Amor de verano | DKBK

Summary

Izuku es el hijo de los cuidadores de la parcela Bakugou, y también el interés amoroso del hijo de los patrones. ... » One shot » Romance BL

Genre
Humor
Author
Karin_Like
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Os

Ah, era el día más caluroso del verano, o al menos él lo sentía así, pero lo más probable era que estuvieran por venir días peores a ese.

En la parcela de su familia siempre era así.

Y nadie lo sabía mejor que él, y claro, también Izuku, el hijo de los trabajadores de mis padres, un chico de unos quince años, más bajo que él y de una piel tostada por el sol que hacía juego con sus expresivos ojos verdes.

Izuku era todo lo que podía llamarle la atención a un chico como él: dulce, amable, fuerte y determinado.

No había nada ni nadie cerca del punto de comparación con Izuku, él es único, y él lo sabe.

— Si sigues observando así al hijo de Inko, vendrá su padre a pedirte un duelo por su mano — la burlona voz de su madre lo saca de sus pensamientos llenos de Izuku y desvía la vista del peli verde, que se encontraba con solo una franelilla puesta y guantes de jardinería mientras araba la tierra.

Él se entretenía bastante con la vista de los brazos sudorosos de Izuku.

— Será al revés, anciana — le respondí, tomando un sorbo de la limonada que la señora Inko amablemente me trajo.

— Será mejor que te apresures a dar el primer paso si no quieres que se te adelanten — le aconsejó.

— Eso no sucederá — contradijo —, no pasó en los últimos cuatro años y menos lo hará ahora — exclamó.

— ¿Ah si? ¿Entonces no te preocupa que Izuku hablé con la hija de los Uraraka? Después de todo parece que son muy buenos amigos

Ante la mención de la perra gorda de Ochaco dirigí mi vista devuelta a Izuku, comprobando que efectivamente la perra caminaba en dirección a Izuku. Me levanté y saque mis gafas de sol y me dirigí a Izuku, tomando un vaso con limonada, mi madre me veía con autosuficiencia y decidí ignorarla.

Había asuntos más importantes que atender.

— Hey, Izuku ¿Quieres un poco de limonada? — le ofrecí en cuanto volteo al escucharme llegar — Te ves sediento — él asintió y tomo el vaso con limonada fría y la bebió de un largo trago, mientras con su mano secaba el sudor de su frente.

Cuando acabo con la bebida me tendió el vaso de regreso junto con una sonrisa — Gracias, Kacchan — dijo con voz suave — En verdad hace calor hoy.

Asentí, dándole absolutamente toda la razón, justo en el momento en que parecía apunto de decir algo más llego la perra.

— Hola, Midoriya ¿Cómo estás? — saludo sonriendo a Izuku, mirandome de reojo y pasando de mi deliberadamente, justo en los terrenos de mi familia.

— Que insolente eres ¿Tus padres no te dan una buena educación acaso? — antes de que Izuku pudiera siquiera abrir la boca me dirigí a la gorda Ochaco.

— ¿Disculpa? — pregunto ofendida, mientras me dirigía una sonrisa falsa.

— No, no lo hago — me burle —. Aparte de que estás en los terrenos de mi familia, vienes a interrumpir el trabajo de Izuku, te atreves también a pasar de mi como si fuese el excremento que pisas — siseé, el enojo burbujeando más y más dentro de mi — Que no se te olvide que aquí mando yo, y que el excremento aquí eres tu, y que puedo hundir a tu familia si sigues así en dónde yo mando — exclame, observando extasiado el rostro dolorido de Uraraka —. Afuera de los terrenos podemos hablar a los puños si quieres, pero aquí, soy la máxima autoridad y me debes respeto.

— Lo siento, Bakugou — tartamudeo, despidiéndose de Izuku y huyendo por dónde vino.

— Kacchan ¿Porque fue todo eso? — pregunto Izuku, lo observe de reojo —, siento que no se trata de que solo no te saludara, además, nunca te había visto actuar así

Suspire, relajándome lo más que pude en esos veinte segundos de ventaja — Uraraka y yo tenemos nuestras diferencias al haber crecido en familias bien acomodadas, así que es normal que tengamos ese tipo de roces

— Pero nunca te has comportado así con Todoroki o Kirishima.

