Un nuevo control

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Summary

La vida de Ryan cambiara totalmente despues de descubrir un extraño objeto capaz de hacer realidad sus más oscuras y obcenas fantasias.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1

¿Por qué esto llego a mi?¿Era el destino, una simple casualidad?¿Acaso el habia sido elegido por una fuerza mayor? Ryan no podia evitar hacerse estas preguntas, inundaban sus pensamientos, tenia que...

"¿Estas bien?" Una dulce voz sono detras de Ryan mientras estaba sumergido en sus pensamientos.

"A?" Ryan se dio la vuelta y no pudo evitar sonreir levemente, todas las preguntas y dudas dejaron su cabeza. "Claro que si, como no estarlo"

Claro que estaba bien, ¿de que otra manera podia estar? En lo que a el respecta, era practicamente un dios.


Una alarma empezo a sonar fuertemente en la oscuridad por toda la habitación de Ryan, este no pudo evitar tratar de esconderse entre las sabanas, evitando el ruido, no funciono.

"Por favor... solo..." Ryan alargo su mano a su velador, intentando alcanzar su telefono. "Apagate... maldita... cosa"

Ryan alcanzo su telefono colocandose al borde de la cama, lo que hizo que cayera apenas apague la alarma.

"Mierda mierda mierda" Dijo Ryan sacudiendo su cabeza sin levantarse del suelo. "BIEN!, Ya me levante, estas contento?" Dijo gritandole a su telefono.

Ryan se levanto a duras penas y dejo el telefono encima de su mesita, prendiendolo con esperanza de encontrar un mensaje o notificación interesante, nada, a menos que el aviso de "15% de bateria, por favor conecte el cargador" fuera algo bueno.

Ryan se limito a dar un leve suspiro. "Mierda" Dijo notando el cargador mal enchufado.

La luz de la habitación se encendio, dejando a la vista la común, por no decir aburrida habitación de Ryan. Su pequeña mesita de noche con una lampara y un par de calcetines tirados, el escritorio con unos cuantos libros de diferentes materias abiertos al azar, la cama completamente desordenada con una sabana en el piso, el ropero que parecia levente gastado, y por ultimo la repisa que contenia una que otra figura de acción y cuadros familiares.

"¿Estas bien?" Una dulce voz sono detras de Ryan mientras revisaba su telefono.

"A?" Ryan se dio la vuelta y no pudo evitar dar un leve suspiro. "Claro que si, como no estarlo"

Claro que no estaba bien, ¿de que otra manera podia estar? En lo que a el respecta, era el chico más común y aburrido del mundo.

Una mujer, de pelo castaño, con unos lentes negros se encontraba parada en la puerta de la habitación de Ryan, habia prendido la luz y ahora miraba tiernamente al chico.

"Me alegra mucho que te allas dignado a levantarte" Dijo ironica la madre de Ryan.

La madre de Ryan, Julia Sharp era una mujer alta, delgada, y de apariencia joven, lo cual no era casualidad, la mujer habia logrado mantener su aspecto intacto a travez del paso del tiempo, las vecinas la envidiaban por su belleza a pesar de ser madre, obviamente, las malas lenguas siempre respondian que esto era por un embarazo joven y que debia tener entre 20 a 30 años, nada más alejado de la realidad, la madre de Ryan, estaba por cumplir los 42, y seguia pareciendo una adolecente si no se le veia con cierto detenimiento.

"El desayuno esta listo" Dijo su mamá antes de salir de la puerta y bajar al primer piso sin esperar ningun tipo de respuesta por parte de el chico.

Ryan tampoco contesto, se limito a enchufar su celular y ponerlo de nuevo en la mesita. Luego, con vagos esfuerzos, se arrastro al primer piso y se sento en el comedor, donde su madre ya habia dejado un plato de pan y huevos con jugo de naranja. Él sabia que últimamente su madre veia muchas series y peliculas estado unidenses, por lo cual, habia enpezado a preparar huevos y tocino con jugo de naranja más a menudo, en honor a sus queridas novelas.

Ryan comio sin ganas mientras su madre volvia a subir y arreglaba unas cosas en su cuarto. La mesa era rectangular, con 6 sillas en total, "inneceseario" pensaba Ryan, despues de todo, en la casa solo estaban su madre y él. No tenia hermanos ni hermanas, otros familiares rara vez iban de visita, papá... él tampoco estaba ahí.

Y estaba bien con eso, no necesitaba pasos de alla para acá a todas horas del dia, su vida era normal y casi solitaria, y eso era lo mejor que pudo haberle pasado.

Ryan se levanto y volvio a su cuarto, ordenando lo que tendria que llevar hoy a la escuela, para su mala suerte, la fecha parecia torturarle la cabeza.

