Capítulo 1 - Entre el sueño y la historia
Emiko corría por las calles tratando de llegar a tiempo a la escuela. El reloj marcaba que ya iba tarde.
Al llegar a la puerta de entrada del salón se topó con el maestro Akira, quien estaba a punto de iniciar la clase.
—Hola buenos días profesor Akira... lamento llegar tarde —dijo Emiko suspirando de cansancio.
Akira la miró fijamente.
—Señorita Emiko ha llegado tarde. Sabe perfectamente que no tolero la impuntualidad —hizo una pausa—. Adelante.
—Gracias profesor, no volveré a llegar tarde.
Emiko entró al salón. Al lado derecho de ella estaba Ryan, su mejor amigo. Atrás de ella estaba Koria, quien le dirigió una mirada de desprecio cuando Emiko se sentó en su lugar.
Akira escribió en el pizarrón mientras hablaba.
—Bien... Iniciamos la clase. Abran su libro en la página donde lo dejamos.
En el pizarrón se veía el título “Las guerras dolidas”.
—Bien.... Las guerras dolidas así son llamadas comúnmente, son una serie de sucesos que pasaron tras la muerte de...
Tocaron la puerta. Akira se detuvo y atendió. Minutos después continuó la clase.
—Bien, donde lo dejamos, la muerte de...
Emiko no terminó de oír. Estaba distraída, pensando en un sueño que tuvo sobre una esfera de energía amarilla vagando por el mar hacia una dirección desconocida.
—...esto tuvo una seria caída de moral lo que provocó muchos problemas para la resistencia. El líder...
—Señorita Emiko, ¿podría decirme qué pasó en esta época?
Emiko se sorprendió y se puso nerviosa.
—Eh....
Trató de recordar pero no pudo responder.
—Por favor Emiko, ponga más atención la próxima vez.
El maestro miró a otra dirección.
—¿Alguien podría responder?
Koria levantó la mano. El profesor le dio la palabra.
—En esta época hubo una bajada de moral en toda la resistencia debido a la pérdida de su principal líder y unificador.
—Correcto, muy bien señorita Koria.
Koria miró a Emiko sonriendo con malicia.
Ryan se acercó susurrando.
—Emiko, ¿qué pasa? Te veo muy distraída.
—Es solo un sueño... luego te lo cuento... —respondió Emiko también susurrando.
Akira continuó la clase con tono formal y serio.
—Bien, esto es algo importante chicos, pues este fue un punto de inflexión importante. Nozomi, el héroe nombrado en honor a nuestra escuela, tomó las riendas de la resistencia.
Escribió en el pizarrón.
—Esto vendrá en el examen así que estén atentos. Estas guerras dolidas, llamadas así aunque fueron cortas tomando desde el año 1947 a 1952, la humanidad estaba sumida en un caos.
Cuarenta minutos después, la clase terminó. Emiko salió junto con su amigo Ryan. Koria empujó intencionalmente a Emiko con su hombro mientras reía pasando a su lado.
Emiko trató de ignorarlo mientras se dirigía junto con Ryan.
—Bien... ¿me dirás qué pasa? Te veo últimamente distraída.
—Es solo... que no lo sé, me estoy distrayendo mucho con facilidad...
—¿Y el sueño...?
—Fue extraño... vi una esfera dorada hecha de energía o plasma... no lo sé, y vagaba por el mar... de repente tomó mucha velocidad yendo a una dirección muy rápido y sentí que lo vi de frente y me desperté asustada.
—Vaya... qué sueño, pero tranquila, no le des vueltas, solo... es un sueño... no dejes que eso te afecte... ni siquiera esreal.
—Cambiando de tema... ¿sabes qué harás como proyecto para la feria de ciencias?
—No lo sé... el último año hubo prótesis de mano avanzadas y pulsos de alta velocidad... ¡etc muchas cosas! Quizás haga una prótesis avanzada. ¿Tú qué harías Emiko?
—No lo sé, pensaba en un volcán...
—No deberías... el estándar subió drásticamente... no estamos en los años 40. Ahora con la tecnología que tenemos se puede hacer mucho más y las escuelas tienen un estándar alto.
—Tienes razón... sé manejar circuitos pero... no tengo mucha idea de qué hacer.
