Autora:
Nota:
¿Ustedes se imaginaban alguna vez un mundo mágico relacionado con organizaciones criminales peligrosas?
¿No?
Bueno, siempre hay una primera vez para todo en esta vida de sangres sucias.
Un lugar donde lo muggle se mezcla con lo mágico.
Bienvenid@s a este extraño mundo del romance, digamos que un poco oscuro (aunque no se si con el paso del desarrollo lo sea). Fantasioso, animales extraños, magia, hechiceros, encantamientos, traiciones, dolor, obsesión, muertes, odio y romance.
En los Fan-Ficción la autora tiene todo el derecho de escribirlo de la forma que más quiere, claro sin quitar la esencia de la obra real, recuerden que solo se toma lo canon de lo ya escrito y lo demás, es la “fantasía que la creadora desea poner en su fic” Advierto para que no digan después... “eso no es verdad, eso no salió en HP”. Pues no, porque esta es una historia falsa que mencionara cosas canon del mundo HP (agrego o quito lo que quiero) con dos de mis personajes favoritos y estoy segura que de ustedes también. Sino no estarían aquí.
Aclaro: No es una historia erótica.
Si es lo que esperaban aquí, están en el lugar incorrecto. ¿Habrá encuentros? Tal vez, pero no serán para nada explícitos.
¿List@ para iniciar tu nuevo Dramione?
[Prefacio]
El aire estaba cargado de una tensión inquietante y de magia oscura cuando entré en aquel cuarto extraño. Mis pasos se escuchaban muy fuerte en el suelo de un fino mármol en color beige. Cada uno más pesado que el anterior. Mi corazón latía con fuerza, una mezcla de miedo y ansiedad me atrapaban. No sabía qué esperar, pero presentía que no sería nada bueno. ¿Cómo demonios lleguen aquí? ¿Dónde está Ron? Él estaba conmigo, celebrando nuestro aniversario número diez en el restaurante favorito de los dos en nuestra ciudad muggle de Londres.
Un escalofrío recorre mi columna después de recordar que estoy siendo jalada por un desconocido del brazo, sin ninguna arma blanca ni mi varita para protegerme, este hombre de vestimenta negra, máscara y túnica es... aterrador e intimidante, nunca había visto algo así.
— ¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí? — pregunto asustada, “por Merlin yo no debo estar aquí “. Pensé. — ¿¡Dónde está Ronald! — estoy agitada, mi respiración al borde del colapso.
No responde, y eso aumenta más mi desesperación. No puedo defenderme, prácticamente me han despojado de todo, de mi chaleco y con ello mis objetos.
Estoy jodidamente acabada.
— ¿Necesitas dinero? Si es un secuestro por favor, suéltame, tengo dinero y puedo dártelo todo. Solo déjame volver a casa. — las palabras se me atascan en la garganta por la sensación de terror que me abraza como manta, mis manos están atadas al frente y las cuerdas comienzan a lastimarme. — Por favor... tengo que volver con mi esposo.
El hombre se detiene en una puerta y eso implica que yo también lo haga, da unos toques y escucho un “adelante” de una voz familiar que no puede lograr distinguir del todo, viaja en mis más antiguos recuerdos. Él hombre mudo gira la perilla, abre la puerta y ambos entramos, me deja frente a la parte delantera de un escritorio y detrás de esta se encuentra la parte trasera del respaldo de la enorme silla. Esa persona observaba por los cristales del ventanal, la mejor vista de nuestro Londres, la silla se gira y una risa que ocasiona, miedo, preocupación y pánico... resuena por las cuatro paredes del frío lugar. Mi corazón no puede evitar sentir el miedo y la angustia al toparse nuevamente con él. Ese cabello rubio, esa piel pálida.
“Y entonces lo vi de nuevo después de muchos años...”
Sentado en la silla de cuero negro, enfrentándome como todo un vil y cruel manipulador. Su cabello rubio brilla bajo la luz tenue de la lampara, y su sonrisa retorcida me hela aún más la sangre. Era él, el hombre de la mafia oscura y mágica, al que todos temían. Su gris mirada me recorrió de arriba a abajo, evaluándome como si fuera una simple mercancía. Sentí escalofríos recorrer esta vez por mis pies y golpearme la angustia en el estómago cuando lo vi levantar su varita, murmurando los embrujos. Imperius, Atabraquium.
Me vi obligada a arrodillarme, incapaz de poder moverme. Las cuerdas me rodearon, apretándose cada vez más a mi cuerpo, cortando mi aliento. La desesperación me consume, porque no puedo hacer nada ni siquiera para liberarme, para salvarme de su tormento. Su voz, esa maldita voz, resonó en mis oídos con la misma frase que solía herirme por años.
— “Hola, sangre sucia,” — dijo con un tono de desprecio y burla.
Cada palabra era un golpe, recordándome mi lugar en su mundo despiadado. Sabía que mi vida nunca volvería a ser la misma en sus manos. Estoy atrapada en su red de poder, y no habrá nada en el mundo que me permita escapar de sus garras. Las emociones me abruman: miedo, rabia, desesperación y dolor.
Sólo espero que, en los más profundo de mi alma, haya una chispa de fuerza para luchar. No iba a dejar que me rompiera esta vez, no sin luchar. Aunque estaba encadenada, amarrada y a su merced, mi espíritu seguía siendo libre.
Y algún día, encontraré la manera de liberarme de sus tormentos. De las asquerosas manos de...
Draco Malfoy.