevarán a sus aposentos, el interior del Largo Silenció era el quivalente a una mansión con cantidades exageradas de puertas que podrían llevar a cientos de cuartos distintos, pero los más importantes solo eran aquellos con una puerta única y las paredes de los alrededores similares a lo que fueron las cabañas que conocieron.

A pesar que su recuerdo aún les atormenta hay una nostalgia sin igual, en fin la puerta de Roto estaba más lejos del resto así que con rapidez bajaron las escaleras para adentrarse a las jardineras (hechas para Cazado) y llegar a la puerta de Roto. Tenía cierto parecido a Escéptico, aunque a diferencia de su cuarto tenía una estética similar a las de una iglesia, algunas veces se preocupo por lo frío que podía llegar hacer su hogar, en fin, terminó bajando lo de su espalda.

- Gracias por la ayuda... Siento tanto haber Sido una carga.

- Para nada amigo mío, sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites. - Sin embargo, Roto se le quedó mirando, este solo sonrió.

- También siempre puedes venir conmigo cuando lo necesites... Y así Roto entro a su habitación. - Cuando finalmente vió a su hermano entrar a su habitación, es cuando pudo soltar esa máscara de despreocupación enamoradisa.

Casi lo descubrían, pero no podía hacer mucho ante uno de los miembros más deprimentes de su grupo, la verdad adoraba lo comprensivo que podían llegar hacer Roto, cuando la princesa falleció el había sido el hombro al cuál llorar su perdida, desde entonces la relación de los dos se volvió la de hermanos de corazón. A pesar de contar con él, la verdad no quería hacer que cargará con más peso emocional de lo que ya tiene haciéndolo con Héroe, Paranoico, Engañado y algunas veces Oportunista.

Mientras se dirigía a su habitación se quedó mirando en las jardineras las múltiples flores y plantas que se habían rescatado por el universo, algunas eran tan extrañas que había veces que se preguntaron si realmente eran plantas, si la princesa hubiera estado aquí, le regalaría cada planta que encontrará. Con tan solo pensar eso la melancolía que sentía volvió otra vez.

Nuevamente estaba pensando en ella, se supone que a de haberla superado, pero es una cicatriz que jamás sanaría. Oh princesa cuánto la extraña, el mundo sería más colorido con ella, no importa si haya sido un peligro que constantemente acabara con el mundo no le importaba, tal vez el infierno que Él sometió a todos en ese horrible constructo entonces ella seguiría con vida, aunque al final fue el Decidor quien tenía la última decisión.

No sabes cuánto tiempo estuviste en las jardineras ya que la luz que emanaba de alguna parte se apagó lentamente, la mansión comenzó a deformándose a volverse en hilos texturizados como el propio Silencio, todo lo que no eran los cuartos de sus hermanos y las plantas no llegaba a volverse los hilos. El Silencio ya habrá encontrado un lugar para dormir, ya tendría que volver a su cuarto.

Antes de que llegara descubrió una puerta diferente una que no había deformado, ¿Por qué está puerta no había cambiado? Algo en esto te hacía sentir familiar y por alguna razón querías entrar a esa puerta, te dirigiste a ella asustado por lo que vendría y al abrirla está llevaban a un sótano.

No no no no no, esto no puede ser, solo tal vez el Decidor pensó que sería buena idea crear uno no es así, solo es eso verdad, pero para tu suerte escuchaste una voz que llevaba siglos sin oír una voz, que todos en este constructo conocían.

- ¿Hola? Hay alguien ahí. - Tu corazón no paraba de latir, un latir que no había sentido hace años no le respondiste y solo bajas con cuidado esperando que lo que te encuentres sean verdad oh solo tu imaginación pensando en ella.

Llegaste al final de las escaleras y ahí estaba la princesa, mirándote con ojos curiosos y preocupados, con vestido simple y tiara en la cabeza, sin ninguna cadena en las muñecas, ¡Ahí está no es mentira! Solo te quedaste en shock tratando de entender como es posible que ella esté aquí, no lo pensaste dos vez y corriste a abrazarla.

