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πΌπ π―πππππππ ππ ππ πΉππ
"ππ πππππππππ ππππππ πππππ πππππππ ππ ππππ ππππ πππππππ."
En un bosque mΓ‘gico, donde los Γ‘rboles susurraban secretos a los animales y el rΓo cantaba melodΓas suaves, vivΓa una joven nutria omega con un corazΓ³n tan grande y lleno de amor para dar. Siempre tan cariΓ±oso y calido, asΓ era Jimin.
Γl habΓa sido abandonado cuando era un bebΓ©, y habΓa crecido solo en el bosque, sin saber quiΓ©nes eran sus padres o su familia. Su infancia habΓa sido una mezcla de tristeza y soledad, pero tambiΓ©n de una profunda conexiΓ³n con la naturaleza. Jimin a diferencia de muchas de las nutrias habΓa aprendido a sobrevivir en el bosque, a encontrar comida y refugio en los Γ‘rboles y a nadar en el rΓo. Todo por su propia cuenta, y aprendio mucho de sus errores, aΓΊn asΓ, a pesar de todo, siempre habΓa sentido un vacΓo en su corazΓ³n, un anhelo por algo mΓ‘s. Como si deseara algo, o esperara que un dΓa su vida cambiara por completo.
Siempre era lo mismo, seguir su rutina lo habia llevado a la monotomia de una vida aburrida, sin mucho que hacer.
Ese dΓa como otros se encontraba relajado mientras se deslizaba por el agua cristalina del rΓo, su pelaje oscuro y brillante reflejaba la luz del sol que se filtraba a travΓ©s de las hojas de los Γ‘rboles. Sus ojos, curiosos y brillantes, escaban el fondo del rΓo en busca de peces para comer. De repente, su mirada se detuvo apreciando su alrededor, todo era realmente hermoso, la naturaleza siempre hacia que cualquier panorama se viera tranquilo lejos del bullicio. No habΓa nada mejor que eso. Si habia algo que no cambiarua era el lugar donde se encontraba, pues apesar de su malestar por encontrarle un snetido a su vida, su hogar era lo mas hermosa que habia en el mundo. Lejos del caos, apartado del mundo que podria arruinarlo. No podia estar mas tranquilo.
Luego de un buen rato de dar chapuzones y seguir disfrutando del agua, decidiΓ³ que ya habia tenido suficiente de dejarse llevar por la corriente mientras comia sus deliciosos peces, entonces comenzΓ³ a mecerce suavemente en la corriente. Era momento de volver a su hogar. Pero el sonido llego tan rΓ‘pido Γ©l, como una rΓ‘faga en el silencio y la tranquilidad, lo escucho mejor, el chillido que sonΓ³ con la ventisca que empezaba. El bosque lo habia oido tambien y llevaba el sonido por las curnatiras del aire recorriendole la espina dorsal. No pudo detenerse. Cuando se dio cuenta ya estaba nadando desesperado hacia el sonido que lo guiaba por los troncos y ramas.
Fue ahi cuando lo vio, entre todo ese remolino de cosas, sobre una roca se encontrava el pequeΓ±o bulto. Sabia lo que era, bueno como no saberlo cuando podia observar su hermosos pelaje, era una pequeΓ±a nutria. Alguien que al igual que Γ©l habia sido dejado atrΓ‘s.
Jimin se acercΓ³ con cuidado, su corazΓ³n latiendo con emociΓ³n como nunca antes en su vida. Al tomar el pequeΓ±o bulto en sus brazos, pudo sentir la descarga en todo su cuerpo. QuizΓ‘s era el destino.
ΒΏEra a caso esto por lo que habia esperado todo este tiempo? Puede que la madre naturaleza haya respondido a sus plegarias. Tal vez. Solo tal vez se dejo llenar por esa calides que lo recorria.
El pequeΓ±o ser en sus brazos se removio temblando de miedo y hambre. Estaba seguro que ese pequeΓ±in podia sentir lo abandonado que estaba, es por ello que aiguio llorando dΓ©bilmente hasta ser escuchado. Quien sabe cuanto tiempo habria pasado la pequeΓ±a nutria ahi afuera tratando de pedir ayuda. Ahora sus murmullos eran tan escasos,
Jimin no pudi evitar el sentirse conmovido por el pequeΓ±o y lo apretΓ³ contra su pecho, otorgandole el calor que se le habia sido negado. Podia sentir algo muy dentro de Γ©l que comenzaba a florecer, comprendio que habia estado tan pribado de sus emociones que su instinto de protecciΓ³n y cuidado que nunca antes habΓan estado tan alerta por fin lograron despertar, por primera vez estaba experimentado un sentimiento tan fuerte y calido. Todo habia sido gracias a la pequeΓ±a nutria en sus brazos que se enrollaba mΓ‘s cerca de Γ©l buscando su calor.