—De hecho tienes que impresionar. Este es un evento muy importante... todo mundo aspira a competir para ir al nacional... y después competir de manera internacional.
—Bueno en ese caso... ¡Me esforzaré muchísimo! Ganar y competir en el internacional.
Ryan sonrió.
—¡Tienes mi apoyo!
—Pero... el problema es Koria... es la favorita para ganar...
—Cierto... entonces ¡hay que esforzarnos!
—¡Sí! Nos esforzaremos.
Ryan y Emiko caminaron juntos hacia la siguiente clase.
En el pasillo estaba Koria hablando con estudiantes.
—¡Así es! Yo ganaré la feria de ciencias y voy a competir en el nacional y llegaré al internacional.
Koria reía entre risas presumidas.
—¡Tengo un proyecto súper bueno que explotará la cabeza a los jurados!
Ryan y Emiko llegaron al salón de clases. Koria se puso en frente de Emiko.
—Ah, pero si es Emiko, la escoria de esta escuela.
Sonrió burlándose.
—Vete de aquí Koria, no estés molestando —dijo Ryan.
—No estoy hablando contigo.
—Ryan... ignórala.
Emiko y Ryan entraron pasando a Koria.
—Hmf, no me ignorarás siempre —dijo Koria con tono burlón.
Después de clases, Emiko salió de la escuela caminando pensativa aún por el sueño, pero también pensando en lo que haría para la feria de ciencias.
Rápidamente se percató de que Ryan corría hacia ella.
—¡Emiko! Espera.
—¿Qué pasa?
—Olvidaste esto.
Emiko reaccionó.
—Oh... gracias.
Ryan le devolvió el objeto que tenía en sus manos: un llavero.
—¿Qué significa este símbolo del llavero? —preguntó con curiosidad.
—Oh... es un símbolo que me heredó mi familia... dice que significa “libertad”.
El llavero mostraba un emblema peculiar: un núcleo circular en el centro del cual emanaban ocho esferas menores, todas dispuestas en una corona perfecta. La configuración radial le daba el aspecto de un sol arcaico o una brújula geométrica. La simetría absoluta de los orbes periféricos transmitía una sensación de equilibrio, unidad y expansión constante desde un eje compartido.
—Parece un sol, ¿no crees?
—Sí... lo parece.
—Cambiando de tema, ¿ya has pensado qué hacer de proyecto?
—Mmm... sí, quería hacer un teletransportador que te lleve de punto A a un punto B.
Ryan se sorprendió.
—¿WoW... en serio? Es algo muy complicado. ¿Cómo lo harás?
—No lo sé... pero conozco un lugar donde podría encontrar piezas... es un lugar abandonado.
—Hmm. ¡Vamos ahí!
—¿Ahora? Ok, ¡vamos! —respondió Emiko con entusiasmo.
Treinta minutos después, en un lugar desconocido, Ryan preguntó.
—¿Seguro que es por aquí? Ya estamos muy alejados.
—Claro que sí. No me he perdido. No te quejes.
Emiko cruzó un pequeño bosque junto con Ryan hasta encontrar un pequeño edificio antiguo abandonado.
—Oh wow, esto es un edificio abandonado Emiko... no hay nada aquí...
—He escuchado de este sitio. Un edificio de operaciones de la resistencia en la era del dominio Siren. Hace mucho fue abandonado y movido de lugar todo al centro de la ciudad.
—¡Sí que has estudiado! Pero fui y encontré algo más.
—¿Algo más? ¿De qué hablas?
Emiko y Ryan se adentraron en el puesto avanzado. Emiko se detuvo.
—¿Por qué nos detenemos?
—Espera, aquí está.
Emiko tocó un panel secreto. En el suelo se reveló una bajada que conectaba a una red de cuartos.
—¡Wow! No sabía de esto... ¿lo habrán olvidado?
—No lo sé, pero aquí hay cosas que podemos utilizar.
Ambos se adentraron y fueron por el primer cuarto. Ryan estaba maravillado por el entorno.
—¿Cómo supiste de esto?
—Hace unos meses fui aquí y curioseando encontré este sitio, pero no me quise adentrar sola.