- ¡Haz vuelto! ¡Mi corazón no puede ante tal milagro! ¡Oh princesa has vuelto a nosotros de nuevo! ¡No sabes cuánto te e extrañado!

- Gracias... Por preocuparte pero. ¿Quién eres?

Entonces tus ojos se posaron en los de ella, se veía un poco asustada y desconcertada, por montículo la estaba asustando, de inmediato solté a mi amada, para despreocuparla, ella lo agradecio.

- Enserio eres muy amable, pero enserio nos conocemos.

- Claro princesa fue hace siglos, no sabes el dolor que sentí cuando te fuiste, pero ahora estás aquí y nada puede separarnos otra vez.

*Risitas* - Eres muy animado, también debo agradecerte por preocuparte por mí, es una pena que no te pueda recordar, pero no dudaría en que fuiste un gran amigó.

Ese comentario te lleno con culpa, te hubiera gustado haberla conocido de manera más normal y no con la contate idea de asesinarla, hay días en los que te preguntaste si hubiera sido diferente su situación con gustó estaría dispuesto en ser su amigo o algo más, pero los hubiera ya no existen, más vale decirle la verdad.

- En realidad princesa. No es que hayamos sido amigos jamás solo que nuestra relación fue una totalmente diferente.

- ¿Enserio? ¿Cuál fue nuestra relación? - lo pensaste por un momento si sería correcto decirlo, cambiará de apariencia si lo dice, será como aquella princesa más dura ¿O se volverá como HEA? (No quiero que eso vuelva a pasar).

- No sé cómo lo tome pero nuestra relación era de carcelero y prisionero. - Ella se quedó callada y su rostro no mostraba ninguna expresión.

- Pero no te preocupes no volverá a hacer lo mismo princesa, ¡La persona que te encerró ya no esta! Además siempre he querido liberarte del sótano. - Ante esas palabras sus ojos se iluminaron aunque parecía estar más cautelosa.

- ¿Entonces ya no soy una prisionera?

- ¡Claro que no!

- ¿Podré salir afuera?

A pesar de querer asegurarle que si se quedó callado pensando en el restó, tal vez Héroe y Roto acepten su llegada pero que hay del resto, Escéptico y Contrarió sería un enigma; pero Cazado, Terco, Engañado y Oportunista posiblemente quieran asesinarla, enserio quería cumplir su petición, pero no quería volverla a perder así con todo el dolor de lo negaría.

- Princesa realmente quiero sacarla de este sótano, pero no soy el único en este lugar y a diferencia de mí no creo que el resto lo sea tan amable. - Su rostro poco a poco se volvió uno de tristeza. - Ellos... Querían matarte y solo unos pocos querían liberarte. Yo si quiero liberarte. Pero no quiero que te arriesgues.

- ¿Me dejaras aquí?

- Yo... Realmente losiento princesa.

- ¡No por favor no me dejes aquí! ¡No quiero estar sola de nuevo! ¡Por favor!

- ¡Yo jamás te dejare princesa me quedaré aquí hasta que encuentre una manera para sacarte de aquí!

- ¿No lo harás?

- ¡Claro! Solo necesito pensar en como sacarte aquí, por favor, solo dame una oportunidad. - Después de asegurarle que jamás la dejaría, vió como se tranquiliza poco a poco, para mostrar una expresión de pena.

- Yo losiento por eso. Llevó tanto tiempo aquí encerrada que no quiero quedarme aquí más tiempo. Almenos estarás intentando sacarme de aquí. - Esto solo lleva a preguntarte, desde cuándo ella a regresado, tal vez meses, a pesar de la terrible sensación de jamás haberse dado cuenta hará lo que sea pará arreglar este problema.

- Tranquila no te preocupes, prometo no te alejaré de mi lado hasta que estés a salvo. - Ella sonrió de manera alegre y con cierta tristeza.

- ¿Realmente fuiste mi carcelero? No entiendo cómo alguien con tan buen corazón haya sido capaz de soportar que estuviera encerrada.

- Bueno. La verdad tampoco soy un alma tan inocente princesa.