"Martes" Dijo de mala gana, odiaba los martes, tenia que quedarse en la escuela hasta las 17:00 horas de la tarde, un sufrimiento que encontraba sumamente injusto, ya que la mayoria de cursos saldria a las 14:00 debido a que un profesor se habia accidentado y no podria hacer sus clases, profesor que lastimosamente, no pasaba clases a Ryan.

Ryan se vistio son su uniforme y agarro su mochila, salio de su habitación y se dirigio por el pasillo a la escalera. Paso frente a la habitación de su madre, la cual se habia duchado y hablaba por telefono con alguien con nada más que una toalla amarrada al pecho. Ryan toco la puerta y la vio, por un lado, él estaba orgulloso de su madre, se habia mantenido en forma con los años y parecia poco más mayor que él, miro rapidamente su figura, debia admitirlo, habia chicas de su curso más desarrolladas que ella, pero su madre parecia toda una joven. Pero... por otro lado, Ryan estaba avergonzado, no podia evitarlo, su madre era bella, lo cual causaba que mucho hombres (incluidos sus compañeros de escuela), la vallan mirando constantemente, más de una vez le preguntaban a Ryan si era su hermana mayor o una prima lejana para coquetear con ella, y él sumamente avergonzado debia decir que era su madre.

"Adios Ryan, saluda a tus amigos de mi parte" Dijo la señora Sharp con una sonrisa tapando el telefono por un momento.

Claro, ella no notaba las constantes miradas que recibia de los compañeros de Ryan, y solo creia que eran muy amables, lo que no sabia (pero que Ryan tenia más que claro), era que la unica razon por la que algunos compañeros de su hijo eran amables con ella, era para mirarla más de cerca o intentar conquistarla sin exito.

"Adios mamá" Dijo Ryan y bajo las escaleras, se dirigio a la puerta, tomo sus llaves, la abrio, y se enbarco en un nuevo y monotomo dia de escuela.

Aunque bueno, eso era lo que el creia.



Cuando llego a la puerta de la escuela no habia nada novedoso, solo estudiantes que entraban y algunos profesores e inspectores en la entrada, listos para recibir a los chicos con una obvia sonrisa falsa, seamos honestos, ni a ellos les gusta ver a sus "mounstruos".

Cuando Ryan entro a la escuela, se dirigio rapidamente a su salón y se instalo en su puesto, casi al final del aula, habia elegido ese puesto más que nada para evitar ser pillado durmiendo o usando el telefono en clases.

Su telefono. "Ay no mames" Exclamo Ryan en voz baja revisando sus bolsillos, habia dejado su telefono cargando en casa. "Nada mejor para un martes" Penso enojado, tendria que arreglarselas para sobrevivir sin ver videos o divertirse con algun juego, en fin, un dia de mierda.

Ryan se acosto en su puesto y se volvio a dormir, habia llegado temprano asi que tendria unos momentos de sueño antes de que empieze el infierno, con suerte, se quedaria dormido hasta la hora de almuerzo.



"¿Qué opinas de Alicia?" Pregunto Marco con una sonrisa.

"Nerd" Dijo Ryan sin mucho animo mientras comia un trozo de carne.

La hora de almuerzo, el unico momento para respirar tranquilo y relajarse, 30 minutos de pura gloria, Ryan era el mayor fan de esos minutos, era su momento para reponer energia para las horas restantes del dia.

"Que use lentes no significa que sea cien porciento nerd" Alego Marco dandole un pequeño empujon.

Marco, era un amigo de la infancia de Ryan, se conocieron en el jardin de niños, y desde ese punto fueron inseparables, casi hermanos. Marco era alto y esbelto, una recompensa por sus años de ejercicio, no era el más listo, pero sobrevivia como podia a las clases, su salvación siempre era educación fisica, era de los mejores.

Muchas veces trato de motivar a Ryan con los deportes, recibiendo un "No es lo mio" como respuesta en cada ocasión, tantas cosas diferentes no hacian más que fortalecer su amistad, Marco era quien protegia a Ryan en la mayoria de casos de bullings, a cambio, Ryan le ayudaba a estudiar, bueno, tampoco es que fuera el mejor de la clase, pero si era más inteligente que Marco.

"¿Y que opinas de Talia? Ella claramente es menos come libros y más come otras cosas" Dijo Marco guiñandole un ojo a Ryan.

Marco se habia comprometido en lograr que Ryan consiguiera una pareja, aunque claro, este ultimo no ayudaba mucho. Ryan era palido, pelo desordenado, delgado y un poco más bajo que el, era visto como el niño raro, asi que rara vez una chica se le acercaba, todas preferian evitarlo y lo repudiaban, todas menos...

