My Sweet Trouble «cb»

Summary

Baekhyun siempre soñó con conquistar a su amor platónico: Park Junmyeon, el chico perfecto de la universidad, brillante, amable y, por desgracia, fuera de su alcance. Pero en el intento de acercarse a él, termina enredándose con su hermano menor: Park Chanyeol, un estudiante de música tan revoltoso como irresistible, que convierte cada plan romántico en un desastre... y cada desastre en una nueva oportunidad para colarse en su corazón.

Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
16+

✿: 1

«El chico de la ventana »

A veces, Baekhyun pensaba que su vida se sentía como uno de esos dramas que veía los domingos por la tarde, en dónde el protagonista guapo y alto se enamoraba a primera vista de la chica nueva en el salón, ese momento en dónde sus ojos se encontraban y todo a su alrededor se volvía brillante y mágico. Quizá era la forma en que se sentaba en su pupitre, mirando por la ventana del aula, mientras el viento jugaba con las cortinas blancas y la luz del sol atardeciendo acariciaba su rostro.

Un suspiro salió de sus labios mientras cerraba sus ojos y apoyaba la barbilla sobre la palma de su mano, imaginándose por un momento en lo que sucedería si él fuese esa chica hermosa y nueva de la que Park Junmyeon se enamoraría a primera vista. ¿Cómo sería?

Baekhyun entraría al salón de clases cargando su habitual mochila colgada en uno de sus hombros, con el uniforme impecable y el cabello peinado ordenadamente, se detendría en la puerta del salón y observaría al interior de la clase, y sin pensarlo sus ojos se encontrarían con los ojos marrón de aquel guapo y atractivo estudiante de medicina.

¡AH!, ¡AH!, ¡AH!

—¿En que estabas pensando?—Baekhyun sacudió su rostro al instante y se palmeó las mejillas con sus manos, tratando de alejar esa perfecta ensoñación de su cabeza. Pero era inevitable, demasiado inevitable cuando desde esa ventana, siempre podía verlo cruzar el patio principal, saludando a profesores y estudiantes por igual, con esa sonrisa tranquila que parecía decir que todo iba a estar bien. Park Junmyeon era uno de los estudiantes de medicina de último año, famoso entre maestros y alumnos por su impecable personalidad de buen estudiante, además de su índice académico era perfecto incluso en la clase de deportes. En pocas palabras, Junmyeon era la estrella, la imagen y el presidente del congreso estudiantil en la universidad. Todos, absolutamente todos querían estar a su lado, pertenecer a su circulo de amistad o muchísimo mejor: ser su pareja.

Baekhyun no podía imaginarse siendo tan afortunado de ser su pareja, es decir, ¡Imagínate salir con Park Junmyeon! Sería tan afortunado de estar a su lado, de sujetar su brazo mientras llevaba puesta su bata de doctor, caminar juntos tomados de la mano por los pasillos de la universidad, compartir uno de sus horribles cafés baratos de la vieja máquina expendedora de la universidad y quejarse de ello juntos. Sería un sueño, un sueño tan.. imposible de alcanzar.

Seguramente hasta este punto de su tonto enamoramiento se preguntarían como había ocurrido aquello, y es que todo había comenzado en una tarde en la universidad. Aún lo recordaba con lucidez, había sido una tarde cualquiera en la universidad, en la abarrotada cafetería. Baekhyun solo quería tomar una manzana, pero justo al estirar la mano, otro estudiante tomó la misma fruta. El resultado fue catastrófico: la torre perfectamente equilibrada de manzanas se desplomó en cámara lenta, rodando por todo el suelo brillante.

Y como si fuera poco, toda la atención se dirigió directamente a Baekhyun, quien quedó congelado en medio del desastre. Por suerte, el estudiante a su lado quién también había sido el causante del desastre, se trataba de nada más ni nada menos que de Junmyeon, quien sonrió y se agachó para ayudarle a recoger las manzanas con una calma. Su sonrisa era tan suave que contrastaba ridículamente con el caos del momento.

—Ten más cuidado la próxima vez.—le dijo al terminar, ofreciéndole la mano para ayudarle a levantarse. Sus dedos rozaron la muñeca de Baekhyun con tanta delicadeza que este, por un segundo, pensó que lo trataba como si fuera de cristal.

Desde entonces, Baekhyun había sentido un flechazo imposible con el amable y guapo estudiante. Y eso era suficiente para que su corazón corriera maratones cada vez que lo veía.

—¿Otra vez soñando despierto?

