De mi PROPIEDAD | Shadow x Sonic

Summary

¿Todo estaba permitido en el amor? ¿Estaría bien romper casi todo límite conocido por la persona que amas? Shadow solo quiere "amar" correctamente a Sonic... ⚠️ Advertencia ⚠️ - AU Escolar - Shadow Yandere - Menciones Sonic x Silver - Lenguaje vulgar - Relaciones tóxicas - M-preg - Narración en primera persona Si no te gusta este tipo contenido, por favor abstenerse.

Genre
Drama
Author
UnCactus22
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

- ¿Y qué harás hoy en la noche?

Mi cuerpo se erizó al escuchar esa pregunta.

En ese momento sentí realmente que podría desmayarme de felicidad.

Sonreí para mí mismo.

Por fin, después de tantos meses de esfuerzo, veía el primer resultado.

Me mantuve sereno, serio, tal cual sabía que te gustaba.

Levanté el rostro encontrándome con tus hermosos ojos verdes.

Tu sonrisa siempre haría que mi corazón enloqueciese.

Fingí no estar interesado en nada.

Suspiré cerrando el libro que tenía en las manos.

Con toda confianza, te sentaste frente a mí sin cambiar ni un poco tu expresión descarada.

- Nada - respondí secamente.

Acomodé mis púas hacia atrás intentando lucir tranquilo.

Pude notar cómo me barrías de arriba a abajo.

Al ver tus ojos brillar me juré a mí mismo que nadie más tendría derecho a ponerte así.

Por fin, por fin maldita sea.

Por fin esto estaba sucediendo.

- ¿Quieres ir conmigo a la fiesta de Halloween que hará Amy? Sé que Rouge irá también...

Analicé tu rostro.

Noté un ligero temblor en tus labios.

Tus mejillas se tornaron algo rosas.

Te conocía incluso mejor que a mí:

Estabas nervioso.

Una extraña adrenalina invadió mi cuerpo.

Moría por decirte todo lo que sentía ahí mismo y llenarte de besos, pero... debía ser paciente.

Para llegar a este punto me había esforzado muchísimo.

Desde el primer día que te ví, a inicios del año escolar, supe que tenía que hacerte mío.

Sonreías con mucha libertad.

No tenías miedo a nada.

Ayudabas a los demás.

Alto.

Guapo.

Reluciente.

Brillabas hermosamente a donde ibas...

Eras perfecto.

No lo sabías, pero desde ese momento ibas a ser solo para mí.

No tardé en averiguar más sobre tu vida.

Todos en la escuela te conocían y eras muy popular.

No había evento en donde no estuvieses presente o mencionaran tu nombre.

Me hice mejor amigo de una de tus “amigas de fiesta”: Rouge.

Ella, sin querer, se convirtió en mi principal fuente de información.

“A Sonic le gustan... los chicos atléticos y muy bien cuidados... ¡Es como si buscase a alguien muy parecido a él!”

Comencé a ir al gimnasio.

Iba corriendo a la escuela en lugar de tomar el autobús.

Mis dietas cambiaron.

Arreglé mi peinado.

Inicié en el skincare.

Y comencé a vestir un poco diferente...

En todo este tiempo casi nunca hablamos.

Siempre nos encontrábamos “casualmente” y nos saludábamos por respeto.

Aún así, pude notar cómo poco a poco la mirada que me tenías iba cambiando.

Al inicio, me dolía demasiado solo reconocerme como un “amigo”, pero conforme iban pasando los días... noté algo más.

Algo que me hizo perder la razón por completo...

Nuestros círculos eran algo diferentes.

Tú amabas el descontrol, el ruido y la gente, y yo la calma, el silencio y la soledad.

No obstante, siempre terminábamos en la misma ecuación.

Siempre hacía que así fuese.

SIEMPRE forzaba que me vieras aunque sea un poco.

SIEMPRE procuraba terminar en tu cabeza al final del día.

Ladeé el rostro mirándote atento.

Tus manos se apretaban entre ellas confirmando lo ansioso que estabas.

Noté cómo tragaste saliva al ver que me estaba tomando el tiempo de responder.

¿Cómo podías ser tan hermoso?

Conocía cada una de tus expresiones.

La manera cómo reaccionabas a cada cosa.

Había aprendido todo con cuidado.

Cuando estabas alegre tus hoyuelos se marcaban alrededor de tus mejillas.

