Capรญtulo 1 โขLa muerte.
En la penumbra siempre hay alguien que observa a los mortales a cada segundo, a cada momento del dรญa y aรฑo. Si hay una sombra, ahรญ siempre estarรก la muerte preparada para llevarse tu alma.
No importaba si un bebรฉ apenas tenรญa unos dรญas de nacido... La muerte lo envolvera en su manto oscuro.
Ella estรก presente en los funerales aunque nadie la vea.
La misma muerte tiene un nombre propio aparte de los apodos que le pusieron los humanos. Los bosques son su refugio, los cuervos sus mensajeros, los gatos negros sus guรญas. El silencio y la tristeza siendo sus condenas eternas; esas cadenas invisibles que la atan a algo que ella no puede negociar.
La muerte solo se encarga de las almas y guiarlas hasta el barco donde espera el Caronte para un largo viaje por los rรญos de sangre.
โYa te estabas tardando โ. El Caronte mira a la mujer que atrรกs suyo habรญan un grupo de niรฑos โDรฉjame adivinar ยฟQuerรญan ir a visitar a los perros de tres cabezas? โ La muerte levanta la mirada
โNo. Uno de ellos estuvo cansado como para caminar hasta aquรญ โ. Mira atrรกs suyo y suspira pesadamente. โBien, ya sabes donde llevarlos. โ
Hace una seรฑal con su mano y los pequeรฑos suben al barco, cuando la mujer se estaba por ir, el Caronte la llama โMorana... Me dijeron que iban a ser 6 niรฑos, acรก solo hay 5 โ . La mira desde arriba del barco con una ceja levantada como si ya estuviera acostumbrado a las acciones de la encarnaciรณn de la muerte.
โBien. Aquรญ tienes al otro niรฑo โ. De su manto negro con cuidado deja ver a un bebรฉ dormido en su brazo que habรญa estado oculto debajo de la tela. Morana le entrega al niรฑo a su compaรฑero aunque tardรณ un poco en soltarlo.
Antes de que el seรฑor hiciera zarpar el barco le da una รบltima mirada de lastima a Morana, รฉl sin pensar le exclama a su compaรฑera โDebes entender que no puedes encariรฑarte con las almas โ. Fueron sus รบltimas palabras antes que una niebla envolviera el barco cuando empezรณ a moverse por el rรญo.
โEso intento โ. Susurra dรกndole la espalda al lago para empezar a caminar hacia un rumbo no fijo en Acturus. Sus pasos eran lentos casi perezosos pero tambiรฉn elegantes, su mirada iba de un lado para el otro observando con desinterรฉs el lugar. De la nada sus pasos se detienen abruptamente... Se agarra la cabeza con fuerza al sentir un dolor indescriptible en sus oรญdos y frente, cae de rodillas ya que el zumbido era insoportable, sus ojos se dilatan mientras miraba por todo el lugar buscando la causa de ese sonido โยกBasta, duele! ยกDuele demasiado! โ gritaba adolorida, su respiraciรณn se agitaba mรกs con cada segundo que pasaba.
No podรญa ser posible que la encontrarรกn despuรฉs de tanto tiempo, ella maldice una y otra vez en su mente hasta que vuelve a hablar furiosa โMalditos mortales โ... Algรบn humano la estaba llamando para algo importante pero eso no le importaba, lo que todavรญa se preguntaba era cรณmo la encontraron.