Emiko y Ryan exploraron el primer cuarto. Al parecer se encendió una luz iluminando el lugar.
—¡Eh! ¿Tiene energía esto? ¿No es un sitio abandonado?
—No... no usa la forma tradicional de energía eléctrica sino que al parecer...
Emiko observó la lamparilla viendo que no había cables o algo con lo que se encendiera.
—Parece que esto... genera energía por sí misma... la forma rara de la lámpara permite esto...
—¿Eh?... pero... es un puesto de los años 1950, ¿cómo puede existir eso? No tenemos eso.
—No lo sé... es tecnología redescubierta... pero no sirve de nada... porque no sabemos... cómo funciona.
Emiko y Ryan exploraron el cuarto. Se veía un escritorio de madera, alrededor una pared resquebrajada por el tiempo. En el escritorio parecía haber tecnología, pues había un extraño material de forma cuadrada frente a Emiko. Al lado había un cuadro donde aparecían tres personas.
—Oye... mira, esto es una foto.
—¡Oh! Es una chica... parece seria, claramente es del año de la época del dominio Siren.
Emiko pensó inspeccionando la foto.
—Es... Dream, considerada una héroe en la lucha en la era del dominio Siren. Las otras dos personas son...
—Déjamelo a mí, tengo algo que nos ayudará.
Ryan mostró su reloj inteligente. Escaneó la foto y la IA integrada habló.
—En la imagen se puede ver a los héroes en lo que históricamente se le conoce como “el apocalipsis de la humanidad”. En la foto está Dream, un alto mando de la resistencia. A su lado está Life, la líder original y quien unificó a la resistencia, y al otro lado está Nozomi, líder de la resistencia después de la muerte de Life. ¿Quieres saber más?
—No... así está bien.
—Wow, así que son ellos... pero ¿qué hace una foto aquí?
—Es posible... ¿que sea un puesto de mando?
—¿Tú crees...?
Sin querer, Emiko tocó el cuadro negro que estaba en el escritorio y se activó.
—¡Eeeeh!
Era una pantalla holográfica rectangular táctil de color rojo avanzada que parpadeaba.
—Wow... esto es algo que... ¿estas pantallas existían en ese tiempo?
—No es posible... apenas... están saliendo prototipos y estudios sobre eso...
Ambos interactuaron con la pantalla y se percataron que usaba la misma arquitectura del sistema que se usaba actualmente.
—Esto... usa la misma arquitectura... que mi dispositivo... el de todos... usa “Axiom”.
—¿Estás seguro?
—Lo comprobaré.
Ryan acercó su reloj inteligente y escaneó la pantalla. Esto hizo un test de compatibilidad.
—Test completado, el equipo pasó la prueba y es compatible. ¿Deseas algo más?
—Wow, pero... no entiendo cómo esta tecnología existía en esos años...
Ryan intentó interactuar con la pantalla holográfica.
—¿Qué haces?
—Trato de acceder a esta cosa... pero está bloqueada, requiere un acceso...
—Hmm... escanéala... de nuevo.
—¡Buena idea!
Ryan volvió a escanear con su reloj inteligente.
—Este dispositivo cuenta con un cifrado desconocido. Los únicos accesos son por llave Syrem o por firma ADN. La firma del dispositivo dice “Albert”. ¿Quieres más información?
—Maldición... no podremos acceder.
Emiko rebuscó en los cajones del escritorio y encontró una llave.
—¡Yey! Mira, lo encontré.
Ryan la miró.
—Sí, pero la llave solo se habilita por acceso por ADN también.
—Si se tomaron muchas molestias... ¿será contenido delicado?
Emiko tomó la llave y sorprendentemente se habilitó.
—Seguramente... Wow.
—Se activó contigo.
Emiko estaba genuinamente sorprendida y confundida.
—¿Cómo... se activó? ¡En serio!
—Espera... tengo la sensación de que es contenido clasificado, nos meteremos en problemas...
—No hay nadie aquí... nadie se enterará.
Emiko conectó la llave y la pantalla holográfica se desbloqueó. Se veían documentos y videos de la era del dominio Siren.
—Wow, mira, es mucho...
—Sí... ¿qué tanto habrá aquí...?
Fin del capítulo