Cuando estabas enojado tu nariz se arrugaba con asco.

Cuando estabas avergonzado tus orejas se ponían rojas pese a que fingías mantener una expresión calmada.

Cuando algo te gustaba... tus ojos brillaban exactamente cómo lo estaban haciendo ahora.

Me quité la casaca con la excusa de ponerme de pie.

Dejé que vieses mis brazos bien marcados y las pulseras de cuero que adornaban mis muñecas.

“Parece que mientras más rudo se vea el chico, más le atrae...”

- ¿Por qué quisiera ir contigo? - respondí mirándote desde arriba.

Ví cómo acomodaste tus piernas sobre el asiento cruzándolas entre ellas.

Volviste a reír buscando relajar tu cuerpo.

- Porque nos veríamos muy bien juntos.

Mierda.

¿Estaba en el cielo?

De tan solo imaginar que habías estado pensando en vernos uno al lado del otro me estaba volviendo loco.

Fruncí el ceño fingiendo no entenderte.

Tú seguiste hablando.

- Este año quiero ir con alguien que se vea igual de bien disfrazado... ¡Vamos, sé que no harás nada! Las actividades de todos los clubes están suspendidas hasta el lunes...

Desvié los ojos.

Me observaste atento.

Adoraba la idea de que supieras qué cosas compartíamos.

Cuando supe qué cursos llevabas después de clases, no dudé en inscribirme en todos ellos.

Estábamos en el mismo equipo de fútbol.

En el mismo team de atletismo.

En el mismo círculo de básquet.

Pero pese a eso, sabía que solo estar cerca no sería suficiente.

Destaqué en todo.

Me volví líder o elemento importante de cada club.

Me aseguré de que miraras donde miraras me tuvieses presente de alguna manera.

Siempre fui consciente que, aunque no compartiéramos las mismas aulas, los pocos minutos que podíamos estar cerca debía aprovecharlos al máximo.

“Vaya, parece que tenemos gustos parecidos...”

Sonic.

MI SONIC, si supieras que lo único que me interesaba era que te giraras a verme de vez en cuando.

Ahora te tenía frente a mí en el mejor escenario que me podía imaginar.

Por fin entraba por completo en tu campo de visión.

Por fin te morías por estar conmigo como yo lo quería contigo.

Por fin me permitirías entrar por completo a tu vida.

- ¿Disfrazado? - dije extrañado.

- ¡Sí! ¿No crees que nos veríamos bien de vampiros?

Sabía que dirías eso.

Hace unas semanas, cuando nos encontramos “casualmente” en el Centro Comercial, pude notar tu interés por ese tipo de cosas.

Estabas ojeando la zona de disfraces y en tu celular pude notar imágenes de colmillos falsos y capas.

¿Lo estabas pensando desde esa fecha?

¿Significaba que era más afortunado de lo que creía desde hace días y no lo sabía?

- De verdad eres un niño... - solté.

Verte reír de nuevo me hizo sentir en el cielo.

Te pusiste de pie lleno de orgullo.

Te pegaste a mí con emoción.

- ¿Entonces qué dices?

- No tengo un disfraz así.

- ¡Yo sí! Ven a mi casa a las 8:00pm, te ayudaré a arreglarte e iremos juntos...

¿Cómo carajos había conseguido tener tanta suerte?

¿Esto de verdad estaba pasando?

¿Estábamos quedando en una cita, verdad?

Sabía dónde vivías.

Nos habíamos acompañado algunas veces después de entrenar, pero jamás había logrado entrar.

¿Estaría en tu habitación?

¿Tus manos pasarían por mi cuerpo acomodando mi ropa?

¿Estaríamos nuevamente a esta distancia uno del otro?

La campana del fin del recreo sonó.

- Bien - solté fríamente mientras te daba la espalda.

Pude sentir un pequeño suspiro de tu parte.

Dios, Dios, Dios.

Gracias por dejarme vivir esto.

Ahora que te tenía cerca, no iba a dejar por nada del mundo que te alejaras de nuevo.


08:15 pm

Me paré en la entrada de tu casa.

Llegué “elegantemente” tarde pese a que estaba listo desde que salimos de las aulas.

Procuré ponerme el mejor outfit que tenía.

Una camiseta pegada sin mangas y un jean de cuerina también entallado.

Al notar cómo se te iluminaron los ojos al verme, supe que había hecho una buena elección.

