Capítulo único
¿Cuánto tiempo he estado regresando a este momento? ¿Porque sigo regresando al pasado para buscarte y verte sonreír? Mírame, estoy cayendo en la locura ¿No te parece gracioso? Siempre es lo mismo, regreso y te veo morir una y otra vez.
La primera vez que te vi hizo que la tarde brillara de un tono dorado más intenso, pero tú no me miraste ni una sola vez, preferiste verla a ella, a esa mujer con la sonrisa más irritable del mundo.
— Me llamo Bai Jin Long — Te presentaste con dulzura.
— ¡Es un placer tenerte con nosotros! Yo soy Yian Ting — Aquella mujer se presentó llena de energía, como si quisiera tenerte solo para ti — Tienes un cabello muy largo, es muy hermoso — Dejaste que ella tocara tu cabello gris mientras te sonreía ¿Porque lo permitiste?
Tus manos tocaron a aquel dragón rojo de ojos verdes que estaba a lado de esa mujer de nombre Yian Ting , dijiste que era hermoso, luego te dirigiste hacia mí para hablar con los hombres que estaban a mi alrededor, yo estaba ansioso y nervioso por presentarme.
Antes de llegar a mí, Yian Ting te susurro algo y luego ella me miro con esa cara llena de malicia, como si deseara hacerme daño. Cuando te acercaste a saludarme, me miraste con lástima y desviaste tu mirada a los otros hombres¿Soy horrible? ¿Ni siquiera era digno de que me hablaras? Preferiste conversar con los otros hombres y sin darte cuenta, me convertiste en un hombre lleno de celos y de ira en tan solo en un instante.
Poco a poco, me convertí en testigo involuntario de tus citas con aquella mujer de mirada turbia, allá en la montaña donde las tardes parecían eternas., tú le sonreías una y otra vez ¿Y a mi cuándo? Nunca lo hiciste.
— La tarde es hermosa, ojalá la paz fuera eterna — Dijo esa mujer con su voz dulce — ¿En serio participaras en la guerra? — Ante esta pregunta, tú reíste y asentiste con orgullo.
¿Porque tuviste que aceptar ir? ¿Acaso no ves lo mucho que me duele?
Empecé a rogarte que no fueras, que te quedaras a mi lado, incluso sé que lloré con fuerza, pero tu solo te acercaste a mí, tocaste mi rostro y me sonreíste sin responderme ¿Porque solo le hablas a ella y a mí solo me consuelas con tus dulces manos?
En aquella batalla, los guerreros luchaban con gran fuerza y voluntad, los dragones eran montados por hombres con grandes habilidades mágicas y destruían grandes legiones con facilidad, pero tú, sonreías y protegías a los demás con aquel poder maravilloso que poseías.
¿Porque tuve que distraerme? ¿Porque no gritaste mi nombre en busca de ayuda? Es mi culpa, todo esto paso porque me distraje ayudando a los demás a salvarse.
Te vi recargado en aquella roca mientras sangrabas, tu sonrisa seguía estando en tu rostro ¿Como era posible? ¿Como podías seguir sonriendo si estabas muriendo? ¿Acaso tu sonrisa fue porque me viste cerca tuyo?
Cuando me acerqué más a ti, tu débilmente tocaste mi rostro y solo ahí vi tu debilidad ante mí, tus lagrimas aparecieron sutilmente en tu rostro y tu voz estaba quebrada.
— Vive... — Tu voz me lastimó profundamente — Huye... Y ten una buena vida
¿Como podría vivir una buena vida si tu estas muerto? En ese momento le rogué a todos los dioses posibles que me ayudaran a salvarte, pero ninguno me quiso escuchar, todos ellos decían lo mismo.
“Debe ser así, este era su destino”
¡Reniego del destino! ¡Devuélvame a mi amado! ¡Regrésenme a la persona que me hace sentir humano y no un monstruo!
Ante mis plegarias, escuche los pasos de un hombre acercándose con suavidad, el viento hacia ondear su cabello largo y obscuro, la mirada de sus ojos escarlata hizo que el bosque sintiera pena por él y los rayos de la tarde tocaron al hombre como un consuelo ante su presencia.
— He escuchado las respuestas de los dioses y estoy de acuerdo con ellos — La mirada del hombre decayó — Yo te ayudaré, pero es muy probable que esto te destruya más que consolarte
No me importaba nada, solo quería salvar al hombre que yacía muerto frente a mí. Con valor me acerqué al hombre de ojos escarlata y él toco mi rostro con suavidad mientras que con su otra mano tocaba algo invisible en el aire, como si sostuviera una roca invisible.
