Entre Mensajes y Rosas

Summary

Cuando recibió su primer celular, jamás imaginó que un simple número desconocido cambiaría su vida. Alondra, una niña de doce años, apenas comenzaba a explorar el mundo virtual sin comprender del todo sus riesgos. Fue así como conoció a Caesar, un chico ruso dos años mayor, cuyo número fue filtrado por accidente. Al principio, solo intercambiaron mensajes confusos, entre traducciones mal hechas y curiosidad inocente. Pero lo que empezó como un error se volvió costumbre. Día tras día, mensaje tras mensaje, su amistad fue creciendo -tan real como la distancia que los separaba. Caesar era distinto: frío, serio, lleno de misterios que Alondra no entendía del todo. Ella, en cambio, era una chispa cálida que lo mantenía cuerdo entre los silencios de su vida. Mientras ella enfrentaba los retos de la escuela, los primeros amores y las inseguridades de la adolescencia, él cargaba con pruebas impuestas por su padre, preparándose para un destino que no eligió. Pasaron los años, y aunque los caminos de ambos parecían opuestos, ninguno dejó de pensar en el otro. Ella aprendió a crecer, a equivocarse, a descubrir que el amor no siempre brilla como en los cuentos. Él aprendió que cuidar a alguien también puede doler, y que a veces la distancia no basta para apagar un sentimiento. Nunca se han visto en persona. No todavía. Pero en un mundo tan grande, lleno de ruido y pantallas, siguen encontrándose, incluso en los silencios.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

El Zar y la Gata Curiosa


Caesar estaba molesto. No... estaba furioso.El tipo de enojo silencioso que hierve por dentro y podría estallar con solo una palabra mal dicha.Había pasado un mal día: discusiones con su familia, frustraciones con el trabajo, y para colmo, una notificación de que alguien había filtrado su número personal.

Fantástico... ¿Qué más falta?—gruñó, arrojando su celular sobre la cama con desgano.

Se recostó en su silla giratoria, cerró los ojos con el ceño fruncido, hasta que...Bzzz.El timbre de un mensaje sonó.

Frunció aún más el ceño.¿Quién diablos mandaba mensajes a estas horas?Miró la pantalla.Número desconocido.

Perfecto. Tal vez podría desquitarse con el pobre diablo.

[—Hola, soy nueva usando esta cosa y quería preguntar por qué publicaste tu número en este sitio—]

Caesar arqueó una ceja.¿Nuevo mensaje y además en otro idioma?Copió el texto. Lo pegó en el traductor.Español.

¿Español? ¿Quién...?*

El resultado lo dejó sorprendido.Al parecer, alguien había encontrado su número en una publicación que él no había hecho. Revisó el sitio y... boom.Su primo.Su maldito primo.Una vena en su cuello palpitó visiblemente. Ese mocoso le había jugado una broma pesada.

Resopló con rabia.Pero antes de descargar su ira, volvió a mirar el mensaje. Era educado. Incluso algo torpe, pero genuino.

Respondió con ayuda del traductor:

[—No me había dado cuenta de eso. Gracias por avisarme.—]

Un momento después, la chica le mandó un sticker de un gato.Un gato con cara de “todo bien”.Caesar entrecerró los ojos, desconcertado... pero también, ligeramente divertido.

[—No hay problema, persona desconocida. Solo quería confirmar que no te llegue spam. Logré borrar el número antes de eso—]

Caesar soltó una pequeña risa nasal. Esta desconocida tenía cierto encanto torpe que le causaba curiosidad.Por la forma de escribir, notó que hablaba español latinoamericano... pero ¿de qué parte exactamente?

Tecleó:

[—Agradecería saber el nombre de mi salvadora, si no es molestia.—]

Su humor mejoró sin que se diera cuenta. Y eso era raro.

Ella respondió rápido:

Puedes llamarme Liz, persona desconocida—acompañado de otro sticker de gato, esta vez saludando.

Liz...El nombre se le grabó en la mente de inmediato.

Bueno, tengo que agradecerte por avisarme. Puedes llamarme Zar—respondió, usando su apodo más conocido.

Tal vez ella lo había escuchado por ahí, aunque lo dudaba. Y en efecto, la reacción no se hizo esperar:

¿Zar? Es un buen apodo. ¿Eres tipo extranjero? Lo noto por la traducción con la que escribes.

Caesar sonrió. No era tonta, después de todo.

Sí. Soy extranjero. De Rusia, para ser exactos.

La respuesta de Liz lo tomó por sorpresa:

¡Wooo! Eso es asombroso. Yo soy de México. Si no me equivoco, eso queda muy lejos. Aunque... soy pésima con la geografía, jeje.

México...Eso explicaba muchas cosas. La calidez, la forma de hablar, esa energía peculiar.Y también la distancia.Perfecto. Muy lejos, muy segura... muy fácil de mantener como un juego inofensivo.¿O no?

Él bajó un poco la guardia.

Ты очень интересная, Лиз... Pero tengo que irme, aquí ya es muy tarde y nuestras horas no coinciden.

Liz le respondió con un gato triste.

¿Podemos hablar más? Me pareces alguien interesante :)

Esa frase, simple y honesta, le provocó un leve estremecimiento.Era directa. Sincera. Como si realmente creyera que él era alguien “interesante”.

Sonrió. Por primera vez en días.

Конечно, мне это кажется идеальным— respondió.

Un sticker de un gato confundido fue lo último que recibió antes de que terminara la conversación.

Caesar se recostó en la cama. Sostuvo el celular sobre su rostro unos segundos y luego lo bajó lentamente.Estaba más relajado, eso era innegable.

Aunque... no bajó del todo la guardia.

Liz parecía una chica inocente. Muy inocente.Y él no era precisamente un santo.Así que, mientras sonreía por esa pequeña charla, abrió otra pestaña en su portátil.

Lo primero que hizo fue rastrear a su primo y dejarle un mensaje que lo haría pensar dos veces antes de volver a hacer bromas con su número.Lo segundo... fue comenzar a investigar un poco más sobre Liz.

Porque Caesar no creía en coincidencias.Y aunque no lo admitiría aún, algo dentro de él se había encendido al leer sus palabras.Un juego había comenzado.

Y él no era de los que perdían.


Traduccion:

Tыоченьинтересная,Лиз= Eres muy interesante Liz.

Конечно,мнеэтокажетсяидеальным= Claro que me parece perfecto.