Fruncí el ceño, eso era diferente en muchos aspectos

— Son mis primos, Izuku — suspiré agotado, él solo hecho de recordar que comparto sangre con esos imbéciles me hace querer volver a ser un espermatozoide y no salir de las bolas de mi papá nunca —. Ah, ya debo irme, le dije a Inko que la ayudaría en la cocina está noche — le avisé.

— ¿Vas a cocinar con mi mamá? — algo en sus ojos brillo y me hizo sentir avergonzado, porque estoy tratando de ganarme primero a su mamá, así será más fácil llegar a él.

“Aunque en ese momento no sabía que no necesitaba de ello.”

...

La madrugada estaba fría, y el sonido de los grillos era relajante para él, ah, por eso amaba estar en la parcela de sus padres, esto era mil veces mejor que la ciudad.

Aquí podía caminar sobre el pasto, sentir la brisa mañanera, el caluroso clima natural y el frío de la noche.

Desde que era un niño había amado la parcela que sus padres habían adquirido después de la muerte de su abuelo, y tenía incluso su propio sitio para cuando se levantaba de madrugada.

Era un viejo granero donde su abuela solía pintar en las tardes soleadas, pero desde la muerte de su esposo ella no había vuelto a tocar un pincel en su vida, pero si había permitido que él tocará sus cosas allí, así que había usado varios de los lienzos viejos de su abuelo y relleno los estantes vacíos con pintura, y había puesto sábanas blancas en la parte superior del granero para tomar un descanso allí, cómo si fuese un cuarto privado.

Ahí es a dónde se dirigía, y cuando entro el olor a acrílico lo golpeó con fuerza, ese olor lo asociaba a su abuela, que había estado toda la vida perfumada por los fuertes químicos de la pintura. Se sentía con paz en su sistema al pensar en ella y en qué la anciana ahora estaba en alguna isla paradisíaca disfrutando su vejez.

— Anciana malcriada — farfullo con enojo por tener que quedarse con sus padres y no poder ir con su abuela.

Estaba apunto de subir al espacio superior cuando escuche la voz de Izuku en la entrada.

— ¿No crees que es un poco tarde para jugar con pintura, Kacchan?

Volteé a verlo divertido, esa frase...

— Lo mismo solía decirle mi abuelo a la abuela — le conté — ¿Que haces despierto?

— Uno de los perros fue a levantarme, si querías ser sigiloso pues entonces fallaste — me dijo divertido, caminando a donde estaba yo, cerca de la escalera — ¿Y tú?

— Me gusta caminar durante la madrugada, es muy calmado aquí, y eso me gusta — le confesé

— ¿Te gusta mucho?

— Si, pero no tanto como tú — admití, observando toda su tranquilidad irse al desagüe y empezar a tartamudear con su rostro totalmente sonrojado — Eh, Izuku, cálmate, no tienes que decir nada

— ¡Es que también me gustas! — exclamó, su declaración tomándome por sorpresa —. Creí que lo habrías notado, Nunca había dejado a nadie acercarse tanto a mi.

Baje la mirada y mordí mi labio, ahora yo sentía el rostro caliente.

— Uh, pensé que te gustaba Uraraka — maldije para mí mismo por dudar.

— No, ella no me interesa — afirmó, acercándose peligrosamente rápido a mi rostro, mientras tomaba mis manos entre las suyas —. Kacchan siempre ha sido el único

— Tu también has sido el único

Luego de mis palabras, un silencio incomodo se hizo a nuestro alrededor.

— Y bien... — comenzó el pecoso para romper el hielo — ¿Y ahora que?

— arriba de estás escaleras está una de mis camas — bromeé, haciéndolo colorear aún más de rojo.

— ¡Demasiado pronto! — grito avergonzado, sacándome varias carcajadas.

Y si era demasiado pronto, yo no tenía tanto interés en adelantarnos, ya había pasado lo peor.

Deku no me rechazo.