Si la quieres
Ultima linea temporal
¿Que se supone que deba hacer?
Ya sabía que eso iba a pasar.
Ese momento iba a llegar tarde o temprano.
Sentado en esa cafetería, mirando la cara sonrojada de su amigos mientras miraba el anillo de compromiso que había comprado, todo el mundo de Maikey parecio detenerse y sólo resonaban aquellas palabras que acaba de decir.
"Estoy pensado en pedirle matrimonio a Hina".
Esa simple frase lo dejo estático. Sin poder decir nada. Las palabras se quedaron estancadas en su garganta a causa del repentino nudo que se formo.
¿Porque se sorprendió?
Ya sabía que pasaria.
Solo era cuestión de tiempo.
En cuestión de segundos todo lo que había pasado junto a Takemichi paso por su mente, desde que lo conoció hasta que regresaron ambos a su niñez.
Sobre todo eso ultimo, desde que ambos por alguna razón regresaron juntos al pasado y trataron de corregir todo y salavar a todos habían pasado tanto tiempo juntos que había olvidado que en algun punto esto pasaría.
Había olvidado que solo eran amigos y para cuando se dio cuenta ya no podia cambiar nada por mucho que quiso enterar esos sentimientos que no deberian de estar ahí.
Que Takemichi estuviera con Hina era una de sus metas.
Pero al pasar tanto juntos Maikey había olvidado eso, incluso si habían empezado a salir hace mucho tiempo, Maikey había guardado una pequeña esperanza muy dentro de él.
Esperanza que se destrozó en ese momento.
Pero, ¿que podia hacer?
Takemichi merecía estar con ella, después de todo merecía estar juntos al fin.
Y él no debía estar en medio, no podia ser egoísta de nuevo, ya sabía muy bien lo pasa cuando es egoísta.
Como pudo se obligo a sonreír a su amigo que ya parecia notar que su silencio se habia alargado.
—Bueno, pero ya te habías tardado Takemicchi. Si la quieres ¿que se supone que haces aquí sólo contadome tus planes? Ya deberías de estar llevándolos acabó.
Se forzo a sonar alegre. Takemichi lo miro con una sonrisa apenada.
—No seas asi Maikey. Si te lo cuento es porque estoy nervioso, ¿y si dice que no?
Si dice que no sería tonta, no responderá eso.
—No hay manera de que te diga que no. ¿No dijiste que ya estabas a punto de casarte una vez? ¿Que de difícil tiene hacerlo de nuevo?
—B-Bueno, ¡pero es que esa vez cuando volví ya estaba comprometido, no recuerdo como fue! ¡¿Que se supone que debo decir?! ¡¿Como se lo dijo?! ¡¿Y si parezco un tonto?!
—Igual vas a parecer tonto sin importar la forma en que se lo pidas. —Interrumpió sus quejas.
—¡No ayudas!
Maikey se rio de su, ya en panico, amigo.
Pero aunque se riera, sentía como su corazón se oprimía a cada palabra de su amigo.
El necesitaba un consejo, un consejo de su amigo, pero Maikey no podía.
Pero era su amigo y cuando ambos viajaron al pasado ambos prometieron ayudarse mutuamente a cambiar todo.
Y eso incluía que esa boda se llevara a cabo.
Se debía tanto a el ojiazul que ayudarlo con eso, ayudar a que sea feliz, era lo mínimo.
Pero sería mas sencillo si nunca se hubiera enamorado. Fue su error. No de Takemichi, no de nadie mas. Solo suyo.
Y en ese momento debia ser en buen amigo.
¿Pero como amigo que consejo podia darle si se sentía así?
—No te compliques. No se, busca un bonito lugar para llevarla a una cena y no se, dile que no puedes vivir sin ella, dile que la quieres, que quieres estar con ella para siempre. Solo se honesto, solo se tu. Si la quieres, solo dicelo y dale el anillo.
"Solo dile lo que jamas por mi vas a sentir"
Se trago otro nudo en la garganta.
Maikey miro como su amigo abrió una vez mas la caja en la que estaba el anillo que ya tenia dueña y miraba como sus ojos se llenaban de ternura, nervios, ansiedad, felicidad y amor sobre todo.
Apreto los puños y desvío la mirada.
—Supongo que tienes razón, no puedo darle tantas vueltas. Buscaré algo romántico para pedírselo. Gracias, Maikey-kun. —Le sonrió con las misma facilidad de siempre.
Y eso solo lo hizo peor.
Takemichi se despidió, se puso de pie y salio de la cafetería dejando a un Maikey que dejo de sonreír en cuando quedo solo.
¿Porque demonios tuvo que enamorarse?
Si sus manos se habían cerrado en puños tan apretados que sus nudillos se habían vuelto bancos y una pequeña gota callo sobre la mesa, fue algo que nadie vió.
La siguiente vez que lo vio fue cuando dieron la noticia de su compromiso.
Maikey se obligo a no dejar de sonreir y bromear con ellos dos mientras los felicitaba.
Los ojos azules que tanto amaba esa noche brillaban de cariño, amor, ternura y gran felicidad. Pero eran por y para ella.
Los meses pasaron y los preparativos se llevaron a cabo sin problemas.
Y entonces ese dia llego.