- ¡Pasa! - dijiste emocionado.

Entré lo más tranquilo que pude.

Sabía que no había nadie.

Prácticamente vivías solo porque tus padres siempre trabajaban.

Subiste por las escaleras tomando mi brazo.

- ¡Ya tengo todo! ¡Seguro nos veremos muy bien!

Entrar a tu habitación fue una de las cosas más maravillosas que experimenté en la vida.

Tu aroma estaba por todos lados.

TODO TÚ estaba por todos lados.

Se veía ordenado, pero también lleno de cosas.

Tenías varios posters de bandas de rock y películas.

Noté algunos cómics sobre tu escritorio.

Varias medallas de los deportes que practicabas adornaban tu puerta.

Quería tocar todo.

Verlo a detalle.

Sentirlo.

Olerlo.

Apreté mis puños intentando contenerme.

Noté nuestros disfraces sobre tu cama.

- ¡Ven, siéntate! ¡Primero haremos el maquillaje!

- ¿Maquillaje?

- ¡Claro! Tiene que verse realista. Me demoré mucho consiguiendo estos colmillos y sangre falsa.

Casi temblando me senté sobre tus sábanas.

Te pusiste enfrente sonriendo.

- Primero limpiaremos tu cara...

Tomaste mis mejillas y sentí que mi corazón se paralizó.

Me quedé prendido de tu rostro mientras pasabas un paño húmedo por mi cara.

Eras algo brusco, pero también muy atento.

Memoricé el calor de tus dedos.

La forma de tus manos sobre mi piel.

Tu calor a esa distancia.

Comenzaste echando algo de base clara.

No entendía mucho de lo que estabas haciendo, pero tampoco me importaba.

Podías hacer lo que querías conmigo desde hace mucho aunque no lo supieras.

Delineaste mis ojos.

Pusiste brillos sobre ellos.

Acomodaste un diente falso en mi boca...

Me quedé callado todo ese tiempo.

No quería perderme nada de lo que estaba viviendo.

¿Algún día describirías el terrible poder que tenías sobre mí?

¿Sabrías que con tan solo decir mi nombre me tenías a tu completa disposición?

- ¡Listo, lo sabía! ¡Te ves muy guapo!

Pusiste un espejo delante de mi cara.

Me quedé quieto observándome.

¿Guapo?

¿De verdad me veías así, Sonic?

¿De verdad estaba así ahora en tu cabeza?

¿De verdad no eras consciente de lo que estabas provocando?

- ¡Ahora te toca, debes hacerme lo mismo!

No pude ni siquiera reaccionar cuando dijiste eso.

Te sentaste a mi lado rozando mi hombro.

Hicimos contacto visual mientras me dabas un delineador.

Nuestras manos rozaron al recibirlo.

Entré en conflicto.

Estábamos sobre tu cama.

A solas.

Con la puerta cerrada.

Muy cerca.

¿Y si te hacía mío de una vez por todas... ?

¿Y si solo me olvidaba de este papel y me terminaba de saciar contigo...?

NO.

Debía resistir todo lo que pudiese.

No iba a arruinarlo en este punto.

Comencé a imitar tus movimientos.

Me movía más por inercia que por realmente saber qué hacía.

Tocar todo tu rostro fue mejor de lo que creía.

Era casi como rozar el paraíso.

Sonreías mientras me mirabas.

Yo me mordía la lengua para evitar mostrar cualquier expresión.

¿Estaba soñando?

¿Esto era real?

- ¡Cambiémonos!

Cuando acabé, te pusiste delante de mí de nuevo.

Te quitaste la camiseta despacio.

No pude controlarme más.

- ¿Puedo ir a tu baño?

Me puse de pie evitando mirarte.

Sin esperar que me respondieras, entré a la otra puerta dentro de tu habitación.

Cerré rápido y me sostuve del lavamanos.

Maldita sea.

Me faltaba muy poco para llegar a mi límite.

No es que no te hubiera visto casi desnudo antes. Las duchas luego de cualquier entrenamiento eran también mi momento favorito del día.

Pero verte aquí.

Verte así frente a mí.

Estando solos.

Sabiendo que me mirabas con un brillo inconfundible.

¿Cómo iba a poder lidiar con eso?

Sentí mi cara arder en cada parte que tocaste.

Me llevé una mano al rostro mirándome en el espejo.

Estaba agitado.

Tenía una leve erección entre las piernas.