Era tan lindo.
SintiΓ³ un instinto maternal inmediato, y decidiΓ³ adoptar al bebΓ© como suyo.
Lo acurruco mΓ‘s y los guiΓ³ por el rio en busca de su hogar. El bebΓ© estaba bien ahora, y Γ©l lo sabia por eso se habia calmado al contacto con su pelaje. Todo se veia diferente ahora que volvia a observar a su alrededor. Es gracioso como Jimin habia perdido nocion de todo por uj instante y ahora podia obseevar mejor como la puesta de sol era hermosa, como los arboles de pronto se agitaban con parcimonia a su alredor como si la pequeΓ±a brisa cantara una melodia de dormir. Todo iria por un nuevo rumbo, estaba seguro, pues supo que habΓa encontrado algo especial ese dΓa.
Algo que cambiarΓa su vida para siempre.
Con el pasar de los dΓas la joven nutria lo habΓa pensado bien y por fin decidiΓ³ darle el nombre de Jungkook al pequeΓ±o. Luego se esforzΓ³ dΓa y noche por darle todo lo que necesitaba. A ese punto ya se habΓa convertido en un padre adoptivo dedicado al pequeΓ±o bultito de pelos que siempre era revoltoso, tambiΓ©n se asegurΓ³ de que Γ©l pequeΓ±o siempre tuviera comida, refugio y por supuesto mucho amor.
Aunque los primeros dΓas fueron difΓciles para ambos, pues el omega no sabΓa cΓ³mo cuidar bien del mΓ‘s pequeΓ±o, pero aprendiΓ³ rΓ‘pidamente con el pasar de los dΓas. Siempre se despertaba temprano cada maΓ±ana para buscar comida, y se quedaba despierto toda la noche para alimentar al pequeΓ±o Jungkook cuando lloraba. AΓΊn cuando habia veces en las que el omega solΓa sentirse cansado, nunca se quejaba, porque sabΓa que estaba haciendo lo correcto. AdemΓ‘s, poder sacar sonrisas del pequeΓ±o era todo lo que necesitaba para seguirse esforzando.
A medida que Jungkook crecΓa, Jimin se dio cuenta de que era un cambia forma, al igual que Γ©l, y que podΓa transformarse en un humano pequeΓ±o. Γl omega se sintiΓ³ sorprendido y emocionado al mismo tiempo. Aunque se preguntΓ³ con que otras cosas le saldria el pequeΓ±o traviso, ya que despuΓ©s de tal descubrimiento, no habia dejado de hacer travesuras todo el tiempo. HabΓa algunas veces que incluso esas bromas le sacaban el corazΓ³n al joven omega.
Tenia mucho miedo de que pudiera lastimarse, pero al final el pequeΓ±o lo miraba con esa carita suya y lograba estrujar su corazoncito. Entonces Jimin lo perdonaria y fingiria que nada paso. Luego volverian a sonreir juntos y buscarian recolectar muchas d elas piedritas que le gustaban al pequeΓ±o Jungkook.
Con el tiempo pasando tan rapido el omega y el pequeΓ±o alfa se convirtieron en inseparables, nada podia apartarlos del lado del otro. Habia veces en que se podia pensar que una existencia complementaba a la otra. No habia nada que podiera cambiar el hecho de que se necesitaran mutuamente. Por ello, pasaban sus dΓas explorando el bosque, jugando en el rΓo y compartiendo secretos. Jimin le enseΓ±Γ³ a Jungkook todo lo que sabΓa, desde cΓ³mo encontrar comida hasta cΓ³mo navegar por el bosque.
Y por supuesto el alfa era un estudiante aplicado, siempre aprendia tan rΓ‘pido, por eso pronto se convirtiΓ³ en un experto en la supervivencia en el bosque. Jimin se sentΓa orgulloso de ver a Jungkook crecer y convertirse en el joven que era, y se dio cuenta de que su vida habΓa cambiado para siempre.