Baekhyun dio un brinco cuando Luhan se dejó caer en el pupitre de al lado, dándole una palmada sobre los hombros. Tras él llegaron Kyungsoo y Minseok, cada uno cargando su mochila y algunos libros para sus siguientes clases.

—¿Junmyeon, otra vez? —preguntó Minseok con una sonrisa divertida.

Baekhyun frunció la nariz, tratando de borrar la imagen de su amor imposible.

—¿Cuándo vas a invitarlo a salir?—Kyungsoo levantó una ceja, y tomó asiento sobre la silla frente al pupitre de Baekhyun.—Si no haces algo pronto, se te va a graduar y se irá a salvar vidas mientras tú sigues suspirando detrás de una cortina.

—O peor aún, si no le hablas pronto, no podrás invitarlo al baile de las estrellas y alguien más lo hará.—Comentó con cizaña Luhan, quién sorbía de una caja de jugo con fingida inocencia.

Baekhyun escondió la cara entre sus brazos.—No puedo.. es imposible. Estoy seguro que ya ha recibido más de un millón de cartas de invitación para ir al baile, solo haré el ridículo.

—Bueno, hay un poco razón en ello, pero ¿Qué tiene de malo intentarlo? De todas formas, si quedas en ridículo, no serás el único.—le dijo Luhan, pellizcándole la mejilla.—De todas formas tu lo has dicho, hay un millón atrás que seguro ya lo invitaron.

Baekhyun quería considerar la idea de sumarse al resto de chicos y chicas enamoradas de Junmyeon, incluso sus amigos comenzaron a planear estrategias absurdas: confesarle con una carta, dejarle un jugo con un corazón dibujado, o simplemente lanzarse a sus brazos en medio del patio fingiendo que se había tropezado (idea de Luhan, por supuesto). Sin embargo, Baekhyun se negó a todo. No tenía el valor, es decir ¿Por qué alguien tan perfecto e inteligente se fijaría en él?, Junmyeon no se distraería de sus estudios por tener un tonto romance con Baekhyun, exactamente con él, alguien invisible.

Pero allí estaba otra vez.

Entre los estantes de la biblioteca, mientras acomodaba un tomo pesado en su sitio, lo vio. Allí estaba Junmyeon, sentado junto a la ventana de la sala de lectura, inclinado sobre una montaña de apuntes. La luz de la tarde se filtraba por el cristal de una de las ventanas, iluminando su rostro sereno como en una de esas típicas escenas del protagonista en los doramas.

El corazón de Baekhyun comenzó a latirle en el pecho tan fuerte que temió que alguien más pudiera escucharlo. Fingió hojear un libro cualquiera, escondiéndose tras el estante más cercano, solo para tener la excusa de mirarlo un poco más.

Diez minutos.

Quince.

Veinte.

Y ahí seguía, completamente hipnotizado. ¿Cómo podía alguien hacer que pasar una página pareciera tan elegante? ¿Y qué clase de truco era ese de anotar con la pluma azul como si estuviera grabando un anuncio de papelería? Baekhyun incluso pensó en voz alta: —Si vuelve a acomodarse los lentes otra vez, juro que me voy a desmayar aquí mismo entre los diccionarios...

Pero de repente, una respiración ajena a la suya se escuchó al lado de su oído, hasta hacerlo espantarse cuando el desconocido habló.

—Si quieres, puedo darte unos binoculares.

Baekhyun soltó el libro de golpe, haciendo un ruido que hizo que dos estudiantes lo miraran mal. Se giró tan rápido que casi se tropieza.—¿Qué?—jadeó, con el rostro encendido en llamas, incluso se resistió al impulso de mirar hacia atrás para comprobar que Junmyeon no se había percatado de esto.

Cuando giró sobre sus talones, allí estaba Park Chanyeol. Más alto que la mayoría de los estudiantes de la universidad, y con unas orejas particularmente imposibles de no reconocer. Llevaba puestos un par de auriculares colgando despreocupadamente del cuello y una chaqueta oscura por encima de su uniforme que terminaba de darle un aspecto un poco más rebelde. Pero no era el típico chico pandillero y mala influencia, de hecho su sonrisa de niño travieso solo provocaba que los maestros lo quisieran reprender por saltarse las clases.

Chanyeol era estudiante de música, el típico líder que se volvía el alma de cada fiesta a la que iba, y el rumor favorito de las alumnas de primer año que buscaban su tonto romance tóxico que rompía las reglas. Todos hablaban de su talento como si fuera imposible de ignorar, y no faltaba quien asegurara que alguna agencia de entretenimiento lo raptaría antes de que terminara la universidad.