Mis ojos se veían más dilatados que nunca.

Respira, respira, respira.

Nada debía salir mal.

- ¿Shads?

Tu voz me hizo volver en sí.

Bajé la palanca para simular que había usado el baño.

Salí viendo que habías terminado de vestirte.

- Perdón, me olvidé de ir antes de salir de casa...

- ¡Está bien! ¡Rápido, vístete o llegaremos tarde!

Asentí saliendo apresurado.

No tuve ninguna vergüenza en quedar en paños menores frente a tí pese a que yo no podía verte.

Había trabajado mi cuerpo para que pudieras apreciarlo de esta manera.

Aún estábamos jóvenes, pero había ganado una musculatura notable en toda mi espalda y abdomen.

Mi corazón dio un vuelco al notar que me barriste por completo.

- ¿Y qué... me pongo? - dije fingiendo no saber dónde estaba todo.

Te pusiste algo nervioso mientras me extendías la ropa.

Me lo puse con paciencia y luego sentí tus manos ayudarme en mi cuello con una enorme capa.

Mi atuendo tenía detalles azules y el tuyo rojos.

¿Estábamos haciendo juego?

¿Habías planeado todo esto?

Sonic... después de esta noche NUNCA te dejaría ir...

Nos ví de reojo en el espejo.

¿De verdad no era obvio lo perfecto que íbamos uno al lado del otro?

¿No notabas que estábamos destinados a estar JUNTOS para siempre?

- Wow... - susurraste prestando atención al reflejo - Es tal cual lo imaginé...

- ¿Ah?

- Combinamos demasiado bien.

Me tomaste de la mano.

Me dejé hacer como si fuera lo más común del mundo.

¿Entenderías que esto me estaba dando la fuerza para arrancarte de quien sea?

- ¡Definitivamente nos llevaremos todas las miradas! - insististe.

¿Qué mierda importaba el resto?

Lo único que quería es que tú estuvieses prendido de mí.

Si tú decías que me veía atractivo, así era.

Si tú decías que querías que me quede a tu lado, ahí estaría.

Si tu querías que siempre me viera de esta manera, así sería.

- ¿Nos vamos? - pregunté algo ansioso y con los nervios a punto de vencerme.

Asentiste llevándome hacia la puerta.

Le rogué a todo los dioses que conocía que por favor esta noche no acabara.

Yo... era la maldita persona más feliz del universo.


10:30 pm

El ruido nos rodeó por completo al entrar a la fiesta.

Habían ya varias personas y no tardaron en rodearnos.

“¡Se ven muy bien!”

“¡Qué guapos!”

“¡Están muy lindos”

Odiaba que te viesen.

Odiaba que te saludaran.

Odiaba que intentaran tocarte.

Sin embargo, sentir tu mano apretada contra la mía me mantenía al margen.

Sonreías preciosamente a quien se acercara.

Presumías nuestros disfraces y les dejabas tomarnos fotos.

En realidad, nada de lo que pasaba me gustaba, pero te veías tan feliz y emocionado que me rendí.

¿Después de todo, para qué más vivía si no era para complacerte?

Aún así, siempre mantuve la misma expresión.

Parecías estar atento a todos mis movimientos.

Intenté tener un buen porte y lucir amigable.

Fingí divertirme.

Fingí reír ante algunos comentarios.

Acepté cumplidos y también los dí.

Si estas cosas eran importantes para tí, me esforzaría porque te convenzas que para mí también.

- Me alegra que lo hayas podido convencer, azulito - la voz de Rouge nos hizo girar.

La saludamos sin separarnos de nuestro agarre ni un poco.

- Gracias por ayudarme con la idea - respondiste.

Ella te guiñó un ojo - Te dije que ustedes combinan demasiado bien. Espero que siga así siempre...

- ¿Ustedes planearon esto? - pregunté.

Rouge nos abrazó sin respondernos y se giró para irse.

Noté que tú te avergonzaste un poco.

Entendí rápidamente todo.

Sabía que la amistad con esa chica me daría un buen empuje.

Me caía... mucho mejor ahora.

Debía seguir manteniéndola cerca por los beneficios que traía.

Sabía que me había movido correctamente.

- ¿Bailas?

Hicimos contacto visual.

Sí, joder.

Sí, sí, sí.

Era lo único que faltaba.

El pequeño gran momento en donde por fin podría tener tu corazón.

La música se hizo más lenta.