"¿Qué come Talia?" Pregunto Lily apareciendo al lado de Ryan con una cara de confusión.

"Nada nada, osea, ya sabes, comida" Respondieron Marco y Ryan casi al mismo tiempo.

Lucia, Lily para los amigos, iba en el mismo curso que ambos chicos, aunque era obvio que su mente se habia quedado atrapada en los primeros años de escuela. Lily era en extremo "pura", o "inocente", era común en los salones escuchar de la niña de mechones rosa y mochila con pegatinas de unicornio, que en vez de buscar porno o hablar de chicos como cualquier otra adolecente, se la pasaba viendo los ultimos capitulos de caricaturas y peliculas de princesas, esa era Lily.

Lily a comparación de sus compañeros y compañeras, habia sido criada bajo una gran burbuja de "la vida es perfecta"y "todo es color de rosas" que le habia evitado seguirle el paso a las demás chicas cuando hablaban de chicos o de relaciones, ella parecia encerrarse en su propio mundo, un mundo en el que los unicornios aun existen y cualquier acto de pareja como un simple beso era indebido fuera del matrimonio.

Y esos eran los amigos de Ryan, por un lado un chico deportista, animado, y fiestero, y por el otro, una chica inocente, tierna e incredula. Los mejores amigos.

Habian muchos rumores en torno a este trio, como que se drogaban y por eso eran los tres flacos y Lily tan distraida, que Ryan les pagaba para que estubieran con el, que Lily realmente se hacia la mosca muerta mientras se cogia a los dos amigos al mismo tiempo. Pero solo eran tres amigos que iban al parque y se ayudaban en los estudios.

"¿Y que tal tu Lily?" Pregunto Marco con una sonrisa siniestra. "¿Ya tienes un novio que nos estes ocultando?"

"Claro que no" dijo Lily mientras de su bolso sacaba unos dulces como almuerzo (ambos amigos tenian la teoria que aparte de sus padres, una de las razones de la actitud de Lily era su constante consumo de azucar y dulces). "Todavia no tengo 18 años"

Una de las reglas que sus padres le tenian a Lily y que era muy sorprendente, era que las chicas solo pueden tener novio a los 18 años, tontas mentiras para mantener a su hija virgen y casarla con el hijo de un ricachon.

"Saben, me dan lastima" dijo Marco reclinandose mientras comia unas papas fritas.

Marco habia optenido novia hace un año, y estaba muy orgulloso de ello, aunque era evidente que su novia era una interesada que solo lo queria por ser miembro del equipo de futbol, Marco era el unico que no parecia notarlo (o no queria hacerlo).

Cuando sus amigos se enteraron de su noviazgo, no pudieron evitar reclamarle, por un lado, Ryan decia que era una traición a su grupo por no decirles nada y por mantenerla escondida, una manera de ocultar que realmente estaba celoso de su amigo por haber conseguido el amor primero que el, mientras que Lily solo le decia que eso era peligroso porque aun era menor de edad.

"Ja ja" Rio ironico Ryan. "No es como que tu relación tenga mucho que envidiar"

Marcos solo le dio un empujon que casi hizo a Ryan atragantarse con la carne.

"¿Esos son los celos de Ryan Sharp?" Dijo Marco con voz burlona. "Ya tranquilo, pronto encontraras a una chica para afilar la espada" Agrego riendose.

"¿Por qué no me dijiste que tenias una espada?" Dijo Lily con los ojos bien abiertos. Si, definitivamente era demasaido inocente.

"Saben ya casi empieza nuestra clase, deberiamos marcharnos" Dijo Ryan guardando el envase de comida en su bolso para luego levantarse. "El último en llegar invita helados el viernes" Dijo empezando a correr mientras Lily rapidamente lo perseguia y Marco tardaba guardando su envase.


El resto del dia fue eterno, Ryan casi se desmaya del aburrimiento en historia y se durmio unos segundos en matematicas, lo habria hecho toda la clase de no ser porque la señora Nuur pego un golpe en su mesa apenas noto sus ronquidos.

Cuando por fin salio, se quedo con sus amigos un tiempo en la salida.

"¿Entonces nos juntamos en tu casa mañana Lily?" Dijo Marco con una pequeña sonrisa.

Los amigos habian acordado ir al dia siguiente a la casa de su amiga a jugar videojuegos a escondidas, ya que los padres de Lily le habian prohibido llevar chicos a la casa. Aprovecharian que el padre estaba en un viaje de negocios y la madre en su trabajo para ir.

"Esta bien pero solo unos minutos recuerden" Dijo Lily.

