Prólogo
Una canción melancólica suena en la radio, de repente, la melodía se corta en seco y da paso a la voz del locutor:
—Interrumpimos la programación habitual para informar de una noticia de última hora. Waledyt está conmocionada. La mujer cuya desaparición mantenía en vilo a la ciudad ha sido identificada como la principal sospechosa de la brutal ola de asesinatos que han sembrado el miedo en los últimos días. Frank, tú que investigaste más a fondo, ¿qué sabemos hasta ahora?
Un segundo locutor se suma al informe:
—Tom, la situación ha desatado el pánico en las calles. Nadie entiende cómo este horror ha nacido en nuestra tranquila ciudad. La policía confirmó hace apenas unas horas que la sospechosa ya ha sido capturada y permanece encerrada en una celda de la comisaría, a la espera de juicio—Una noticia que no trae precisamente alivio…
—En absoluto. La gente exige respuestas, y también justicia. En la calle ya la han bautizado como Bloody Stef, un apodo que se ha propagado tan rápido como el miedo, y que hoy pone nombre a la mayor pesadilla que ha vivido Waledyt…