El ambiente se puso algo oscuro.

Aparecimos casi en medio de la sala.

Me sonreíste más confiado poniendo tus manos en mi cuello.

Fingí no comprender lo que venía.

Puse con mucho cuidado mis manos en tu cintura.

Tú comenzaste a mecernos, pero yo rápidamente di el ritmo.

¿Cuántas veces había practicado esto?

Te mordiste un poco los labios y mi corazón se aceleró.

Sabía lo que venía.

Sabía lo que querías.

Sabía que esto sucedería.

- ¿También piensas que nos vemos bien juntos? - preguntaste.

¿Era un chiste?

¡POR SUPUESTO QUE SÍ!

¡¿QUIÉN MÁS PIENSAS QUE PODRÍA TENERTE ASÍ?!

Tragué saliva modulando mi respiración.

Simulé no entender tus intenciones.

- Quizás... no pienso en eso realmente.

- ¿Y... en qué piensas?

- ¿En entrenar... en la escuela?

Reíste casi rozando nuestras narices.

Tus ojos brillaban de una manera increíble.

Quise perderme en ellos, pero me controlé.

Este era el momento más importante de mi vida y NADA lo iba a arruinar.

- ¿De verdad es lo único que tienes en la cabeza?

- Por ahora... sí.

- ¿Y crees que... podrías tener espacio para algo... más?

- ¿Algo más?

- Sí... algo como un... “novio”...

Me quedé callado.

Te pegaste a mí disimuladamente.

Era mágico.

Irreal.

Irrepetible.

Gracias universo.

Gracias quién sea.

Cada maldito segundo esforzándome por poseerte había valido.

Congelé tu expresión.

Guardé la forma de tus labios entreabiertos.

Tus ojos algo húmedos.

Tu respiración entrecortada.

Tu piel sobre la mía.

Vi como claramente tomaste aire para seguir hablando.

- Shadow, tú me-

Las luces se apagaron derrepente.

Me quedé helado perdiéndote de mi campo de visión.

Te alejaste un poco asustado.

Un fuerte estruendo comenzó desde el fondo del lugar anunciando una estúpida banda sorpresa.

Fruncí el ceño muy enojado.

Maldita sea.

¿De verdad la gente disfrutaba ser cada vez más idiota?

¿De verdad estaba pasando una tontería así?

- ¡Sonic! - la voz de Amy llamándote era lo último que necesitaba.

Sentí mis manos arder al ver cómo te alejabas.

Un extraño vacío me rodeó.

- Iré a saludarla rápido...

Me quedé en mi sitio no creyendo lo que veía.

Apreté mis manos lastimando mis palmas.

Carajo.

Todo estaba bien.

Todo estaba perfecto.

Estabas a punto de pertenecerme.

¡¿Por qué mierda pasaba esto?!

Ví cómo te sonreía.

Cómo te miraba.

Cómo tomó tu brazo.

Era obvio lo que sentía por tí.

Todo el mundo lo sabía y yo lo reconocía en sus ojos.

Siempre la rechazabas, pero ella siempre buscaba la manera de seguir contigo.

La comprendía, ¿cómo alguien sería capaz de olvidarte tan rápido?

Aún así...

Ella nunca sería lo suficiente.

Nunca estaría a mi nivel.

Nunca sentiría tanto amor como yo.

No lo permitiría.

No la dejaría.

Mi estómago se contrajo lleno de odio cuando ví cómo reías con ella.

¿Y si le arrancaba las manos para que dejara de tocarte?

¿Y si le cortaba las piernas para que no se te pudiera acercar?

¿Y si le sacaba los ojos para que ya no te mirara?

¿Y si le cosía la boca para que dejara de hablarte?

¿Y si... simplemente hacía que dejara de existir?

- Hola...

Una voz desconocida me llamó la atención.

Una chica vestida de coneja me observó de arriba a abajo.

Entendí rápidamente que estaba interesada en mí.

No pudo importarme menos, sin embargo, me sostuvo de las manos.

- ¿Te gustaría hablar afuera?

Sentí asco.

Tuve ganas de golpearla por estar distrayéndome de tí.

Me controlé lo mejor que pude.

Mostré la sonrisa más falsa que tenía.

Una idea pasó por mi cabeza.

¿Estaría bien usar a esta idiota mientras tanto?

Desquitarme un poco.

Tal vez imaginarme que era Amy.