Lily siempre seguia las ordenes y reglas que sus padres le daban, nadie sabia si por cariño o por miedo, pero ultimamente Marco y Ryan insistian tanto en ir que al ver la oportunidad decidio aceptar con la condición de que solo estarian en la terraza (pensaba que, al ser en la terraza, practicamente no estaria invitando chicos a casa), no romperian nada, y se quedarian pocos minutos.

"No se preocupe señora, sus queridos amigos respetaran cada regla" Dijo Ryan con tono burlon.

Los amigos se despidieron y separaron, Lily fue recogida por un auto, Marco se fue en patineta, y Ryan caminando en dirreccion a su casa.



A los minutos, Ryan se detuvo frente a una zona bloqueada que decia: "Zona de construcción, no pasar".

Ahi construirian un centro comercial, el primero de la ciudad, pero esta promesa habia sido hecha hace meses y la construcción solo habia quedado en grandes agujeros con simientos apenas construidos, al parecer, los constructores se negaron a los extensos horarios de trabajo y la construcción quedo desecha. Para suerte de Ryan, este era el perfecto atajo a su casa, se ahorraba unas calles cruzando a traves de la construcción, y ahora entraba a esta con la misma intención.

El espacio era basicamente una zona de agujeros y vigas para cruzarlos, no muy seguro obviamente, pero a Ryan le daba igual, habia cruzado esos caminos las ultimas semanas y creia saber perfectamente las vigas bien afirmadas.

Entonces llego, un gran pozo de unos 5 metros de altura, con una sola viga que unia ambos lados, al principio, Ryan se habia asustado de este punto y se devolvia para tomar el camino seguro, al pasar los dias se fue relajando y pasando como si nada. La viga se veia levemente oxidada, tal vez una de las razones del cierre de la construcción, malos materiales y mala mantención.

"Bueno, aqui vamos" Dijo Ryan avanzando lentamente por la viga. "Un paso a la...".

Soltando un chirrido ensordesedor, la viga de un momento a otro se rompio en uno de sus extremos.

"Mier..."

Ryan cayo al pozo chocando con las parades de tierra, causandole grandes golpes, para terminar rodando al fondo y pegandose fuertemente en la cabeza, quedando inconsciente al instante.



Unas horas más tarde, Ryan abrio sus ojos, notando que efectivamente, la viga se habia roto y lo habia dejado caer. No podia moverse, el cuerpo le pesaba y dolia, a pesar de esto, se levanto con gran esfuerzo hasta sentarse en el pozo.

"Mierda, ahora como salgo de aqui" Ryan se llevo la mano a la cabeza. "Auch!" Fue un golpe fuerte, y tenia un pequeño corte. "Mamá va a matarme" Dijo e intento levantarse.

A duras penas, Ryan se puso de pie y miro sus cosas esparcidas en el suelo, la mochila se habia abierto y boto todas sus pertenencias. Ryan miro al cielo, oscuro, ya era de noche.

"¿Cuanto tiempo llevo aqui?" Se pregunto mirando su reloj. 3 horas habia estado inconsciente. "Perfecto" Dijo alzando la mirada. "¡¿Perfecto no crees?!" Grito al aire.

Empezo a recoger sus cuadernos del suelo y los volvio a meter a su mochila, agarro lapicez, sus llaves, unas hojas y...

"¿Qué es esto?"

En el suelo, habia algo extraño tirado, no era notable a simple vista, nadie fuera del pozo lo podria ver, era pequeño, del porte de un telefono, cuadrado y oscuro, una pequeña antena salia de uno de los lados, al centro del control, habia un gran boton giratorio con una flecha dibujada al medio, rodeado de cuatro etiquetas gastadas que hacian referencia a cuatro opciones: Control, Release, Restart y una a la cual se le borro lo que decia. Ryan tenia unos cuantos conocimientos de ingles (más que nada por los videojuegos), y sabia que las 3 opciones en español eran: controlar, liberar y reiniciar. Extrañamente, la flecha apuntaba a la opción desconocida. Ryan intento girar el boton con todas sus fuerzas, logrando soltarlo, permitiendole girarlo con cierta facilidad.

"¿Esto es una especie de juguete antiguo?" Dijo mientras lo sostenia.

A pesar de la tierra en el, el control parecia relativamente bueno, no tenia ninguna rotura, la antena se veia entera y el boton giraba bien.

Por atras, entre la tierra que tenia pegada, se leian 3 palabras, Ryan las leyo, y su reacción no pudo ser de nada más que de sorpresa e incredubilidad, leyo de nuevo, esta vez en voz alta.

"Controlador de mentes" Leyo Ryan con el control en mano. "¿Qué clase de broma friki es esta?"