Pero más allá de los aplausos y los rumores, había algo en él que nadie podía ignorar... y ese algo era, o mejor dicho, ese enorme detalle: era el hermano menor de Park Junmyeon. Los dos parecían casi opuestos perfectos, mientras que Junmyeon era tranquilo y estudioso, Chanyeol era revoltoso y hablador, Junmyeon llevaba su bata encima con disciplina, y Chanyeol hacía lo posible por ir con el uniforme completo.

—¿Te gusta espiarlo desde las sombras? Casi babeabas viendo a mi hermano.—Mencionó con una voz burlesca, señalando a Junmyeon con la barbilla.

Baekhyun se puso rígido, no es que el chico le desagradara, pero él jamás había conversado con el otro de los hermanos Park. Y si lo dejaban juzgar, el alto realmente no parecía una persona segura, empezaba a hacerlo sentir incómodo con su interrogatorio.

—No estoy espiando a nadie...

—Claro que no.—Chanyeol soltó una risita grave, y el bajito frunció el ceño.

Baekhyun esperó pacientemente porque se alejara, se sentía absurdamente acorralado contra los estantes en donde anteriormente espiaba al hermano de este. Pero Chanyeol no parecía tener intenciones de alejarse, en su lugar bajó la mirada y Baekhyun fué consciente del lunar en su nariz que jamás había visto, espera ¿Qué? Baekhyun sacudió el rostro para dejar de verlo y empujarlo para que le diera su respectivo espacio personal. Sin embargo, el alto le arrebató la placa con su nombre escrito del uniforme.

—Ahh, así que tú eres Byun Baekhyun.—Dijo con una sonrisa que hizo aparecer el agradable hoyuelo en su mejilla, entre sus dedos sostenía la placa del susodicho.—Sentía que había visto tu cara en algún lugar, y creo que ya sé en dónde fué.

Con un gruñido, Baekhyun intentó quitarle la placa, pero falló en el intento porque éste comenzó a levantarla y ya no pudo alcanzarla ni de puntillas, así que se rindió. Por esa razón no le agradaban los chicos revoltosos como Park Chanyeol, tenían la realidad muy alterada y creían que todos hacían amigos así de rápido.

—Devuélveme eso, ¡Es mío!

Los ojos del alto lo miraron con picardía, y con un puchero negó, Baekhyun apretó la mandíbula y quiso pegarle en el pie. Si no tuviese que mantener una buena reputación enfrente de su amor platónico y si el causante de su enojo no fuese el hermano de este, realmente le hubiera pegado.

—Olvidé el mío, y si me ven sin el, van a darme un castigo otra vez. Así que lo conservaré un rato.

—¿Qué?, Dame eso, no vas a conservar nada.

En un arrebato inesperado, Baekhyun se lo quitó de entre las manos, dejando al estudiante de música sorprendido como si un alíen hubiese pasado en medio de ellos y hubiese desaparecido al mismo tiempo.

Sin embargo, él no tenía tiempo para seguir hablando. Regresó el libro que fingía leer al estante y después se dio media vuelta para irse de la biblioteca, pero fué detenido en ese instante por una voz tan agradable y tranquila que lo hizo paralizarse y quedar congelado.

—Chanyeol, ¿Viniste por otro castigo con la señorita de la biblioteca? Te he dicho que te portes bien.

Junmyeon se había acercado a ellos, y todas las alarmas rojas en la cabeza de Baekhyun comenzaron a encenderse y hacer estruendo. Con una sonrisa y una palmada lenta sobre el hombro, saludó a su hermanito menor, y al percatarse del otro estudiante, también le sonrió.

—Oh, tu eres..

—Byun Baekhyun.—Terminó de completar el menor de los Park, haciendo que Baekhyun girara sobre sus talones para sonreírle casualmente al estudiante de medicina, pero su sonrisa no salió tan casual como pensó. Estaba un poco torcida y parecía que iba a hiperventilar porque no dejaba de temblar, pero Junmyeon no dijo nada. —Es mí amigo, ¿Verdad?—Dijo el alto, pasando uno de sus brazos alrededor de los hombros tensos del menor.

Escuchar aquello pareció agradarle al mayor de los tres, quien sonrió aún más amplio y con más amabilidad de la que creía posible Baekhyun, le extendió la mano.—Oh, Baekhyun, jamás lo olvidaré de ahora en adelante. Me alegra que seas amigo de este cachorro tonto, aunque espero que no te moleste demasiado.—Dijo, tratando de sonar divertido, y aunque no lo fué, Baekhyun se echó a reír a carcajadas. Pero esto le agradó a Junmyeon.

