Vestigios de un Vínculo Prohibido Eco del Quer,

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Summary

Hace 2,000 años, el Sol calcinaba el mundo. Hoy, nos pide perdón con letras de fuego en el cielo." "La humanidad cree que vive en paz, pero el Sol no es un pastor... es un amo reclamando su deuda." "Dos jóvenes. Una marca que arde. Un contrato antiguo que está a punto de cobrarse." "¿Y si tu salvación fuera, en realidad, tu verdugo?"

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
16+

Miria y Antrel, ¿Un legado?

‎Hace dos milenios, el mundo no conocía la piedad del firmamento. Antes de ser el aliado que es hoy, el Sol era un ente de agonía conocido como el

Diablo de luz

. Su poder, una fuerza telúrica que no lograba contener, caía sobre la tierra como una sentencia, calcinando ciudades enteras por el simple pecado de su proximidad. En aquel entonces, la existencia era un suspiro breve entre una quemadura y la siguiente.

‎Sin embargo, en el corazón de esa estrella habitaba una generosidad atormentada. El Sol comenzó a comunicarse. Usando el cielo como pergamino, escribía mensajes con letras de fuego que todos los humanos podían ver. En ellos, pedía perdón. Explicaba que su poder lo desbordaba, que el caos y las cenizas eran accidentes de una divinidad que no sabía cómo ser pequeña. Fue a través de esa confesión de debilidad que la humanidad dejó de temerle; el verdugo se convirtió en amigo, y el fuego en consuelo. Pero en las altas esferas del cielo, las letras de fuego a veces parpadeaban con un ritmo errático, como si el perdón fuera una palabra difícil de sostener para quien nació para devorar.

‎En ese tiempo de transición, dos jóvenes caminaron por el filo de la realidad:

Miria y Antrel

. Él, un príncipe despreciado por su fragilidad; ella, una joven de espíritu libre que custodiaba el secreto de

Las alas blancas con prizmas azules

de Antrel. Cuando Miria tocó esas alas, no solo vio el mundo esponjoso de criaturas de paz; sintió un tirón en su médula, una conexión invisible que la anclaba hacia lo alto, como si su propia esencia fuera una cuerda tensada por una mano invisible. Tras ser devuelta por el gato blanco, Miria ya no percibía el mundo igual. Donde todos leían amor en el cielo, ella captaba

vibratos

de hielo, una interpretación cristalina que sugería que la paz no era un regalo, sino un equilibrio precario que exigía algo a cambio.

‎Tras ser encadenados en el

Buque de los diablos

y crear el legado del

Quer

, Antrel murió a los noventa años, o eso dictaban las crónicas. Sin embargo, en sus últimos suspiros, no hablaba de descanso, sino de una extraña "llamada de luz" que lo obligaba a subir. Dejó el Quer como una defensa contra el

Lucre

, esa plaga que consume a los jóvenes a los veinticinco años, sin que nadie sospechara que el Lucre y el Quer eran, quizás, dos caras de la misma moneda de cambio.

‎Dos mil años han pasado. Hoy, la humanidad camina bajo las letras de fuego del Sol con una sonrisa complaciente. Se dice que el Sol es nuestro pastor, pero nadie se pregunta por qué los mensajes de "perdón" en el cielo coinciden, a veces, con micro-temblores en la realidad que solo los más sensibles perciben. En esta era de olvido, se encuentran

Astel y Keily.

‎Astel siente una calidez en su muñeca, una marca de sol que a veces arde con una intensidad que se siente más como un grillete que como un don. Keily, buscando

Trazos

de escarcha azul, percibe que el aire se vuelve más denso, casi opresivo, cada vez que el Sol brilla con más "amor". No saben que son los fragmentos de una promesa que el tiempo no ha borrado, sino que ha perfeccionado.

‎En la esquina de una calle congestionada, sus hombros se rozan. El

Vestigio

de ceniza que cae del cielo no es un resto de fuego, sino algo que se siente extrañamente orgánico, casi como el rastro de una herida lejana. Se miran, y por un segundo, el mundo real y el mundo antecontemporal tiemblan. Ellos no lo saben, pero el universo acaba de recordar que la paz es un contrato. Los opuestos no se atraen solo por deseo; se atraen porque son las piezas que faltan en un mecanismo antiguo. Mientras se alejan, el Sol escribe en el cielo una nueva palabra, una que nadie logra descifrar, pero que hace que el corazón de Astel palpite con el miedo de quien ha sido reclamado por un amo que nunca se fue

¿Que será el Quer?

¿Mundo antecontemporal?

¿Quién será realmente el sol?

¿Realmente se puede confiar en alguien?

¿Que es el Buque de los diablos?