Miro a todos lados claramente sorprendido por las circunstancias. Despues de todo, no es lo más normal caer en el hoyo de una construcción abandonada y encontrar un control que dice "Controlador de mentes", era simplemente subrealista.

Claramente no era una broma de sus amigos penso Ryan. "Marco puede ser muy molestoso y bromista, pero dudo que alla podido planear que me caiga por la viga, además, despues de clases tenia practica del equipo de futbol, asi que no tendria tiempo para prepararlo, y Lily..." Ryan miro nuevamente el control. "Lily no fue"

De todos modos no tenia tiempo para seguir jugando, guardo el control en su mochila, realmente sin saber porque, y empezo a escalar por un costado del pozo, para su suerte, por los lados los pozos eran inclinados y buenos para subir.

Cuando salio del pozo, sacudio rapidamente su uniforme y toco su cabeza.

"Auch" exclamo. "Si, definitivamente fue un golpe fuerte" se dio la vuelta y miro el pozo. "Definitivamente no volvere por aqui'

Ryan se dispuso a seguir su camino, mientras pensaba en el extraño objeto que ahora estaba en su mochila.

"Controlador de mentes" Dijo ironico. "Que tonteria".


Cuando Ryan llego a casa, recibio una gran tratada de su madre, quien habia estado llamandolo desesperadamente a él y a sus amigos sin encontrar ni rastro de su persona. Peor fue cuando noto la suciedad en su ropa y la gran pelota formada en su cabeza.

"¿Te estubiste peleando de nuevo con ese tal Antonio?" Pregunto con enojo la madre mientras le ponia hielo en la cabeza.

"Claro que no mamá, solo me cai en un hoyo, ya te lo dije" dijo Ryan cansado.

Antonio Martinez, era el bully de la escuela, siempre molestaba a los demás, él y su pandilla de delincuentes habian visto en Ryan un chico molestable desde muy jovenes, por lo cual no lo dejaban en paz, para suerte de Ryan, en la mayoria de casos Marco y Lily lo defendia, aunque esto no evito que de vez en cuando tubieran sus peleas.

"Ay que hare contigo, te metes en muchos problemas" Dijo la madre mientras insistia en mantener ella misma el hielo en la cabeza de su hijo.

"Me pregunto de quien lo herede" Dijo Ryan secamente.

La mujer se quedo callada, con una expresion seria, ella sabia perfectamente que Ryan no se referia a ella.

"Ve a bañarte, te prepare algo de comer" Dijo dejando en paz la cabeza de su hijo y levantondese igual de seria, dirigiendose a la cocina.

"Perdón mamá, no quise..." Ryan se arrepintio de sus palabras, sabia que para su madre, aún era dificil hablar de... lo que paso con papá.

"Solo... ve a ducharte rapido" Dijo la madre dando la vuelta y haciendo una sonrisa. "Sabes que odio verte sucio"

"Esta bien" Dijo Ryan levantandose y dirigiendose a su habitación.

Roberto Sharp, ese era el nombre que atormentaba a diario la mente de la madre de Ryan, el nombre de su esposo, el padre de su unico hijo, hombre al que amaba con todo su corazón. Pequeños flashback llegaron a su cabeza. Ambos en el mismo auto, él al volante, Ryan en el asiento de atras, gritos, luces, y un choque.

Julia, estando en la cocina, tomo un pequeño frasco de pastillas que se encontraba encima del refrigerador, saco una y se la tomo, se apoyo en un mueble y respiro, no, no era momento de recordarlo, habian pasado años, tenia que salir adelante.

Como por arte de magia, la mujer cambio su actitud y empezo a calentar la comida, a la vez que prendia la televisión en un canal de novelas.

Por otro lado Ryan ya se habia duchado y cambiado, ahora se encontraba en su cama con el control en mano, lo habia limpiado con la toalla de baño para terminar de sacar la tierra, ahora parecia como nuevo. ¿Qué era?¿Una broma?¿o realmente un genuino control mental de peliculas?

Jugueteo un poco con el boton girandolo, hasta que llego al marcador de control.

"No es que crea en esta cosa es real, pero tal vez, solo tal vez, deberia probarlo" Dijo dudando. "Si funciona, ¿quien sabe? Tal vez deje de ser virgen" Dijo riendose. "Sigue soñando Ryan, sigue soñando".

Ryan bajo la escalera, justo a tiempo que su mamá dejaba un plato de sopa en la mesa y se retiraba a su cuarto para dejarlo comer.

"¿En mamá?" Penso Ryan, podria salir con una escusa tonta y intentar probar el control, aunque claro, tampoco sabia que era exactamente lo que debia pasar. "¿Actuara normal a menos que le de una orden?¿ o tal vez me dira "estoy a tu servicio"?"