—Bien, espero que nos veamos por allí de nuevo. Debo retirarme, pórtense bien chicos.

Dijo antes de irse, y mientras tanto, Baekhyun se quedó atónito observando la espalda ancha del hombre mientras se alejaba de ellos hasta salir de la biblioteca. Un leve rubor apareció en sus mejillas, y entonces recordó con quien estaba, y se separó del agarre de Park, aún sin poder procesar que había vuelto a hablar con Junmyeon.

Mierda, esa noche no podría dormir.

—Yo.. eso.. fué..

Chanyeol arqueó una ceja, divertido.—Deberías estar agradecido. Ahora mi hyung te conoce, y todo gracias a mí.

Baekhyun se quedó sin palabras, había hablado con Junmyeon, esa frase se repetía en su cabeza y mejor aún, había dicho que esperaba verlo por allí de nuevo, ¡De nuevo!, Junmyeon quería verlo otra vez. Su corazón empezó a ir como loco, tanto que ignoró todo a su alrededor y se dio la vuelta para salir de la biblioteca.

—¡Park! —la voz de la señorita de la biblioteca lo detuvo, se dió la vuelta y observó como esta estaba a punto de darle un sermón que le costaría un reporte al escandaloso estudiante.—¡Basta de tanto ruido! No es la primera vez que te encuentro con otro estudiante aquí, ¡Voy a reportarte ahora mismo!

″Baekhyun vete, no es tu problema. ″ Se dijo mentalmente, pero sus pies no obedecieron y se encontró caminando hacia dónde la señora regañaba a diestra y siniestra al estudiante que parecía resignado a otro castigo.

—Oh, lo siento señorita Ming.. en realidad, fue culpa mía.—dijo Baekhyun con una reverencia leve.—Yo fui quien hizo ruido porque Chan..—De reojo observó al alto, tratando de hacerle una señal para que le ayudara a inventar una excusa. ¡Él era el rebelde!, ¿Por qué estaba callado?

—Oh.. este..—Chanyeol tosió, aclarándose la garganta.—Yo le comenté una broma a Baek y él se rió, pero fué mi culpa de cierta forma por elegir el lugar incorrecto para hacerlo, así que le dije que se fuera y que asumiría la culpa porque no quería que lo regañaran. Usted sabe, Baek es un buen estudiante y..

—Chan, te dije que estaba bien.—Intervino el menor, pero la señora solamente los observó a los ojos con cansancio. Se acomodó los lentes sobre el puente de la nariz y suspiró.

—Está bien, lo dejaré pasar por esta vez pero por favor, mantengan las bromas lejos de la biblioteca. Hay estudiantes que quieren estudiar.

Sin más, desapareció nuevamente por dónde vino.

Baekhyun suspiró aliviado y después de darle una mirada de reojo al alto, salió de la biblioteca. Caminando por el campus con la cabeza confundida. —¿Qué demonios acabo de hacer?, ¿Ayudé a Park solo porque me sentía tan feliz de haber hablado con su hermano? Me estoy volviendo loco.

Sacudió la cabeza, tratando de alejar esos pensamientos, cuando de repente sintió una presencia detrás de él alcanzándolo. Se dio la vuelta y vio a Chanyeol caminando por el césped con esa sonrisa traviesa que parecía iluminar todo a su alrededor.

—¡Byun Baekhyun!—dijo Chanyeol.—Espera, detente.

Dijo, pero Baekhyun trató de ignorarlo caminando más rápido. Sin embargo, lo atrapó y lo detuvo del brazo.

—¿Qué quieres, Park?

Baekhyun frunció el ceño, pero el otro sonrió.

—Te debo la vida por haberme salvado de otro castigo. Déjame ayudarte a conquistar a mi hermano.

Esta vez Baekhyun calló y lo miró a los ojos, como si realmente considerara la idea, ¡No! Casi se metía a un problema por ayudar a ese tipo, así que negó y volvió a echarse a andar pero nuevamente lo detuvo por el brazo.

—Vamos, solo será un poco de ayuda. Además para acercarte a el, no hay nadie mejor que yo.—replicó Chanyeol, acercándose un paso más.—Prometo que será divertido.

Baekhyun abrió la boca para protestar, pero se detuvo al notar lo considerado que parecía Chanyeol por un instante. De cierta forma no mentía, Chanyeol cumplía un papel muy importante en la vida de Junmyeon. Y si le había hablado solo porque era amigo de su hermano, no quería imaginar todo lo que podría pasar si se acercara más a este.