Capitulo 7: Las estrellas falsas.

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Summary

Piola.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

AR estaba en su departamento, probando la espada de lazos, moviéndola con rapidez, la espada estaba endurecida, firme, tomando cualquier forma que la mente de AR pensará. Un momento era un arma, una pistola de lazos, que parecía ser un regalo burlón, al otro una katana elegante con su propia vaina, pronto, una escopeta alargada firme y preparada para disparar. En otro, un arco. AR sonreía, pues esta arma no era para violencia. Era para neutralización, y eso era mejor que bien. Miro el reloj, y con calma, fue a buscar su mochila, la espada, se envolvió en su torso. Escondiéndose expertamente con su propia inteligencia. AR le dió un pequeño besito a Pelucita y luego, salió del departamento, caminando bajo la lluvia suave. Los motores rugían, los perros estaban durmiendos en sus pequeñas casas de madera, claramente, sin atreverse a mojarse con la lluvia fría. El viento, era simplemente helado, no dejaba pie a calentar rápido el cuerpo, Pero AR no se inmutaba, en su por qué, le encantaba la lluvia, y más cuendo era tan suave. El estaba con sus audífonos, escuchando "Earth" de ese famoso rey del pop. Un tal Michael Jackson, claro, AR dudaba que fuera tan humano, pues la voz de este cantante, era melodiosa, suave, clara, incluso en el inglés más fluido, incluso cuando era una música sin su presencia, se podía sentir la pasión y el amor en cada palabra que la voz del artista soltaba. Las calles, mojadas, con pequeños charcos por aquí y por allá, descuidados y sin preocupaciones, mientras las gotas de lluvia caían, chocando contra el suelo, y expandiendo más gotas pequeño.

AR llegó al trabajo, relajado y feliz y dijo. -Que onda, chicos, como andan?!- Diego grito desde la cocina del restaurante -Vamo', amigo, no tenemos todo el día para trabajar!!!- Siendo rápidamente interrumpido por Leo, quien le dijo con sarcasmo. -Trabajamos en un Macdonald, Diego, trabajamos todo los días-  Camila, se estaba riendo de fondo, una risa distraída, pero contenta de como los chicos discutían bromista mente. AR entro, y se puso la bata negra de Macdonald . -Bueno, calmencen, parece que se aman ustedes dos.- Leo y Diego se miraron y rieron con fuerza, claramente les gustó la broma. Luego, Leo dijo con un tono bromista, siguiendo el juego. -Si, lo amo, y me casaría con el.- Se puso de rodillas y tomó una rodaja de cebolla frita del suelo y le dijo.- Oh, mi amor, cásate conmigo, tendremos una vida feliz los dos.- Diego, hizo un gesto con la mano tapándose con delicadeza fingida la boca. -Oh, no puedo, mi amor, por yo, estoy enamorado de otro hombre.- Se tiró hacia atrás, cayendo en brazos de Javier, quien se mostró plano ante las bromas.- Si, ja, ja... Muy chistosos, hora de trabajar idiotas, no querrán que nos despidan por la culpa de ustedes dos.-

Leo y Diego apretaron los labios con fuerza, conteniendo las ganas de reírse de Javier, quien estaba irritado con la cara roja de endurecimiento. -Idiotas!!!- Grito Javier, dándoles una bofetada fuerte en la nuca a los dos, antes de ir a su puesto. La calma reina entre las parrillas y freidoras. Mientras algunas tarareaban, otros estaban en murmullos, contándose anécdotas con la voz bajita, las chicas trabajaban en alianza. Y AR estaba en la freidora, escuchando el "Pssssshhhhh" suave mientras las papas se fritaban. Parecía que nada arruinaría esto, el clima era suave en la lluvia que tocaba las ventanas hasta que. Entonces. Un estruendo se escucha. "Pluuuuum!!!" Cerca de Macdonald. Rápidamente, AR reaccionó y les gritó a los chicos. -Salgan de aquí, rápido, ya!!!- AR salió de la cocina y grito. -Evacuen la tienda, ahora!!!- Los comensales salieron rápidamente corriendo en dirección opuesta de ese rayo. AR también los siguió a todos para asegurarse que estaban a salvo. Y luego, se escabullo en un callejón. Apretó los dientes, y su rostro comenzó a retorcerse en una espiral grotesca, para que nadie pudiera identificar su rostro.