Ryan se quemo la lengua a la primera cucharada de sopa, lo cual, a su vez, le dio un pequeño golpe de consciencia.

"Espera espera,¿En serio estoy pensando en que siquiera esa cosa valla a funcionar?" Dijo indigandose de sus propios pensamientos. "De seguro es solo el juguete de un friki, o algun objeto de colección extraño, al menos en caso de ser lo ultimo, podria venderlo" penso tratando de aprovechar de alguna forma el control.

Unos minutos despues, Ryan estaba en su habitación, acostado en su cama, nuevamente con el control en mano, lo examino a mejor detenimiento ahora que estaba limpio, no noto nada nuevo, solo que en letras chicas por la parte de atras decia "29", grabado en la carcasa del control. Ni una marca, ni un nombre, nada, solo un tonto control de juguete. Aún asi, su ojos seguian fijos en el control, la duda inundaba su mente, era la gran pregunta, "¿funciona?". Ryan sabia de sobra que el control mental y la hipnosis no son tal como lo muestran en la tv. La hipnosis era solo un truco psicologico, y el control mental no era real, entonces, ¿Pór que seguia con ese control?

Lo volvio a pensar. Podria probarlo, sacarse la duda de la cabeza, demostrandose a si mismo que se estaba dejando llevar por la ilusión, pero...¿Quién?

Penso en su madre, ella debia estar en la otra habitación hablando por telefono con una amiga. Penso en usar el control en ella, pero a la vez tambien penso en lo burlezca que era a veces, de seguro se reiria en su cara por creer en algo como un control de mentes, asi que la descarto.

Debia probarlo en alguien o algo que no se burlaria de él, tal vez un gato de la calle o un perro, o una persona desconocida.

El celular de Ryan vibro sacandolo de sus pensamientos, le habia llegado un mensaje, cuando lo abrio y lo leyo, una nueva posiblidad inundo su cabeza, casi como si fuera el destino.

"Marco: Lo siento chicos, mañana no podre ir a casa de Lily."



Era miercoles, por suerte para Ryan, ese dia saldria más temprano de la escuela que ayer, además iria a jugar videojuegos con sus amigos al salir. O al menos, ese era el plan.

Ryan estaba en su asiento, recostado, pensando, procesando la estupidez que tenia en mente, pronto recordo lo de ayer, todo el dia, desde su horrible caida de la cama hasta que encontro el control en el hoyo, y hasta el momento en el que le llegaron los mensajes:

"Marco: Lo siento chicos, mañana no podre ir a casa de Lily"

"Lily: Ocurrio algo? :("

"Marco: Solo tendre una practica importante, lo habia olvidado por completo, disculpa."

Ryan leia los mensajes sin decir ni una palabra, de la nada, una idea cruzo su mente.

"Lily, bromeo constantemente con ella, es mi segunda mejor amiga, y mi unica amiga mujer, ella nunca se burla de mi, ella es tonta e ingenua, ella... se dejaria hipnotizar por su amigo si este se lo pide" penso Ryan. "Si no funcionara, no se reiria, ya que ella cree en cosas más tontas, y si funcionara... si funcionara"

Ryan siempre habia pensado en Lily como una hermana pequeña, una chica pura e inocente que seguramente viviria y moriria virgen. Pero ahora, entre sus pensamientos normales e inocentes con ella, uno nuevo nacio: Lily, con un uniforme de sirvienta y tipica sonrisa animada, arrodillada frente a él, pidiendole a su "amo" que le de una indicación.

Ryan no pudo evitar que se le pusiera dura, habia fantaseado con muchas mujeres como era tipico a su edad, pero extrañamente, habia creado una barrera mental que le habia impedido fantasear o imaginar la más minima escena sexual con Lily. Pero ahora, con el controlador de mentes en sus manos, esa barrera recibio un pequeño golpe, lo que causo una pequeña grieta que dejo escapar ese pensamiento.

Trato de no pensar en ello, sabia que imaginar no hace daño a nadie, pero una parte de él se sentia culpable por lo que habia pasado por su mente, de todos modos, habia decidido guardar el control en la mochila y probar si funcionaba mañana, probarlo en cualquier persona, aunque no podia evitar saber que con "cualquier persona" se referia a Lily.

Esa noche fantaseo de nuevo con Lily, ella en su uniforme, acercandosele y besandolo sensualmente mientras suavemente acariciaba su entrepierna, algo que aunque Lily nunca haria, termino por causar que Ryan tenga una muy larga noche.

En el presente, Ryan estaba en su asiento esperando a que la clase iniciara, cuando Lily llego al salón y se sento junto a él. Saludandolo y sonriendole como siempre.