“En la hondura de mi pecho hay un eco, una grieta que canta sin voz, un jardín marchito por inviernos largos donde el alma aprendió a llorar sin rencor
He caminado entre sombras propias, con los pies descalzos sobre cristales de ayer, cada herida y cada noche sin nombre, me enseñó a abrazar lo que no puedo entender
Pero tú, que escuchas este lamento suave, no cargues mi pena como si fuera tu pecado. Que mi dolor sea solo un puente invisible para que tu alma encuentre su luz
Bendito seas por prestar tu oído, por no huir del temblor de mi voz”
La voz del hombre salió como un canto, pero aquellas palabras me dolían ¿Por qué? ¿Qué significaba todo eso?
— Él lo ha dicho... — El hombre apuntó hacia a ti — Me ha dicho su nombre y su razón de morir aquí justo ahora
¿Acaso lo que este hombre tocaba en el aire era tu alma? ¿Como era posible? Hasta él tuvo la dicha de tenerte entre sus manos y yo tuve que conformarme con las pocas miradas que me dabas.
El hombre dejó de tocar mi rostro y mi cuerpo empezó a llenarse de brillos como luciérnagas que me rodeaban, cada uno de ellos dolían profundamente.
Por última vez, el hombre se acercó a mí y en su mirada sincera empezó a sentir lástima por mí, no por mi dolor, sino porque sabía lo mucho que deseaba trasmitir mi más profundo deseo y yo no podía hacerlo.
Antes de ser consumido completamente, el hombre toco su pecho y con los danzantes árboles que brillaban ante los rayos de la tarde, pronunció unas palabras más.
“Si alguna vez la tristeza te alcanza, que recuerdes este canto quebrado, y sepas que aún en el llanto más hondo, hay quien desea que tú seas amado”
Al recobrar la consciencia, pude regresar a ese día, justo en el momento en que te presentaste la primera vez. Con gran alegría empecé a gritar tu nombre, trataba de advertirte de tu futuro, pero tú me miraste con miedo y enseguida desenvainaste tu espada. Tu estabas decidido a matarme si era necesario, pero ¿Por qué? ¿Tanto te disgustaba mi voz o mi preocupación? Di varios pasos hacia a ti mientras te seguía suplicando no luchar en el futuro y de cierta manera sentía que no podía llegar a ti, como si algo lo evitara. Junté más fuerza y al fin pude correr hacia a ti y sin previo aviso, enseguida me atacaste. Tu espada se llenó de mi sangre y todos los presentes celebraron tu heroica acción.
“Que dolor, pero al menos tu estas vivo aún. El futuro puede cambiar ¿Cierto?”
Las mismas palabras se repetían en mi cabeza como un ciclo infinito. Deseaba no volver a despertar, porque eso significa que realmente tu no habrías muerto.
Que equivocado estaba.
Entre mi inconciencia, los dioses me permitieron ver tu muerte de nuevo, pero esta vez fue más rápida que la primera vez, eso era porque yo no estaba ahí para ayudarte como en el pasado.
“Me duele, no quiero esto”
No servía de nada pensar así, debía llenarme de valor y regresar de nuevo a ti.
Al abrir de nuevo mis ojos, aparecí en nuestro primer encuentro. Esta vez no dije nada, me mantuve callado con impaciencia. Cuando te acercaste, baje mi cabeza y con esperanza esperaba que vieras que estaba dispuesto a ser dócil contigo. Esta vez, me sonreíste más tiempo y hasta parecía que querías quedarte a hablar conmigo.
— Bai Jin Long, apúrate, quiero presentarte a los demás — Esa mujer te habló con tanta confianza que me hizo sentir lleno de ira y coraje.
— Nos veremos luego — Me dijiste con tu linda sonrisa y tus ojos grises brillaron con dulzura.
Esta vez las cosas serian diferente, estaba seguro de que así seria, pero no contaba con lo más importante: Tu terquedad.
Con el paso de los días yo seguía sin acercarme para hablarte, temía que me tomaras como un loco lunático y que de nuevo me atacaras con tu espada. Espere pacientemente el día de la guerra, esta vez no me separaría de ti.
Los gritos de los hombres iniciaron los ataques y la lucha sangrienta en ese día lleno de sonidos metálicos. Las alas de los dragones hacían sombra en nosotros y con precaución yo te cubría con mi cuerpo.
En el momento en que debías dar tu último ataque mágico, te obligue a alejarte del campo de batalla, luchabas ante mi agarre, pero te era imposible liberarte. En un momento a otro, sentí tu ataque sobre mí, haciendo que ambos cayéramos al piso con gran fuerza. Otra vez yo estaba muriendo y tú te dirigiste de nuevo a la batalla. Te empecé a llamar constantemente para que te quedaras a mi lado, pero no me prestaste atención ¿Porque no me escuchas? ¿Podrías al menos quedarte hasta mi último aliento? Mis suplicas no servían de nada y tuve que verte morir de nuevo.