Mientras todos se preparaban Maikey fue a ver a el novio para ayudar en lo que necesitara.
Tener que ir a ayudar a alistarse a la persona que amaba para que se casara con otra persona y además siendo uno de sus padrinos.
Ja, eso si que era un mal chiste.
Y mas de su parte por aceptar.
Llego hasta la habitación donde estaba. Al entrar, como esperaba, era un manojo de nervios. Pero al menos ya estaba cambiado.
—Vaya, la novia pareces tu.
Takemichi lo miro con algo de enojo ante su burla.
—No te burles, Maikey-kun. Es imposible no estar nerviso en tu boda.
—Bueno, supongo. Pero sera mejor que arregles esa corbata o entoces si pareceras tonto.
Incosientemente se había acercado hasta el y había empezado a arreglar la corbata que habia atado mal a cuasa de los nervios.
Takemichi no se inmuto ante eso, se puso derecho y dejo que Maikey le acomodara correctamente la corbata porque no confiaba en sus manos temblorosas para eso.
—No puedo creer que de verdad este a punto de casarme con Hina. Despues de tanto...
Maikey solto la ya acomodada corbata y se alejo de él yendo hasta la ventana.
—Sera mejor que lo creas. Lo mereces. Después de todo lo que has hecho por todos, mereces ser feliz. Mereces tener estar a lado de quien amas para siempre. Mereces tenerla contigo para siempre.
Takemichi no respondió, pero no hizo falta, su cara lo decia todo.
Estaba feliz y ansioso.
Y la hora estaba ahí, Takemichi se miro de nuevo en el espejo ajustado algunas aqui y haya, o mas bien buscado mantener ocupadas sus manos.
Maikey lo miraba desde la ventana.
—Ya no podremos hacer locuras al parece. Me quedare solo.
Takemichi se detuvo de golpe y lo miro fijo.
—Maikey, no estas solo —a veces que Maikey dija cosas así lo hacer reaccionar muy rápido, le trae malos recuerdos.
Maikey se rio. Ya sabía que estaba pasando por su cabeza.
—Ya lo se, Tontomicchi. ¿Pero quien mas va segir mis locuras ahora que te casas? Ken-chin ya solo cuida de Emma y no acepata hacer locuras.
Takemichi respiro de nuevo.
—Pues quizás deberías de dejar de hacer locuras. Ya no somos adolescentes.
—Mmmmm—Hizo un sonido aparentado pensar —No quiero.
Declaro.
Hanagaki se rio, Maikey siempre sería Maikey.
—¿No es por hacer locuras que te han regañado por la última carrera?
—No era para tanto.
—Dile eso a Koko y Kisaki.
—Exageran.
—Son tus patrocinadores. Ellos pierden.
—Es mas lo que les hago ganar.
Takemichi lo miro con finjida severidad unos segundos antes de ambos echarse reír.
Como quisiera Maikey que se pudieran quedar así.
—Tu no cambias, Maikey-kun. —Dijo Takemichi cuando dejo de reír.
Al menos los nervios parecían haberse ido.
—Pense que estabas bien con eso.
—Si, no estoy diciendo que lo hagas. Pero debes de madurar.
—No quiero. Vamos deja ya de regañarme y perder tiempo, debes de ir ya a ese altar y esperar a Hina para jurar estar juntos siempre, decir que la mas y convertirla en tu esposa.
Y decir eso le regreso el amargo sabor a la boca.
Takemichi se reviso una vez mas mientras Maikey se iba.
—Yo me adelantare.
Cuando estaba en la puerta Takemichi lo llamo.
—Maikey —volteo —Gracias por todo.
El mayor sonrió como pudo.
—No, gracias a ti por todo, Takemicchi. Vamos date prisa. No puedes perder tiempo. Hina te espera.
Cerro la puerta y por unos segundos se quedó ahí, recargado contra la puerta.
Si, ella lo esperaba para estar juntos para siempre y él se quedaba ahí.
Se recompuso y se dirigió con los demás.
Empezó la ceremonia y con cada segundo que pasaba de esta cada momento que había pasado con Takemichi se reproducia en su cabeza.
Cuando dijeron sus votos cierto momento llego a la cabeza de Maikey.
Cuando eran adolescentes y Takemichi había dudado de si debía o no estar con Hina.
"Si la quieres, solo ve y dile que la quieres, Tantomichi."
Si, el le había dicho que fuera con ella.
Cuando sellaron su union con el beso, ya no pudo mas, cada rastro de esperanza desapareció.
Agradecia que mas de uno lloro de felicidad por ellos y la lágrima solitaria que salio de sus ojos y bajo por su mejilla fue tomada por una de felicidad.
Se sentía mal por poder sentir felicidad genuina por ellos, les deseaba lo mejor por su puesto, pero no podia ser genuinamente feliz.
Y se sentía aun peor por tener que admitir que se miraban muy bien juntos.
Otra lágrima cayo sin poder evitarlo.
====
Esta vez estoy participando en el octavo desafío relámpago de la pagina de Facebook "Es de fanfics"
Aunque se como se hace un songfic porque ya habia echo uno antes, pero no se que tal me haya quedado, espero que sea de su agrado.
Nos vemos la próxima.