Pero esta vez era diferente, Ryan ya no la veia como su mejor amiga, o como una hermana, si no, como simplemente una chica, y con esa mentalidad, logro ver más alla de la inocente personalidad de Lily, su cabello, rubio con puntas rosas, largo hasta la espalda, su rostro, se veia suave y claro, sus labios, eran pequeños y aunque no usaba labial, se notaba un color rojo brillante, sus ojos eran cafe claro, y brillaban de imaginación y alegria.

Era linda, y Ryan nunca lo habia notado, hasta ahora, ahora que habia pensado en ella de otra forma. Rapidamente, Ryan recordo sus fantasias de anoche, produciendole un calor por todo su cuerpo, en especial alla abajo.

"¿Estas bien?" Pregunto Lily.

"Claro claro" Dijo Ryan sonriendo.

"Que bueno" Dijo devolviendo la sonrisa. "Oye, ¿quieres que cancelemos lo de los videojuegos? Ya que Marco no estara"

Marco no solo no iba a poder ir a la casa de Lily, sino que ese dia en la mañana se doblo el pie y tubo que faltar a clases, por lo cual, no estaria ese dia, tenia oficialmente la peor suerte del mundo.

Ryan lo penso, era su oportunidad para probar el control, solo tenia que estar a solas con Lily, asi si no funcionaba, nadie más los verias, y si funcio... no, no queria pensar en eso de nuevo.

"De hecho te queria mostrar algo" Dijo Ryan.

"Ohh, ¿en serio?¿Qué?" Dijo animada Lily.

"Pero tendras que esperar hasta despues de clases, ¿si?" Dijo Ryan.

"Oh, que misterioso, oki" Dijo feliz Lily.

Estaba listo, tenia todo planeado, despues de clases se quedarian en el salón, y Ryan le mostraria el control, y lo probaria, conociendo a Lily, de seguro hasta se ofreceria para que lo pruebe en ella. Ryan no pudo evitar sonreir, y en lo más profundo, deseaba que el control funcionara.

El dia paso extremadamente lento y aburrido, historia, quimica, ingles, Ryan sentia que su cabeza iba a explotar de tantas explicaciones. Pero cuando menos lo espero, el timbre sono y todos empezaron a salir, el salón se vacio rapidamente, incluso la profesora de ingles se habia ido a toda prisa. Y de una manera casi instantanea, Lily y Ryan estaban solos.

"Y...?" Dijo Lily acercandose rapidamente a Ryan. "Me vas a mostrar o no?"

"¿A que te refieres?" Pregunto Ryan ciertamente confundido, tanta clase habia hecho que por un momento olvidara su plan. "Aaaa, si" dijo. "Pero podrias cerras las persianas y la puerta primero, es algo muy secreto

"Ohhh, entiendo" Dijo Lily dirigiendose a la puerta dando pequeños saltos.

Ryan abrio su mochila y busco el dichoso control, mientras lo hacia, daba rapidas miradas a Lily, era hora de la verdad.

Cuando lo encontro, Lily ya se acercaba a él, para ver lo que escondia, Ryan miro rapidamente el control, estaba puesto en la opción "control" solo faltaba presionar el boton. Aunque no sabia como debia funcionar, supuso que tendria que apuntar y presionar el boton, asi de simple.

"Ya muestrame" Dijo Lily ansiosa.

"Es... esto" Dijo Ryan sacando el control de su mochila.

"Ou" Lily parecia decepcionada, de seguro esperaba dulces o un peluche. "¿Y qué es eso?"

"Es un juguete que encontre por ahi" Menciono Ryan. "Es un controlador de mentes."

"Guau" Esta vez si llamo la atención de Lily. "¿Y funciona?"

"No lo he probado la verdad" Dijo el chico nervioso. "Quisie..."

Lily rapidamente quito el control de sus manos y lo empezo a ver detenidamente.

"Ya se, probemoslo" Dijo Lily aun con el control en la mano. "Arriba las manos" Agrego apuntando a Ryan con la antena del control.

"ESPERA NO" Exclamo Ryan, eso no era parte de su plan, sabia que el control de seguro no funcionaria, pero aún asi, la idea de que Lily lo controlara lo asusto al punto de tratar de protegerse con sus brazos.

Y entonces, Lily hizo un sonido de disparo con su boca. Para sorpresa de ambos, nada ocurrio.

"A?" Ryan se quedo mirando el control y miro sus manos, estaba consciente, ¿no habia pasado nada?¿Era realmente una farsa?.

"Ahora quiero que saltes en un pie" Dijo Lily sonriendo con clara cara de broma.

"No gracias, no tengo animo" Dijo Ryan. "Al fin, el control era al final una basura" Penso.