Rápidamente, AR saco la espada de lazos que se envolvió en su torso y salió a buscar el desastre, vio un cráter, claramente sabía que había alguien com intenciones muy malas detrás de esto. Y sin darse cuenta, ese ser lo atacó por detrás con un rayo rápido. Poderoso que mantuvo a AR electrocutado, paralizado. -Mira quien es, si no es más que el héroe de rostro retorcido, que asco me das, tienes tanto poder, y no sabes usarlo contra estos seres inferiores.- AR lo miro y le dijo. -No soy un mounstro, y te juro que te detendré, incluso si eso es perder mi vida en el intentó.- Rápidamente, la espada cambio de forma, a un escudo, protegiendo a AR Rápidamente, AR embistió con fuerza, pero el sujeto se escondió, usaba los edificios para protegerse, y esa era la debilidad de AR, no podía destruir estos edificios. No debía hacerlo, después de todo, los obreros se tomaron mucho tiempo en hacerlo con tanta determinación, AR era atacado por todos lados, no podía atrapar a ese villano. Quien se reía maliciosamente y le gritó a AR. -Recuerda mi nombre, ser inferior, yo soy Ganwack- Ganwack apareció detrás de AR de forma repentina, electrocutandolo. AR grito de dolor, antes de apartarlo de un golpe y cambiar la forma de los lazos a un escudo más grueso. Los rayos de Ganwack comenzaron a caer contra el escudo, poderosos, fuerte, y sin piedad. AR piensa, analiza, y luego entiende, Ganwack está en jaque mate, rápidamente, AR cambia la forma de los lazos a un bumerang, los rayos comenzaron a impactar en el pecho de AR, Pero resistió, entre gritos, lanzo el bumerang, el cual se abrió, extendiendo sus lazos y atrapando las muñecas y tobillos de Ganwack, quien no se pudo mover. AR respiro agitado, claramente eso le dolió y lo dejo muy debilitado. Se acercó lentamente, y rápidamente, le dió un golpe, precisamente quirúrgico, dejándolo inconsciente. Los lazos, comenzaron a bajar suavemente a Ganwack al suelo, dejándolo en calma para que la policía lo capture. Todo estaba a salvo, eso creían los humanos. Pero la mente de AR se aceleró, pudo sentirlo. Una presencia un millón de años luz de aquí. Rápidamente, se giro y salió disparado al espacio, viajando a la velocidad mas rápida posible, solo para encontrar a un ser colosal en la constelación de Aries. El vacío era frío, impiadoso, tranquilo, los planetas errantes volaban con calma por aquí y por allá. AR los miró con calma. Antes de mirar a ese ser, quien tenía una presencia muy aplastante, los universos y planetas comenzaron a distorsionarse, a romperse lentamente. -Oh. Vaya... Puedo sentirte, cucaracha insignificante.- Dijo ese ser, girando se para mirar a AR, los ojos de este ser eran estrellas, pero no naturales, malignas, con una crueldad cósmica en ella. AR no retrocedió, no tenía la espada de lazos, así que, ahora tiene que ir a puño. -Que quieres tu aquí, en este lugar del vacío?- El ser comenzó a reírse ante la mirada sería de AR, una risa estruendosa. Burlona, cruel. -Oh, de verdad crees que te tengo miedo? Pues. Te contaré mis planes, Pero antes.- El ser comenzó a deformar su anatomía gigante, comenzó a volverse más pequeño, con rasgos humanos definidos. Pero sin perder esa crueldad de sus ojos. Esa forma, era una burla a la humanidad, a la creación de Dios.

-Pues te contaré mis planes, y luego te asesinare para robarme tu escencia viva.- El serio sonrió, y dijo con un tono condescendiente. -Me alzare más que el altísimo, yo seré quien sea la corona, yo estaré más arriba que toda la existencia, y cuando lo haga, dominare, porque cada ser vivo, cada gota de ellos, me pertenecerá, y yo los llenare de la máxima crueldad, para que peleen entre ellos. Y así tener entretenimiento infinito.- Comenzó a reírse cruda mente, sin una pizca de compasión.

AR lo miro y le dijo con voz sería. -Entonces, tendrás que hacerlo primero sobre mi cadáver.- El ser se rio y le dijo. -Bien, entonces, esto será pan comido.- Apareció frente a AR dándole un potente puñetazo, mandando lo a volar por el vacío, AR se recompuso, y rápidamente salió disparado hacia el ser. Un intercambio de golpes poderosos, el universo comenzó a temblar, pero se tranquilizó gracias a qué AR había generado una esfera que los envolvía a los dos, una esfera de energía. AR sangró por la nariz y le dijo. -Eso es todo lo que tienes? No siquiera le llegas a las rodillas a Dios.- La pelea continúa, el intercambio es intenso, AR se está quedando sin energía a causa de tener que contener estás expansiones de cada choque, el ser se volvió más agresivo, golpeandolo con brutalidad.