Romperla.

Quebrarla.

Hacerla sangrar.

Después de todo, parecía que era lo que quería.

Me miraba casi desnudándome.

Sentí mis ojos afilarse.

Relamí mis labios sabiendo que disfrutaría verla suplicar.

- ¡Lo siento, él viene conmigo!

De la nada, apareciste sobre mis manos de nuevo.

Me alejaste de la desconocida casi empujándola.

La cordura regresó a mí de inmediato.

Sonic, eras, eres y siempre serás lo único que necesito para seguir aquí.

No pude decir nada.

Me moví junto contigo hacia la entrada de la casa.

Te veías algo enojado.

Tu frente se arrugaba de una forma adorable.

- Lo siento por dejarte. Este lugar es de los padres de Amy y quería ser educado...

Asentí despacio.

Noté tu mano enredada con la mía.

No había tanto ruido y podía sentir tu corazón latiendo fuertemente.

Me recosté en una baranda mientras te ponías frente a mí de nuevo.

Reconocí el brillo en tus ojos.

Sabía que continuaríamos con lo que nos obligaron a dejar a medias.

Tus mejillas estaban rosas.

Había un ligero temblor en tus labios.

¿Por qué eras tan hermoso?

¿Por qué aún no perdía el control y te llevaba conmigo de una vez?

- Shads...

Mis oídos no eran dignos de escucharte hablar así.

Te pegaste a mí de nuevo casi abrazándome.

Me quedé quieto viendo cada movimiento que hacías mientras hablabas.

- ¿Tú... qué pensarías si tú y yo...?

- ¿Tú y yo?

- Sí, si fuéramos... más que amigos...

Guardé silencio.

Disfruté por completo cada segundo que me veías expectante.

Si estaba soñando jamás quería despertar.

Siempre imaginé que este momento llegaría, pero era mejor de lo que pensaba.

Sentir que me deseabas me llenaba de una extraña energía.

Si antes me encantabas, ahora era completamente adicto a tí.

Nuestras narices chocaron de nuevo.

Nuestras manos se entrelazaron.

Nuestras respiraciones chocaron.

La distancia entre nuestros labios se acortaron.

Sin embargo, otra maldita voz te llamó.

Era tu amigo Knuckles.

Vi que intentaste alejarte, pero no lo permití.

Te besé.

Mandé todo al demonio.

No iba a tolerar ni una falta de respeto más.

Pegué nuestras bocas con fuerza mientras me veías incrédulo.

Aferré mis manos a tu cintura.

Pasé mis piernas entre las tuyas.

Cargué casi todo mi peso sobre tí.

Cuando procesaste lo que pasaba, no tardaste en corresponderme.

Tus manos fueron rápidamente a mi cuello profundizando el agarre.

Cerraste los ojos.

Y por fin pude sentir que estaba completo.

A lo lejos reconocí a Rouge llamándole la atención al idiota de tu amigo.

Sonreí sobre tu boca mientras hacías lo mismo.

- ¡Me encantas! - gritaste.

Yo no sabía qué expresión poner y volví a besarte.

Comenzaste a reír mientras pasé por tus mejillas y tu cuello.

Mío, mío, mío.

Por fin eras mío.

- ¿Esto... es lo que querías? - dije haciéndome el desentendido.

- Por supuesto. Es casi un delito que alguien como tú esté soltero ¡Ahora eres mi novio!

Sentí mi pecho contraerse.

¿Cómo mierda seguía vivo?

Novio...

Novio tuyo...

Sí.

Sí, joder.

- Bien... - fue lo único que logré susurrar conteniéndome.

Me sonreíste contento.

No pude evitar hacer lo mismo.

Sonic.

Nunca nadie más tendría derecho a esto.

Nadie podría verte así.

Nadie te merecía tanto como yo.

Nadie te amaría de esta manera tan pura como lo hago.

Ahora eras de mi propiedad y me encargaría de que fuera así siempre.

Me abrazaste con más confianza.

Yo te cubrí con todo mi cuerpo.

Jamás te dejaría ir así estuviese muerto.

¿Tenías alguna idea de en lo que te acababas de meter?

Continuará... (?)

❤️❤️❤️

Siempre quise escribir un Shadow obsesionado y dispuesto a todo.

Este capítulo se planeó como es un especial de Halloween, pero tal vez tenga continuación 🫶

Muchas gracias por llegar hasta aquí ☺️