"Ou, que aburrido" Dijo Lily viendo el control y a Ryan. "Crei que estabamos jugando" Dijo haciendo una pequeña mueca de desagrado. "Bueno te toca"

Lily le devolvio el control a Ryan y poso frente a el extendiendo sus brazos y cerrando los ojos.

"Controleme mago Ryan" Dijo sonriendo.

"Era mentira, el control era simplemente un juguete como cualquier otro" Penso Ryan con el control en mano. "Supongo que el tonto soy yo por habermelo creido"

"Vamos Ryan, prometo hacer lo que me digas si te hace sentir mejor" Dijo sin dejar su extraña pose de "disparame".

"Esta bien" Dijo Ryan apuntando a Lily con la antena. "Yo el mago Ryan, te hechizo" Dijo y presiono el boton.

Pero esta vez, algo paso, hubo un pequeño "click" que vino de dentro del control, Ryan sintio un pequeño pinchazo en la mano con la que sostenia el control, y luego, una leve, casi invisible luz salio de la antena.

"Auch!" Dijo Ryan revisando que su mano no tenga un corte, nada, por más que juraba haber sentido un pinchazo. "¿Cuando lo usaste tambien te pincho?"

Ryan miro el control, no tenia ningun espacio cortante o aguja en algun sitio, seguia siendo el mismo control, nada habia cambiado, excepto por un detalle.

"¿Lily?"

Ryan se sorprendio al no recibir respuesta, asi que cuando alzo la mirada y vio a su amiga, no pudo evitar llevarse una gran sorpresa.

Lily estaba parada frente a él, habia bajado los brazos y estaba completamente quieta, tenia la mirada perdida, como si estubiera durmiendo con los ojos abiertos, no tenia una sonrisa como siempre, su boca estaba levemente abierta, pero era inexpresiva, al igual que su cara, ella simplemente estaba parada ahi mirando a la nada, en cero.

"¿Lily estas bien?" Pregunto el chico preocupado.

"Si" Fue la unica respuesta que obtubo, una respuesta monotoma y seca.

"¿Qué te pasa?" Pregunto Ryan notando la extraña actitud de su amiga.

"No entiendo la pregunta" Dijo Lily, sin cambiar su actitud.

"Ok ok, piensa, Lily te disparo, y no paso nada, y yo acabo de dispararle, y... esta asi, eso significa que..." Ryan miro el control en sus manos. "Fun-funciono."

Ryan no sabia que hacer, Lily, su amiga de la infancia estaba hipnotizada frente a él, no lo podia creer, era imposible, como si quiera podia pasar algo como eso.

"Ehh, Lily, quiero que saltes" Dijo el chico.

Para su sorpresa la chica empezo a dar cortos saltos, eran saltos flojos y sin animo. Pero para Ryan, eso aun no probaba nada, podria ser simplemente su amiga fingiendo, tenia que ordenarle algo menos común.

"Lily... yo... quiero que no te muevas" Dijo Ryan.

Ryan se acerco a ella lentamente, cuando estubo a unos centimetros empezo a acariciar su rostro, suave y tibio, su cabello, sedoso y perfectamente alisado, incluso paso un dedo por sus labios, esos levemente rojos labios, Lily habia sido basicamente traumada con la idea de que un hombre no podia tocar asi a una chica sin que fueran novios, asi que por más que quiera jugar, no ignoraria una regla de sus padres. Sin embargo, Lily no se movio, dejo a Ryan tocar su cara con total normalidd, era claro que Lily estaba obviamente en una especie de trance, pero entonces, Ryan se dejo llevar por la situación y empezo a bajar su mano, lentamente por su mejilla, llego a su cuello, su cuerpo era levemente más calido ahi, pero seguia siendo suave, como tela, pero... Ryan queria más, su mano siguio bajando hasta llegar al pecho derecho de la chica, era definitivo, estaba hipnotizada, ella nunca lo dejaria a el ni a nadie tocarla de esa manera. Pero Ryan hace tiempo que habia dejado de comprobar si estaba controlada o no, ahora, se habia vuelto una escusa para tocar su cuerpo. A pesar de estar tocando el pecho de la chica por encima de la ropa, podia sentirlo, suave, esponjoso, del tamaño de un limón, bajo la estorbosa ropa. Él no podia creerlo, estaba masajeando el pecho de su mejor amiga.

"Quiero que te desnudes" Dijo Ryan sin rodeos, estaba cegado por lo que pasaba, su cabeza no era capaz de procesar lo que ocurria, como era posible todo esto, pero ahora no importaba, el tenia a una chica que haria todo lo que el quisiera frente a él, le daba igual si era su amiga.

Pero entonces, la voz neutral y monotoma volvio a sonar.

"N-No"