Y así, volvía al pasado.
Buscaba mil maneras de mantenerte a salvo, pero de nada servía. Fue entonces que recordé lo que dijeron esos dioses.
“Debe ser así, este era su destino”
Que absurdo ¿En serio quieren que crea que este hombre lleno de luz debía morir de esta manera? ¡No, no debe ser así! Seguiré regresando al pasado toda la eternidad si es necesario, yo haré que viva ¡Lo juro!
Una y otra vez regresé al pasado, perdí la cuenta después de llegar a la cuenta de cinco dígitos. Tu siempre lograbas salirte con la tuya y morir.
Entre tantas veces que regresaba al pasado, hubo una vez en que pude apreciar más de tu corazón. En ese día no solo pude ver tu brillo divino, sino también pude entender un poco del por qué ese era tu destino.
— ¡Si me rindo, ellos harán del mundo un lugar sin vida sin esperanza! — Gritaste mientras mirabas como trataba de protegerte — ¡Solo podré darte un lugar donde vivir si uso toda mi fuerza! — Tus hermosos ojos grises se llenaron de una pureza única y tu cuerpo se llenó de tu inigualable brillo.
Tu poder se desbordo con intensidad sobre todo el campo y aquellos enemigos se pulverizaron sin piedad. No puedo mentir, me moría de envidia, al menos ellos tuvieron el honor de morir ante tu luz ¿Y yo? Yo morí por unas simples heridas, que vergüenza.
Tu cuerpo cayó ante la misma roca donde te vi morir por primera vez y con lentitud me acerqué a ti.
Tu morías por salvar al mundo y yo moría de amor por ti.
“Llévame contigo”
Dije con poca fuerza, pero tú, solo sonreíste y acariciaste mi cabeza que estaba sobre tu estómago.
— Quisiera que vivieras... Lejos de aquí... — Tu voz me lastimó profundamente de nuevo — El día en que te conocí, Yian Ting dijo que eras demasiado peligroso y que planeaban matarte... Me sentí tan triste y por eso siempre te mantuve cerca mío...
¿Que se suponía que significaba eso? ¿Porque me querían matar? No entendía nada, solo me importaba estar ahí con contigo. Cuando ambos dimos nuestro último aliento, mi cabeza se llenó de todas las veces que viaje al pasado, como si mi cabeza tratara de hacerme ver algo y lo trataba de hacer en forma de un rompecabezas. ¿Que se supone que debo ver o entender?
Las imágenes del pasado eran las mismas una y otra vez: Tú siempre mirándome y no dirigiéndome la palabra, o cuando me llevabas en las tardes a ver a Yian Ting a la montaña.
¿Qué debo entender con esto?
Abrí mis ojos y de nuevo era el día en que te conocí. Esta vez quise entender todo completamente.
“Mírame, Bai Jin Long, acércate a mi”
Hablé suavemente y tú me miraste con curiosidad. Te acercaste a mí, pero esa mujer de nuevo te detuvo y te susurro ¿Acaso fue aquí donde ella dijo esas cosas de mí? Tu mirada decayó y cuando me miraste, solo pude ver de nuevo la lástima que sentías por mí.
— ¡Deseo matarlo yo misma! ¡Me haré unos accesorios con sus colmillos! — Era la primera vez que Yian Ting había dicho eso.
Espera, ¿Acaso dijo colmillos? Entre mi desesperación quise correr, pero yo... ¿Estaba atado? ¿Desde cuándo yo permanecía atado con estos grilletes?
Entre mi desespero, usé toda mi fuerza para liberarme, salí corriendolejos de todos, no te di oportunidad de atacarme y matarme de nuevo como la primera vez que regresaba al pasado. Llegué a un campo abierto y al tocar el verde pasto me llegó una pregunta a mi cabeza.
“¿Como llegué tan rápido aquí?”
Caminé con miedo hacia el lago y con gran lentitud miré mi reflejo. Al fin lo entendí.
“Yo siempre fui un dragón”
¿Porque no me había dado cuenta antes? ¿Porque ignoraba mi propia naturaleza? Buscaba una respuesta en mi cabeza, pero ella solo me respondía con las imágenes del pasado, solo así pude entender lo que trataba de decirme, yo nunca fui un humano, por eso ninguna persona podía entenderme, ni tu.
¿Que se supone que haga ahora? ¿Como pude negar lo que soy y tratar de cambiar el destino?
— ¡Ahí está! — Varios hombres llegaron a donde estaba y por supuesto, tú también estabas ahí.
— Esperen, no griten, lo asustaran —Dijiste con una gran elegancia — ¿Cuál es su nombre?
¿Mi nombre? ¿Alguna vez lo tuve? ¿Porque no recuerdo mi nombre si he vivido tantas veces en el pasado?