Hubo muchos momentos en que el omega recordaba los momentos en que Jungkook era un pequeΓ±o bebΓ©, cuando lo llevaba en sus brazos y lo acunaba para que se durmiera. Recordaba el olor a leche y a bebΓ© que desprendΓa su pelaje, tambiΓ©n recordaba el sonido de sus pequeΓ±os chillidos de alegrΓa.
El pequeΓ±o siempre sabia como sacarle una sonrisa o hacer que el corazΓ³n de Jimin se agitara con entusiasmo. Lo queria tanto.
ConocΓa mΓ‘s del pequeΓ±o que de si mismo.
Por eso comprendiΓ³ que a medida que Jungkook crecΓa, estaba cambiando y era cada vez mΓ‘s notorio, Ya no era el bebΓ© indefenso que habΓa encontrado en el rΓo, sino un joven fuerte y curioso. De solo pensarlo podΓa sentir a su nutria en su interior revoloteando un poco triste por el paso del tiempo, pero tambiΓ©n estaba emocionado de ver a Jungkook convertirse en el joven que estaba destinado a ser.
Se encargaria de apreciar cada pequeΓ±o momento que tuvieran juntos. Y los guardaria todos en su interior. AsΓ podria pensar en ello con una sonrisa para cuando el momento llegarΓ‘.
SabΓa que con la llegada de la madures del joven alfa, pronto querria partir a una nueva aventura, entonces el omega tendria que dejarlo partir. Admite que no se sentΓa preparado para eso. Quizas nunca lo este. Pero sabe que llegado el momento Jimin le darΓ‘ sus mejores deseos a su adorada nutria bebΓ©.
Jungkook nunca dejarΓ‘ ser el pequeΓ±o cachorro que encontro en el rΓo, al cual querria proteger con su vida.
Aunque lo que nunca se espero fue que el pequeΓ±o alfa tuviera sus propios planes.
Mientras estaban sentados en un claro del bosque, Jungkook se volviΓ³ hacia Jimin. Su mirada parecia algo nerviosa pero aΓΊn asΓ tenia la terminacion escrita en su rostro.
β Jimin, ΒΏPuedo preguntarte algo?
El omega se sintiΓ³ un poco nervioso por el pronto cambio de ambiente, pero intentΓ³ mantener la calma.
β ΒΏQuΓ© es, Jungkook?
β ΒΏPor quΓ© me adoptaste?β¦ βPregunto el alfa, mirando al omega con sus ojos grandes y curiosos.
Jimin siempre habia pensado que los ojos del alfa eran hermosos, se parecian a los de un cervatillo pero nunca se lo diria, porque el alfa se avergonzaria y diria que es una nutria salvage, como siempre que intentaba decirle apodos lindos. AdemΓ‘s el omega no queria molestarlo, al menos no por ahora. No cuando se sintiΓ³ conmovido por la pregunta, y se dio cuenta de que habΓa llegado el momento de ser honesto con Jungkook.
β Te adoptΓ© porque te necesitaba, Jungkook.. βlo dijo, con su voz temblando de emociΓ³n. Podia sentir a su alocado corazΓ³n acelerarse con cada palabra que salia de sus labios.β Te necesitaba para sentirme completo..
Jungkook se quedΓ³ en silencio por un momento, y luego le dedicΓ³ la sonrisa mΓ‘s bonita que habΓa visto en su vida.β Yo tambiΓ©n te necesitaba, Jimin..
DespuΓ©s de esas palabras, el omega no penso que su corazΓ³n revolotearΓa tan fuerte, como si hubiera corrido un largo trayecto, y sus mejillas se mostraban sonrosadas. Podia sentir una calides pero antes de que pudiera apareciar mejor las emociones que comenzaban a florecer. Todo se detuvo y el omega sintiΓ³ un nudo en la garganta, y se dio cuenta de que sus sentimientos por Jungkook eran mΓ‘s profundos de lo que habΓa pensado. Pero ΒΏquΓ© significaba eso? ΒΏY quΓ© pasarΓa a continuaciΓ³n?
La respuesta a esas preguntas tendrΓa que esperar, porque en ese momento, Jimin y Jungkook solo se miraron, disfrutando del silencio y de la compaΓ±Γa mutua. El sol comenzaba a ponerse en el bosque, y el aire se llenaba de un cΓ‘lido resplandor dorado. Era un momento perfecto, y el omega sabΓa que siempre lo recordarΓa.
πΥ. .Υπ¦―