Clavada por el Vil Viejo Brujo

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Summary

En el reino encantado de Valdor, la princesa Aurora, prometida al príncipe Adán de Cerúlea, teme que su pasado escandaloso arruine su boda. La tradición exige prueba de virginidad, amenazando su honor. Guiada por su prima Clara, Aurora busca a Malgrimm, un brujo siniestro en un bosque sombrío. Su ritual mágico perturbador, con pociones y objetos animados, la sume en un torbellino de deseo. A pesar de su repulsión, Aurore cede para salvar su reputación. Malgrimm le entrega un elixir y un ungüento para restaurar su «virtud» antes de la boda. De vuelta en la corte, Aurora finge ser virgen. La sábana nupcial, manipulada por la magia de Malgrimm, convence a todos de su pureza. En el banquete, Clara y Aurora comparten bromas cómplices sobre su secreto. Leocadia, su fiel criada, se burla de su aventura. Liberada de la presión, Aurore se siente tentada de visitar de nuevo a Malgrimm, no por virtud, sino por placer. La historia termina con su complicidad, Aurora contemplando otro viaje al antro del brujo con un brillo pícaro en los ojos.

Genre
Erotica
Author
SofiEspo
Status
Complete
Chapters
4
Rating
4.0 1 review
Age Rating
18+

Prólogo

Érase una vez, en el reino encantado de Valdor, un rey, Teobaldo, y su reina, Ismene, quienes dieron a luz a una hija, a la que llamaron Aurora.

La princesa creció en el lujo del palacio, envuelta en el amor de sus queridos padres, quienes la consideraban la niña de sus ojos. Un solo de sus vestidos valía más que todas las magnificencias de cualquier señor provincial, por poderoso que fuera.

Ella florecía en belleza, gracia y talentos, en medio de placeres, respeto y esperanzas: ya inspiraba amor; su pecho se formaba; ¡y qué pecho! Blanco, firme, tallado como el de una diosa de la fertilidad; ¡y qué ojos! ¡Qué párpados! ¡Qué cejas doradas! ¡Qué llamas brillaban en sus dos pupilas, eclipsando el centelleo de las estrellas!, como decían los poetas del Reino. Las criadas que la vestían y desvestían caían en éxtasis al mirarla por delante y por detrás; y todos los hombres habrían querido estar en su lugar.

Estaba comprometida con el príncipe Adán, heredero del reino de Cerúlea: ¡qué príncipe! Tan apuesto como ella, lleno de dulzura y encanto, brillante de ingenio y ardiente de amor; ella lo amaba como se ama por primera (o casi) vez, con idolatría, con pasión. La boda fue preparada: era una pompa, una magnificencia inaudita; había fiestas, espectáculos continuos de trovadores; y todo Valdor compuso versos para ella, de calidad variable.

Ella habría alcanzado el momento de su felicidad, si una amenaza siniestra, una sombra que planeaba sobre su honor y reputación, no hubiera pesado tan gravemente sobre su radiante futuro...

Nota: este prólogo está en gran parte inspirado en un pasaje de Cándido (1759) de Voltaire (Historia de la Vieja).