AR se desgastó, y ese instante de apagón de energía, le permitió al ser atravesarle el estómago de un golpe. -Bien, ahora estás muerto, jajajaja. Pero primero, me aseguraré de dejarte más muero aún, maldita cucaracha.- El ser, agarró el brazo de AR y se lo arrancó brutalidad, su hueso expuesto. Mientras la mente de AR estaba vacía, luego un pensamiento... "Por qué me estoy conteniendo?" La risa del ser llegaba a sus oídos, risas que eran condescendencia pura. Y una crueldad sin fin. Los ojos de AR, estaban nublados, vacios. "Por qué no lo asesinó?" Ese pensamiento era crudo. Frío. Pero moralmente correcto. AR comenzó a cerrar los ojos. Y entonces lo pudo sentir, la mirada de sus hermanos, de Dios, de su familia en lo ocultó de el más allá del vacío. Podía sentir sus ojos decir "Tu puedes... No te rindas, tú rey y su reino están en peligro." Eso despertó la fuerza de AR, su brazo se volvió a unir rápidamente. La energía de AR se disparo a un infinito. Su fuerza se dejaría de contener. -No puedo rendirme. No cuando ellos me entrenaron, no cuando el me amó, no cuando todos ellos confían en mi!!!- Grito AR enderezando se. El ser se giro sorprendido y le dijo. -Que demonios?!- AR lo miro y le dijo. -Hora de pelear al 100%, maldito hijo de perra.- AR genero otra vez el campo protector, una esfera más gigante, más grande. El ser miró a AR, ya no había crueldad, solo una seriedad. Ahora los dos estaban al 100%, esto es una batalla a muerte, el vencedor puede ser cualquiera. Puede ser este ser, que hace llamar el nuevo Dios del cielo, o puede ganar AR, el guardian de la creación. AR y el ser aparecieron uno frente al otro, sus velocidades se volvieron inmedibles, y la pelea da comienzo, los golpes ahora ya no eran contenidos, eran poderosos, haciendo temblar el escudo protector extendido de AR. El cual brillaba con fuerte luz de voluntad. Las estrellas siguen impacibles ante el encuentro más poderoso de estos tiempos.

Los golpes hacían sangrar a AR y al ser, los dos sin dar piedad al otro, rápidamente. AR le dió un puñetazo, y al mismo tiempo recibió un puñetazo del ser, los dos se alejaron mutuamente, jadeando pesadamente. Las respiración agitadas en un -Ahh, ahhh, ahhh!- AR miró al ser con calma. Y luego le dijo. -Sabes que me enseñó Dios? Que en la naturaleza, hay mucha protección y esa protección... Soy yo. ¡¡¡Dismantle from light!!!- Al se sintió por una milésima en el ambiente, un viento suave en el vacío del espacio. El ser miró a AR con ojos shokeados, no pudo sentir aura, no pudo sentir nada. No pudo replicar esa técnica. Miró hacia abajo, simplemente para ver su torso partido en dos en horizontal, la sangre cósmica y tóxica salía de su ser, el ser miró con horror su sangre y grito. -¡Tu no puedes matarme. Yo soy tu nuevo Dios, tienes que obedecer me!- AR lo miro con frialdad y le dijo. -Yo no obedezco a Dioses falsos.- Apareció frente a frente, su puño atravesando el pecho del ser, quien dió un grito estruendoso de dolor -ahhh.... Agh, ahhhhh!!!- AR arrancó el corazón del ser, ese corazón tenía luces, falsas estrellas, su apariencia, su burla, le costaron muy caro. -Por favor, perdóname la vida.- Suplico el ser, quien lloraba lágrimas falsas, calculadora. Pero, AR arrancó el corazón sin piedad, el cual chorreaba y latía rápidamente con un "Bup Bup, bup bup, bup bup" antes de comenzar a ir más lento, más melancólico, como si ya supiera que está muriendo. "Bup... Bup... Bup......" El corazón se detuvo definitivamente, y el ser, quedó muerto, flotando, con esos ojos iguales a los de los humanos, pero brillando como estrellas muertas. Fuera de sus órbitas. Sin vida en absoluto. AR no pudo soportarlo más, comenzó a quedar inconsciente. Pero no podía quedarse en el espacio, no debía. Por lo que, rápidamente, usando su velocidad máxima, tan irrelevante por qué ni siquiera el espacio tiempo lo puede seguir, desapareció, y apareció en su departamento. Cayendo al suelo, sangrando por varias heridas. Los ojos de AR se nublaron, y comenzaron a apagarse lentamente. Quedando finalmente inconsciente, podía oír el ronroneo de Pelucita a su lado, antes de simplemente desactivarse.