— Heilong — Dijo un hombre anciano — No se acerque a él, se volvió muy peligroso en cuanto se hizo anciano, ya no reconoce a nadie, ataca a cualquiera, por eso lo teníamos encadenado
¿Qué ha dicho? ¿Soy peligroso? ¡Yo no recuerdo nada! ¡Esto es injusto!
— No importa, yo lo cuidaré — Tu voz resonó con fuerza — Es un dragón hermoso, su color negro con dorado es tan precioso... — Me sonreíste y te acercaste a mi lentamente, pero debo decirte que tu no debes temerme, yo no te haré daño.
Me dejé caer al piso y tus manos acariciaron mi rostro con suavidad, todos en el lugar se quedaron sorprendidos ante mi actitud dócil. Aunque estaba rendido a tus pies como desde el inicio, esta era la primera vez que deseaba no volver al pasado.
Al fin había entendido que no podía salvarte, yo era tan inútil y con este gran dolor, solo estaba destinado a sufrir.
“Si el destino de Bai Jin Long era morir, ¿Cuál era el mío?
Empecé a rogarle a los dioses de nuevo en busca de una respuesta. El viento en el campo sopló con fuerza y las voces llegaron una tras otra.
“Tu destino está atado a aquello que causa tu gran dolor”
Los dioses respondieron sin dudar.
Mi mirada se guio de nuevo a ti, con pena y tristeza al saber que debía mirarte morir por una última vez.
Al menos ahora entendía todo.
El día de la guerra me quedé mirando el atardecer esperando a verte morir sin poder hacer nada. En el momento en que usaste todas tus fuerzas para terminar con los enemigos, me apresuré a estar a tu lado para apoyarte con todo mi cuerpo, así no caerías en esa dura piedra.
— Con esto... Tendrás un futuro lleno de paz... — Tu voz quebrada resonó en mi cabeza — Al fin.... Serás libre y feliz...
“Quiero morir junto a ti”
Pensé sinceramente.
En este día, yo no morí por las heridas, morí de pena.
Me sentía inundado en un vacío obscuro sin poder encontrar la respuesta, solo deseaba encontrarte de nuevo. Mientras me sentía en la penumbra, unas manos me tocaron mi rostro con fuerza, me pedían despertar, pero estaba tan adolorido. Yo no quería despertar, solo quería desaparecer en tu esencia.
Mis propios deseos me hicieron llorar desesperado. ¿Alguna vez podré verte de nuevo? ¡Dioses, por favor déjenme verlo de nuevo! Por favor... Solo una vez más...
Mis ojos se abrieron lentamente y el tacto de mi rostro se intensificó.
— Al fin despiertas.... Te estuve hablando durante varios minutos y no desertabas ¿Tuviste una pesadilla? Estas llorando...
Eras tu...
La voz que hacía temblar mi cuerpo provenía de ti.
— ¿Que sucede? ¿Porque me ves así?
Tus ojos grises están frente a mí, ¿Acaso mi deseo se cumplió?
— Sigues llorando... Me estoy preocupando, ¿Porque no dices nada?
Ah... Es cierto... Todo lo que vi fue un sueño, un horrible sueño.
En movimientos rápidos me apresuré a abrazarte, sé que te has sorprendido por mi alta necesidad de tocarte, pero no puedo evitarlo.
— Si... Una mala pesadilla... — Dije con aun ese sentimiento en mi pecho — Ahora que te veo, todo está mejor...
Solo en este momento comprendí las palabras de aquel hombre de ojos escarlata en aquel bosque cubierto de rayos dorados del atardecer.
Tu yo del pasado ya sabía esto, por eso por más que deseaba cambiar tu destino tu luchabas por seguir adelante. Bai Jin Long, ¿Acaso miraste el futuro cuando me viste por primera vez?
No tengo la menor idea, pero... Al fin después de tanto tiempo, sé una sola cosa.
Bai Jin Long murió para darle un futuro al dragón Heilong y el dragón Heilong murió de amor por Bai Jin Long.
Dato curioso (No tan importante)
Esta historia se escribió gracias a un sueño que tuve ❤️Mientras estaba soñando esta historia, llegué a sentir una tristeza real por parte del personaje Heilong, cuando desperté no sentí que fuera importante escribirla, pero algo dentro de mí me causaba tristeza al ignorarla, así que simplemente me di el tiempo de escribir esta pequeña historia❤️
Y sé que se preguntaran porque digo todo esto, pues, hace tiempo lei una teoría (Puede ser real o no) sobre que somos escogidos por los personajes para escribir sus historias (No recuerdo muy bien como decía la teoría jajajaj❤️)
Pero en dado caso que sea real, agradezco a Heilong por haberme escogido para escribir su historia y espero que siga feliz con Bai Jin Long por siempre ❤️